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jueves, 14 de junio de 2018

CONFERENCIA. JUNIO 2018

“LA MAGIA DE LAS MÁSCARAS PORTUGUESAS”.
“A MAGIA DAS MÁSCARAS PORTUGUESAS”


Conferenciante: D. António Pinelo Tiza
Licenciado en Teología y Filosofía.
Doctor en Ciencias Sociales.
Viernes, 15 de junio de 2018
 18:00 h.

Sala de Exposiciones
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita



La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León realizará el 15 de junio, una Conferencia – Presentación del libro titulado, “A Magia das Máscaras Portuguesas” “La Magia de las Máscaras Portuguesas” un estudio donde se recoge estas ancestrales manifestaciones culturales que forman parte del ciclo festivo anual.  

La Conferencia – Presentación del libro: “La Magia de las Máscaras Portuguesas”, correrá a cargo de su autor D. António P. Tiza, miembro de la Academia Ibérica de la Máscara, promotor del Museo Ibérico de la Máscara y del Traje de Braganza. Autor de varias obras, entre las que se encuetran: Máscara e Danças Rituais; O Diabo e as Cinzas; Inverno Mágico; Natal dos Caretos; Simbologia Maçónica nos Rituais de Inverno; Máscara Ibérica (com Hélder Ferreira); Estudo Antropológico das Mascaradas de Zamora, Bragança e Douro (com Jesús Nuñez); Portugal y España – Vidas Paralelas (com Isidoro González).

Depués de cuarenta años respecto a la publicación de “Máscaras portuguesas” de Benjamín Pereira, António Tiza saca a la luz esta obra que da cuenta del “status quo” de las festividades tradicionales ligadas a las máscaras, que se  celebran en Portugal. Han sido muchos los cambios experimentados desde antaño, insuficientes para poner en riesgo de extinción esta riqueza que podemos clasificar como Patrimonio cultural inmaterial. En los últimos tiempos la temática de la máscara ha tomado un papel relevante en el ámbito de la etnografía, de la antropología, de las artes y de la sociedad, como uno de los elementos identificativos de las comunidades que las mantienen.

El presente trabajo reune todas las fiestas tradicionales, cuyos mascarados son los protagonistas de los ritos emblemáticos, se celebran coincidiendo con la entrada del nuevo año, durante los doce días que van desde Navidad hasta Reyes; en el Carnaval y en el solsticio de junio, dando la bienvenida al verano. Son fiestas vividas intensamente por muchas comunidades tan diferentes como el Nordeste Transmontano, o la Sierra da Lousã, o el Duro sur , o el Duero litoral, así como  las áreas litorales de Gândara o el Bajo Vouga, la máscara, y sus diferentes formas y especificidades, son un icono que identifica a todas ellas.

ACTIVIDAD REALIZADA

D. António Pinelo Tiza, autor del libro, "La magia de las Máscaras Portuguesas",
D. Javier Lagartos (Técnico del MEPL) y D. Armindo Rodrigues.

D. António Pinelo Tiza, en la Conferencia Presentación de su libro
"La magia de las Máscaras Portuguesas".




jueves, 8 de junio de 2017

PIEZA DEL MES: JUNIO 2017

“MORTAJAS DE QUINTANA DE FUSEROS. Fiesta de la Cruz de Mayo. Procesión de los Amortajados”.

Donación: Junta Vecinal de Quintana de Fuseros
Investigador: D. David Gustavo López García
Investigador de las Tradiciones y del Patrimonio Cultural de la provincia de León.

Domingo, 11 de junio de 2017. 18:30 h.

Patio Espacio Peregrino. Planta baja
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita




El Museo Etnográfico Provincial de León perteneciente a la Diputación de León, en su programa de Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de junio la disertación sobre dos nuevas piezas incorporadas mediante donación a la colección de la Diputación de León.

Estos objetos, relacionados con una más que insólita parcela oferente y devocional de la religiosidad popular, son dos "mortajas" (femenina y masculina) que forman parte de la "Procesión de los Amortajados" o "de las mortajas", en forma de simples hábitos vestidos por sus oferentes devotos en la Fiesta de la Cruz (3 de mayo) en el pueblo berciano de Quintana de Fuseros (ayuntamiento de Igueña), quien mediante la Junta Vecinal ha efectuado la donación.


Será D. David Gustavo López García, Investigador de las Tradiciones y del Patrimonio Cultural de la provincia de León, quien además de facilitar su donación nos acerque a una de las fiestas populares con más arraigo dentro de la religiosidad popular como es la Fiesta de la Cruz de Mayo, así como a esta tradición no única pero sí extraña por la mezcla de ofrecidos por promesa, devoción y rogativa, bien votiva u oferente, fusión antonímica entre lo festivo patronal con lo intimista, personal y familiar-grupal, en donde "los ofrecidos", mujeres y hombres que cumplen su promesa de asistir, vestidos con lo que hubiera sido su mortaja, a los actos en honor del Cristo de la Cabaña, para mostrar, tanto a la Virgen del Rosario como al Cristo aludido, su devoción en la creencia de su salvación del peligro personal expuesto o la sanación de la enfermedad padecida.



La “Procesión de los Amortajados” o “de las mortajas” como acto religioso popular estuvo auspiciado por la extinta Cofradía de Ánimas, con referencias al menos desde el siglo XVIII en el Catastro de Ensenada, y hoy desaparecida sin voluntad popular de recuperación como entidad, si bien mantenida la acción por voluntad propia de sus devotos así como por el apoyo y organización por parte de la Junta Vecinal, en mantener esta tradición.

Es por ello que su base social y estructural parece al menos garantizada en su conservación, a lo que hay que sumar la más que loable voluntad popular de permanecer apegada a la tradición y no al mercantilismo turístico, y con ello no efectuar variaciones de fechas, diarios y horarios en la fórmula y los actos asociados, si bien como en todas las tradiciones no permanece inmutable y elementos de tipo festivo más de raigambre patronal que se han ido introduciendo en los últimos años, como es la presencia en el cortejo de músicas festivas (dicho esto por la introducción de las gaitas y tamboril conviviendo con los devotos cánticos marianos) y lo diferente del ambiente de estremecimiento que no de solemnidad de otras épocas.

La acción se desarrolla en varias fases y espacios sociales y religiosos. Lo primero la reunión para vestirse se produce en la Iglesia parroquial, donde se mezclan devotos y ofertores con las imágenes de la Virgen del Rosario entronizada y de los distintos santos de retablo y capillas. Una vez iniciado el acto religioso por el párroco la comitiva parte presidida por una cruz procesional tras la que se sitúa la imágen de la Virgen del Rosario portada en andas por manos femeninas de forma rotativa, en un trayecto que se dirige hasta la Ermita del Santo Cristo de la Cabaña donde se oficia misa y posteriormente se incorpora la imagen del Cristo crucificado (con el sudario y crespones morados pendiendo de sus brazos y cintura) antecediendo a la Virgen y portado éste por hombres, devotos y ofertores, en una solemne procesión que recorre las calles en animado cantoral y música de gaitas, para regreso y entrada a golpe de campana en la Iglesia Parroquial, donde permanecerá el Cristo hasta San Isidro (15 de Mayo) cuando volverá en rogativa a la Ermita titular.

Los oferentes visten sus hábitos por encima de la ropa personal y festiva. El atuendo de los amortajados masculinos viste de sencillas camisolas en forma de hábitos en gran parte blancos, azules y morados, en simples diseños lisos, mientras que en las amortajadas sus camisolas o embatados son de colores rosas, azules o blancos, si bien en éstas además de los diseños lisos aparecen también los estampados y algún ceñidor (normalmente de la misma tela o cordón a la cintura). En muchas ocasiones las mujeres completan su hábito cubriendo la cabeza bien con pañuelos lisos iguales a la camisola o bien estampados. Todo ello hace que en la denominada mortaja normalmente se utilizen adecuaciones comercializadas de simples camisones, camisolas o batas lisas de tipo estival, más que las confeccionadas personalmente con sencillas telas vaporosas (que resultan asequibles económicamente y no complicadas en su elaboración técnica).

Finalmente ambos sexos portan velas encendidas durante la procesión.


En la provincia de León existieron otras procesiones parecidas a la realizada en Quintana de Fuseros, pero de ellas solo quedan recuerdos, como la de Nuestra Señora de la Garandilla  (Valdesamario) y de la Virgen de la Carballeda (Val de San Lorenzo), en sus respectivas fiestas. Si bien fuera de nuestra provincia, pero en lugares tan unidos como Galicia o Zamora, también existen procesiones de amortajados. En las primeras predomina un aire más festivo, con bulliciosas romerías como los ofrecidos al Nazareno de La Puebla de Caramiñal (La Coruña), y de “los ataúdes”, en Santa Marta de Ribarteme (Pontevedra), donde los ofrecidos son portados dentro de los ataúdes que hubieran servido para su entierro en caso de fallecimiento. Mientras que en Castilla y León, en Zamora contamos con la procesión del Santo Entierro que el día de Viernes Santo se celebra en Bercianos de Aliste (Zamora), aunque diferente con respecto a la berciana de Quintana, pues en ésta las mortajas blancas vestidas por los cofrades alistanos no resultan un ofrecimiento por ningún presunto milagro o sanación, sino un recordatorio de la finitud humana al vestir el sudario que llevarán en su propio funeral. Ritual similar al de Aliste se repite en Manganeses de la Lampreana (Zamora), también en Viernes Santo.


 Así pues en el Museo Etnográfico Provincial, este domingo no solo se revivirá un aspecto prácticamente desconocido de la Tradición Cultural Material e Intangible de la religiosidad popular berciana, sino que contaremos también con sus protagonistas y los objetos, pues nos acompañará un grupo del pueblo de Quintana de Fuseros que nos introducirá en persona su forma actual de entender este rito, que además ha sido documentado en soporte gráfico, sonoro y visual por parte del Museo, tanto para su conservación como para su interpretación y su reversión a la comunidad que lo representa. Es por lo tanto una ocasión especial para homenajear a un territorio y sus gentes, por su voluntad de conservación de expresiones irrepetibles e irremplazables de las tradiciones. 



ACTIVIDAD REALIZADA

D. Manuel Durández, 
Mayordomo de la Cofradía de las Ánimas.

Vecinas de Quintana de Fuseros.
                                               
D. David Gustavo López,  
Investigador de la Tradición.
                                                     

martes, 31 de marzo de 2015

NOTICIA: El Perdón libera en vez de indultar

La cofradía se aferra a una fórmula jurídica para sacar de prisión hoy a un interno.

Bendición de los ramos del Perdón el domingo.- SECUNDINO PÉREZ

miguel ángel zamora | león 31/03/2015
La cofradía del Santo Cristo del Perdón pondrá en libertad esta noche a un individuo de nacionalidad española y de mediana edad, que al parecer cumplía condena por delitos relacionados con el tráfico de drogas, que esta noche ganará la libertad en la procesión del Perdón.
La cofradía celebra este año el cincuenta aniversario de la procesión después de no pocos sudores. Por momentos se barajó la posibilidad de que se pusiese escenificar el acto del Perdón delante de la Catedral como todos los años, pero sin que hubiese el aliciente de la puesta en libertad del recluso.
Después de la mediación de la subdelegación de Gobierno, a la vista de que el Ministerio de Justicia denegó el pasado viernes en el Consejo de Ministros los indultos solicitados por León y Ponferrada, el fin de semana ha resultado intenso aunque finalmente gracias a la colaboración del juzgado de Vigilancia Penitenciaria, se ha podido conseguir que los trámites llegaran a buen puerto.
La dirección del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro ha jugado en estas últimas horas un papel también especialmente destacado, según confirmaron a este periódico fuentes autorizadas, de tal forma que entre todos los intervinientes se ha conseguido finalmente que haya una solución feliz para uno de los actos tradicionales más importantes de la Semana Santa leonesa.
«Ha sido necesario conseguir en un día y medio algo que habitualmente exige gestiones de tres meses», explicó a este periódico el abad de la cofradía del Santo Cristo del Perdón, José Carlos Alonso, parafraseando al subdelegado de Gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que durante el fin de semana ha empleado incluso el mismo aserto a la hora de explicar la situación de las negociaciones.
El nombre del recluso que se beneficiará de la liberación no se facilitará, en virtud del respeto al derecho a la intimidad de que goza el interno. Sí que se estaba pendiente a última hora de la tarde de ayer de que se entregasen los últimos documentos que faltaban, aunque de forma verbal había ya confirmación de que el acto se celebraría y de que habría liberación de reo.
Fuentes autorizadas han confirmado a este periódico que la voluntad del Gobierno es endurecer las condiciones que hasta ahora regían para la concesión de los indultos de estas características en la Semana Santa, por lo que es probable que en un futuro cercano se puedan repetir circunstancias de estas características. «Parecía que por ser Semana Santa esto se estaba convirtiendo en una romería y eso no puede ser», explicaron las mismas fuentes.
Itinerario de la Procesión del Perdón.

miércoles, 22 de octubre de 2014

PIEZA DEL MES: OCTUBRE 2014.

“La limosnera de ánima. Difuntos, sufragios y cofradías”.
Investigador: D. Francisco Javier Casaseca García, Restaurador de Bienes Culturales y Profesor de Conservación y Restauración, ESCRBC de Madrid.

Sábado, 25 de octubre 18,30 h.
Área  Religiosidad popular. Planta segunda. Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas. Actividad Gratuita


          
El presente mes de octubre coincidiendo con la proximidad de la celebración del Día de los Difuntos y de otras celebraciones religiosas o paganas relacionadas con el culto a la muerte y a los difuntos, el Museo Etnográfico Provincial de León ha organizado dentro del Programa Pieza del Mes, la disertación sobre la limosnera de ánima, elemento muy sencillo en cuanto a su construcción pero cargado de una gran simbolismo religioso, donde se ponen de relieve algunas de las creencias religiosas más arraigadas como son la idea del Purgatorio o lugar de purificación de las almas y el concepto de limosna o pago que se utiliza para responsos, sufragios, indulgencias y misas para dicha purificación.

La devoción a los difuntos está muy arraigada en el antiguo Reino de León, donde perviven tradiciones ancestrales relacionadas con esta conmemoración. La Fiesta de los Fieles Difuntos, o Día de Difuntos, tiene lugar el día 2 de noviembre, y se basa en la creencia católica de que los pecadores van al Purgatorio a penar por sus pecados o se consumen en las llamas del infierno hasta que son rescatados o aliviados por intercesión de los rezos y oraciones de los vivos en sufragio por sus almas. El miedo a la muerte, sobre todo a las penas eternas del infierno, empujaron esta devoción, alrededor de la cual, se celebraban ceremonias y ritos, que conforman una parte importante de nuestro rico acerbo cultural. De entre todos ellos destacan los actos que celebraban las cofradías de ánimas, presentes y activas aún hoy en muchas localidades y parroquias de León, Zamora y Salamanca. La Pieza del Mes que se presenta, perteneció a una de estas cofradías de la provincia de León, y sirvió para pedir limosna y ofrendas para la salvación de las Benditas Ánimas. Se pedía para soportar los gastos de acompañar a los enfermos, enterrar a los muertos, confortar a los seres queridos, celebrar misas y procesiones, rezar, cantar, y alumbrar en sufragio por aquellos fieles que han acabado su vida terrenal y, especialmente, por las Benditas Ánimas del Purgatorio, para aliviarles el sufrimiento que padecen por haber pecado en vida. Los pedidores de entonces tienen su paralelismo con los que piden en nuestro tiempo, aunque ahora por diferentes motivos.
Limosnera.

Resulta, por lo tanto, una ocasión excelente para mostrar una de las piezas más originales y que mejor resumen el sentir religioso en la cultura tradicional leonesa que atesora el Museo Etnográfico Provincial de León, como es la limosnera de ánima, así como una ocasión única para conocer los entresijos, símbolos, acciones y características de la religiosidad popular como uno de las actividades humanas más antiguas y que, en muchas actuaciones, ritos y símbolos, con más presencia se mantiene hoy en día en la provincia de León.

ACTIVIDAD REALIZADA

D. Francisco Javier Casaseca García. Restaurador de Bienes Culturales y
Profesor de Conservación y Restauración en Madrid.

Pieza del Mes "La limosnera de ánima".

D. Francisco Javier Casaseca García. Pieza del Mes.

miércoles, 15 de octubre de 2014

COLABORACIÓN: LA BOTA Y EL ODRE.

“Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a pez o está rota”

Autor: Toño Morala

Esto no es ninguna suerte… la inteligencia natural de los ancestros, era mucho mayor y más resolutiva de lo que ahora algunos pensamos… hay que diferenciar entre los que bebían o beben a bota y pellejo de vino, y los otros. De todas las maneras, que no nos toquen los tinglados, que por encima de la bota no hay nadie, salvo el espacio que resuelve una respiración a tiempo.

Una familia de boteros.
Todo esto viene a cuento de la bota y pellejo para guarecer el vino; ese laureado recipiente, en otros tiempos, generalmente hecho de piel de cabra que sirvió para aquilatar una parte del ser humanitario, que no humano, que todos y todas llevamos dentro. Ya Keats vislumbró los claretes franceses, lo que nunca dijo, era  que los bebía a bota… ¡manda carajo… un gran poeta como él. Y no se lo perdonamos…faltaría más!

Transportando en carro los pellejos de vino.
Ahora toca un punto y aparte; el pellejo y la bota tienen la palabra…hablad en vuestro nombre, que el mío…está ausente. Por decir que no quede, pero un buen trago de vino por bota, se deja besar el vino entre los labios, y no hace falta nada más que acompañarlo con un buen trozo de chorizo o queso… y de ahí viene uno de aquellos refranes populares… “A la bota dale el beso después del queso”…ahí queda eso. O aquel otro refrán que dice… “Hable mi vecino y tenga mi bota de vino”.

La historia de la bota se pierde en los tiempos más remotos. Encontramos testimonios escritos de su existencia ya en la antigua Grecia (Homero en la Odisea cuando su héroe Ulises emborracha al cíclope Polifemo dándole vino en odres), en la Biblia (Noé emborrachado por sus hijos), en el inmortal Quijote de Cervantes (cuando el viejo hidalgo destroza a mandobles y estocadas los pellejos del ventero) y a lo largo de todo el Siglo de Oro de la literatura española las referencias se multiplican.

Ligera, flexible, resistente, respetuosa con el medio ambiente, de fácil trasiego, impermeable, práctica, higiénica, atractiva, de simple pero perfecto diseño, la bota de vino es, a la vez, legado de nuestro pasado y un producto libre de los imperativos de la moda que encandila a quien sabe disfrutar de los placeres básicos de la vida.
Un maestro artesano de Odres en su fábrica
de pellejos para vino y aceite.
Después de seleccionar y retirar la piel, se limpia y se curte con tanino obtenido de la mimosa y otros. Después del curtido del cuero de cabra, se recubre con brea (el pez) extraída de los árboles de enebro o pino. El tono se purifica a altas temperaturas y se utiliza para impermeabilizar el cuero en el interior de la bota. La piel está ligada a una forma con una cuerda hecha de lino, aunque casi todas las cuerdas utilizadas en la fabricación de la bota de vino eran de cáñamo hasta 1970. El cosido se realiza con las "tablas", especie de pinzas de madera de unos 60-70 cm. de longitud, que se usan para pillar y juntar los bordes de la piel que van a ser cosidos; unidos los bordes, se pone alrededor de ellos la "trenza" (trenzado de cuerda fina de cáñamo) que se cose a ambos lados para cerrar las aberturas. El agujero por donde pasa el cabo de cáñamo torcido se realiza con las "leznas", herramientas de madera compuestas por el "macho" que está provisto de un aguijón y la "hembrilla", que se ajusta al macho y contiene sebo como lubrificante. El cabo se tensa con los "palillos de atar", que son huesos de manilla de cordero o cabrito que han de estar crudos para que estén duros y se pueda hacer más fuerza con ellos. Una boquilla hecha de resina prensada se añade para verter y beber.

Pellejo para vender en la tienda.

Y hay que cuidarla… una bota de vino está hecha de material orgánico y, a diferencia de una botella de plástico, se necesita algo de preparación y mantenimiento por el propietario. Antes de verter la primera cantidad de vino, la bota debe ser calentada, frotada, inflada, enjuagada con agua y rellena con vino durante cinco días, que luego se desecha. Entonces, la bota se puede utilizar para almacenar el vino para beber.


Preparando el pellejo, uno de los envases que han servido
ancestralmente para el transporte del vino y otros líquidos.
La avería más frecuente consiste en el "repelón". ¿Qué es un "repelón"? Simplemente consiste en que, al unirse las dos caras interiores de la bota por, sea cual sea el motivo, y al intentar despegarlas de forma inadecuada, se produce un arrancamiento de la pez en una de las caras de la bota, o en las dos, dejando a la misma sin impermeabilizante y, naturalmente, permitiendo la salida del vino. ¿Cómo se evita? Si por cualquier circunstancia se produce el hecho de que las caras interiores de la bota se peguen, es fundamental despegarlas con sumo cuidado, bien calentando la bota hasta que la pez se ablande lo suficiente para que, soplando despacio por el brocal, la bota se hinche sin ofrecer resistencia. En caso de dificultad para despegarla pueden introducir por la parte ancha del brocal agua caliente, la cual producirá el mismo efecto.


Dos mozos acarreando
 el pellejo de vino...y las botanas

El pellejo (odre); generalmente es de color negro, suave, y con la forma del animal en cuestión; se usa más para transportar el vino y venderlo más o menos rápido; tiene otro tratamiento diferente al de la bota, y sirve para almacenar otros líquidos como agua o aceite, a parte del buen vino. Sabían que los artesanos pellejeros siempre compraban las pieles en nuestra tierra; donde llegó a haber más de 25 fábricas de curtidos; el frío de nuestra tierra hacía que las pieles fueran más fuertes y con mayor dureza.


En 1906 en la estación del norte, pellejos de vino a tutiplén.
Las pieles, preferentemente de macho cabrío, eran las que más se utilizaban, ya que tiene mayor consistencia y tamaño de piel o "casco" que la de la cabra, más fina y pequeña. El peso idóneo del ejemplar oscilaba entre los 30-35 kilos, que supone una capacidad de uso de alrededor de 80 litros. Después de despellejar y quitar carne y pelo, se curten y se cosen; y para las demás aberturas, como el ombligo, turmas, etc., se cierran con "botanas", piezas de madera de roble, planas y de forma tronco-cónica con una acanaladura en el borde para facilitar su atado a la piel por la parte del pelo con hilo de cáñamo.


Cargando los pellejos de vino en la bodega.
La comercialización del vino se realizaba antes casi exclusivamente con pellejos; era similar a lo que hoy sucede con las bombonas de butano; un establecimiento se abonaba y se le llevaba un pellejo de vino lleno, y cuando lo tenían vacío se cambiaba por otro; incluso el pellejo se usaba directamente en el despacho de vinos. Hoy, con el cristal y los camiones cisternas, esta profesión tan tradicional e importante en su día, ha perdido la importancia que tenía en otros tiempos. De estos odres o pellejos saben mucho por la montaña leonesa.
Botas de vino en una tienda de pueblo.
La Bota de vino en “El Quijote”… "...Pero lo que más campeó en el campo de aquel banquete fueron seis botas de vino, que cada uno sacó la suya de su alforja; hasta el buen Ricote, que se había transformado de morisco en alemán o en tudesco, sacó la suya, que en grandeza podía competir con las cinco...".
Don Quijote sueña que se halla en batalla con un
Gigante y rompe unos pellejos de vino.
En este apartado especial, queremos hacer un pequeño recordatorio a unos de los artesanos maestros de la botería afincados en Mansilla de las Mulas desde el año 1903; se trata de aquellos nobles, trabajadores y muy buenas personas, Pedro Llamazares, natural de Villafeliz de la Sobarriba, y de Baltasara García, natural de Robles de la Valcueva; matrimonio feliz y que empezaron con la pequeña fábrica de botas y pellejos para vinos; para más adelante y a base de mucho esfuerzo y trabajo, abrieron la tienda de vinos, ultramarinos, y casa de comidas más conocida con el nombre de “Las Boteras” en honor a su trabajo artesano; en su fábrica se hacía todo el proceso, desde cortar el pelo de las pieles, hasta hacer la pez en aquellas calderas de cobre. Tuvieron quince hijos, y según iban creciendo, los más mayores fueron aprendiendo el noble oficio de boteros. Justi, Tino, Esteban y Andrés, fueron los que más ayudaron en la empresa familiar, quedándose luego con la tienda dos de las hijas del matrimonio. Eran tan buenas sus botas y odres para vinos, que las vendían por toda España, y sobre todo para la montaña leonesa, y la cercana Asturias. ¡No hablemos mal de nadie, que somos de carne humana…que no hay pellejo en el mundo, que no tenga una botana!; una de las celebres frases de Pedro “El botero”. Toda esta pequeña historia nos la cuenta uno de los nietos nacido aquí en Mansilla, y que ha sido uno de los comerciantes pescaderos de la Villa hasta su jubilación; se trata de Valeriano Laez Llamazares (Nanín). La memoria de las cosas y de la vida sigue gracias a hombres como Valeriano.


Pedro Llamazares y Baltasara García,
los dos maestros boteros para vinos desde 1903,
afincados en Mansilla de las Mulas.
Fachada de la tienda de Vinos, Ultramarinos y Casa de comidas
de Pedro y Baltasara en Mansilla de las Mulas.
En la parte de atrás, estaba la fábrica de botas y odres para vino.

jueves, 11 de septiembre de 2014

COLABORACIÓN: CONCEJOS...HACENDERAS...LA VECERA...LAS SUERTES DE LEÑA...LA COMUNIDAD DE REGANTES...

Autor: Toño Morala
Hacendera de los "tres concejos" para limpiar el canal de riego en Cembranos.
La organización de la tribu, la necesidad racional de mirar por lo de todos, y del medio de subsistencia y natural; el trabajo común dentro de las pequeñas sociedades con grandes carencias. Dependiendo de donde nace uno, se puede salir mejor adelante. No es lo mismo nacer en la montaña que en las riberas, no es lo mismo nacer en secano y páramos y oteros, que a la orilla de los ríos; ya dejó escrito Castelao… “A los ricos no les gusta que llueva, pero les gustan las patatas…”, queda dicho. Así y todo era muy normal antaño, y en algunos sitios así sigue siendo, la democracia directa a través de concejos, juntas vecinales, comunidades de regantes, cofradías de todo tipo donde los habitantes de las poblaciones redimían y redimen sus intereses y varios asuntos reuniéndose en corro, ahora puede ser alrededor de una mesa y en los locales públicos, o en las Iglesias, y a través de las decisiones votadas por mayoría, se aceptan las mismas y se llevan a cabo para el bien común y en él.
Hacendera en Cuadros.
Generalmente las decisiones eran tomadas en el ámbito rural, y sobre todo eran por la explotación natural de los terrenos comunitarios agrícolas, caminos de carros y limpieza de los mismos, o las hacenderas para limpiar los regadíos y sus entramados. Como aquellas otras mejoras que los pueblos iban teniendo; saneamiento, traídas de aguas, las fiestas patronales y otras… en fin, todo lo relacionado con lo común, con lo de todos y todas.

Hacendera comunal en la montaña leonesa.
No hay que olvidar también otras formas como las igualas para los incendios e incluso para dar sepultura a los vecinos. Incluso, los primeros cupones de la seguridad social agraria se pagaban a las cámaras agrarias  locales. También andaban algunos bancarios por los pueblos en busca de las perras gordas de los agricultores y ganaderos para formar las primeras cajas de ahorro rurales y las del monte de piedad; luego también se pusieron de moda y como necesidad las cooperativas agrarias y los sindicatos agrarios que tenían y tienen una labor encomiable por el bien de las pocas explotaciones agrarias que nos van quedando.

Pero vayamos al núcleo de la  historia de las juntas vecinales, concejos y otras formas de relaciones para mirar por lo de todos. Al principio fue la necesidad y la inteligencia natural la que llevó a tener unas normas de democracia que ni siquiera sabían que lo era. Como siempre y desde siempre, los más pispos y mandamases se llevaban la mejor parte, reglamentaban para sus intereses, y los caciques de turno  imponían su fuerza. Nobles y clero se repartían las mejores tierras, y además explotaban a los habitantes de los pueblos para enriquecerse. Si bien la organización de estas prestaciones o trabajos comunitarios, su temporalidad y los lugares de actuación corresponden a los gobiernos concejiles, estas quedan fijadas por el ordenamiento interno escrito o simplemente por una tradición que se ajusta a estaciones o fechas que guardan relación con el calendario agrícola.

A la hora prevista...mirando por el bien común.
El calendario laboral y el inicio del año agrícola marcan unas pautas de acción colectiva que afecta a caminos, regueros, pasos o frontadas, para dar paso a otros trabajos comunitarios como el riego de praderas comunales, la conservación y limpieza de ríos y montes o la vigilancia de los frutos. Es en las zonas agrícolas de transición y en las vegas donde la acción colectiva y hacendística de las comunidades de aldea se hace más extensa y la obligatoriedad de los vecinos a acudir a la llamada de los oficiales del concejo va acompañada de importantes penas vinales. En las ordenanzas de Cembranos de 1584 se recoge los siguientes:

·         "8º. Item ordenamos y mandamos que la vecera de los bueyes de labrar, guarden marido o mujer e los días que les cupieren, y si fuere viudo o viuda los guarde un hijo o hija mayor que tuvieren o criados, como sean de catorce años para arriba, so pena que el que no lo hiciere pague de pena media cántara de vino por cada vez y si dieren la vecera por mal guardada pague la dicha media cántara de vino arriba dicho, decimos que no puede guardar esta vecera persona que no tenga buey o vaca. 9º. Item ordenamos y mandamos que el vecino que le cupiere la vecería de las vacas o becerros las guarde persona que sea de doce años para arriba, so pena que el que no lo hiciere así pague por cada vez media cántara de vino."

La vecera de las vacas paridas.
Casi nada la broma. Ahora bien, el desarrollo de la agricultura y de forma especial la agricultura intensiva de regadío en la provincia leonesa exige un directo control y racionalización de los recursos comunitarios y de forma especial del agua. Tanto para las comunidades de montaña como para las asentadas en las vegas, el agua y las vías y sistemas de riego son objetivos prioritarios para la organización concejil.

Sobre unas estructuras agrarias con escaso nivel de ordenación del terreno y con fuerte arraigo del minifundio, solamente a través de la acción colectiva y desde el poder concejil se pueden superar las dificultades emanadas de esa compleja y desigual parcelación del terreno, factor este que se convierte en uno de los principales escollos a superar. La hacendera, institución que nace en la edad media y llega hasta nuestros días, ha sido hasta el final del siglo pasado un instrumento apropiado para hacer frente a las necesidades que surgían en la vida colectiva de los concejos leoneses, que daba respuesta a las mismas y que ayudaba a fortalecer los lazos entre los vecinos de la comunidad. Los campaneros eran los que con los toques pertinentes de campana llamaban a hacendera, concejo y otros.

Mujeres yendo de hacendera en Ambasaguas de Curueño en 1947.
Un concejo disponía de otros enseres u objetos para designar, diferenciar y ejecutar al concejo, desde la copa concejil, hasta el  pendón, también el arca concejil, donde se guardaban bajo dos o tres llaves, las copas y la jarra, los libros de cuentas, además de otros enseres, y el bastón o vara de mando y también  el sello de herrar o marcar el ganado de los vecinos del concejo, o marcas del pueblo. Hay que diferenciar entre las obligaciones y reglamentos de concejos, hacenderas de varios pueblos, comunidad de regantes… cada cual tiene sus competencias y algunas veces no tiene nada que ver una hacendera de regadíos, con la hacendera de caminos; había buenas gentes que no tenían tierra, pero sí usaban los caminos , por ejemplo. Tradicionalmente los vecinos se reunían en concejo abierto los domingos, en el atrio de la iglesia, y su asistencia era obligatoria, con multa para el que no acudiera.

A Concejo de silla de tierra y madera.
Durante siglos, los habitantes de pequeñas localidades leonesas han resuelto por votación, en lo que algunos especialistas han denominado como “una academia de cortesía”, todos sus conflictos, así como los problemas económicos, la preservación de los montes y, en siglos pasados, hasta la defensa armada de los vecinos. En los concejos se trataba “la batida de lobos, la hacendera o huebra, la refacción de puentes, caminos, presas y retenes, la espalada de la nieve, la corta de la leña de rozo, los acotados de pastos, la construcción del chozo merinero, las veceras, los repartos de tierras comunales, se nombraban campaneros, peritos, guardas, adquisición de sementales…”. Como anécdotas, un concejo trató de suprimir el mes de marzo y pasar de febrerillo el loco a abril hueveril; y en otro concejo leonés se acordó apalear al mozo forastero porque tuvo la bravuconería de decir que iba a sacar preñadas a todas las mozas del pueblo.

Las suertes de leña, una ancestral forma de mantener los montes
 y los hogares de todo tipo.
El concejo abierto se asienta sobre tres pilares: la convivencia como bien supremo y determinante; la libertad, como régimen democrático de autogobierno; y el colectivismo en lo laboral y lo económico. Como se sabe, las mujeres no tenían acceso en aquellos años a las reuniones del concejo. La escala social por la que pasaba cada persona era:

-  Niño: hasta los 7 años.
- Rapaz: hasta los 16 años. Sale mozo, paga una bebida.
- Mozo: desde los 16 hasta su matrimonio. Puede rondar por la noche, visitar hilanderos y corteja a las mozas.
- Vecino: desde que se casa en adelante.
-  Menor: huérfano de padre y madre, tiene exenciones en las cuotas y escotes.

El soltero es considerado siempre mozo (no vecino). El fuero de León, 1058, establecía el funcionamiento de los concejos, con la siguiente advertencia: “Cualquiera que quebrantase, a sabiendas, esta constitución, quiébrensele las manos, pies y cabeza, sáltensele los ojos, arrójensele los intestinos y pague su pena con el diablo en los infiernos”. La organización corría a cargo de una Junta o Juez que planificaba la tarea, revisaba la correcta realización y establecía los tajos. Algunos piensan que el refrán: "con su pan se lo coma" hace referencia a la costumbre de llevar cada uno pan de casa y la organización ponía lo demás, que solía ser escabeche y cebolla...

Comarcanos descansando durante la hacendera convocada para mantener
 y señalizar El Camino.

sábado, 2 de marzo de 2013

Pan, queso, vino y ronchitos para celebrar el inicio de la primavera.


Las Marzas celebran el inicio del mes de marzo y la llegada de la primavera. Es una tradición que recuperó la Asociación Leonesa Aguzo y que alcanza este año su decimotercera edición. Y nuevamente, la Plaza de San Marcelo servirá de arranque, a las ocho y media de la tarde, de una ruta que se irá desplegando por algunos rincones del casco antiguo para acabar desembocando en la Plaza de Regla, donde, al amparo de la Catedral, se repartirá pan, queso, vino y, también, ronchito en medio de un ambiente de fiesta en el que no faltarán las canciones y los bailes.

Precisamente, ese ambiente alegre preside el uso de la costumbre, cuyo inicio se produce siempre ante el toque del cuerno o zurullo y con el permiso de la autoridad correspondiente. El sonido de panderos, panderetas, chifla y tamborín, de la gaita y la dulzaina, las voces de los participantes entonando temas populares, propios de diferentes lugares de la provincia leonesa, y el constante baile son señas de identidad de una celebración, también denominada Rondas Leonesas, que Aguzo espera todos los años con especial ilusión y que ha acabado convirtiéndose en una de las referencias principales de la intensa actividad que lleva a cabo durante todo el año.


Como es habitual, Las Marzas de Aguzo saborean el talento de un pregonero que las glosa. En esta ocasión, será el profesor y poeta José Luis Puerto quien se encargue de poner el punto literario y de dar empuje a una comitiva que destaca por su colorido y el ambiente bullicioso que siempre le caracteriza. 

domingo, 3 de febrero de 2013

NOTICIA: Cacabelos celebra Las Candelas bendiciendo el pan

E. E. | Ponferrada 03/02/2013
Cientos de personas se congregaron ayer frente al Santuario de Las Angustias de Cacabelos para recibir, como es tradición, el agua bendita sobre sus cestos y bolsos repletos de panes de diferentes formas, donde destacaron los de trenzas, soles y palomas. El párroco local, Jesús Álvarez, bendijo los panes de cacabelenses y vecinos de otras localidades colindantes que se sumaron a la celebración de la festividad de Las Candelas. A través de este acto, los participantes dan gracias por los alimentos recibidos y piden que no les falte pan en sus mesas.
El párroco de Cacabelos bendijo los panes traídos
por una multitud al Santuario de Las Angustias.
ldlm

jueves, 17 de enero de 2013

NOTICIA: Día de bestias ‘santas’ y parroquianos refraneros

La localidad de las Grañeras rememora hoy la festividad de San Antonio

C. Domínguez / Las Grañeras
Imagen de archivo de la fiesta de San Antón en Las Grañeras
 que hoy rememoran. C. DOMÍNGUEZ
Fieles a la tradición, los vecinos de la localidad de Las Grañeras celebran hoy, día de San Antonio Abad, la fiesta grande de esta pedanía de El Burgo Ranero que, un año más, ofrecerá como plato fuerte de la jornada el conocido como ‘Refrán de San Antón’. 
Se trata de un recital de poemas o coplillas que los vecinos del pueblo ofrecen a su benefactor a la salida de misa.
En este sentido, se hace necesario mencionar a Leonis Mencía, conocido como ‘El último juglar de Tierra de Campos’ y quien ha conseguido preservar esta casi extinta tradición que antaño se revivía en cada rincón de la provincia. “¡Oh! glorioso San Antón aquí te vengo a contar”... así dan comienzo los versos de San Antonio, todos de cosecha propia y que normalmente aluden a la vida cotidiana del pueblo y su comarca, capítulos simpáticos que han quedado para el recuerdo, historias del anecdotario local, alguna súplica al santo… Aunque Mencía abandera la cantera de poetas, siempre se unen a éste otros vecinos y vecinas de la localidad. 

Así todo, antes de que los parroquianos de Las Grañeras tomen posiciones en los soportales de la iglesia se rememorará otra entrañable tradición ligada a la figura del santo: la bendición de los animales. Éste es otro de los actos centrales de la fiesta. Animales de carga o tiro, mascotas, ovejas y vacas se acercan hasta la iglesia de San Juan Bautista para recibir aquí el abrazo de su santo benefactor. Vecinos de pueblos próximos también responden a la llamada. 

ProgramaciónLas fiestas de San Antonio en Las Grañeras arrancarán a las 11:30 horas con una misa en honor al patrón. Seguidamente tendrá lugar el acto de bendición de los animales, la también tradicional rifa del ramo de roscas y el ‘Refrán de San Antón’. Baile vermú, campeonato de brisca y discoteca móvil por la noche completarán la primera de las tres jornadas de fiesta.