Mostrando entradas con la etiqueta Música tradicional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Música tradicional. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de abril de 2021

NOTICIA: "Tenemos que preservar el legado de nuestros abuelos"

Los ensayos son en cierto modo una ‘fiesta’ y como estos jóvenes dicen: \"Que se note que estamos vivos\". | T.G


MÚSICA. Ni bachata, ni reguetón. Ni techno, ni rock. Entre los jóvenes de Villaquejida lo que se lleva es el folclore y por eso un grupo de una decena de ellos han formado el grupo ‘SurLyon’ en el que dan rienda suelta a su afán autodidacta para guardar el legado de sus mayores.

Teresa Giganto | 11/04/2021
No hablamos de C. Tangana. Tampoco de Naty Peluso ni de ninguno de esos artistas que están entre los más escuchados del momento en las plataformas de música. En la conversación lo que salieron fueron las diferencias entre una jota y un charro, entre lo que se cantaba antaño en Laciana y lo que se entonaba en la Vega del Esla, entre los ritmos que se han perdido y los que aún perduran... Y de eso va precisamente ‘SurLyon’, de que sea más lo que perdura que lo que se muere en el folclore leonés. «Tenemos que preservar el legado de nuestros abuelos», asegura Claudia convencida de que lo que tienen entre las manos este grupo de jóvenes de Villaquejida es mucho más que una simple pandereta, un pandero, un mortero o una botella de anís.

Aprovechando que en Semana Santa los estudios dieron un respiro a los estudiantes, al pasar por la Casa de la Cultura de Villaquejida se escuchaban jotas, corridos y titos. No daban abondo las sonajas de la pandereta y poco descansaba la gaita de Ricardo. Una vez, y otra, y otra más. Había que aprovechar para ponerse al día con el folclore y aumentar un repertorio de canciones tradicionales que esperan poder cantar a sus vecinos en cuanto lo permita la pandemia del coronavirus. Dentro estaban Claudia, Ricardo, Marina, Cynthia y Lidia. La cuestión era repasar lo ya aprendido y al mismo tiempo, avanzar en nuevos temas. Pero antes de empezar a contar qué es ‘SurLyon’, lo cantan y empiezan por ‘Alba y Aliste’, su canción hasta ahora más especial por ser la primera de las que tocaron juntos.

Darío, componente de ‘SurLyon’,
esperando el coche de línea a León. | T.G
.
«Como buen amante que soy del folclore y tras haber asistido a clases de pandereta y pandero, quise hacer algo que saliera bien y que gustase a la gente y empezamos unos pocos a ensayar canciones tradicionales», explica Ricardo, un autodidacta que ahora también se ha lanzado con la gaita y ya la ha incluido en el repertorio de ‘SurLyon’. A esa aventura que comenzaron unos pocos se han ido uniendo cada vez más jóvenes de Villaquejida pero también de los pueblos vecinos de Villafer y de Cimanes de la Vega con edades entre los 17 y los 19 años. A Claudia, a Marina, a Cynthia, a Lidia, a Ricardo, a Bea, a Darío y a Javier la pandemia no les frenó las ganas y siguieron ensayando cada uno en su casa para al final ponerlo todo en común llegando incluso en verano a ofrecer el que fue su primer concierto en Villaquejida. «Fue muy emocionante poder cantar para nuestros vecinos aunque impone porque quieres hacerlo lo mejor posible», reconocen. Por eso los nervios afloraron en los primeros minutos, porque en esto del folclore no hay mayores expertos que sus abuelos y muchos de los de ‘SurLyon’ se encontraban entre el público. Entre ellos Sici, la abuela de Ricardo, una mujer incapaz de escuchar una jota sin que se le vayan los pies. «Aquí se ha perdido mucho folclore de la zona y se conserva muy poco, yo escucho mucho a mi abuela pero hay que reconocer que se está perdiendo», lamenta de nuevo Ricardo.

Los chicos de ‘SurLyon’ son también buenos conversadores y cuentan con ilusión las canciones en las que trabajan, aunque no es tarea fácil ya que entre los estudios, las vacaciones y que cada uno está en un sitio «siempre hay alguna baja» a la hora de ensayar. Pero las ganas no fallan nunca. Mientras cuentan su aventura musical en el patio de la Casa de la Cultura de Villaquejida, está Darío a escasos metros, otro integrante del grupo que espera la llegada del coche de línea para irse a León. Le pasan un pandero por encima de la valla para inmortalizar el momento antes de que se suba al autobús y de que sus compañeros continúen contando y cantando.

«Estamos muy contentos con cómo nos están saliendo las cosas porque después del concierto en Villaquejida nos salió otro en Valderas. El apoyo de la gente está siendo muy positivo para nosotros y eso nos anima a seguir», explica Claudia, otra de las componentes del grupo. Su deseo, al igual que el del resto, es «llegar a más y sobre todo llegar a la gente joven para hacerles entender que el folclore no solo es para la gente mayor». Lo explica Marina que todavía guarda en casa algunas de las cintas del folclore portugués que su abuelo le ponía de pequeña. Y en este mismo sentido se pronuncia Claudia: «Queremos despertar pasión entre la gente más joven, que descubran este tipo de música y les entre el gusanillo de querer también ellos participar, queremos llegar a todas las generaciones y abrir el interés de los pequeños».

Claudia, Ricardo, Marina, Cynthia y Lidia, algunos
 de los componentes del grupo ‘Surlyon’ de Villaquejida. | T.G.
Saben que las letras de las canciones que cantan tienen poco que ver con la sociedad actual, «aunque de estos ritmos vienen los que ahora se escuchan más como el rock o el pop». En esos ritmos diferentes de pandereta está la clave de todo. «Si escuchas canciones así de antes ves que muchas veces son letras picarones, es como: ahí te dejo el recado para que lo analices», comenta Ricardo entre risas.

«Al final con esto queremos contribuir a que el pueblo tenga actividad, a que no decaiga y que aunque haya una pandemia se note que aquí, en Villaquejida, seguimos vivos», señala Claudia con rotundidad. En el relato de la emergente historia de ‘SurLyon’ no dejan escapar palabras de agradecimiento para el Ayuntamiento de Villaquejida. «Se han portado muy bien con nosotros y en todo momento nos han dado facilidades para tener un espacio en el que ensayar y con el equipo... No podemos estar más agradecidos, la verdad», señalan.

Después de un rato de charla, vuelven a coger sus instrumentos y otra vez a cantar, a aprovechar que han podido juntarse unos cuantos, a mezclar sus risas con sus ganas de seguir mejorando. Que se note que en Villaquejida están vivos.

martes, 23 de febrero de 2021

NOTICIA: El hórreo de las Bodas, "un símbolo de resistencia"


Rodrigo Martínez en las escaleras del hórreo arcaico de Las Bodas,
su rincón «favorito» para despejar la cabeza.


Fulgencio Fernández | 22/02/2021
TESOROS DE LOS LUNES. Rodri el de Tarna, uno de los músicos tradicionales más reconocidos y un excelente conocedor de la provincia, que ha recorrido dando conciertos y recogiendo canciones, elige un ‘rincón’ muy significativo, el hórreo más antiguo de la provincia y seguramente de la Península, el hórreo arcaico de Las Bodas.

Rodri Martínez, Rodri El de Tarna, es seguramente el más conocido y digno heredero de la larga lista de músicos populares, a muchos de los cuales ha ido visitando, escuchando, manteniendo largas charlas y sucesivas visitas pues Rodri es el de los que lleva en la sangre la música, la tradición, las costumbres, el filandón, la pasión por conocer y recoger y esa capacidad innata de relacionarse a la que suma una bondad innata que hace casi imposible que nadie le cierre una puerta. Con todos estos ingredientes cocina una macedonia de la que sale su propia forma de entender el folk, la música tradicional leonesa, con absoluto respeto a la historia y sin olvidar que estamos en el siglo XXI, también para la música.

Este rapaz de Valdealiso, el nieto de Aurorina —con la que grabó un disco— es un verdadero representante de la noble condición de enredabailes, capaz de hacer música con una paja de refrescos y tocar numerosos instrumentos, de abordar todo tipo de retos, por ello, en este impasse que se han tomado con Tarna es habitual su presencia en la fantasía escénica ‘Tirando del hilo’ —música, poesía y teatralidad junto a Guadalupe Diez y el poeta Víctor M. Díez—; en caja baja —música y palabra también con Víctor M. Díez—; en solitario en ‘El árbol de los Toronjos’, una propuesta con numerosos instrumentos centrada en la música de la provincia y la literatura que se encuentra en su interior; conciertos didácticos, conciertos de folk, grabaciones de videoclips o la trilogía ‘La casa de la reguera’... uff, y hay más, su cabeza no para de dar vueltas. Y un final común, después de cualquiera de ellas Rodri se queda allí, en cualquier pueblo, a seguir escuchando historias, a la gente o contando, que no le faltan anécdotas y buen hacer de contador de ellas.

Conoce Rodri, por ello, buena parte de la provincia de León por lo que la propuesta de que elija un rincón, un lugar concreto, un tesoro que mostrarnos, le crea muchas dudas. Piensa en uno, salta a otro, se acuerda de aquel lugar, le tira su tierra y le apetece llevarnos a la negrilla de su pueblo pero, después de darle vueltas, lo tiene claro: "El hórreo de Las Bodas".

- ¿Los motivos?
- Muchos. Uno personal, que es un lugar al que me gusta ir de vez en cuando, a tomar el aire, liberar toxinas, pensar un rato... y las escaleras de ese hórreo es un lugar perfecto. Por otra parte, según tengo entendido, que no soy un experto, es el más antiguo de la Península, lo que convierte en un símbolo, de nuestras tradiciones y, a su vez, un símbolo de resistencia, tan representativo de muchas gentes de nuestra tierra, resistentes en su tierra como este hórreo. A su vez nos recuerda que en cualquier rincón puedes encontrar algo singular y una historia y, finalmente, porque es guapo, no me lo niegues.
Sobran razones aunque Rodri añade finalmente otra para redondear su ya largo argumentario. "Como se han perdido muchos en la provincia, que su ejemplo sirva para que no se pierdan más, no nos lo deberíamos permitir y sería bueno que tomaran nota aquellos que está en su mano impedirlo".

Recuerda además Rodri el de Tarna un buen número de anécdotas en la comarca, desde comprar leche a un ganadero a un incendio en una casa cercana al hórreo un día que llegó por allí y en el que "pudimos estremecernos con el dolor de la mujer de la casa y comprobar la eficacia de la respuesta basada en el sentido comunal de los pueblos y su solidaridad; hubo destrozos pero evitaron que fuera a mayores".

El gran experto en hórreos, Eloy Algorri, que trabajó en el catálogo de los 392 existentes en la provincia, explicaba en la presentación del mismo datos que avalan la sensación de Rodri Martínez pues, señaló por ejemplo, que comparando con el anterior catálogo "se han perdido 60 hórreos en 30 años» y explicó que «el origen del hórreo tradicional leonés está en el denominado ‘hórreo arcaico’, del que quedan cinco ejemplares en la provincia de León, el mejor de ellos el de Las Bodas, que es el más antiguo de madera", dijo.

De hecho, el hórreo de Las Bodas —que cuenta con alguna pieza del siglo XII— es tal vez "el más singular de la provincia por su estilo arcaico que reproduce a los del siglo XII, aunque sea 5 siglos más tardío", explica Algorri en una entrevista en LNC en 2019.

sábado, 20 de febrero de 2021

NOTICIA: La Diputación lanza la segunda entrega de 'Son de León'


El grupo de pandereteras Gritsanda en un momento de la grabación del videoclip. | ILC

L.N.C. | 17/02/2021

MÚSICA TRADICIONAL. El ILC comienza a exhibir, a través de sus redes sociales, diez nuevos vídeos musicales de esta iniciativa que busca promocionar a los jóvenes valores de la canción tradicional
La segunda parte de ‘Son de León’, el proyecto desarrollado por el Instituto Leonés de Cultura (ILC) para visibilizar la labor de los jóvenes valores de la canción tradicional de la provincia, ya ha comenzado a difundirse a través de las redes sociales de la Diputación de León y del ILC (Facebook, Twitter e Instagram). Se trata de diez nuevos videoclips que vienen a sumarse a los catorce anteriores, lanzados en diciembre, y que también fueron grabados en espacios singulares y naturales de León, como castillos, prados y bosques. La nueva entrega viene dada por el hecho de que algunos de los cantantes y músicos participantes grabaron, en su momento, no una sino dos canciones, de modo que aún quedaba abundante material para ser difundido y compartido.

La acogida de esta iniciativa ha sido extraordinaria, con más de 91.300 visualizaciones contabilizadas entre YouTube (52.395), Facebook (34.996) e Instagram (3.935) a día de hoy, y sus vídeos no dejan de compartirse y de reenviarse, sirviendo en algunos casos como entrañable vínculo de unión con su tierra para muchos leoneses que residen en el exterior, y también como herramienta didáctica en centros educativos.

Rodrigo Martínez (Tarna), junto a Juan Marigorta (realizador
 de los videos) y Carlos Arede (técnico de sonido). | ILC
Rodrigo Martínez (Tarna), junto a Juan Marigorta (realizador de los videos) y Carlos Arede (técnico de sonido). | ILCEn esta nueva tanda, el músico, profesor y etnógrafo David Álvarez Cárcamo canta el tema ‘La minerina’ con los montes de Omaña al fondo; las integrantes de Gritsanda hacen lo propio con ‘La perra de Varela’ en Reliegos, aunque la canción está recogida en Santiago de las Villas; el recopilador de las tradiciones cabreiresas, cantor y ganadero Edilberto Rodríguez toca y canta una jota popular de su pueblo, Pombriego; Alejandro González Flórez, maragato de Quintanilla de Combarros, entona la bellísima ‘Las rosas de los rosales’; la voz de Xana Prieto resuena en una bodega-cueva de Benazolve con ‘A la puerta llaman’; el jovencísimo Pablo Suárez canta ‘Cuerpo airoso’ en un escenario de sebes de Villanueva del Árbol; Fran Allegre y su arpa tienen de fondo un paisaje de Antoñán del Valle en el tema ‘El baille’, cantado en leonés; Javier Casas interpreta ‘El pájaro madre’ en el paso de ronda del castillo de Alija del Infantado; Rodrigo Martínez muestra con ‘Melindes y Melambes’ cómo el rabel era fiel acompañante de las coplas más irreverentes; y Gabriel González Villalba se atreve con la tonada ‘A dónde vas a dar agua’ en los montes cercanos a Piedrasecha .

‘Son de León’ es una iniciativa propia del Instituto Leonés de Cultura que ha sido producida por su coordinador de proyectos, Emilio Gancedo, y que lleva el sello técnico de uno de los más reconocidos realizadores de videoclips actuales, el leonés Juan Marigorta, acompañado por un extraordinario profesional del sonido como es Carlos Arede.

A partir de este miércoles los vídeos comenzarán a difundirse a través de la página de Facebook del Instituto Leonés de Cultura (www.facebook.com/ilc.dipuleon) y de la cuenta de Instagram del ILC (@ilc.dipuleon) donde, cada dos días, tendrá lugar el estreno de un nuevo videoclip. Una vez que todos ellos hayan sido colgados en las redes, pasarán al canal de YouTube de la Diputación de León para unirse a los catorce anteriores.

sábado, 4 de julio de 2020

NOTICIA: La Braña: 40 años de viejas canciones

MÚSICA El grupo de música tradicional leonesa por antonomasia acaba de publicar el libro ‘Cuaderno de cantares’, una recopilación definitiva de sus cuarenta años de andadura acompañado de un USB con sus canciones.

Los actuales integrantes de La Braña han sido los encargados de recopilar todo
el inmenso material que han acumulado en 40 años de actividad.

Fulgencio Fernández | 04/07/2020
Ahora, cuarenta años después de aquella apuesta, creen los integrantes de La Braña que es buen momento para hacer balance. «Ya contamos con un formidable bagaje de 15 discos de larga duración, material suficiente para recoger este legado publicando un cancionero de gran formato, con excelente edición, tapa dura y todo lo que se requiere para encerrar dignamente un contenido» no menos digno, que, como su propio título indica, (Cuaderno de cantares), incluye todos los textos y partituras de las canciones que han constituido su repertorio, muchas de las cuales han llegado a hacerse muy populares entre el público que les sigue fielmente en cada concierto o en cada disco. El libro, que contiene también una buena colección de imágenes a todo color, ha sido editado por la Editorial Lobo Sapiens, en su línea habitual de compromiso con la cultura leonesa.

Y añaden que los tiempos que corren les han permitido, a La Braña y Lobo Sapiens, ofrecer a los compradores una grata sorpresa. «El libro se acompaña de una memoria digital, en forma de tarjeta USB, donde se contienen todas las canciones grabadas por el grupo, tanto en el popular formato MP3 como en la máxima calidad de sonido del formato WAV para poder escucharlo en alta fidelidad». Este regalo ha sido posible gracias a la autorización desinteresada por parte de Álvaro y Miguel Macías, de la productora discográfica DCL. «Nada menos que 8 horas y cuarto de música donde se incluyen además las canciones del disco ‘Himno Oficial y Romancero de la Lucha Leonesa’, enriquecidas con el recientemente grabado romance dedicado a ‘Chuchi de La Ercina’ y con la maqueta del Himno de la Cultural Leonesa, que se publica por primera vez en esta memoria digital».

Un verdadero regalo para todos los amantes de la música tradicional leonesa, de la mano de uno de los grupos más significativos de su historia y unos grandes estudiosos de nuestro folclore, además de tener siempre muy claro cuál era el camino que deseaban seguir. «En La Braña mostramos desde el principio un interés prioritario por las canciones tradicionales inéditas o muy poco conocidas que surgían por doquier en los labios de las personas mayores que se encontraban por los pueblos, y se planteó un tratamiento estético de las mismas con instrumentos sencillos y voces de registros naturales para el canto, intentando resaltar el profundo sentimiento popular que subyace en esas pequeñas composiciones musicales de autor anónimo y colectivo, que tan bien describen el modo de vida, las costumbres, aspiraciones e inquietudes de nuestras gentes.

Este libro, como tantos otros, estaba preparado para su presentación pública en el mes de marzo pero no hace falta explicar lo que ocurrió. Ahora se presentará dos días seguidos, el 8 y 9 de julio, en el salón de actos del Ayuntamiento (20 horas).

martes, 4 de septiembre de 2018

NOTICIA: «La tradición es una materia prima creativa inagotable»


Manuel Herrero está detrás de este nuevo proyecto musical. DL -

E. GANCEDO | LEÓN


El Diario sigue ofreciendo este mes el nuevo disco de Manuel Herrero, Montañán.
Tiene nombre de cumbre pero en realidad es pueblo de tierra llana, de tapial, teja y palomar, surco hondo y legua larga. Paisaje humilde y paciente que no alza la voz... pero que cuenta con su propia tradición oral y musical amasada a lo largo de incontables siglos. Es San Miguel de Montañán, al sureste de León, poco antes de la raya con Valladolid. Y es el pueblo que ha inspirado al músico Manuel Herrero para componer La abuela canta, disco que Diario de León ofrece a sus lectores también durante este mes de septiembre, por 5,95 euros más el cupón que figura en el lomo del periódico.

«Para escribir estos temas, para grabar este disco, me he inspirado en recuerdos y lugares... por ejemplo, cuando acompañaba a Laudelino con sus ovejas en el valle, o cuando me subía a un trillo, o iba con mi abuelo al palomar, o ayudaba a mi abuela a hacer dulces en el horno de casa —desgrana Herrero—. Todos esos momentos son los que he ido convirtiendo en canción; aunque también he incorporado nuevos ‘habitantes’ a este paisaje, como es el caso, en una de ellas, de mi hija de dos años».

Canciones que hablan de pastores, del zorro o ‘maese raposo’, de pardales, del rumor de los álamos, de piedras de afilar... «Creo que la tradición es una materia prima inagotable. La vida de estos pequeños pueblos está muy ligada a la naturaleza y en ella constantemente está sucediendo algo, con lo cual siempre se encuentran argumentos para componer una canción —reflexiona el artista—. Con otros estilos me resulta más complicado encontrar algo interesante de lo que hablar, pero con la música folk me resulta mucho más sencillo. Porque los habitantes del lugar del que hablo hacían precisamente eso, convertían en canción aquello que les rodeaba».

Preguntado por la moda de los sonidos ‘del norte’, y de la música celta, Manuel Herrero, que además de su faceta musical es cámara de estudio en Mediaset, cree que, muchas veces, «hemos buscado la identidad, o la manera de expresarnos, utilizando fórmulas que nos quedan lejos». «La música como la que tradicionalmente se ha escuchado en Tierra de Campos —proseguía— ha caído en el olvido, es una música que, al igual que la celta, tiene mucho que ver con lo medieval, con lo juglaresco, con lo popular. Canciones en su mayor parte cantadas y tocadas por gentes con otros oficios, componiendo rimas que hablaban de lo que les había sucedido, de lo que tenían alrededor y llamaba su atención. En forma de jota, de romance… coplillas de tono alegre unas veces y melancólicos o de añoranza otras, de amores y desamores, de los trabajos que realizaban y que se transmitían de generación en generación. Esa tradición oral, esa memoria musical privilegiada que he tenido la suerte de disfrutar con mi abuela, la he tenido siempre presente a la hora de elaborar el repertorio de este disco». Y asegura Manuel Herrero que su pretensión ha sido la de «intentar que estas músicas, y con ellas estas gentes y estos paisajes, no caigan en el olvido. Dar vida, con nuevas canciones, a un estilo que viene de tan lejos… y que no dejemos de cantar en bodegas y reuniones de amigos y familia».

Si se le pregunta por sus temas favoritos, menciona Hojas de mis días sobre el agua («me gusta esa comparación de mi vida con la de un río, remontándome hasta su nacimiento y llegando hasta el mar, un poco como hiciera Jorge Manrique»), El pastor de mi pueblo y la que da título al disco, La abuela canta, «por su gran carga emocional».

Herrero estudió Imagen y Sonido y desde el año 1991 desarrolla su carrera profesional como cámara de estudio y retransmisiones en Telecinco primero y ahora en Mediaset. Se dio a conocer en 2015 como cantautor con la edición de su primer disco, Buscando palabras, de estilo pop-rock, y ahora ultima el segundo, Peces de colores.

En cuanto a por qué dar a conocer esta producción a leoneses de todas las comarcas, expone: «Creo que el retrato de un pueblo concreto, de una zona de León, más allá de lo que signifiquen mis recuerdos personales, puede llegar a interesar a muchas personas, que al escuchar estas canciones puedan llegar a sentirse indentificadas con ellas, unas porque lo han vivido y otras porque quieren saber cómo han vivido sus abuelos. Seguro que a la gente del Bierzo, o del Páramo, o de la Montaña, le resultan familiares muchas de las escenas que retratan estas canciones. Espero que todas esas personas disfruten y sientan este trabajo con la misma emoción y cariño que yo sentí y deposité al grabarlo».

martes, 21 de agosto de 2018

La tierra de las mil y una canciones


El musicólogo . Héctor-Luis Suárez acaba de rescatar del olvido un cuaderno de cien páginas repleto de temas populares recogidos a principios del siglo XX por Venancio Blanco. Destaca un canto en leonés, ‘El coxu de Riguiellu’.

 

Portadas de los tres cancioneros hasta ahora divulgados por Héctor-Luis Suárez 

                                                 
20/08/2018
E.GANCEDO. LEÓN
diariodeleon.es

Interesante para los amantes de la cultura propia, curioso para los bibliófilos, útil para los musicólogos... y posible filón para los intérpretes, para los músicos de folk actuales que se afanan en abrir nuevos caminos a la tradición sonora de esta tierra. Son Las mil y una canciones populares de la región leonesa, un cuadernillo repleto de partituras —eso sí, no son mil, el título es sugerencia o símbolo— que el especialista Héctor-Luis Suárez ha añadido, en formato facsímil, a su creciente colección de ‘rescates’. Lo presentó, como ya va camino de ser costumbre, en el pasado Encuentro de Música Tradicional de Felechas, escenario donde también repartió, en años anteriores, los dos bellos cuadernos de La Montaña de León (Cien canciones leonesas transcriptas y armonizadas por  ).

Pero, ¿cómo llegó hasta este antiguo y singular material? «He venido trabajando en el plano pedagógico musical desde hace más de 25 años, empleando en mis clases material encontrado en archivos y en bibliotecas de todo tipo, sobre todo en la Biblioteca Regional Leonesa Mariano D. Berrueta, pero también en algunos de Madrid y de Urueña —explicó Suárez—, así como fruto de mis años de fructífero vínculo con la Facultad de Educación de la Universidad de León. En este caso, y físicamente, adquirí ejemplares tras muchos años de búsqueda».

En cuanto al número exacto de estas ‘mil canciones’, especifica que son 118 en total y que el volumen III de la obra —que es el que ahora ha rescatado y reproducido Héctor-Luis Súarez—, abarca de la 75 hasta esa cifra. Eso sí, en el mismo cancionero se indica que no están completas. «Hay noticia de un mítico y misterioso baúl de materiales relacionados, pero habrá que investigar a fondo y hablar con los herederos de Venancio Blanco, en su día ya sondeados por algunos responsables de cultura astorganos», avanzó.

Y para quienes no conozcan al autor de esta compilación, Suárez lo describe como maestro de capilla de la Catedral de Astorga, de finales del siglo XIX y primer tercio del XX, «de esos leoneses a los que alude la Pícara Justina como ‘morido de amores por su tierra’». «El volumen I de estas Mil canciones se agotó en seguida, el segundo recibió el Premio Ateneo Leonés en 1911 pero tuvo que esperar hasta 1931 para verlo publicado, y el III y póstumo, fue editado gracias a la Diputación de León y a su presidente de entonces, Pedro Fernández Llamazares», informa.

A su juicio, esta recopilación integra a Blanco en un «purpurado grupo» de músicos atentos al patrimonio sonoro de nuestra tierra, sobre todo Rogelio del Villar y Manuel Fernández Núñez, entre otros. «En un momento sociopolítico en el que muchos intelectuales consideraban que ‘hacer región era hacer patria’ y era necesario reivindicar la leonesa, cuadraban trabajos como el de Blanco como grandes referentes», dice el impulsor del facsímil, actualmente profesor en el Conservatorio Profesional de Música Cristóbal Halffter. Pero, desde el punto de vista musicológico, ¿dónde reside la singularidad de esta obra, por qué es importante? «Sobre todo por ofrecer un mosaico de materiales relacionados con el patrimonio inmaterial sonoro cantado en Astorga y sus comarcas cercanas en el último cuarto del XIX, y su tradición en aquellos momentos: bien por relevancia social y amplia difusión (algunas muy localizadas en toda la meseta norte o más lejos en otros trabajos homólogos), por gusto o atractivo personal, o por interés musicológico del compilador», responde. Aun con todo, a Suárez le parece cuestionable «su técnica en el estilo de acompañamiento para piano de las melodías recogidas». Y alude a que el gran experto Miguel Manzano no califica esta obra de ejemplar pero sí acepta «su valor documental innegable».

Un Canto en leonés

«En mi opinión, también es interesantísimo desde otras perspectivas —precisa—, como servir de material pedagógico para el magisterio musical a través del repertorio de cantos de juego, idóneo para ilustrar el medio leonés y su patrimonio inmaterial sonoro, además de mostrar aspectos del dominio lingüístico leonés y la realidad de los instrumentos de la época y la transcripción de sus toques».

Si se le pregunta por los temas que, personalmente, más le han sorprendido o interesado, responde que han sido, sobre todo, dos: «El coxu di Riguiellu (El cojo de Riello), por su valor en el dominio lingüístico leonés sobre un material recogido en otros referentes», y la transcripción de un Aire de gaita maragato referido a la gaita de fole; buena prueba de la convivencia de la icónica flauta de tres agujeros maragata con la gaita propiamente dicha, como también han venido demostrando ciertos testimonios fotográficos.

El coxu es, precisa, «un canto del género de juego coreografiado para pareja de adultos y de género masculino según el apunte del autor, aunque, perfectamente, puede albergar o haber albergado un uso infantil». Y Aire de gaita «legitima la presencia y uso del instrumento en la comarca, algo para lo que no estima indicaciones: especifica para su interpretación el armonium u órgano como instrumentos preferentes; señala con un todo ligado el símil del estilo interpretativo de la gaita de fole que desea para la reproducción de la melodía transcrita; e, incluso, añade detalles sobre el uso del pedal en cada compás, si es que fuera tocada al piano».

Eso sí, ¿aún queda material de este tipo que sacar a la luz? ¿Habrá más ‘sorpresas’ en próximos encuentros de música tradicional de Felechas? «Creo que, en principio y salvo imponderable —responde Suárez—, el trabajo de Blanco saldrá a la luz en su totalidad. Más adelante, si continúa la iniciativa y el mecenazgo, sí puedo decir que habrá sorpresas por mi parte».

De todos modos, ¿cree este especialista que en las comarcas leonesas aún no se ha sabido modernizar, actualizar y sacar partido creativo y social de todo este patrimonio sonoro? «No excesivamente aunque tampoco ha sido inexistente, en especial a partir de la labor de diversos coros a lo largo del siglo XX y de algunos grupos de danza y baile y de música tradicional; pero era y es necesario el conocimiento de todos estos materiales —argumenta—. Y, en especial, el de su contenido más allá de los especialistas y musicólogos. Por ello, como ha ocurrido con el Cancionero Leonés de Manzano y Ángel Barja ‘In memoriam’, es capital el acercamiento del trabajo de Venancio Blanco a través de esta edición para posibilitar su cercanía y su accesibilidad, dado el alto número de interesados en el tema que existen en la actualidad».

Pero Héctor-Luis Suárez no quiere dejar pasar la ocasión sin reseñar que esta «generosa e inusual iniciativa, privada y mecénica de Álef de Bronce ligada al quehacer por este encuentro de Felechas que promueve la asociación local La Brusenda, es modélica y nada o escasamente frecuente, por desgracia, para el patrimonio y su difusión y acercamiento para todos. Por ello, obvios aunque de justicia son los motivos para ponderar y divulgar este gesto para su conocimiento público».

martes, 21 de noviembre de 2017

PIEZA DEL MES: NOVIEMBRE 2017

 “LA DULZAINA. Una dulzaina valenciana en León”.

Investigador: D. Pedro Gómez García
Grado en Historia del Arte. Universidad de León. Becario MEPL. Dulzainero

Sábado, 25 de noviembre de 2017. 17:30 h.

Animación musical: Pedro Gómez. (Dulzainero)
                                   “Tolo” Cardeñoso. (Dulzainero)
                       Sara Gómez. (Percusión)

Patio Espacio Peregrino. Planta Baja.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita



El Museo Etnográfico Provincial de León perteneciente a la Diputación de León, en su programa de Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de noviembre, aprovechando la cercanía del 22 de noviembre, día de Santa Cecilia, patrona de la música, la charla sobre un instrumento musical con gran calado festivo en el sentir popular, la dulzaina, pues ha servido para alegrar las fiestas de los pueblos de nuestra provincia, esta pieza procede de León capital, pero de origen valenciano.

 Será Pedro Gómez García, Grado en Historia del Arte, Becario del MEPL y dulzainero quien  nos haga un estudio histórico de la dulzaina en la provincia de León, así como su origen en la península y su desarrollo en nuestra cultura popular y tradicional.

Este instrumento, o más bien su familia, la de los Oboes, tienen un largo recorrido dentro de la cultura occidental, teniéndose muestras de ello ya en época romana y siendo reintroducido posteriormente en época medieval por árabes o por pueblos centroeuropeos. Hay presencia de dulzaina en múltiples fuentes documentales y en la mayor parte del territorio, como es toda la zona mediterránea, Aragón, Cantabria, Castilla o Navarra. Su realidad y estudio puede estar plagada de polémicas en muchos momentos debido a un grave problema semántico, pues en muchas ocasiones se denomina también como Gaita.

La dulzaina tiene un recorrido corto pero intenso en la provincia. Las fuentes primarias nos confirman la presencia de dulzaina –tal y como hoy la conocemos, aunque sin llaves-  de una manera asentada en la capital a mediados del siglo XIX, posteriormente, durante la Guerra Civil y la dictadura franquista, sufre un duro retroceso con la pérdida de una importante parte del patrimonio inmaterial que rodeaba a este instrumento. Desde los años 70 y 80 en adelante se ha llevado una importante labor de recogida y recuperación de este patrimonio, así como una labor de formación de nuevos dulzaineros que mantienen viva la tradición.

La ponencia será finalizada con la interpretación de varios temas de dulzaina propios de la provincia de León, de grupos como Los Mayos, Los Clarines o Los Cirolines, de la mano del propio ponente y del reconocido dulzainero leonés “Tolo” Cardeñoso, acompañados por la percusión de Sara Gómez.

De esta forma el Museo quiere rendir un homenaje a los músicos tradicionales con esta pieza y otras tantas que se muestran en su colección permanente dentro del área específica dedicada al ciclo festivo, donde se explicita la diversidad provincial en este tipo de manifestaciones y en donde se podrán admirar además otros tipos y formas de instrumentos (chifla y tamboril, tambor tradicional, matracas y carracas, etc.) y los diferentes tipos de bailes y danzas tradicionales leonesas.

ACTIVIDAD REALIZADA

Francisco Javier Lagartos (Técnico del MEPL) y Pedro Gómez, (Dulzainero)
Pieza del Mes de noviembre. "La Dulzaina".

Pedro Gómez, Dulzainero, Investigador de la Pieza del Mes
 de noviembre en el Museo Etnográfico Provincial de León.

Pedro Gómez y Tolo Cardeñoso (Dulzaineros)
  Sara Gómez (Percusión).

Pedro Gómez García, (Dulzainero).

Tolo Cardeñoso y Pedro Gómez (Dulzaineros).


miércoles, 14 de junio de 2017

NOTICIA: Norberto Magín: "Aquí toda la vida se tocó la alcurdión"

MÚSICA TRADICIONAL. La 3ª Xuntanza de Alcordeonistas ya está preparada. El padre de la idea, el acordeonista Norberto Magín, tiene todo a punto para el próximo fin de semana en un marco inigualable, el palacio de Riolago de Babia.

La Orquesta Los Brugos, de la comarca de Gordón, unos de los «históricos».

Fulgencio Fernández | 10/06/2017

Norberto Magín, acordeonista y nieto de acordeonista (Magín Prieto); músico y estudioso de la música, sobre todo de la de su tierra ‘patsueza’, parió hace tres años una singular e impagable idea, el Encuentro de Acordeonistas (Xuntanza de Alcordeonistas) en la que pretendía reunir a veteranos músicos con jóvenes que siguen tocando este instrumento de gran presencia en muchas comarcas leonesas. Señala Magín «el acordeón, junto al pandero cuadrado, son los instrumentos fetiche de las denominadas comarcas patsuezas (Babia, Luna, Omaña, Laciana y Alto Sil). Mientras en otras comarcas leonesas la interpretación de la gaita, la chifla o la dulzaina ha sido más generalizada, en estas comarcas del noroeste de León el acordeón ha reinado casi desde su introducción en la provincia a finales del siglo XIX». 

Y como prueba de esta vigencia recurre a un ejemplo que se repite con todos los investigadores de las tradiciones musicales. Señala que cualquier etnógrafo que haya realizado trabajo de campo en estas comarcas se ha percatado de la importancia de este instrumento, sobre todo en el baile de más identidad, el baile del país.

- Aquí eso se toca con el acordeón; escuchaban una y otra vez.

- ¿Y antes?

- Antes no sé, aquí toda la vida se tocó con la alcurdión.

Esta realidad es la que llevó a Norberto Magín a poner en marcha esta Xuntanza que el próximo fin de semana (los días 16 y 17) tiene una nueva cita en Riolago. «Las dos ediciones anteriores ha contado con un notable éxito de público, además de la gran cantidad de acordeonistas asistentes al evento, alrededor de la veintena la primera edición y la treintena en la segunda, venidos de afuera. En esta edición hay una intención de ir creciendo, repite gente como Borja Rodríguez Tablado y Mari del Mar Tablado, además de yo mismo (Norberto Magín) que tocaremos con nuestras agrupaciones. Además, este año va a contar con la visita de los compañeros de Bembibre, alrededor de 20, que junto a su profesora Maiver van a pasar un buen día. Total, alrededor de los 60 acordeonistas nos vamos a reunir». 

Norberto Magín, gran estudioso de este instrumento popular, nos ofrece una visión histórica de la evolución de este instrumento. «Al igual que pasa en España existen dos etapas en la relación social con los acordeonistas, del ámbito local al comarcal y provincial, lo cual, también tiene que ver con la evolución del acordeón, desde el juguete que era el acordeón de botones hasta la profesionalización del acordeón de piano, más complejo y con mayor recursos musicales».

Ha realizado Magín una concienzuda investigación buscando en las páginas de los periódicos de principios de siglo referencias a los acordeonistas. «Lo primero que encontré en las páginas del Diario de León fueron dos negocios asociados a dos nombres,Faustino Ovejero y Pedro C. de Aparicio. El primero se anuncia a lo largo de 1907 y a parte de los acordeones, vendía bicicletas, ‘aparatos de luz eléctrica’, hules de mesa u otros instrumentos como guitarras o bandurrias . El segundo aparece en agosto de 1908 y se anunciaba como reparador de elementos tan diversos como máquinas de escribir, bicicletas, aparatos ortopédicos, armonios y por supuesto acordeones. En cuanto a los acordeonistas, el etnógrafo Javier Emperador me aludió a qué ha encontrado fotos de acordeonistas de botones por toda la provincia , no obstante, de momento no he encontrado ninguna referencia a estos acordeonistas fuera de las comarcas del noroeste de León». 



La siguiente etapa de su estudio llevó a Magín hasta las décadas de los años 20 y 30. «Entre 1917 y 1930 aparece Nepthalí Domínguez —que había sido ex afinador de la Real Casa y organero del Real Palacio de San Idefonso— arreglaba acordeones, pianos, órganos y harmonios y varias veces ponía en duda la profesionalidad de su competencia. Esto debía ser verdad porque todavía aparece en 1930 . Del mismo modo, aunque no con tanta insistencia encontré Eduardo I. Ortega que en 1924 se anunció como ‘afinador de toda clase de pianos, acordeones y demás instrumentos’. En cuanto a los acordeonistas, existe del mismo modo una profesionalización y a partir de los años treinta se empiezan a formar las denominadas orquestas u orquestinas. Éstas se formaban por uno o varios acordeonistas y batería, para más tarde añadirse trompetas y saxofones y en la década de los sesenta guitarras y bajos eléctricos. A partir de los setenta, con la llegada del teclado electrónico, la interpretación del acordeón baja».

Ha encontrado Magín referencias a orquestas por toda la provincia, y se refiere a algunas de las más repetidas, como la orquesta Los Brugos de la comarca de Pola de Gordón (¿Cabornera?, La Orquesta Trovadores de Cerezales del Condado o La Orquesta Los Ramos de Murias de Ponjos.

Estas dos etapas en la evolución del acordeón también la encontramos en la comarca de Babia. La primera va desde la llegada de los primeros instrumentos hasta la aparición del acordeón de teclado. «La introducción de este instrumento en esta comarca hoy en día no se sabe con exactitud, lo que sí sabe es que había dos manera de adquirirlos. Unas veces se pagaba con el capital familiar, como el caso de la familia Álvarez Redondo, de Truébano de Babia . Otras y parece ser la más utilizaba, se producía una forma de derecho consuetudinario, ya que eran los mozos de los pueblos los que juntaban el dinero para comprarlo y luego se lo intercambiaban por turnos. Esta forma de adquisición está constatada en el pueblo de Riolago de Babia , en Vega de Viejos o en el pueblo de Cubillas de Arbas, cercano a Babia».




El acordeón de sistema piano aparece en Babia a finales de la primera década del siglo XX. Al contrario que la anterior etapa, existe una profesionalización de los intérpretes, con el desarrollo económico de la minería y la mejora de las comunicaciones, los acordeonistas dejan de tener una proyección local y empiezan a trasladarse a otras localidades para amenizar algún evento. «Los primeros acordeonistas se desplazaban en bicicleta por los pueblos y solían ir a contratarlo a casa o de ‘fiesta en fiesta’. Esta situación era muy precaria, sobre todo el invierno con las nevadas. Mi abuela me contaba cuando era pequeño que mi abuelo viniendo de una fiesta tuvo que meterse dentro de una mina porque le perseguían los lobos y de la misma manera y del mismo modo, el hijo de Perjentino de Truébano me contó que su padre cogió el acordeón y se puso a tocar en el camino volviendo para casa para asustarles».

Tiene Magín documentados numerosos acordeonistas en Babia: Lisardo de Villasecino, Perjentino de Truébano, Firmo de Quintanilla, Secundino de Huergas (había estado en Argentina y había traído un bandoneón), Nemesio de Torrestío, Magín y Albino de Lago de Babia, Otimio el de Peñalba o Plácido de Piedrafita de Babia. No obstante, estos también se trasladaban a tocar a otras comarcas vecinas.

viernes, 24 de febrero de 2017

NOTICIA: Música sin edad

La música tradicional entendida como un todo en el que no sólo las notas son lo importante, también las historias, anécdotas y costumbres de antaño y los músicos de raíz. Los Pamplinas revalorizan la tradición musical y devuelven al presente lo que caracterizó a generaciones pasadas; una riqueza que debe pervivir. Son trovadores 2.0

Los Pamplinas
MARÍA CARRO
Las pamplinas son unas plantas de flores blancas que crecen en zonas húmedas, como los regatos tan de aquí por los que discurre el agua pura, y Los Pamplinas es un grupo de música tradicional berciano que ha tomado el nombre de las mismas porque su música, como ellas, es fresca y con raíces. La música de antaño con la estética de entonces traída al presente a través del sonido de instrumentos como la flauta y el tambor, la pandereta, la gaita y la caja y, desde luego, de la voz de Denise Silva, Diego Segura y Diego Bello. Ellos dan forma a un grupo que ha decidido hacer de la tradición una fórmula de éxito, entremezclando con las canciones antiguas historias y vivencias propias del rural berciano y de las comarcas limítrofes y convirtiéndose en trovadores 2.0. 

«Tocamos, cantamos y contamos lo que decenas de mayores nos han enseñado», explica Diego Bello. Abuelos, abuelas, tamboriteros, pandereteras, gaiteros y percursionistas son sus fuentes de inspiración y las personas a las que quieren homenajear. Y no hay mejor forma de hacerlo que impidiendo que muera aquello que les identifica. Para ello, viajan en el tiempo con el público, contando andanzas y tradiciones que siempre están ligadas a una canción; así como las anécdotas que han reunido en el escrupuloso trabajo de campo realizado para poder dar forma a un producto novedoso que, y ahí está la paradoja, vende lo antiguo. 

También repasan las costumbres, como la de poner una mariquita —coquín de Dios o Papasol— en los dedos para que los contara y después de contarlos echara a volar. Eso sí, había que decir antes las palabras adecuadas: «Mariquita de Dios, cuéntame los dedos y vuela para Dios». Palabras como cantares, que había para todo, desde para conjurar las tormentas, hasta para meterse con los del barrio vecino.

Algunos de los músicos de los que Los Pamplinas hablan en sus actuaciones han sido elevados a la categoría de leyenda, como Antonio García, tamboritero de Noceda, e Isidro Álvarez, gaiteiro de Soutelo. De Isidro recuerdan que «cuando salía a tocar por la mañana la alborada, con aquella gaita que le habían traído de Cuba, se le sentía desde Cela, a pesar de haber varios kilómetros y valles de distancia». De Antonio cuentan, reproduciendo lo que se dice en la zona, que «murió de silicosis a pesar de no haber trabajado en la mina. Enfermó de respirar el polvo que se levantaba en los bailes por los corrales en los que tocaba la flauta».

Historias de ayer, de hoy y de siempre que gracias a iniciativas como la de Los Pamplinas llegan a las generaciones presentes y músicos imprescindibles y mayoritariamente anónimos que se mantienen vivos en la memoria, como Adelino, de Peñalba de Santiago, que tocaba la flauta y el tambor y tocaba una llamada para el baile; o Socorro González, panderetera de Villar de Acero y Emilio Díaz que, en el mismo pueblo, tocaba la gaita y formó parte de Los Gutiérrez y Los Jilgueros. También Retundo, de San Andrés de las Puentes, que tocaba el tambor al que tenía adosado un platillo y la flauta con la nariz.
Orense, Zamora, Cáceres y, por supuesto, diferentes y múltiples poblaciones de la provincia de León han acogido en el último año la propuesta nueva, atrevida y versátil de Los Pamplinas, que trabajan en la preparación de su primer trabajo discográfico, que verá la luz antes del verano. Porque revalorizan lo viejo sin perder la perspectiva de los tiempos que corren y son conscientes de que las herramientas que ofrece el presente, como las redes sociales, resultan cruciales para acercar lo de antes —las formaciones tradicionales pequeñas que amenizaban los pasacalles, las alboradas, las dianas, las bodas y los bailes de las fiestas— a los de ahora. 

«Queremos hacer recordar a los más mayores contárselo a los más jóvenes. Trabajamos para mostrar nuestro repertorio tan atractivo como nos ha resultado a nosotros, porque tenemos mucho que cantar y tenemos mucho que contar. En las notas no está todo, ahí sólo va una parte. También está la vida de ese músico, dónde tocaba, por que tocaba, de quien lo aprendió y muchas costumbres y tradiciones que son un todo y que no se pueden entender por separado, separando la música del baile, de los quintos, de las bodas...», explica Bello.


La profesora de pandereta, música y baile tradicional Denise Silva; el constructor de instrumentos tradicionales y músico Diego Segura, y el gaitero y profesor de música tradicional Diego Bello dan forma a Los Pamplinas, un proyecto musical que
transforma las tradiciones en propuestas actuales y que forma parte de iniciativas
como #yocantoaguinaldos, Ponga un Tamboritero en su Fiesta o el blog Tocar Bajo Teito. LOS PAMPLINAS

Denise Silva

Diego Segura

Diego Bello

Los instrumentos de la música tradicional

La flauta y el tambor

El tamboritero es el músico que toca a la vez la flauta o chifla y el tambor para hacer la ronda, la alborada, la procesión o el baile. Acompañado a veces de las castañuelas, son de los instrumentos más representativos de varias comarcas de la provincia.

La pandereta o pandeira

Instrumento de construcción sencilla: un parche, un aro de madera y unas chapas en las sonajas, que en las manos adecuadas hacen el baile completo. A veces menospreciado, se trata de un instrumento con gran número de matices y riqueza en la interpretación, acompañando a la voz con la que forma un dúo perfecto.

La caja

El tamboritero es el músico que toca a la vez la flauta o chifla y el tambor para hacer la ronda, la alborada, la procesión o el baile. Acompañado a veces de las castañuelas, son de los instrumentos más representativos de varias comarcas de la provincia.

La gaita

De gran arraigo y tradición en el Oeste de la provincia. La mayoría tocaba en solitario, con percusión, y alguno en dúo con otro gaitero o un clarinete. Con el paso de los años, se integró en las nuevas orquestinas junto a otros como el acordeón o el saxo.

Las castañuelas

Utilizadas para bailes tradicionales del folclore español, las castañuelas son uno de los instrumentos identitarios de la música de este país, como la guitarra. Acompaña a la flauta y el tambor en numerosas interpretaciones y marca los pasos de quienes bailan la tradición. Existen variantes locales, pero todas son inconfundibles, como el sonido que hacen al tañer la madera de la que están hechas.

miércoles, 18 de enero de 2017

NOTICIA: Un gran día para los tamboriteros

Luis Mondelo presenta hoy su disco- libro con grabaciones desde los 80 a hoy.

El maestro Adelino Rodríguez, con Luis Mondelo. L. M. -

Lugar: sala Región del ILC.

Hora: 20.00.

e. gancedo | león

No es sólo un disco con grabaciones históricas y modernas de intérpretes de chifla y tamborín, temas señeros del legado de este icónico dúo de instrumentos en el Bierzo. Se trata de una auténtica herramienta didáctica que incluye, además de canciones y tonadas, diálogos espontáneos entre músicos y vecinos sobre festividades y otras costumbres, poesías... y, aún más importante para investigadores, intérpretes y alumnos, toda una serie de archivos digitales que amplían en gran medida las 16 páginas del libreto, con cerca de cincuenta audios y con partituras en PDF listas para ser impresas.

Luis Mondelo, profesor que fue durante varios años de chifla y tamborín en la capital leonesa y en Bembibre, presenta hoy, en la sala Región del ILC (calle Santa Nonia, 3) el disco Tamboriteros leoneses. El Bierzo, un proyecto largamente acariciado por este músico y docente que espera dar continuidad con sucesivos trabajos dedicados a comarcas donde aún siguen vivos estos instrumentos comunes a toda la región cultural leonesa.

Se trata, recalcó Mondelo, del «primer trabajo sonoro, monográfico, sobre la chifla y el tambor», a través de quince tamboriteros bercianos como Adelino Rodríguez, de Peñalba; Benito Álvarez, de Manzanedo; Leoncio Canseco, de Riego de Ambrós; Miguel Tercero, de Castropodame; Francisco Palacio, de Turienzo Castañero; José Marqués, de Noceda; o Victorino Fernández, de Rozuelo. En el transcurso del acto de hoy se escucharán sones de estos ‘clásicos’ y también del impulsor del proyecto.

Actual profesor de música y jefe de estudios en el CEIP Martín Monreal de Veguellina, el berciano Luis Mondelo se siente orgulloso no sólo de que el disco, apoyado por Diputación, Instituto de Estudios Bercianos y Ayuntamiento de Ponferrada, haya llegado a buen puerto, también de su labor como docente de estos instrumentos tradicionales. Por ejemplo, varios de sus alumnos en Bembibre «ya están siendo contratados para tocar en las fiestas de los pueblos, algo especialmente importante», advierte. Eso sí, cree que a la chifla le hace falta, sobre todo, que un grupo modernizador del folclore «la ponga de moda».

sábado, 7 de enero de 2017

NOTICIA: Busto: "Llenamos el vacío de gaita que había en León y alfoz"

MÚSICA TRADICIONAL La Agrupación de Gaitas Virgen del Camino, Agavica, presenta este sábado en el Teatro San Francisco su estandarte en un concierto en el que estarán acompañados por Norberto Magín y Luis Mondelo.

La agrupación de gaitas Agavica en el Aeropuerto de La Virgen del Camino.
Fulgencio Fernández | 07/01/2017
La actividad de la Escuela de Música de La Virgen del Camino ha supuesto un salto de enorme calidad en la vida cultural de este municipio. Uno de los frutos de esta Escuela es, sin duda, Agavica, la Agrupación de Gaitas de la localidad que, recuerda su director Rafael Busto, "nació en las clases de la escuela, entre mis alumnos de gaita y percusiones tradicionales por ese impulso natural de llevar a la calle las enseñanzas de clase, pues parece su lugar natural de expresión".

Y después nació la Asociación Cultural (Agavica) para coordinar las actividades del grupo y siguieron creciendo. Otro de los frutos fue el estandarte, que también crearon los propios componentes, a partir de que uno de los miembros,Amador Souto, donó unas telas muy antiguas de lino que tenía en casa, del siglo XIX. "Después se formó una comisión integrada por Asun, Carmen, Maite y Marga, también del grupo para la realización de un estandarte que representa a esta agrupación". 

El acordeonista Norberto Magín
Este estandarte es el que presentan en el concierto de esta noche en León. "Hemos buscado que represente a nuestra tierra; con el verde del color de La Virgen del Camino, nuestra patrona y de la que cogimos su nombre; unleón coronado de nuestra ciudad, y el gallo de San Isidoro de León. También representa nuestra forma de vestir, un picado en paño granate por nuestra ropa tradicional, la forma del estandarte por el medievo y el verde por nuestro traje oficial. Además hemos bordado todos nuestros símbolos: el nombre de Agavica, nuestros instrumentos, gaita, bombo, redoblante y panderetas". Y al hablar de bordar no quieren pasar por alto "las numerosísimas horas que Marga ha pasado en compañía de una aguja y un bastidor".

Y para ‘vestir’ la puesta de largo del estandarte un gran concierto en el que además harán un repaso por su repertorio y sus ‘trabajos’ más habituales, según explica Busto: "Haremos una parte de temas tradicionales, rememorando nuestras presencias en dianas, pasacalles, procesiones... una segunda de bailes populares, en los que también participamos con frecuencia; y cerramos con temas más actuales y modernos; contando además que en los descansos para que se cambien los miembros del grupo de ropa actuarán otros dos profesores de la escuela, Norberto Magín y Luis Mondelo, es un lujo contar con ellos".

Señala Rafael Busto, berciano que lleva en el mundo de la música tradicional desde los 14 años y no deja de dar gracias al destino por poder dedicarse de manera profesional a lo que siempre había sido su hobby, que su origen berciano fue el que seguramente le llevó a la gaita. "En El Bierzo es uno de los instrumentos estrella, si fuera leonés seguramente habría acabado en la dulzaina, pero...". Esta circunstancia y la añadida de ser profesor en la Escuela de La Virgen del Camino permitieron que naciera esta banda que, explica su director, "viene a llenar ese vacío de bandas de gaitas que existía en la ciudad de León y en los importantes pueblos de su alfoz. No había tradición y ha sido acogida de una manera magnífica, tanto las clases como la banda. No puedo decir otra cosa a la vista de los resultados, en el año 2016 la banda ha tenido entre 35 y 40 actuaciones en los lugares más diversos, sobre todo de Castilla y León y Asturias, y en muchas de estas actuaciones nos dejan apalabrados de un año para otro. Creo que son una cifras muy importantes en este mundo de la música tradicional". 

Luis Mondelo, intérprete de chifla y tamboril.
Agavica cuenta en la actualidad con 27 integrantes, entre gaiteros y percusionistas. Las gaitas utilizadas están afinadas en Do, y la percusión utilizada son panderetas y tambores tradicionales. Señala el director, Rafael Busto, que "están afinadas en lo que se llama afinación temperada o moderna por no utilizar el término de gaita gallega, que siempre induce a equívocos. A mí personalmente no me gusta nada utilizar esa terminología de gaita asturiana, leonesa o gallega, pues no se ajusta a la realidad de lo que hacemos".

Busto lleva en la música tradicional desde los 14 años cuando entró en un grupo de bailes de Ponferrada. "Era mi hobby, me formé como gaitero de forma autodidacta y, con el tiempo, ya cursé estudios superiores de gaita en el Conservatorio". 

Y así llegó a la Escuela de Música de La Virgen del Camino, de la que, dice, "no es porque trabaje allí, funciona muy bien, está creciendo, se matricula mucha gente de León y San Andrés y ya tiene una matrícula de más de 400 alumnos que estoy convencido de que le han dado un vuelco a la vida cultural, sobre todo musical, del municipio, que tengo en tendido que va a acometer una ampliación".

Busto viene tres días a dar clase, otro acude a Fabero, también a Bembibre, los fines de semana con su grupo de Ponferrada... "No me quejo, cuando tu hobby es tu profesión no puedes pedirle nada más al destino".

martes, 19 de julio de 2016

NOTICIA: El Club Xeitu publica el libro 'Estar en Babia'

El libro incluye un CD con grabaciones entre 1967 y 1994, que recopila toda la música tradicional de la comarca.


‘Estar en Babia. Cultura, costumbres y folclore’
del autor César Fernández Fernández

El Club Xeitu publica un nuevo libro, ‘Estar en Babia. Cultura, costumbres y folclore’, en el que a lo largo de 160 páginas su autor, César Fernández Fernández, desgrana la riqueza de la tradición musical de esta comarca y, por ende, de buena parte de la montaña occidental.

La ventana dibujada por el pintor Manuel Sierra se abre a la montaña desde una mesa con un tazón de leche y unos folios con pentagramas, en un guiño al autor del libro, que repasa costumbres como el calecho o el filandón e influencias históricas como la trashumancia o los vaqueiros de alzada, antes de adentrarse en una pormenorizada descripción de todas las piezas de la música tradicional de la zona. Desde la más característica, el Baile Chano o Garrucha, hasta la Jota de Babia, el Careao, el Canto del Pastor o los Pollos, pasando por rondas y cantares de bodas, todas tienen su espacio en el libro, que recoge todas las versiones de las mismas con sus letras y partituras. Una relación que culmina con el himno a la Virgen de Carrasconte, compuesto en 1970 por el autor del libro, César Fernández, basado en una letra escrita por Florentino Agustín Díez.

Sin olvidarse del paisaje, César Fernández también dedica un espacio en su trabajo a los que llama 'cantores babianos', recordando a personajes que participaron en la transmisión de la tradición musical local, como Segundo Castro Almarza (Segundín), Rosa Quirós, el acordeonista Magín Prieto o los también acordeonistas Fermín Brañas, Pergentino Álvarez o Nemesio Alonso, entre otros. También rememora y transita por la obra de dos poetas locales ya desaparecidos, el sacerdote José Arienza, de Riolago, y Manuel Pérez Castro, de la Vega de los Viejos, y varias piezas del romancero anónimo, con piezas como 'La fuente de las perlas', recogida en Cospedal de Babia, y la leyenda de 'La Dama Blanca', de La Cueta.


El libro incluye un CD con grabaciones entre 1967 y 1994. Las mismas, de gran valor histórico, contienen interpretaciones de las piezas de música tradicional tocadas con pandero, pandereta y acordeón por personas ya fallecidas, así como un concierto ofrecido por el propio autor del libro en la Casa de León en Madrid.

En el prólogo del volumen, Víctor del Reguero vincula el imaginario de nuestros primeros recuerdos con sonidos y sensaciones compartidas, para decir que «los recuerdos de César Fernández suenan a Babia, como los sueños volanderos de las carboneras, el campanilleo de los rebaños en las majadas, el hervir de la caldereta, la hierba verde y tierna que nace en los puertos, el relinchar de caballos y yeguas, el agua de las fuentes que burbujean y se convierten en arroyos para hacerse mansas en el río Luna, o ese cielo sigiloso, negro y grande, salpicado de estrellas que parecen tan cercanas que vienen a ti como solo se ven entre estas montañas, donde los reyes venían a retirarse de la corte y los cortesanos con sus intrigas y enredos, dando origen tal ausencia regia al popular dicho que sitúa en el limbo a los despistados u olvidadizos y da título a este libro».

César Fernández Fernández (Piedrafita de Babia, 1950) inició su afición por la música en su niñez, cuando a los seis años tocaba de oído una armónica que su madre le regaló. Posteriormente, tras pasar por la escuela de su pueblo, comenzó su formación en la Preceptoría de Cabrillanes, como paso previo al Seminario Diocesano de León, donde cursa varias enseñanzas y se forma también musicalmente en piano y guitarra. En esta época, comenzaría a componer y a recopilar canciones tradicionales de su tierra, y a participar en concursos y festivales musicales de la provincia leonesa. De todo ello, nace su vocación como musicólogo del folclore de Babia y su entorno, que le ha hecho publicar esta, su primera obra, siendo además compositor de varias canciones que no han visto la luz pública.

viernes, 15 de julio de 2016

NOTICIA: El rabel, más vivo que nunca

Los 20 rabelistas leoneses logran que el instrumento atraviese su mejor época.

El leonés José L. Reñón es el alma mater
 del Festival de Rabel de Veguellina
que arranca mañana. RAMIRO -

ALEJANDRO RODRÍGUEZ | LEÓN
Hasta la segunda mitad del siglo XX sólo eran dos los rabelistas que mantenían viva la historia del rabel en León. Ellos eran Fortuno Rodríguez, natural de Boñar y Alfredo González, de Salas (Asturias), que tras ponerse en contacto con el leonés José Luis Reñón —artesano que construia estos instrumentos tan arraigados en la provincia— intentaron que no se produjera su extinción. En la actualidad, al menos una veintena de rabelistas leoneses siguen haciendo que la historia continúe y viva uno de sus mejores momentos.

Algunos de estos artistas se darán cita mañana en el XIII Festival del Rabel de Veguellina de Órbigo a las 20.30 horas, Festival al que dio vida José Luis Reñón. Todo ello con la ayuda de un vecino de Villadangos del Páramo, Miguel Ángel Badeso, que además de intervenir como rabelista en este acontecimiento también ejerce la función de profesor para otros rabelistas leoneses. Entre los músicos leoneses que participarán en este evento se encuentran dos hombres veterenos: Lucio Nicolás de Onzonilla y Esteban Martínez de Velilla de la Reina. Ambos empezaron elaborando su propio rabel y, a partir de su creación, se motivaron por aprender a tocarlo. La otra participante leonesa será la joven Carla Franco, natural de Cimanes del Tejar con tan sólo 12 años, que heredó esta afición de su abuela, que también es rabelista.

Badeso, que también elabora rabeles, afirma que el objetivo de este festival es «mantener viva» la historia de este instrumento leonés. Además agrega: «Si no fuera por el esfuerzo de José Luis Reñón para evitar la desapareción del rabel, hoy en día no estaríamos organizando este festival». Para concluir, añade que «este evento es importante para dar a conocer el instrumento a la gente que no lo conoce».

Lazos de unión

Para este decimotercera edición contarán con tres rabelistas invitados procedentes de Cantabria. Los tres son miembros de la Asociación de Rabelistas L´Asomá de Cabezón de la Sal y la representaran: la profesora Covadonga Casanueva, la alumna Mónica Vázquez y por Daniel Cabezón. Este útlimo, nacido en Astillero que a sus 58 lleva tocando el rabel desde hace 12 años. «Empecé haciendo un rabel y luego ya me interesé por tocar el rabel porque me parece que produce un sonido muy bonito» afirma. Además añade que es importante intentar que «perviva» la tradición del instrumento y que estos festivales «ayudan mucho» para que siga extendiéndose su influjo.