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sábado, 31 de agosto de 2019

NOTICIA: LOS PATIOS DONDE MÁS LUCE EL ARTE DE LOS OFICIOS

La localidad maragata acoge la Feria de Artesanía desde mañana hasta el domingo


Los patios maragatos abrirán de nuevo sus puertas
 para esta muestra de artesanía. JESÚS F. SALVADORES

a. r. | santa colomba 29/08/19                                                                              diariodeleon 

Los patios más tradicionales de Santa Colomba de Somoza volverán a poner en valor los oficios más arraigados con el territorio. Una mirada a las raíces del pasado para intentar proyectar de futuro el arte de los artesanos y situar así a la Maragatería como uno de los lugares referentes en ese sentido. 

Para ello, la localidad maragata acoge una vez más —y esta vez será la tercera edición— la Feria de Artesanía en los patios de las casas de Santa Colomba de Somoza desde mañana hasta el domingo con el objetivo de consolidarse en el calendario provincial de muestras como uno de las citas artesanales más destacadas. Una propósito que va de la mano de la intención de poner en valor los oficios tradicionales y resaltar las peculiaridades de las interioridades de las casonas maragatas. 

Una muestra artesanal atractiva que además de acercar al público las artes tradicionales también da la posibilidad de conocer a aquellos que acudan cada una de las singularidades de los enormes patios maragatos de dicha localidad. 

En cuanto a la feria, contará con la participación de 60 artesanos —prácticamente el doble que en la edición de año anterior— que ofertarán sus productos por los diferentes patios que participan en la cita. En esta ocasión, como novedad, habrá un patio dedicado a la presentación del Centro Artesanal Maragato (CAM) que abrirá sus puertas en Santa Colomba de Somoza previsiblemente en el mes de octubre para formar a futuros artesanos sobre cerámica artística, marroquinería y fabricación de calzado. Asimismo, el evento contará con la asistencia del Centro de Cualificación Profesional de la ciudad salmantina de Béjar. 

La feria, que abrirá mañana sus puertas las 16.00 horas, será inaugurada a las 17.00 horas por el consejero de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Javier Ortega, junto con la compañía de las autoridades del municipio. 

El trovador juglaresco Crispín d´Olot será el encargado de recorrer los patios durante el resto de la tarde amenizando con su música y su verso en esta feria artesanal que supone una oportunidad para descubrir la belleza de los patios maragatos, que únicamente abren sus puertas al público una vez al año durante la realización de la misma, admirar la arquitectura tradicional de la comarca y disfrutar de la belleza del entorno. 

La muestra permanecerá abierta mañana hasta las 21.00 horas. Continuará el sábado en horario de 11.00 a 14.30 horas y de 16.00 a 21.00 horas. Por el último, el domingo estará desde las 11.00 hasta las 15.30 horas.

domingo, 28 de mayo de 2017

NOTICIA: Desnudando por centenas

Llega el calor y las ovejas sufren con su lana, es el tiempo de esquilar y las cuadrillas se lanzan a su trabajo; como la de Valderas, que durante 3 meses no regresa a casa, sin descanso.

Uno de los miembros de ‘La cuadrilla de Valderas’, Pepe, en plena faena,
 en menos de cinco minutos la oveja queda desnuda. | JESÚS GG
lanuevacronica.com
Fulgencio Fernández | 28/05/2017
Son cuatro, de Valderas, encabezados por Fernando y de oficio esquiladores. Un viejo oficio, nada fácil y muy sacrificado que hizo que fuera difícil encontrar esquiladores, incluso aparecieron brigadas llegadas desde países como Polonia, Rumanía...
Fernando, Pepe, Javi y Mariano saben que llegado el calor de estas fechas comienzas tres meses muy duros para ellos. «Casi no paramos, no volvemos a casa, vamos de pueblo en pueblo, de rebaño en rebaño, la gente ya nos conocen y nos llaman de un año para otro»; explica Fernando, el jefe de la cuadrilla.

Ahora son tres meses sin parar, de pueblo en pueblo, el calor ya prieta
- Será que trabajáis bien...
- Si nos llaman por algo será.
- ¿Son mejores las famosas cuadrillas que venían de Polonia o Rumanía...? Al menos eso se decía.
- Ya sabes, lo que viene de afuera es lo mejor. Hay de todo, los hay muy buenos, los hay normales y los hay muy malos, como en todo.
- ¿Y vosotros?
- Llevamos 25 ó 30 años, yo concretamente 35, si no lo hacemos bien muy torpes tendríamos que ser y no nos llamaría nadie. No tenemos nada que envidiar a nadie, por algo tenemos tanto trabajo.

Las palabras cuentan poco cuando dejan paso a los números y a las cifras. «Nosotros esquilamos entre 130 y 150 ovejas por día, a veces 120; y todas las cifras son muy buenas. Hablamos de un total de unas quinientas ovejas al día y eso ya son palabras mayores», explica Fernando, quien señala que a los que vienen del extranjero «les compensa más porque el nivel de vida en sus países es más bajo y con el dinero que llevan son capitanes generales allí».

Nosotros somos cuatro y venimos esquilando unas 500 ovejas cada día
Se ha hablado mucho de la crisis que vive este tipo de ganadería, no la niegan los esquiladores pero en su trabajo se nota menos pues «lo que ocurre es que como las cosas están peor, que es evidente, quien tenía un rebaño de quinientas ovejas necesita tener uno de mil para que le siga siendo rentable y no vale esquilar sólo 500, tiene que hacerlo con las mil que el calor les aprieta a todas por igual».

- ¿Con las máquinas se avanzó mucho?
- Es más cómodo, pero uno de la cuadrilla esquilaba más a tijera, al principio claro, hasta que se hizo.

miércoles, 22 de marzo de 2017

PIEZA DEL MES: MARZO 2017

“SIERRA DE BALLESTA O DE SAN JOSÉ. De los dioses a los hombres”.

Investigador: D. Joaquin García Nistal.
Doctor en Historia del Arte.

Domingo, 26 de marzo de 2017
17:30.
Área 19. Planta Primera. La madera.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita



El Museo Etnográfico Provincial de León perteneciente a la Diputación de León, en su programa de Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de marzo la disertación sobre una de las piezas que, aunque humilde, ha sido funcionalmente esencial para la economía preindustrial. Se trata de la sierra de bastidor, más conocida popularmente con el nombre de sierra de San José. En esta ocasión será D. Joaquín García Nistal, Doctor en Historia del Arte y profesor de la universidad de León, autor de varios libros y artículos sobre la carpintería de lo blanco en León y especialista en carpintería histórica, quien nos hable sobre los orígenes, principales usos y la repercusión iconográfica de esta herramienta tan familiar como desconocida.

El título de la conferencia titulada Sierra de bastidor o sierra de San José: de los dioses a los hombres, responde a la ancestral vinculación que ha tenido este útil tanto con lo mitológico como lo religioso, hasta el punto de que su origen se situó en el mundo habitado por los dioses y héroes de la mitología griega y ya durante la Edad Media adoptó el nombre del santo patrón de los carpinteros y padre putativo del mismísimo hijo de Dios.

Para que la madera, uno de los materiales predilectos por el hombre a lo largo de todos los tiempos, elegido a la hora de realizar trabajos de todo tipo, se transformase en el objeto deseado era necesario un proceso en el que la sierra se antojó como utensilio imprescindible. Muchos fueron los tipos de carpinteros y las labores de carpintería que aparecieron en la Historia, pero todos, sin excepción, tuvieron que emplear esta herramienta para el desempeño de sus tareas y el buen resultado de las mismas.

Con la finalidad de valorar el pasado, presente y futuro de dicha herramienta de transformación, y su evolución en la panoplia de las ya electrificadas de utensilios que marcas anglosajonas como Bosch o las nominadas Black&Decker han llenado cuartos y garajes familiares o hayan transformado las más profesionales, esa sociedad preindustrial en un mundo económico paralelo no ya al industrial sino al de la “sociedad de la información”, el Museo Etnográfico Provincial de León echa de nuevo el freno al pulso vital, para conocer y valorar su impacto, a través de la pieza del mes de marzo, en la que la sierra de bastidor nos recuerda su plena vigencia y lo que a partir de ella, pudo transformarse la materia prima y con ello el hombre, la comunidad y sus necesidades económicas, sociales e incluso culturales.

ACTIVIDAD REALIZADA

D. Javier Lagartos, Técnico del MEPL, y
D. Joaquín García Nistal, investigador de la Pieza del Mes.

D. Joaquín García Nistal, Doctor en Historia del Arte.
Pieza del Mes "Sierra de Ballesta o de San José".

Pieza del Mes de marzo en el MEPL.
 
D. Joaquín García Nistal.
Pieza del Mes de marzo en el
Museo Etnográfico Provincial de León.

martes, 27 de septiembre de 2016

NOTICIA: Piedras que hablan con gran sabiduría

Maestros canteros, un oficio y un arte cargado de silencios y enigmas en sus formas.

La sabiduría de los maestros canteros, sacando la piedra de la madre tierra.

Toño Morala | 26/09/2016

¡Pero dejad… dejad que las piedras hablen… con tanta sabiduría! A San Miguel de Escalada. Qué inmensamente difícil es escribir sobre los maestros canteros, y no lo digo por no tener documentación, la hay y buena; lo difícil es conectar, unir la maestría de estas buenas gentes, de estos maestros que han ayudado y mucho a crear y mantener un patrimonio histórico e irrepetible a lo largo de cientos de años; lo verdaderamente difícil es hacer hablar a la piedras, en ese, su lenguaje de silencio y armonía, con esa rima que construye esa conexión con la arquitectura, con esa belleza suficiente para quedarse durante horas mirando y admirando estas grandes obras; esos añadidos a los sillares y unirlos con la levedad del uso o usos que muchos de estos edificios tuvieron; darles esas maravillosas formas inventadas por los maestros canteros, y que componían el arte dominando el mundo mágico de leyendas, dioses, diferentes religiones y multitud de alegorías para dejar su marca y dejar su maravillosa visión de la vida. Y tendríamos que intentar unir la historia con aquellas formas de trabajo tan duras y extremas  tan mal pagadas la mayoría de veces y tan mal reconocidas,- en muchos casos no sale ningún nombre de aquellos maestros canteros, en todos los ámbitos históricos y antropológicos. La cultura, a veces, se olvida de los hombres que sacaron adelante grandes obras en piedra, solamente en piedra… imagino, o quiero imaginarme la de años que trabajaron en una sola obra, en un solo proyecto donde los arquitectos de antaño tenían que ser drásticos y buscar, aparte de la belleza, el objetivo de aquellos edificios tan magníficos… y además en tiempos donde casi todo era mano de obra y poco más; casi todo era a base de fuerza humana y animal. Ahí entra la gran misión de aquellos inventores para elevar piedras; pero la mano del hombre y su inteligencia natural fueron capaces de doblegar con gran aprovechamiento aquella piedra que la propia naturaleza puso en prácticamente toda la tierra, y donde se trabajó tan limpiamente, tan brillantemente. Piedra y pensamiento, pensamiento y piedra, y en el entremientras, miles de obras de arte repartidas por todas las partes habitadas por el ser humano.


Intentaremos hacer este pequeño reconocimiento muy generalizado y muy planetario, pues como saben hay obras en todo el planeta llenas de una belleza magnífica y donde, muchos de aquellos maestros canteros, no dejaron su marca personal, ni muchos de aquellos pasaron a la historia, apenas unos cuantos salen en ella, y de forma muy casual. Se imaginan el duro trabajo de aquellos hombres con el cincel y la maza como herramientas casi únicas para labrar aquellas piedras del silencio, aquel ritmo acompasado, aquellas noches de cansancio y sueño para, al día siguiente, venga a seguir dándole a la maza y seguir realizando milímetro a milímetro, sutilmente, como si la vida les fuera en ello, y como si supieran que su trabajo callado fuera uno de los más importantes en la vida y existencia del ser humano; pocas cosas han dejado tanta huella en la historia como estas grandes obras de arte esculpidas y labradas en piedra; es como si los maestros canteros fueran resignadamente sabedores de su impronta e importante labor, de su maestría en ese oficio peculiar que era darle vida a las piedras olvidadas. 


Las marcas tenían, muchas veces, otro significado, aparte del evidente de firma
Muchos de los canteros y de los ‘Magíster muri’ tenían una firma o marca de cantero, como forma de identificarse como autor de la obra, ya sea de la construcción en sí, o de la talla de la piedra en cuestión. Como muchos de los signos usados por el hombre, estas marcas de cantero, tenían, a veces, otro significado, aparte del evidente. Así la firma segunda representa el ‘abacus’, un bastón de mango en espiral, usado tanto por los ‘magíster muri’, como por el ‘Gran Maestre del Temple’; las marcas son algunas de las representadas en iglesias, casi siempre relacionadas con el Temple. En relación con la Masonería, el ‘francmasón’ es en origen el ‘escultor de piedra franca’, es decir el escultor de la piedra que puede ser tallada y esculpida. Antes que los arquitectos se formaran en las Universidades, los antiguos gremios de masones o albañiles, constituían entidades reconocidas oficialmente, con derechos políticos y poseían la doctrina secreta del arte de la construcción. Los miembros de estos gremios viajaban libremente por Europa, manteniendo entre ellos estrechos lazos fraternales y de hospitalidad. Cuando el neófito solicitaba el ingreso, recibía un signo o marca de cantero, que debía reproducir en todos sus trabajos, y que era su marca de honor. Uno de los documentos más antiguos que hace referencia a tales marcas o signos de cantero de laBauhütte se encuentra en la Hüttenordnung (Ordenanza de Logia) de Röchlitz de 1462. Allí se menciona la ceremonia solemne en la que el Maestro transfiere o "comunica el signo" al oficial junto con una serie de enseñanzas alusivas, advirtiéndole de que carece del derecho a modificar su signo o a transferirlo a otro cantero. Marcas de las canteras de procedencia de la piedra. En algunas regiones la forma específica de organización del trabajo originó la costumbre de marcar las piedras en bruto que salían de las canteras para distinguirlas de las sacadas de otros yacimientos y poder calcular fielmente su número y precio. Por tanto, estas marcas de los canteros sacadores (marcas de cantería) no deben ser confundidas con los signos grabados en la piedra por los maestros canteros que trabajaban a pie de obra (marcas de canteros). Las marcas o signaturas personales o del taller para identificar el trabajo concluido han sido un sistema universalmente empleado.


En cualquier sitio, si se fijan, encontrarán el valor magnífico de aquellos antepasados
Las encontramos en todas las culturas y civilizaciones para identificar la autoría (por ejemplo, la alfarería), la propiedad del objeto marcado (la ganadería) o representar las denominadas marcas dinásticas o signos de familia. El precedente inmediato de las marcas de los canteros medievales se encuentra en los signos lapidarios romanos y singularmente en los utilizados durante laEdad Media en Bizancio. Estas marcas singulares todavía se conservan en la mayor parte de los edificios del Imperio romano de Oriente; en el teatro de Nicea, en el de Aezani, el acueducto de Éfeso, en la muralla de Salónica construido con el expolio de las ruinas de una antigua construcción, etc. Igualmente se localizan en las piedras de la cisterna de las Mil y Una Columnas de Constantinopla, o en Santa Sofía, en San Sergio, en la iglesia de San Juan, etc. También se han hallado sobre las caras talladas de piedras destinadas a desaparecer bajo el revoco o tras el repaso definitivo de los paramentos, lo que confirma que eran marcas de los canteros para poder ajustar su salario. En la Europa medieval, este fenómeno se generalizó por imitación de los escudos de armas de las casas nobiliarias (que daría lugar al desarrollo de la ciencia heráldica), expandiéndose a las corporaciones de oficios (herreros, armeros, talladores de madera, grabadores, impresores, fabricantes de papel, pintores, etc.). Y como muestra, independientemente de marcas en la Catedral de León, San Isidoro…. Cada medio día del año, la luz del sol incide lateralmente en el zócalo exterior de la capilla de San Fructuoso, pequeño recinto románico adosado al pórtico de la iglesia mozárabe de San Miguel de Escalada. Y por cualquier sitio que vayan, si se fijan, encontrarán el valor magnífico de aquellos antepasados, maestros canteros, que dejaron su impronta, y muchas veces sin firmar, en las piedras de la vida, esas con las que muchos tropezamos día a día en esa belleza tan inmensa y tan llena de silencio; es el silencio del paso de los años en la maestría de aquellos maestros canteros… ¡Pero dejad, dejad que las piedras hablen con tanta sabiduría…!

miércoles, 30 de marzo de 2016

NOTICIA: La llama viva del herrero

Ejemplo único del laboreo del hierro en la era preindustrial, la Herrería de Compludo recupera su esplendor y se abre a las visitas bajo la mano experimentada de la cuarta generación de la familia de herreros de Compludo. El fuego de su fragua aviva la historia de una ferrería asentada a orillas del río Meruelo.

En las imágenes puede verse el interior de la Herrería de Compludo una vez
 se ha instalado el nuevo mazo pilón de 700 kilos de peso y nueve metros de longitud
 sacado de un roble talado en luna menguante, como manda la tradición para
 que la madera no se tuerza ni resquebraje. L. DE LA MATA

SUSANA VERGARA PEDREIRA
Completamente accesible desde hace tan sólo unos días después de su cierre temporal, la Herrería de Compludo —uno de los pocos ejemplos de fragua anterior al desarrollo industrial que aún conserva un rudimentario mecanismo medieval en España— ha agregado a su amplia biografía un epílogo caligrafeado por la cuarta generación de la familia de herreros que desde los primeros años del 1900 se han hecho cargo de su laboreo. Son las manos del biznieto del primer herrero de Compludo, Amadeo Sánchez, las que actualmente modelan la forja, eso sí, con un enfoque turístico. Manuel Sánchez ha tomado las riendas de la vieja ferrería por encargo expreso de la empresa que hoy día ha hecho posible su despertar en el marco del proyecto cultural Vita, Natura et Legenda, con el que Mayfer quiere dinamizar una zona rica en patrimonio natural e industrial, recoveco de leyendas eremíticas y de sagrado retiro que fue abadía y tenencia monacal de San Fructuoso.


No en vano, los orígenes de la Herrería de Compludo —declarada Monumento Nacional en el año 1968 y enclavada en la Tebas berciana— se asocian al primitivo monasterio fundado por este santo en el siglo VII, aunque los estudios más recientes localizan su construcción en los primeros años del siglo XIX. Sea como fuere, la ferrería enclavada a orillas del río Meruelo, en la confluencia de éste con el arroyo Miera, es una joya patrimonial insólita en el presente que permite tener una idea clara y tan real como certera de cómo se trabajaba el hierro en el pasado.
Ahora más que nunca su escenificación es sincera, pues tras la instalación del nuevo mazo pilón de roble que ha sustituido al ya deteriorado mazo de fresno anterior, colocado en 1988, y la puesta a punto que necesitaban tanto la fragua como la rueda hidráulica o rodezmo, se podrán hacer demostraciones con forma y no vacías como las que se venían practicando hasta hace tan sólo unas semanas.
La Herrería de Compludo es un ejemplo más de que hay futuro en el pasado, de que lo antiguo importa a las generaciones de hoy y de que conocer la historia es fundamental para entender el presente y para no olvidar, nunca, cuál es el origen de todo. Manuel Sánchez no lo olvida, por eso sigue impertérrito ante el fuego de la fragua, manteniendo viva la llama de su propia familia y la labor a la que se propio padre dedicó medio siglo de su vida.

Una rueda hidráulica mueve el mazo pilón de la herrería más famosa del Bierzo y la trompa catalana de su fragua inyecta el aire necesario para avivar la llama. Las aspas, impulsadas por el agua, giran entorno a un eje de levas junto a una viga de grandes dimensiones que hace de palanca para el martillo pilón que, a su vez, golpea el yunque en el que se trabaja el hierro. Su mecanismo es ejemplo del modo de aprovechamiento hidráulico más primitivo que se conoce para la fabricación de metal. Si esta peculiaridad no fuera suficiente, el enclave natural en el que se localiza este legado medieval acrecenta su atractivo a ojos de cualquiera. Es fácil perder la mirada y hasta el espíritu en la inmensidad de la Tebaida y dejar dormir al oído al son del confortable sonido del agua. La herrería es sólo un aliciente, un diamante en bruto al que han sabido sacar brillo y en el que se refleja una experiencia mucho mayor. Disfrutarla es tan fácil como viajar al Bierzo, conocer lo que ofrece el entorno rural de Ponferrada y dejarse llevar por el silencio.

Abierta al público de miércoles a domingo, de 11.00 a 13.00 horas y de 15.30 a 18.00 horas, la vieja herrería medieval de Compludo ampliará sus horarios el próximo mes y será accesible de 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas. El agua vuelve a dibujar una franja de vida entre sus muros de piedra y el fuego acompasa la escena, contrarrestando la corriente del líquido elemento. Todo ello a cinco kilómetros desde la localidad de El Acebo (Molinaseca) y a un paso de la capital del Bierzo.


sábado, 5 de septiembre de 2015

COLABORACIÓN: TRATANTES DE GANADO, UN OFICIO EN EXTINCIÓN...

LA DE ANIMALES QUE HAN MOVIDO POR TIERRAS DE FERIAS Y MERCADOS PARA EL DURO TRABAJO Y LA SUBSISTENCIA…

¡A JUNTAR LAS MANOS… Y PARTIR LA DIFERENCIA…! Decía el que terciaba.

Autor: Toño Morala

Típica estampa en el año 1957 en una feria de ganado.

La historia también está escrita sobre el trabajo y el buen hacer de hombres y mujeres que lucharon en el medio rural, y en él sobrevivieron con dignidad, honestidad, responsabilidad con lo de todos, lealtad a la palabra dicha, y un respeto por la vida, que hoy en día está en declive; parece ser que al ser humano de ahora le entró la peor de las enfermedades… el olvido a cambio de no se sabe el qué. Y dentro de esas tareas que la propia naturaleza fue creando para la sobrevivencia de la espacie y otras muchas, nuestros antepasados fueron creando oficios que hoy casi están en extinción. Además ocurre que algunas de estas profesiones fueron las que ayudaron a mantener y a desarrollar la inmensa tarea del progreso. Se imaginan sin esa cadena de aconteceres, que sería hoy de nosotros.

Estos buenos hombres, generalmente, pero también muchas mujeres tienen mucho que contar en el trato, han sido los que de viva voz traían y llevaban las noticias, generaban un comercio de tú a tú sin grandes complicaciones, y lo más importante, la palabra de los paisanos iba a misa; no hacía falta notarios. Para ser tratantes había que tener unas características muy especiales, capacidad de persuasión, “labia” que diríamos ahora, saber y apreciar la calidad del ganado sin mostrar interés, temple para no calentarse, etc. Eran características de la personalidad difíciles de aprender y el acceso a ese mundo era habitualmente difícil.

Aquí hay tratantes...y muy buenos.

Solía ser oficio de determinadas familias que se transmitía de padres a hijos como si de una herencia se tratase. Hacia los tratantes había una especie de admiración y respeto y hasta su indumentaria era característica; blusón negro, sombrero o gorra y vara de avellano o cacha. Al principio se vendían más animales de trabajo, que de abasto para la alimentación, de ahí que se les pusiera nombres tan familiares; hay que darse cuenta que estos animales estaban en las casas durante años (con suerte y muchos cuidados de los agricultores y ganaderos).

Antigua foto de tratantes de ganado
con su típico atuendo,
blusón, sombrero o gorra y
 vara de avellano o cacha.
Vacas de trabajo, bueyes, caballos, yeguas, mulas, burros… claro que el tener bueyes no estaba al alcance de todos. Los demás animales tenían una vida más corta, y en el caso de los cerdos se engordaban para el sacrificio y punto. Los que han estado en alguna feria, mercado o plaza de ganado, y fueron observadores, se acordarán del rito de los tratantes con  los vendedores de ganado… cuando las partes lanzaban sus envites del estilo de… “no digo que no”, “todo puede ser”, “si se puede saber”, “como saber se puede saber todo”, “se puede pero no es lo correcto”, “como poder, se puede”.  En el segundo asalto la cosa se aceleraba, y el tratante soltaba un órdago de… 10.000 pesetas, el vendedor arrugaba el ceño… pedía 12.000 pesetas y ahí entraba el maestro que terciaba… “A juntar las manos, y partir la diferencia”; el trato estaba cerrado; y pobre de aquel tratante o ganadero que se echara para atrás en el trato, ese ya no compraba más ganado en toda la vida; las voces corrían como la pólvora. Pedimos disculpas por no nombrar a todos los tratantes, pero en esta semblanza quedan todos nombrados y recordados en sus pueblos, amigos y familia, y también están en la memoria de la vida.

Cerrado el trato con el que terciaba de por medio.

Algunos, de chavales, tenían que llevar a los animales caminando del ramal, llegaban a la feria y mientras el padre o abuelo hacía algunos mandados o iba a la caja, el chaval se quedaba con el animal o animales. En aquella ocasión el chaval había oído en la casa que “La Chata” una vieja vaca parda la querían vender por 8.000 pesetas… se le acercó un tratante y le preguntó si la vendía, a lo que el chaval dijo que sí algo nervioso… “¿Cuánto pides...?”, ya más seguro… “¿Cuánto mandas?” –“la vaca ya pasa de 15 años….te doy  nueve billetes…” a lo que el chaval le dijo que diez billetes; en esto llegó uno que terciaba en el asunto y dijo… “a juntar las  manos, y la diferencia a la mitad”… el chaval había vendido su primera vaca. El tratante cogió la tijera y le puso en el cuarto trasero su marca… al rato llegó su padre y le montó una bronca… pero el trato estaba hecho… casi llorando le dijo que la había vendido por 9.500 ptas. Ahí el padre le cogió por el hombro, y cuando llegaron a casa se lo contaron a la madre… y la buena de la madre le metió en la hucha que era una caja metálica de parches de bicicleta, 50 ptas. Así se hizo uno de los grandes tratantes de nuestra Provincia. Anécdotas hay para parar un carro…

Los dientes nunca engañan...

El matriarcado de Tomasa Madera y su historia de vida daría para un buen libro; 18 hijos tuvo, de ellos vivieron 14, de los catorce casi todos los varones fueron tratantes y carniceros…Leonardo, Andrés, Nano, Nicolás, Antonio y Julián…  fue ella la que inicio esta saga junto a su marido Nicolás Láiz y a él y a sus hijos los conocen en el trato como los “Madera”. En una ocasión venían Nicolás y su hijo Leonardo hacía Mansilla, era el año de 1946, en plena posguerra; traían 14 vacas compradas y los de la gorra roja se las decomisaron;  tuvieron suerte, entre ellos estaba un hijo de otro tratante muy conocido de la Sobarriba que les conocía y les dijo que cogieran las bicicletas y se largaran pitando. De aquel disgusto nació Pedro Madera, otro de la saga, hijo de Nano y Estela, a Estela se le cortó la leche del disgusto y fue Luisa, la fresquera, quien le amamantó; una buena vecina que había dado a luz a Toño Ceballos (fotógrafo de la Villa) con unas horas de diferencia… Pedro y Toño son hermanos de leche.

Nicolás Láiz Castañeda, más conocido como el tío Madera;
iniciador de una gran saga de tratantes de ganado en Mansilla de las Mulas.

Agapito Fernández
Aquí entra la historia de Agapito Fernández, vinculado a Riello de Omaña, uno de los grandes tratantes de ganado a nivel nacional, que comenzó su andadura allá por los años veinte. Tenía cebadero en Riello de Omaña, y era muy respetado en toda la Provincia, era un hombre de ley, y comerció él y sus hijos en el difícil mercado de carne de Madrid, entre otras ciudades; en una ocasión  a principios de los años 50 mandó recado a Nano para que fuera a comprar dos grandes bueyes de más de 900 Kg. a Villamoros; Pedro que era niño iba en la barra de la bicicleta con su padre, y así se fraguó una amistad para toda la vida; jamás se pagaba comisión en estos tratos.

Tratante de la ribera del Esla,
Nano Láiz Madera, hijo de Nicolás.




Tijera del tratante Agapito Fernández
para marcar el ganado comprado.








Otra de las familias de buenos tratantes de ganado de Mansilla, e industriales carniceros fueron los Fernández; de muy atrás vienen estas generaciones. Faustino y sus hijos, Tinín, que vendió muchos animales y carne al ejército, y Jesús, aparte de tratante y carnicero, estuvo toda su vida vinculada a la cultura, de ahí el apodo del “carnicero ilustrado”, dejando huella allá por donde ha pasado. Me contó muchas historias; pero me quedo con aquel comentario de él… “Estamos perdidos, ya no se hacen una buenas patatas guisadas con carne de oveja…”.

Jesús Fernández, el "carnicero ilustrado",
de Mansilla de las Mulas, tratante de ganado.

No solo eran tratantes los que se dedicaban a las vacas, bueyes, terneros, caballos… también lo eran los gocheros. Eliecer y su Hijo Pedro Giraldo eran tratantes de cerdos, bajaban a Badajoz, y traían caminando piaras de cerdos negros con más de 150 cabezas; llegaban a Mansilla y desde la Villa iban por los pueblos vendiendo. Eran unas grandes personas, dejaban los cerdos fiados y los cobraban cuando la gente podía pagarles. En una ocasión algunos cerdos se les escaparon y cayeron a la presa de Carballo, mucha gente del pueblo les ayudó; pero fue Nano con un caballo y maromas los que más salvó… menuda ruina si se hubieran ahogado en aquellos años de tanta hambruna.

Otros tratantes gocheros vendían lechones por los pueblos; es el caso de Amando Laez, de Reliegos, o aquellos de Jabares de los Oteros, los hermanos  Domingo y Crisantos Martínez. No hay que olvidar a las mujeres que también eran tratantes…alguna hubo con ganado mayor… pero donde mejor se desenvolvían era con  aquellos animales de corral: gallinas, pollos, conejos, pichones…iban cargadas a las plazas, mercados y ferias, y allí también se batían el cobre regateando precios y trueques. Después apareció la famosa figura del pollero, peculiar tratante que en primavera acudía con su camión cargado de gallinas y demás aves de corral. En ovino también había buenos tratantes, entre ellos, Carlos J. Mateos de San Román de los Oteros, Pepón de Benavides de Órbigo, los hermanos Carpintero de Quintanas de Rueda…

De todos son conocidas las grandes ferias y mercados de ganado, pero quiero resaltar algunos nombres de pueblos donde se celebraban, y que con el paso del tiempo se dejaron en el olvido, entre ellas; Puente Almuhey, Quintanas de Rueda, Vegas del Condado… y para ir terminando, que se me acaba el espacio… de vez en cuando llegaba algún tratante asturiano y soltaba aquello… “Qué, oh, ¿algún xatu pa vender…?” ¡Junten las manos… y la amistad a medias…!

Año 1955. Feria de ganado en Riello de Omaña.

miércoles, 22 de julio de 2015

PIEZA DEL MES: JULIO 2015

“EL CINCHO DE ESPARTO. TRADICIÓN QUESERA LEONESA. ”.

Investigadora: Ana Belén Martínez Martínez.
                        Licenciada en Administración y Dirección de Empresas.
Colabora:        Asociación de Productores de Quesos de León
               
Elaboración de un queso y cata de diferentes quesos de vaca, oveja, cabra y mezcla entre ellos.

Sábado, 25 de julio 17,30 h.
Patio Espacio Peregrino. Planta Baja.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
18:30
Elaboración de un queso en la explanada del Museo y cata de diferentes quesos.
Actividad Gratuita



            La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, este mes de julio en el Actividad  “Pieza del Mes”, ha seleccionado un objeto que nos dará pie para tratar sobre un alimento básico en la nutrición de la sociedad tradicional como es la leche y sus derivados, en este caso el queso, al hablar de un objeto utilizado tradicionalmente en la elaboración del queso como es el cincho de esparto.

En esta ocasión el Museo adquiere doble protagonismo tanto por la disertación que nos ofrecerá sobre el cincho, la investigadora Dª Ana Belén Martínez Martínez, Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, pieza que forma parte de la exposición permanente y que se encuentra en el área que trata sobre el pastoreo, la caza y la pesca así como por la elaboración de un queso y cata de diversos tipos de quesos que realizará la Asociación de Productores de Quesos de León.

Cincho de esparto.
El cincho, es una pieza utilizada para la elaboración de queso de forma tradicional en la provincia de León, que tiene su origen fuera de la provincia, pero que ha sido utilizado por artesanos leoneses hasta hace escasos 15 años.

El cincho se realizaba de esparto, nombre con el que se conoce en España unas fibras obtenidas de diversas plantas silvestres del grupo de las gramíneas, así como a las plantas mismas. Es sencillamente un molde para la elaboración del queso, pero su función es muy importante. Está muy ligado a la tradición de elaborar queso en la provincia de León, más concretamente en el sur de León. Existen variantes del cincho que se han encontrado en otras zonas. Así, en el norte de la provincia, en la zona de Picos de Europa, se utilizaba el arnio o molde elaborado de corteza de abedul, también llamado artullo, de forma cilíndrica de unos 10 cm de alto. En la vertiente asturiana de Picos de Europa, el arnio era de corteza de haya o de castaño. La evolución de este molde de corteza, ha llegado hasta la utilización y reciclaje de moldes de hojalata cilíndricos, según algún testimonio oral que así lo confirma por la zona de Valdeteja.

Prensa de quesos.
A continuación de la disertación de la Pieza del Mes sobre el cincho, será la Asociación de Quesos de León la encargada de la elaboración de un queso en la explanada del Museo. Al finalizar habrá una cata de quesos elaborados con leche de oveja, de vaca y de cabra así como mezcla entre ellos.

La Asociación de Quesos de León fue creada en 1998, hoy en día está compuesta por trece empresarios que después de trece años sin actividad, en el año 2014 la Lactoquesera Cooves comienza a reactivar a través de la Oficina de Dinamización de Valencia de Don Juan comenzándose una toma de contacto con todos los queseros de la provincia por parte de la Diputación de León. Con esta iniciativa se pretende conseguir una mejora en la comercialización de los quesos de los asociados así como conseguir un marchamo de calidad como la Indicación Geográfica Protegida I.P.G. o una Denominación de Origen, D.O.

Asimismo busca recuperar tradiciones queseras como la elaboración del queso con leche de vaca, según las Escuelas de Villablino de la Fundación Sierra Pambley, recuperar el queso de Valdeteja, queso elaborado con leche cruda de vaca y mohos, el queso de Babia o el queso de la Armada.

Tabla con diversos tipos de quesos.
Así, les emplazamos este sábado de julio que junto con las Jornadas Medievales en Mansilla de las Mulas, será una ocasión especial para disfrutar de una buena tarde y disfrutar del sabor único de uno de los alimentos más habituales en las dietas caseras de nuestros pueblos como es el queso regado con el vino de la Denominación de Origen "Tierra de León".


ACTIVIDAD REALIZADA


De izquierda a derecha Dª Ana Belén Martínez en un momento
de su disertación, D.Miguel Ángel Fernández, Diputado de Educación
 y  Cultura, D. Jesús Celis Sánchez I.L.C y D. José
Luis Méndez García, Alcalde de Mansilla de las Mulas.

Elaborando queso fresco. Quesería Artesanal Abuelo
Aitalas. Sahechores de Rueda.

Cortando queso. Lactoquesera Cooves. Toral de los Guzmanes.

jueves, 25 de junio de 2015

PIEZA DEL MES: JUNIO 2015

“EL ODRE DE VINO. Vino y sociedad”.

Investigador: José Alonso Martín.
                      Fotógrafo y estudioso de las tradiciones en Castilla y León

Sábado, 27 de junio 18,30 h.
Área 14: El alimento y su producción. Planta Primera. Museo Etnográfico Provincial de León
Mansilla de las Mulas. Actividad Gratuita



                La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, este mes de junio en el Actividad  “Pieza del Mes”, ha programado la disertación sobre un objeto que forma parte  de la exposición permanente como es el odre o pellejo de vino, uno de los recipientes más antiguos utilizados por el hombre para el transporte de líquidos, que, si bien tiene una historia de miles de años, se vino utilizando en la provincia de León hasta finales de la década de los años 70 del pasado siglo. En esta ocasión será D. José Alonso Martín,  quien nos mostrará bajo la perspectiva de un fotógrafo, cómo el vino se integra a través de la historia en todos los aspectos de la vida del hombre.

         No se puede determinar con exactitud el origen del uso del pellejo de vino pero hay múltiples pruebas de su utilización en la Antigua Grecia y en Egipto, así como en otras civilizaciones antiguas. Además de contención y transporte del vino también se utilizaba para contener agua, aceite, miel, leche, cereales etc. así como para hacer la mantequilla con el pellejo del cabrito. Así mismo el pellejo u odre fue utilizado por los antiguos griegos en las fiestas dionisias, en las fiestas Escolias (del griego askos, odre) donde se practicaba el askoliasmos, concurso cuyo objetivo era mantenerse el mayor tiempo posible en equilibrio sobre un pellejo lleno de vino.
      El pellejo de vino se realiza a partir de pieles de cabra o de macho cabrío. Se atribuye su origen a los pastores por la necesidad que tenían de portar agua para lo cual utilizaron las pieles de su propio ganado.

      D. José Alonso ha elegido esta pieza para disertar sobre ella ya que el pellejo es un elemento muy importante en su labor fotográfica, al ser la fiesta del "Vitor" de Mayorga una de las primeras que fotografió hace veinticuatro años. Hablará sobre la relación del vino con la música, con la literatura, con la religión, del vino como alimento medicinal o como elemento fetiche. El vino favorecedor de las relaciones sociales, como producto prohibido, el vino como motor de una gran industria colectiva pero individual al mismo tiempo, en la que también alberga otras profesiones complementarias por las que genera riqueza social y económica. El vino como seña de identidad y protagonista de las tradiciones de algunos pueblos por las que se pone de manifiesto valores  de convivencia colectiva por los que se reafirma la existencia del mundo rural. Para todo esto se apoyará en fotografías y documentos sonoros y de vídeo.
Como colofón del acto interpretará una canción compuesta para la ocasión incluso se guarda una carta en la manga a modo de sorpresa, con la que pretende que el público participe y se divierta. 

Asimismo, José Alonso aprovecha esta ocasión para donar un libro suyo titulado "Por los senderos de la tradición", del año 2007, en el que recoge el trabajo fotográfico en el que lleva inmerso durante más de veintitrés años para que forme parte de los fondos bibliográficos del Museo.

Bodega situada en Fontecha del Páramo
ACTIVIDAD REALIZADA

D. José Alonso Martín
Fotógrafo y estudioso de las tradiciones de Castilla y León


Pieza del Mes de Junio.
 Museo Etnográfico Provincial de León.

Pieza del Mes de Junio.
"Odre de vino".




D. José Alonso Martín finaliza
la Pieza del Mes "Odre de Vino" con su guitarra.