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miércoles, 27 de marzo de 2024

NOTICIA: Pasos entre piedras milenarias

La Procesión de los Pasos, que recorre las calles de la ciudad el viernes, también puede seguirse como un recorrido turístico a través de los monumentos que va ‘procesionando’, siguiendo su rica historia.


Rocío Rodríguez Herreras / Enrique Álvarez Areces (IGME)
27/03/2024


La Plaza del Grano con su fuenbte y su restaurado pavimento de canto rodado. | REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE ROCÍO R. HERRERAS

León es una ciudad geoestratégica que cuenta con numerosos materiales pétreos en su Patrimonio Arquitectónico. En esta ruta turístico-geológica descubriremos las rocas que revisten los monumentos de León por los que transita cada Viernes Santo la Procesión de los Pasos, organizada por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno fundada en 1611 y que ha sido declarada de Interés Turístico Internacional.

En casi todas las iglesias, plazas y edificios del recorrido destaca la histórica dolomía cretácica conocida como Piedra de Boñar, icónica roca leonesa explotada desde hace siglos en las proximidades de la localidad del mismo nombre, y principalmente en la cantera de Sierra Redonda, la única actualmente en activo.

Al inicio de su recorrido, la procesión nos descubre las elegantes formas clasicistas, propias del mediados del siglo XVIII, de la Iglesia de San Francisco de Asís. Nuestra mirada se detiene ante las rocas con las que se edificó el templo, la caliza griotte procedente de la formación Alba, cerca de la Robla y la simbólica piedra leonesa de Boñar presente en la fábrica de sillería.

La procesión avanza por la calle del Hospicio y en el cruce con la calle Herreros se avista la Iglesia de Nuestra Señora del Mercado, singular edificio románico del siglo XI, en el que las restauraciones a lo largo de los siglos han dejado elementos de estilos gótico, renacentista y barroco. En su fachada podemos contemplar las calizas margosas miocenas de color amarillento traídas desde las riberas de los ríos Torío, Porma y Esla, así como la histórica dolomía leonesa. Dentro del templo nos impacta una maqueta de un buque de guerra, recuerdo que el Conde Rebolledo trajo en 1571 de la batalla de Lepanto, en la que también participó el insigne autor del Quijote, Miguel de Cervantes.

Ya en la Plaza del Grano nos detenemos ante la bonita fuente de piedra caliza para admirar en ella la representación de los ríos Torío y Bernesga. Caminamos sobre el pavimento, restaurado en el año 2018, para admirar sus bellos cantos rodados mientras nos acercamos al Crucero de la plaza, donde nos espera la caliza blanca y en su pedestal la caliza griotte de evocadores tonos rojizos.

La siguiente parada es un espectacular edificio del siglo XVII de la Orden de Benedictinas, el Monasterio de Santa María de Carbajal (Carbajalas) que cuenta con hospedería para acoger el reposo de cientos de peregrinos que caminan hacia Compostela, y en cuyo zócalo, arcos y portada de acceso al templo revela al visitante la siempre acogedora Piedra de Boñar así como las calizas miocenas de afloramientos próximos a la ciudad.

Antiguo Consistorio, arquitectura civil, conocido como ‘la gota de leche’

A continuación, Los Pasos se muestran orgullosos en la Plaza Mayor, donde se vive el momento más especial de la Procesión, el Encuentro de San Juan con la Madre Dolorosa, al que cada año asisten como “testigos de piedra” las calizas miocenas de los pórticos y la Piedra de Boñar, elemento constructivo del Antiguo Consistorio, ejemplo de arquitectura civil en León conocido por los leoneses como “la gota de leche”, y del ábside románico de la Iglesia de San Martín (XI) que solamente cuando alzamos la mirada desde la plaza, aparece en todo su esplendor.

Tras el Encuentro, los Pasos abrazan la plaza de Regla logrando que su presencia embellezca aún más la Catedral. Joya del gótico español y emblema de la ciudad, los colores del templo nos permiten identificar las rocas empleadas en su construcción. El dorado de la dolomía de Boñar, que aporta a la Pulchra Leonina una calidez especial, el amarillo de las calizas miocenas de las riberas del Porma, Esla o Torío, el blanco roto de la piedra caliza de Hontoria (Burgos), los tonos pardos de las areniscas devónicas o el rojo de las calizas griotte procedentes de la Cordillera Cantábrica, nos muestran las sucesivas intervenciones y reformas desde los inicios de su construcción en la primera década del siglo XIII.

Continuamos nuestra ruta geológica dirigiendo nuestros pasos hacia la Obra Hospitalaria de Nuestra Señora de La Regla, del siglo XVII, cuya fachada monumental de estilo herreriano perteneció al Palacio de Renedo de Valdetuejar. Tras caer en abandono, a mediados del siglo pasado fue trasladada piedra a piedra hasta su localización actual, donde podemos contemplar la elegancia de las areniscas carboníferas del Estefaniense, de los afloramientos de Valderrueda.

La procesión nos lleva a la Plaza de Santo Martino-Muralla, donde la iglesia del antiguo Convento de los Descalzos nos recuerda el lugar donde se ubicó la prestigiosa Escuela de Veterinaria de la ciudad durante más de 50 años. Lugar para el descanso de los papones, en sus proximidades el conjunto amurallado, de origen romano y modificado en el medievo, es ideal para identificar rocas sedimentarias y metamórficas como cuarcitas, areniscas, calizas y bellos cantos rodados.

A continuación, nos espera la Colegiata de San Isidoro, imponente conjunto arquitectónico que custodia la “Capilla Sixtina” del Románico español que es, sin duda, el mejor escenario para disfrutar de las calizas miocenas de amarillentos colores procedentes de las cárcavas de las riberas de los ríos Porma y Torío, de la dorada piedra de Boñar y de las rojizas calizas griotte que destacan en zócalos donde además podemos identificar secciones de algunos fósiles. Ya en el interior del templo se encuentran, aportando ligereza, las tobas calcáreas de las bóvedas.

Palacio del Conde Luna, de especial singularidad en empleo de materiales.

Al finalizar la calle del Cid, nos desviamos del recorrido de la procesión para conocer el fascinante Palacio de los Condes de Luna. Una magnífica portada gótica nos recibe en este edificio del siglo XIV, de especial singularidad en cuanto al empleo de materiales. Su torreón renacentista es un elemento característico de aparejo almohadillado construido con cuarterones de diabasas verdes (rocas ígneas) de Quintanilla de Somoza y con sillería de la dolomía explotada cerca de la localidad donde se encuentra el hórreo más antiguo de España, Las Bodas.

Bajamos por la calle Ancha hacia el Palacio de los Guzmanes, imponente edificio Renacentista, uno de los más importantes de la ciudad que desde el siglo XIX alberga la Diputación Provincial. Ya desde lejos se percibe el brillo de la piedra de Boñar, el material con el que lo construyó íntegramente el arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón. Observando con detalle la fachada del Palacio descubrimos interesantes restos fósiles de moluscos, así como marcas en la roca por actividad biológica.

Al lado del Palacio, el Museo Botines Gaudí aparece ante nosotros como muestra exquisita del estilo modernista de Antoni Gaudí, quien para su construcción empleó la caliza griotte carbonífera procedente de la Cordillera Cantábrica, con un acabado natural y pizarra gris en el tejado y en los remates de las cuatro largas agujas de sus esquinas. El uso de materiales pétreos, poco habitual en el arquitecto catalán, se debe a que pensó que la piedra de Botines tenía que establecer un diálogo con el cercano Palacio de los Guzmanes y otros edificios históricos de la ciudad.

La procesión de los Pasos entra en el ensanche de León y nos acerca a la geología de la Iglesia de San Marcelo, uno de los edificios de culto más antiguos de la ciudad ubicado sobre una capilla preexistente fundada en el año 850 d. C. La piedra leonesa por excelencia aparece en la fachada en forma de grandes sillares y en el cuerpo inferior de la Torre; además es el principal elemento estructural y decorativo del Consistorio de San Marcelo, Renacentista (XVI), que fue ampliado en el año 1969 tras la demolición del Teatro Principal, donde en agosto de 1933, el gran poeta Federico García Lorca representó Fuenteovejuna con su compañía La Barraca.

Llegamos al último destino, el magnífico Convento de las Concepcionistas, antigua Casa Palacio y actualmente hogar de monjas de clausura. Sobrio y a la vez evocador edificio, en su fachada habitan amarillas calizas miocenas y en su zócalo cantos rodados cuarcíticos, siendo su elemento constructivo principal la icónica Piedra de Boñar que próximamente será candidata a formar parte del Patrimonio Mundial (Global Heritage Stone Resource)

Nuestra ruta geológica ‘Pasos entre Piedras Milenarias’ finaliza y la procesión continúa su camino para recogerse en la Iglesia de Santa Nonia.




San Marcelo, uno de los edificios de culto más antiguos de la ciudad.


viernes, 8 de marzo de 2024

NOTICIA: "Esperemos que la Piedra de Boñar tenga la designación de Patrimonio Mundial"

Enrique Álvarez es el responsable de la propuesta para que la Piedra de Boñar tenga la designación de Patrimonio Mundial GHSR.


Enrique Álvarez Areces, geólogo, y un edificio al que llegó la piedra de Boñar. | L.N.C.


Rocío Rodríguez Herreras
Actualizado a 19/02/2024
La candidatura para que la Piedra de Boñar forme parte del proyecto Global Heritage Stone Resource y sea considerada Piedra del Patrimonio Mundial, será presentada próximamente a la Subcommission on Heritage Stone de la International Union of Geological Sience (IUGS). Enrique Álvarez Areces es el responsable de la elaboración y presentación de la propuesta. Doctor por la Universidad de Oviedo y geólogo, tiene raíces leonesas por parte de padre (ingeniero de minas) y desarrolló su vocación e interés por las Ciencias de la Tierra durante sus estancias en La Pola de Gordón. El contacto con sus rocas, su paisaje y sus relieves hizo que se dedicará profesionalmente a la Geología. Es funcionario de la Administración General del Estado en el Instituto Geológico y Minero de España (CN IGME-CSIC), donde desarrolla sus líneas de investigación en el ámbito de la piedra natural, rocas ornamentales, canteras históricas y minería desde hace más de 15 años.

– ¿Podría explicarnos en qué consiste la designación ‘Global Heritage Stone Resource’?
– Se trata de un reconocimiento de carácter científico a nivel internacional que reciben un selecto grupo de piedras naturales, debido a su relación directa con un Patrimonio Arquitectónico construido relevante y cuya utilización ha contribuido en gran medida al desarrollo de la Cultura de la Humanidad. Entre las rocas que a través de esta designación logran ser Patrimonio Mundial están el mármol de Carrara (Italia), la piedra de Portland (Inglaterra), el mármol de Makrana (India), el mármol de Estremoz (Portugal) o ejemplos españoles como el mármol de Macael o el granito de Alpedrete. Estamos trabajando para que la Piedra de Boñar sea pronto reconocida como Patrimonio Mundial.

– ¿Qué importancia tiene que León sea una ciudad geoestratégica?
– La ciudad de León, puede ser denominada con el término de ciudad geoestratégica porque emplea materiales procedentes de afloramientos geológicos de su entorno. León, por su situación geográfica, próxima a los relieves de las conocidas geológicamente como Zona Cantábrica al norte, y al oeste a la Zona Asturoccidental-leonesa correspondientes al Macizo Ibérico, tiene una localización idónea a la hora de explorar y explotar una gran variedad de recursos, en este caso rocas para la construcción. El uso de esta variedad de litologías, entre las que se encuentra la Piedra de Boñar, es de gran importancia ya que condiciona y define la arquitectura de las construcciones históricas de la ciudad. Otras ciudades como Ávila o Trujillo (Cáceres) también lo son.

– ¿Qué le ha llevado proponer una candidatura para que la piedra de Boñar sea Piedra del Patrimonio Mundial (GHSR)?
– Durante más de una década he realizado numerosas investigaciones en relación a la Piedra de Boñar, y su empleo en la arquitectura de León y su provincia. Los trabajos de investigación realizados en la Real Colegiata de San Isidoro, el Monasterio de San Miguel de Escalada, materializados en dos libros, o el patrimonio arquitectónico del Camino de Santiago, tema este último de mi tesis doctoral, han permitido concienciarme de la importancia de este recurso y sus implicaciones en la arquitectura leonesa. Por ello la Piedra de Boñar podría alcanzar la denominación de GHRS y ser considerada Piedra del Patrimonio Mundial.

– ¿Qué propiedades tiene la piedra de Boñar que hacen de ella un material apto para la construcción?
–La Piedra de Boñar es una caliza dolomitizada de grano fino, de edad Campaniense (Cretácico superior) muy versátil para los trabajos de cantería, tanto como elemento estructural para la obtención de bloques (sillería y mampostería), como para la realización de trabajos de talla (elementos decorativos). Esa versatilidad, unida a sus propiedades petrofísicas hace de ella un buen material para la construcción. Edificios emblemáticos como la Catedral de León, la Real Colegiata de San Isidoro, el Palacio de los Guzmanes, y muchos otros edificios destacados de la ciudad de León en los que se emplea, así lo atestiguan.

– El hecho de que la Piedra de Boñar se haya empleado en edificios fuera de León y de España, ¿es un factor que ayuda a que su candidatura sea admitida como Global Heritage Stone Resource?
– Por supuesto. La relación de la piedra de Boñar con un patrimonio arquitectónico conocido internacionalmente es un aspecto relevante para que la candidatura sea aceptada. Su influencia en la arquitectura tanto civil como religiosa, su comercialización nacional e internacional, con ejemplos de su uso en otras regiones como Cantabria, u otros países como Guinea Ecuatorial (Ayuntamiento de Malabo) o construcciones en Aruba son aspectos a destacar.

– ¿Es significativo para la candidatura que exista una cantera activa de Piedra de Boñar?
– Es relevante. Existen numerosos indicios de que la Piedra de Boñar se ha explotado históricamente en las proximidades de la localidad de Boñar, de ahí su nombre. Desde los años 50 del pasado siglo se ha extraído y comercializado en la cantera Sierra Redonda, actualmente está en activo, motivo por el que nos debemos felicitar, ya que supone mantener vivo un recurso que en el pasado posibilitó el desarrollo arquitectónico de la ciudad de León.

– ¿Es necesaria la Divulgación Científica para que se conozca la calidad de la piedra de Boñar y para su candidatura a Piedra del Patrimonio Mundial?
– Creo que la calidad de la Piedra de Boñar está testada en su empleo en el patrimonio arquitectónico construido. Aunque es inevitable tener elementos deteriorados por el paso del tiempo, debido al elevado estrés que para la piedra supone su exposición a las inclemencias meteorológicas de León, pueden ser fácilmente sustituidos, con garantía de durabilidad, ya que en la cantera Sierra Redonda hay bancos y material de gran calidad. Pienso que es muy importante la Divulgación Científica tanto en centros educativos como en las visitas guiadas por la ciudad de León, para que se difundan únicamente datos correctos sobre la Piedra de Boñar. Además, la publicación de artículos y bibliografía científica asociada al empleo de este recurso es un aspecto positivo para su candidatura a Global Heritage Stone Resource (GHSR)

– ¿Podríamos decir que la Piedra de Boñar es el nexo de unión de gran número de generaciones, que es además uno de los objetivos del proyecto GHSR?
– Sin duda. La construcción de la ciudad de León comienza con la explotación y empleo de los recursos más inmediatos, calizas y calcretas asociadas a los depósitos de edad Mioceno de las riberas de los ríos Porma y Torío. Se trata de rocas que se disgregan con facilidad y con propiedades mecánicas muy deficientes. El descubrimiento de la Piedra de Boñar, y sus características anteriormente mencionadas, coincide con los grandes proyectos de edificaciones de la ciudad que unen a generaciones de leoneses desde hace casi 1000 años, tales como San Isidoro, la Catedral, el Palacio de los Guzmanes o el actual Parador de San Marcos.

– ¿Sería una buena noticia para el desarrollo turístico-científico- cultural de la provincia de León que la piedra de Boñar formara parte de la denominación Global Heritage Stone Resource?
– La designación de GHSR es un reconocimiento científico, y como tal puede tener una repercusión sociocultural. Sin embargo, creo la influencia de la Piedra de Boñar en la cultura y el turismo debe ser promovida por la ciudadanía y las instituciones, valorando su uso, siendo conocedores de su dimensión cuando contemplemos los magníficos edificios en los que se empleó y apoyando su difusión como material de construcción. La piedra de Boñar es una “denominación de origen” de cuya relevancia debemos estar muy concienciados.

– ¿En qué punto se encuentra su propuesta para que la piedra de Boñar pase a formar parte del grupo de rocas con la denominación Global Heritage Resource Stone?
– La propuesta será presentada próximamamente a la Subcommission on Heritage Stone de la International, Union of Geological Sience (IUGS) en la que se plantearán la exposición de motivos, las características y propiedades de este recurso pétreo, su explotación histórica, su incidencia en la construcción de un patrimonio arquitectónico de primer nivel, con ejemplos tan destacados como San Isidoro, obra destacada del románico o la catedral de León ejemplo del gótico, todo el contenido científico asociado (publicaciones, contribuciones a congresos, libros, etc.), y su uso actual, con una dimensión nacional e internacional. Esperemos que la piedra de Boñar tenga en el futuro la designación de GHSR. Independientemente de ello, creo que las leonesas y los leoneses han de estar orgullosos de este recurso que ha hecho posible las filigranas góticas de la catedral o la belleza y perfectas dimensiones de San Isidoro.

jueves, 30 de marzo de 2023

NOTICIA: "La historia de León y la piedra de Boñar van de la mano desde sus inicios"


Rocío Rodríguez Herreras | 27/03/2023

INVESTIGACIÓN El investigador Enrique Álvarez, de raíces leonesas, acaba de coeditar un estudio sobre el monasterio de Escalada, con especial atención a las canteras de las que se han servido nuestros monumentos y entre las que destaca la de Boñar.

La iglesia de San Miguel de Escalada, uno de los mayores exponentes del arte mozárabe en España y orgullo de los leoneses, es la protagonista de la reciente publicación “El Monasterio de San Miguel de Escalada (León). Arquitectura y canteras a lo largo de su historia”, que recoge los resultados de más de dos décadas de trabajo. Enrique Álvarez Areces, coeditor del libro (junto con la arqueóloga María de los Ángeles Utrero Agudo), doctor en Geología e investigador en el Instituto Geológico Minero de España (IGME), nos habla de la importancia de las canteras históricas y su relación con los edificios históricos que se encuentran a lo largo del Camino De Santiago a su paso por la provincia de León, como la Real Colegiata de San Isidoro o el propio Monasterio de San Miguel de Escalada.


– Su pasión por ‘las piedras’ se gestó en la provincia de León.
– Pasé gran parte de mi infancia en La Pola de Gordón, donde nació mi padre; el contacto con la montaña, las rocas y el paisaje de aquel entorno, así como la tradición minera de mi familia, con padre y hermano Ingenieros de Minas, despertaron mi interés por las Ciencias de la Tierra.

– Así que al llegar a la Universidad lo tuvo claro…
– Pues sí. Estudié Geología en la Universidad de Oviedo y realicé el Doctorado en el campo de la caracterización de rocas, el estudio de los materiales constructivos del patrimonio arquitectónico y las canteras históricas en las que se explotaron los recursos empleados en la construcción del patrimonio arquitectónico del Camino de Santiago. 

-¿Qué importancia tienen espacios tan singulares como las canteras históricas en la construcción de los edificios históricos?
– Dado que para la construcción de un edificio en piedra había que realizar previamente tareas como el acopio de piedras y asegurar la disponibilidad de materiales, nos preguntamos, ¿qué interés pueden tener estos espacios? La respuesta es clara: en ellos está parte importante de la historia constructiva del edificio, por lo que la localización de las canteras históricas aporta y abre nuevas líneas de investigación en relación con los edificios históricos. En los edificios construidos en piedra, el conocimiento de los materiales y su procedencia aportan una novedosa perspectiva.

¿El estudio de las canteras históricas es impulsado desde el IGME?
– Así es. Desde el año 2014 se están desarrollando proyectos y líneas de investigación que, a medio-largo plazo, darán como resultado una cartografía e inventario de canteras históricas a nivel nacional, gran noticia para nuestro patrimonio histórico-arquitectónico.

¿Es el Camino De Santiago, en especial el tramo que pasa por León, el mejor “laboratorio” para estudiar la relación entre la piedra y el Patrimonio?
– Sin duda. La provincia de León tiene el privilegio de contar con dos grandes Caminos, el francés, que transcurre de este a oeste, y el Camino del Salvador, de sur a norte, con espacios de especial interés geológico asociados a la Cordillera Cantábrica que he tenido ocasión de estudiar en estos últimos meses. El Camino, además de su origen religioso y sus connotaciones culturales y turísticas, constituye un “gran laboratorio” para estudiar las relaciones entre las canteras y el patrimonio construido y para entender problemáticas respecto a la alteración de los materiales.

¿A qué se debe la gran variedad litológica de las construcciones históricas leonesas?
– La ciudad de León en el contexto del Camino de Santiago se caracteriza por la diversidad de litologías que se pueden identificar en los muros y fábricas de sus edificios históricos; esta gran diversidad no es casual, la cercanía a la geológicamente conocida como Zona Cantábrica explica esta singularidad. En los monumentos de León podemos identificar calizas, areniscas, cuarcitas y dolomías; estas últimas son las rocas carbonatadas de la conocida Piedra de Boñar.

Los leoneses, ¿tenemos que sentirnos orgullosos de la Piedra de Boñar?
– Rotundamente sí. Entre las tipologías de rocas en la provincia de León destaca La Piedra de Boñar, con la que se construyeron edificios tan emblemáticos como la Catedral, la Real Colegiata de San Isidoro o el antiguo Hospital de San Marcos, entre muchos otros. La historia de León y la piedra de Boñar van de la mano desde sus inicios, por eso es fundamental concienciar sobre su importancia a las administraciones, a los agentes públicos y privados y a la ciudadanía en general. Los edificios están relacionados con su entorno y la presencia de materiales pétreos en los monumentos no es casual, otorgan personalidad a las ciudades, son su seña de identidad.

La Semana Santa, ¿es un buen momento para que leoneses y visitantes disfruten de las “piedras” de la Catedral y de la basílica de San Isidoro?
– Sin duda, otro buen motivo. Los recorridos de las procesiones y los actos de las diferentes Cofradías tienen como escenario el gran Patrimonio Arquitectónico de la ciudad, todo él construido en piedra. La tradición cultural, religiosa y turística que es la Semana Santa de León, se muestra a través de sus imágenes escultóricas, sus sonidos y sus flores, toda una puesta en escena en la que las calles históricas y las “piedras” de su Patrimonio la hacen única.

–La protección del Patrimonio, ¿requiere de equipos multidisciplinares?
– Por supuesto. Son numerosas las disciplinas que están destinadas a entenderse para completar el “puzzle” de las problemáticas que se presentan en el patrimonio construido y también en su análisis. En este sentido un equipo multidisciplinar formado arqueólogos, arquitectos, químicos, ingenieros de minas y geólogos entre otros profesionales, hemos realizado el estudio integral del edificio de San Isidoro, identificando las diferentes fases constructivas y caracterizando sus materiales. Fruto de ese trabajo es “La Real Colegiata de San Isidoro. Diez siglos de construcción y reconstrucción en piedra”. Del mismo modo, la publicación “El Monasterio de San Miguel de Escalada (León)” presenta unas conclusiones renovadas sobre este importante conjunto del Altomedievo hispánico y ha sido un reto para poner de nuevo en común diversas disciplinas.

– Para llevar a cabo las investigaciones que recoge la obra “El Monasterio de San Miguel de Escalada (León)”, ¿ha sido fundamental la utilización de avanzadas técnicas de Química Analítica?
– Los geólogos, para determinar la procedencia de los materiales y la composición de las rocas, recurrimos a la microscopía y a otras técnicas que nos proporciona la Química Analítica, como difracción de rayos X o la fluorescencia de rayos X. La posterior correlación con las muestras seleccionadas en las canteras nos permite determinar las áreas en las que históricamente fueron extraídas para su construcción.

– ¿Ha llegado el momento de redescubrir el Patrimonio que el Camino de Santiago muestra a su paso por León a través del Turismo Científico, poniendo la mirada en “la Ciencia que esconden las piedras”?
– El Camino de Santiago fue la ruta de entrada a nuestra península de corrientes arquitectónicas y artísticas como el románico o el gótico que en la actualidad se materializa en un enorme legado arquitectónico y cultural como el que muestra León. Conocer las canteras y relacionarlas con la arquitectura. permite tener el material original disponible para futuras intervenciones y para promover el Turismo Científico, realizar geo-rutas, etc. Es otra forma de conocer el patrimonio y la geología. Tengo que decir que ya se están impulsando iniciativas en este sentido.

–¿Piensa que la Geología del siglo XXI es mucho más que, como dijo el geólogo Hans Cloos, ‘la Música de la Tierra’?
– Hans Cloos en su obra Dialogo con la tierra”, reflexiona sobre las peregrinaciones de un geólogo por el mundo y por la vida. La geología nos ha dado el conocimiento para nuestro desarrollo como sociedad, desde los recursos más básicos a los más complejos. Y ya está siendo relevante para entender nuevos horizontes, como se ha puesto en evidencia en las investigaciones planetarias.

miércoles, 31 de marzo de 2021

NOTICIA: Una pediatra leonesa en Nueva York

Madres y niños esperando para entrar a la consulta en el Babys Hospital de Nueva York,
 donde trabajaba la leonesa de Vegacervera Nieves González Barrio.



Rocío Rodríguez Herreras | 29/03/2021
lanuevacronica.com
LOS VIAJES DE LA DRA. BARRIO. Nieves G. Barrio solicitó, en abril hará 100 años, una beca para ampliar estudios en Nueva York. Allí pudo cumplir sus elevadas expectativas trabajando en el laboratorio del hospital infantil más prestigioso de la ciudad, el Babies Hospital.

Para un turista apasionado de la medicina y la arquitectura, visitar Nueva York es una experiencia difícil de olvidar. Nos dirigimos al fascinante barrio de Manhattan para descubrir, a escasos diez minutos del museo de arte moderno más importante del mundo, el MoMA ( Museum of Modern Art), un elegante edificio situado en la Avenida Lexington donde a principios del siglo XX se instaló el Babies´ Hospital, un centro puntero especializado en la investigación de enfermedades infantiles. Cuando en el mes de marzo del año 1922 la Dra González Barrio llegó a este prestigioso hospital, debió quedarse impresionada ante el magnífico edificio que comparte el estilo arquitectónico Beaux Arts con el situado en el número 17 de la calle Ancha de León, ciudad en la que Nieves G. Barrio comenzó sus estudios de bachillerato. El edificio que acogió el Babies Hospital desde 1902 hasta 1929, mantiene hoy en día la misma elegancia que mostraba hace más de un siglo, exhibiendo sus guirnaldas y las bellas cornisas que junto a la simetría característica del estilo procedente de la Ecòle des Beaux Arts de París, conforman una armónica estructura de gran belleza.

La prensa de la época informó sobre el moderno edificio que acogería al futuro Babies Hospital donde se instalaron hasta 80 cunas y camas para niños hasta tres años de edad: «Un paso muy importante para Nueva York ha sido el proyecto para la construcción de un nuevo edificio destinado al Babies Hospital at Lexington -ave. And Fifty -fifth-st. El nuevo hospital será una valiosa aportación a los hospitales que recientemente se han construido en Nueva York. El proyecto ha sido dirigido por York and Sawyer y los materiales elegidos han sido ladrillo y piedra. El edificio tendrá siete plantas y un sótano destinado a la maquinaria, lavandería, cocina y sala para empleados. En las demás plantas se instalarán varias oficinas, una amplia clínica para estudiar las enfermedades de los niños y varias salas para los pacientes. En la séptima planta se situará el solárium y el laboratorio. El hospital será equipado «in the most modern fashion». (resumen de la noticia aparecida en el New York Daily Tribune, Monday, May 12, 1902).

Tal era el interés que despertaba el Babies Hospital en una profesional de la medicina apasionada de la «pediatría social y de laboratorio» como era González Barrio, que se atrevió a abandonar el destino para el que había sido becada en Estados Unidos y solicitó ser admitida en el Babies, ¡sin pedir previamente permiso a la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas!

Pero, ¿por qué decide marcharse al Babies Hospital de Nueva York?

Para encontrar la respuesta nos remontamos al mes de abril de 1921, fecha en la que la Dra. Nieves G. Barrio solicita una beca a la JAE para trabajar en Nueva York con el Dr. Noguchi en el «Estudio de la etiología, modo de transmisión y anatomía patológica de la poliomielitis anterior ( enfermedad de Heine-Medin)». Era ya la tercera solicitud que enviaba, ya que en dos ocasiones anteriores le había sigo denegada. Cuando finalmente en agosto del mismo año le notifican que se le ha concedido la beca para el College Saint Theresa en Winona (Minessota), cuyo nivel académico no estaba para nada a la altura de lo que ella esperaba, la decepción de la científica leonesa fue de tal calibre que en su respuesta a la JAE mostró su profundo malestar: «desde luego acepto mi beca aunque no es ni mucho menos lo que yo pedía. De todos modos sacaré el provecho que pueda».

En el College de Winona, en Minnesota, estudió inglés, química orgánica y bacteriología. Por otro lado, investigó sobre fisiopatología de riñón en el laboratorio del Dr.Rowntree en la prestigiosa Fundación Mayo, en la cercana localidad de Rochester (Minnesota). Sin embargo, su objetivo de investigar en la especialidad de pediatría no se cumplió; por ello, transcurridos seis meses y una vez enviado su trabajo de investigación en Minnesota a la JAE, decide irse al Babies Hospital de Nueva York, desde donde escribe al secretario de la Junta, José Castillejo, exponiendo los motivos de su traslado: «no pudiendo trabajar allí en lactancia artificial ni en problema alguno relacionado con la infancia» y «después de grandes dificultades he sido admitida en el Babies Hospital». Finalmente concluye: «espero que la Junta atienda a mi petición y no me obligarán ustedes a volver a España sin haber estudiado nada de lo que verdaderamente me interesa».

En sus palabras se intuye la personalidad y gran determinación de la importante pionera de la pediatría en España. Antes de responder a la Dra Barrio, la Junta de Ampliación de Estudios pidió consejo al asesor en asuntos de salud pública, el Dr Pittaluga, quien había dirigido la tesis doctoral de González Barrio y había sido su mentor para la solicitud de la beca. El eminente epidemiólogo intercedió favorablemente, aunque su respuesta no fue muy contundente… «Ya sabe usted (Castillejo) que yo he visto siempre, a pesar de sus defectos, con gran benevolencia cuanto hace la Srta. González Barrio y por tanto mi opinión quizá no se halla exenta de un velo de excesiva condescendencia hacia ella».

Así pues, la Dra Barrio consiguió trabajar durante parte de su estancia en Estados Unidos, en el Babies Hospital, el primer hospital dedicado a los niños de la ciudad de Nueva York. En el perfectamente equipado laboratorio del Babies Hospital trabajaban conjuntamente médicos, profesionales de la enfermería y bioquímicos. Un auténtico paraíso para una apasionada de la medicina de laboratorio, como era la Dra Barrio. Hay que tener en cuenta que el uso del laboratorio adquirió gran importancia en el establecimiento de la pediatría como especialidad independiente. Bajo la dirección del padre de la pediatría en América, el Dr Luther Emmett Holt, quien pertenecía a la primera generación de doctores interesados en desarrollar estudios científicos sobre las enfermedades infantiles, en el Babies Hospital se realizaron investigaciones acerca del análisis químico de la leche de la ciudad de Nueva York, y se descubrió que gran parte de las muertes infantiles se debían a las bacterias presentes en ella. Holt desarrolló una fórmula infantil para que la leche de vaca se pareciera más a la leche materna y pensaba que el establecimiento de horarios para la lactancia e incluso la lactancia artificial facilitarían a la mujer un descanso nocturno que favorecería su incorporación al mundo laboral. Además fue un doctor pionero en tareas de prevención y educación de las madres, actividad del interés de la Dra González Barrio.

De regreso a España la eminente médica de Vegacervera puso en práctica los conocimientos adquiridos, ya que ejerció la docencia en la Escuela Nacional de Puericultura. Ella misma lo cuenta en la publicación Blanco y Negro (15 de diciembre de 1936): «En 1925, se crea en Madrid la Escuela Nacional de Puericultura y, como consecuencia de mi preparación en los Estados Unidos, se me nombró profesora de este centro, encargada del laboratorio y de organizar el servicio de enfermeras visitadoras y niñeras».

Finaliza nuestro viaje científico en Nueva York no sin antes hacernos una fotografía frente al imponente edificio en el que durante casi treinta años mantuvo su actividad el Babies Hospital; sin duda, será nuestro tesoro más preciado, recuerdo una eminente «médica de laboratorio», una leonesa cuya estancia en Estados Unidos contribuyó al desarrollo de la pediatría en España.

Nuestra próxima ruta nos llevará a Rochester. Otra historia, otra ciudad y otro ‘Viaje Científico de Nieves’.

jueves, 14 de noviembre de 2019

COLABORACIÓN: ¡ DMITRI MENDELEIEV EN BUSCA DE LOS ELEMENTOS QUÍMICOS DEL MUSEO ETNOGRÁFICO PROVINCIAL DE LEÓN!

Autora: Rocío Rodríguez Herreras


2019 ha sido proclamado por la UNESCO Año Internacional de Tabla Periódica de los Elementos Químicos,  ya que hace 150 años el químico ruso Dmitri Mendeleyev ordenó los 63 elementos conocidos, teniendo en cuenta sus pesos atómicos y colocando en la misma columna aquellos que tuvieran propiedades semejantes. Pero la genialidad de Mendeleyev está en que dejó huecos en los que encajaban elementos aún no descubiertos. Hoy día son ya 118 los elementos químicos y todos ellos construyen nuestro mundo: desde el sol, la tierra, los bosques, el mar, los ríos, las rocas, el aire hasta los tejidos, los medicamentos y los alimentos, incluso los objetos cotidianos o los custodiados en los museos, tales como los exvotos, albarelos, alquitaras y collares, están formados  por elementos químicos y sus agrupaciones, los compuestos químicos.

Desde el Museo Etnográfico Provincial de León queremos celebrar el Año Internacional de la tabla Periódica y homenajear a Dmitri Mendeleyev haciendo un recorrido en busca de sus Elementos Químicos.

Comenzamos nuestra visita admirando la fachada del antiguo monasterio de San Agustín, que data del siglo XVI, y que custodia en interior al Museo Etnográfico desde su construcción en el año 2008. Los restos de los muros de la primitiva iglesia, la capilla de los Villafañe, así como la portada renacentista, están construidos posiblemente con piedra de Boñar, al igual que la catedral de León. Están compuestas básicamente por dolomita, mineral en cuya composición química encontramos Calcio (Ca) y Magnesio (Mg), Carbono(C) y Oxígeno (O). La contaminación atmosférica provocada por el dióxido de carbono, sustancia formada por Carbono(C) y Oxígeno (O) que produce lluvia ácida, la humedad y el mecanismo de congelación del agua en una zona de clima frío, como es el caso de Mansilla de las Mulas, hacen que se produzca el deterioro de la piedra y que las imágenes de la portada se hayan desgastado, al igual que sucede en la catedral de León.

Bóveda capilla de los señores de Villafañe. MEPL

En la sala de exposiciones temporales, antigua iglesia del convento, podemos admirar una muestra del suelo “enchinarrado” original, en el que se utilizaron piedras cementadas por cal, Calcio (Ca) y Oxígeno (O); agua Hidrógeno (H) y Oxígeno (O) ; y tierra, cuyo compuesto principal, un silicato de aluminio hidratado, contiene Aluminio (Al ) y Silicio (Si) en su composición. En el enchinarrado aparece el “corazón henchido con la flecha de la verdad”, emblema de la Orden Agustina, formada por cóndilos de tibias de herbívoros, en cuya composición química están presentes el  Fósforo (P), el Calcio (Ca) y el  Oxígeno (O).

Llegamos al cubo de Mansilla, al lado de recepción, donde encontramos una vitrina con maravedíes del siglo XV, hallados en Mansilla, y un maravilloso aplique de la Diosa Minerva, de la ciudad romana de Lancia, que data de los siglos I o II después de Cristo, ambos fabricados en bronce, aleación metálica de cobre (Cu ) y estaño (Sn).
 
Monedas. MEPL

Y nos adentramos en la zona dedicada en el Museo Etnográfico a la provincia de León. Con una superficie de 15580,85km2, además de tradición agrícola y ganadera, la minería ha tenido gran relevancia en León. Los minerales que se extraían de las minas eran carbón, cuyo elemento químico principal es el Carbono(C), el talco, que está formado por  silicato de magnesio hidratado, compuesto químico constituido por  Magnesio (Mg), Silicio (Si), Oxígeno(O) e Hidrógeno(H) y pizarras, rocas metamórficas en cuya composición encontramos cuarzo, que contiene en su molécula Silicio (Si) y Oxígeno (O) y moscovita, que es un aluminosilicato de potasio, compuesto formado por Aluminio (Al ), Silicio (Si), Potasio(K) y Oxígeno (O) .

Pues bien, Dmitri Mendeleyev, que participó en el desarrollo industrial de su país, fue el primero  en emitir la idea de la gasificación subterránea de la hulla, tipo de carbón que tiene aproximadamente un 87 % de carbono, y que consiste en convertir el carbón en gas bajo tierra extrayéndolo para su aprovechamiento.

Continuando nuestro recorrido por la planta baja del Museo Etnográfico, llegamos al refectorio del antiguo monasterio, donde se encuentra el área dedicada a la agricultura. Los aperos de labranza nos dan la bienvenida; entre ellos la hoz, utilizada para el corte de cereales, con mango de madera y cuchilla metálica en forma de media luna, fabricada con Hierro (Fe ) y Cobre (Cu), resistente a la humedad. Las zoquetas protegían los dedos cuando se realizaba la siega. Otra pieza que capta nuestra atención se usaba para contener fertilizantes y en tareas de fumigación, para conseguir buenas cosechas de cereales. Se trata de una sulfatadora de fuelle, que utilizaba probablemente sulfato de amonio, compuesto formado por Nitrógeno (N) ,Hidrógeno (H) , Azufre (S) y Oxígeno (O) . Se le llamaba “amoniaco” en medios agrícolas, posiblemente porque fue el primer abono amoniacal que se empleó masivamente. A principios del siglo XX se utilizaron estos fertilizantes que aportaban nitrógeno y azufre. Por tanto, su acción era doble, aportaban macronutrientes vegetales y, por su contenido en azufre, favorecía las condiciones físicas y químicas de los terrenos agrícolas. Como fungicida probablemente se utilizaba Azufre (S) en la sulfatadora para los oidios de la vid.
Dmitri Mendeleyev estaba interesado en la agricultura; incentivó el uso de fertilizantes y experimentó con ellos en su propios terrenos.
 
Área 7. La agricultura.

Entramos ya en la alcoba de las vivienda tradicionales de la provincia de León, donde nuestra mirada se detiene ante un espectacular brasero, utilizado para calentar la estancia, fabricado en madera y latón que es una aleación de dos metales, Cobre (Cu) y Zinc (Zn). Frente a la alcoba, una colección de piezas museísticas utilizadas para iluminar las estancias antes de llegar la electricidad, nos deja verdaderamente sorprendidos. Entre ellas candiles de latón, faroles y las lámparas de carburo, que funcionaban gracias a la reacción química del carburo calcio, formado por Carbono (C) y Calcio (Ca), con agua, H2O, para obtener acetileno, compuesto que contiene Carbono (C) e Hidrógeno (H) en su composición y cal apagada o hidróxido de calcio, molécula constituida por Calcio (Ca), Oxígeno (O) e Hidrógeno (H). Otros combustibles eran el aceite y el petróleo, compuestos con Carbono(C) e Hidrógeno (H) en su composición.

También Dmitri Mendeleyev contribuyó a la construcción la primera refinería petrolera de Rusia, planteó las primeras teorías sobre el origen del petróleo y predijo que se convertiría en un elemento clave de la economía mundial.

Frente a la zona dedicada a la iluminaria y al lado de la alcoba , podemos recrear la vista con todos los objetos perfectamente colocados en la cocina de llar. Detenemos la mirada delante de un objeto que nos maravilla, la bugadeira, cesto de mimbre en el que se realizaba la colada (etimológicamente deriva de “colar”, pasar un líquido por una manga, cedazo o paño), que consistía en colocar la ropa en la bugadeira y colar una mezcla de cenizas procedentes de la combustión de la madera, con agua caliente, a través de un paño colocado encima de la ropa. La mezcla de cenizas y agua constituía una lejía, disolución básica, igual que jabones y detergentes. Su uso en el lavado era debido al carbonato de potasio contenido en las cenizas, compuesto químico cuyos elementos químicos son Carbono(C), Oxígeno (O) y Potasio (K). Llama la atención el hecho de que el símbolo de este último elemento, K, deriva del latin kalium (álcali) y ceniza deriva del árabe al – quily (ceniza de barrila).
 
Bugadeira
Viajando hacia el Área 10 del Museo Etnográfico, dedicada a los medios de transporte, encontramos una joya, una maleta fabricada en pergamino, realizada probablemente con piel de cordero o ternero. Para preparar el pergamino, se introduce la piel en una tina de madera o piedra con una mezcla de cal, Oxido de calcio (CaO) y Agua (H2O). Se remueve la mezcla durante el periodo que va de 3 a 10 días. Una vez secado y retirado todo el pelo, se pule la superficie con piedra pómez, de excelentes propiedades abrasivas, roca formada por óxido de silicio, sílice y óxido de aluminio, compuestos formados por Silicio (Si), Oxígeno (O) y Aluminio (Al).

Hemos de recordar que a Dmitri Mendeleyev le gustaba fabricar maletas de cuero; comenzó a hacerlo cuando, durante la guerra de Crimea, cerraron la escuela en la que enseñaba.

Nos detenemos en el ÁREA 12 para observar los elementos utilizados en la arquitectura tradicional de la provincia de León: los adobes, unidades de construcción semejantes en forma a los ladrillos, habitualmente de medidas 6cm.15cm.30cm. Se fabrican con agua, tierra(arcilla y arena) y paja. La composición química de estos materiales es: paja (celulosa, hemicelulosa, lignina y cutina), arena (dióxido de silicio) arcilla (silicato hidratado de alúmina). Los elementos químicos que constituyen estos materiales son Carbono (C), Hidrógeno (H) Oxígeno (O), Aluminio (Al) y Silicio (Si). Es muy importante la calidad de la tierra utilizada, siendo interesante que tuviera un 30% de arcilla. Por otro lado hay que decir que el óxido de calcio, mejora la resistencia mecánica de los adobes.

¡Y avanzamos hacia la primera planta de Museo etnográfico!

Imprescindible detenerse en el ÁREA 13, donde observamos el torno de soguero, con el que se fabricaban resistentes y duraderas sogas con cáñamo. Este material es obtenido de la planta cannabis sativa sativa, cuyo componente químico principal es el cannabidiol, compuesto químico de Carbono (C), Hidrógeno (H) y Oxígeno (O). Hay que aclarar que es diferente del tetrahidrocannabinol, sustancia cuyo cultivo está prohibido. El cáñamo llegó a España hace 1500 años traído por los árabes, desde China. El cultivo de cáñamo permitió que pudieran cambiarse las prendas hechas con pieles de animales por ropas tejidas.

Hay que decir también que la conquista de América fue llevada a cabo por Cristóbal Colón gracias a las 80 toneladas de cáñamo entre cuerdas, velas y útiles navales. Dmitri Mendeleyev hizo grandes aportaciones a la investigación y construcción naval, participando en la construcción del primer rompehielos del Ártico.

Los trabajos agrícolas requerían la presencia de caballerías y para su transporte en carros se requerían cuerdas y sogas; por tanto era muy importante la figura del soguero o cordelero. La industrialización y la llegada de maquinaria agrícola provocaron la disminución de la demanda de cuerdas, y que tractores y cosechadoras reemplazaron al ganado y poco a poco se perdió este oficio artesanal de los sogueros o cordeleros .

Nos adentramos en el ÁREA 14 dedicada en el Museo Etnográfico al Alimento y su Producción. Encontramos palas de horno para el pan fabricadas con otro elemento químico, el Hierro (Fe). El cereal utilizado generalmente para la fabricación del pan era el centeno (pan negro), ya que el pan blanco obtenido del trigo no estaba al alcance de la clase trabajadora. El centeno es un cereal salvaje y fuerte, gracias a su sistema radicular fasciculado. Sus raíces pueden alcanzar los 2m de profundidad. El centeno contiene glúcidos, proteínas y algunos lípidos, en cuya composición química encontramos Carbono(C), Oxígeno (O) e Hidrógeno (H); también Potasio (K), Fósforo (P); también aporta el centeno vitaminas del grupo b, incluyendo el ácido fólico y minerales antioxidantes como Selenio (Se) y Zinc (Zn). Además aporta Fósforo (P), Hierro (Fe) y Calcio (Ca), aunque en menor cantidad que otros cereales.
   
Otras piezas que nos llaman la atención son las bregadoras para la fabricación del pan bregado, que utilizaba para su elaboración trigo candeal. Este cereal presenta una elevado contenido en proteínas, además de glúcidos, agua y fibra. Hay que decir que el proceso de cocción del pan es un fenómeno químico, ya que se destruyen unos compuestos químicos y aparecen otros nuevos. Cuando la temperatura sube aproximadamente a 200ºC se producen las reacciones químicas de Maillard, responsables en buena medida del aroma del pan, ya que se obtienen compuestos orgánicos volátiles, en los que encontramos Carbono (C), Hidrógeno(H), Oxígeno (O), Azufre (S) y Nitrógeno (N).
 
Bregadora. MEPL
Y de sorpresa en sorpresa, llegamos al expositor dedicado a la uva y, cómo no, al vino, donde admiramos piezas museísticas relacionadas con su elaboración. La grandiosa alquitara que nos recibe se utilizaba para la destilación del aguardiente. Ese color rojizo brillante nos anuncia que está fabricada con un metal conocido por el ser humano ya en la prehistoria; se trata del Cobre (Cu). En la alquitara se obtenía aguardiente a partir de los orujos de la uva  mediante la destilación, proceso físico, en el que tiene lugar en primer lugar la vaporización de compuestos volátiles de los orujos y a continuación, la condensación de los vapores producidos. En el aguardiente se encuentra en alta concentración (entre un 30% y un 60% en volumen,) el alcohol etílico o etanol, compuesto que contiene Carbono(C), Hidrógeno (H) y Oxígeno(O).

En tiempos de Mendeleyev, el vodka se obtenía por destilaciones caseras, oscilando la graduación de esta bebida entre 10º y 50º. Dmitri Mendeleyev realizó estudios sobre el vodka y descubrió que la graduación adecuada era de 40º, ya que de ese modo el calor producido en la boca era mínimo y mantenía el máximo sabor sin producir sequedad. A partir de ese momento el vodka ruso tiene oficialmente una graduación obligatoria de 40º, algo que han imitado fabricantes de otros destilados como el whisky, ron o ginebra.

Y llegamos al rincón más dulce del Museo Etnográfico, la vitrina dedicada al chocolate. Tres brillantes chocolateras, piezas de gran belleza, nos presentan elementos químicos metálicos en su fabricación, una de Cobre (Cu), otra de Hierro (Fe) y la última de latón, una aleación de dos metales, Cobre(Cu) y Zinc (Zn). El cacao y, por tanto, el chocolate, contienen en su composición química la teobromina, molécula compuesta por Carbono(C), Hidrógeno (H) y Nitrógeno (N) y hace referencia al nombre del árbol del cacao (Theobroma cacao), Theo significa Dios y broma, alimento. Por tanto, alimento de los dioses, considerado así por mayas y aztecas. La teobromina pertenece al grupo de las metilxantinas, igual que la cafeína; de hecho, su efecto es parecido al de ésta, pues logra estimular el sistema nervioso, aunque de una forma algo más suave. Hernán Cortés introdujo el cacao en España, en concreto lo trajo a Astorga, ya que constituía la dote de su hija que se prometió con el heredero del Marquesado de Astorga, Alvar Pérez de Osorio. Aunque al final no se produjo el casamiento, aquel cacao dio lugar a una importante industria chocolatera en Astorga.

Chocolatera de cobre. MEPL

Del alimento al vestido continuamos nuestro recorrido hacia el ÁREA 15 del Museo Etnográfico dedicada a la producción textil, en la que nos saluda un grandioso telar tradicional de doble lanzadera, procedente del Val de San Lorenzo. Además nos rodean en la sala todos los utensilios para la producción textil de lino y lana. En el caso del lino, se utilizaban una rueca y un huso para obtener el hilo, así como el rastrillo. El principal compuesto químico del lino es la celulosa, formado por Carbono (C), Hidrógeno (H) y Oxígeno (O). El lino es una planta de la que se obtenía aceite y harina de linaza y con la que se fabricaban fibras de lino, previo cardado e hilado. El lino se encontraba en los valles de la provincia de León, en terrenos de marcada acidez y abundante agua. Es un buen conductor del calor y muy higroscópico, lo que hace que este tejido sea muy útil en verano.

La lana está formada por proteínas; de ellas la más importante es la cistina, que define muchas características de la lana, debido a los puentes disulfuro entre átomos de Azufre (S). Tienen un papel fundamental en la estabilidad de las fibras de lana.

Y llegamos al rincón donde la alfarería es la auténtica protagonista. Los objetos de Jiménez de Jamuz tienen un especial brillo que nos atrapa; es el vidriado o “alcohol de hoja”, y el responsable de esa belleza es el sulfuro de plomo, compuesto químico presente en en el mineral galena, formado por los elementos químicos Plomo (Pb) y Azufre (S).

Cántaro de boquina. MEPL

Continuamos en la primera planta, y nos detenemos en el Área 17, que nos traslada al maravilloso mundo del pastoreo, la caza y la  pesca.

¡Veremos que aquí hay mucha química!

Podemos admirar una interesante pieza, una lechera  fabricada con Cobre (Cu) .También podemos ver una mazadera, recipiente utilizado para fabricar mantequilla, de hojalata , material que consiste en una lámina fina de Hierro (Fe) cubierta de una fina capa de Estaño (Sn) por ambas caras.En la vitrina también podemos ver una mazadera de latón , aleación de Cobre (Cu) y Zinc(Zn) .
Mazadera. MEPL

Pues bien, la leche también tiene mucho que ver con el descubrimiento de la tabla periódica, ya que el histórico día 17 de febrero de 1869, Mendeleyev decidió cancelar una visita a una fábrica de quesos y hay quien dice que prefirió quedarse en casa trabajando en el modo de colocar los elementos químicos de forma ordenada. ¡Así surgió la primera ordenación periódica!

Los cazadores utilizaban escopetas y polvoreras de asta, donde se guardaba la pólvora, compuesta por Carbón, Azufre y Nitrato de Potasio, formados por los elementos químicos Carbono (C), Azufre (S), Nitrógeno (N), Oxígeno (O) y Potasio (K).

Dmitri Mendeleyev, a petición de la Armada rusa realizó estudios sobre la experiencia europea en la producción de pólvora sin humo ¡y desarrolló su propia fórmula!

El Museo Etnográfico dedica el ÁREA 18 a un importante elemento químico metálico, que dio nombre a una etapa de la historia de la humanidad: el Hierro. Observamos en la vitrina multitud de objetos de Hierro (Fe) realizados por los herreros: tijeras, llaves, cerraduras, pregancias, clavos o herraduras para las caballerías. Asimismo, el visitante se sorprenderá con el enorme fuelle para avivar el fuego en la fragua y un espectacular yunque de hierro.

 








En el ÁREA 19 nos vemos rodeados por las piezas más cálidas del Museo Etnográfico que nos trasladan a bucólicos bosques de ensueño. Son los objetos de madera, material de primer orden en la economía rural, que en su estructura enlaza el Carbono (C), el Oxígeno (O), el Hidrógeno (H) y el Nitrógeno (N), formando compuestos químicos como la celulosa, hemicelulosa y en menor proporción resinas, grasas y ceras.
 

Entre las numerosas piezas de madera, adivinamos un escaño con dosel, babero, ventanuco, perchero, portavelas y mesa supletoria ¡Una verdadera joya!
 
Escaño de palloza. MEPL
Recorriendo las escaleras hacia la segunda planta, llegamos al ÁREA 21, reservada en el Museo Etnográfico para los objetos relacionados con la religiosidad popular. En las vitrinas encontramos una pieza digna de ver, un “Agnus Dei” en cera sobre tela bordada con hilo de un elemento químico de lujo, el Oro (Au). En vitrina podemos admirar otra maravilla, un exvoto sobre una lámina de Cobre (Cu).

Y ahora, una experiencia inolvidable. En el ÁREA 22, dedicada a la Medicina Popular y a la Farmacia, nos quedamos atónitos admirando la belleza de los albarelos, que contienen compuestos químicos, antaño remedios para las enfermedades y dolencias. Entre ellos, yoduro de hierro, con Yodo (I) y Hierro (Fe) en su composición, bromuro potásico con Bromo (Br) y Potasio (K), sulfato de potasio, formado por Potasio (K), Azufre (S) y Oxígeno (O) o permanganato potásico, que en su molécula contiene Potasio (K), Manganeso (Mn) y Oxígeno (O). También observamos un frasco con limaduras de Hierrro (Fe). Las limaduras de hierro para uso terapéutico se obtenían, probablemente, limando barras de hierro dulce de muy buena calidad; el producto obtenido es mate y fácilmente oxidable por lo que debe guardarse en frascos bien cerrados, como el que tenemos en la vitrina del Museo Etnográfico. La función terapéutica más importante del Hierro (Fe) en aumentar el número de glóbulos rojos y enriquecer su contenido en hemoglobina, compuesto químico que contiene el elemento químico Hierro (Fe), además de Carbono (C), Nitrógeno (N) e Hidrógeno (H).
La botica. MEPL

Albarelo. MEPL
La elegancia de los  albarelos fabricados con cerámica mayólica, se debe de nuevo a los elementos químicos que forman parte del esmaltado de la cerámica. El Plomo (Pb) y el Estaño (Sn) hasta consiguen ese maravilloso color blanco, que más tarde se pintaba con tonos azules, obtenidos de minerales de Cobalto (Co), dando lugar a los maravillosas decoraciones de los albarelos cuidadosamente conservados en el  Museo Etnográfico Provincial de León. Junto a los albarelos, el interesante conjunto de frascos de vidrio, fabricado con sosa que es hidróxido de sodio, cuyos elementos químicos son Sodio (Na), Oxígeno (O) e Hidrógeno (H), cal (óxido de calcio), que contiene Calcio (Ca) y Oxígeno (O) y sílice, dióxido de silicio, formado por Silicio (Si ) y Oxígeno (O).

El vidrio también está muy relacionado con la vida del padre de la Tabla Periódica. El abuelo de Dmitri Mendeleyev fundó una fábrica de vidrio. Cuando el padre de Dmitri se quedó ciego y perdió su puesto de trabajo como director del colegio del pueblo, su madre dirigió la fábrica. Un químico que allí trabajaba le inculcó el amor a la Ciencia. Cuando Mendeleyev acabó el bachillerato, su padre murió y la fábrica de cristal se quemó, así que su madre decidió invertir todos los ahorros en su educación por lo que se fueron de la fría Siberia a Moscú.

Y llegamos a las joyas del Museo, situadas en el ÁREA 23. Especial mención merece el collar negro de azabache, mineral que surgió de madera fosilizada, por lo que es una gema fósil, catalogada como semipreciosa; por su composición química está considerada una variante del carbón y contiene un 75% de Carbono (C) y un 25% repartido entre el Oxígeno (O), Azufre (S), Nitrógeno (N) y algunos hidrocarburos. También quedamos absortos ante los pendientes de Plata (Ag) sobredorados con Oro (Au), y las espectaculares collaradas, coraladas con sartas de coral, en cuya composición encontramos carbonato de calcio, formado por Calcio (Ca), Carbono (C) y Oxígeno (O). Las gargantillas son otras de las maravillas que forman parte de la colección de joyas  del Museo Etnográfico.

Ahogadera de azabache y coralina. MEPL

Descubrimos el ÁREA 24, donde en una vitrina dedicada al arte popular, se exhibe una grandiosa aldaba zoomorfa, fabricada con Hierro (Fe). A continuación, en nuestro viaje, nos saludan Etni y Tutela, mascotas del Museo Etnográfico, esculturas antropomórficas encontradas en Santa Colomba de Somoza. Están realizadas con arenisca, roca sedimentaria que posee la misma composición química que la arena. Está forma esencialmente de cuarzo, cuyos elementos químicos son Silicio (Si) y Oxígeno (O), y se podrían encontrar pequeñas cantidades de feldespato y otros minerales. El material cementador puede contener óxido de hierro, formados por Hierro (Fe ) y Oxígeno (O) que da lugar a areniscas rojizas. Si el material cementado contiene carbonato de calcio, cuyos elementos químicos son Calcio (Ca), Carbono (C) y Oxígeno (O), las areniscas son blancas, amarillentas y grisáceas. Nos hemos enamorado de Etni y Tutela, así que podemos adquirir objetos para recordarlos en la tienda del Museo Etnográfico, un bonito espacio situado al lado de recepción, que recuerda a una palloza, en el que disfrutaremos.

Ya en el ÁREA 25, nos recibe El Ciclo de la Vida, donde los juguetes son los protagonistas. Nuestro corazón se acelera al fijar nuestra mirada en un maravilloso coche de Hierro (Fe) y Zinc (Zn) con el que probablemente circularían los niños de la burguesía.

¡A Dmitri Mendeleyev también le gustaba jugar! Se cuenta que su afición a los solitarios de cartas le había llevado a soñar con una posible estrategia para ordenar los elementos químicos. Así comenzó a escribir en distintas tarjetas los nombres de los 63 elementos de los que se tenía noticia hasta ese momento. Luego empezó a ordenarlos en función de sus pesos atómicos y colocó en columnas los que tenían propiedades semejantes. Jugando a las cartas y soñando con ellas, dicen que Mendeleyev confeccionó su primera tabla periódica.

En el ÁREA 27 el Gobierno del Común acompaña nuestro caminar. Preside este rincón del Museo el arca de Concejo, cerrada bajo tres llaves, donde se guardaban los documentos con las decisiones tomadas en el concejo, la vara de concejo y el vaso de de Plata (Ag) con el que bebían vino al finalizar la asamblea. En la vitrina se conserva un turullo con el que se llamaba a concejo, fabricado probablemente con latón, aleación de Zinc (Zn) y Cobre (Cu).
 
Área 27. El Gobierno del Común.
Hemos de señalar que en 1890, cuando habían pasado 21 años desde que presentara su tabla periódica de los elementos, Dmitri Mendeleyev fue obligado a renunciar a su puesto de profesor en la Universidad de San Petersburgo, por su oposición al Gobierno Imperial.

Primera tabla periódica de Dmitri Mendeleyev
 Nuestro viaje por el Museo Etnográfico Provincial de León está a punto de finalizar. Desandamos nuestro camino y regresamos a la planta baja donde, al igual que los cansados peregrinos nos sentamos a admirar lo que fue el antiguo claustro del convento, el Patio Peregrino. Paz, silencio y quietud invaden la estancia. La luz penetra para iluminar nuestra presencia, entre estas cuatro paredes imitando el mimbre entrelazado, que nos transporta al oficio de la cestería, la más primitiva actividad artesana. El material que se ha utilizado para revestir el Patio Peregrino es acero corten, que es un acero común al que no le afecta la corrosión. Es una aleación de acero constituido por Hierro (Fe), Carbono (C), Níquel (Ni), Cromo (Cr), Cobre (Cu) y Fósforo (P). Esta composición hace que su oxidación tenga unas características especiales que protegen la pieza de la corrosión atmosférica. En la fase inicial de la corrosión se forma una capa de óxido, de apariencia rojizo anaranjada, muy bien adherida, impermeable al agua y al vapor de agua, que impide que la oxidación del acero prosiga hacia el interior de la pieza, por lo que no es necesario aplicar ningún otro tipo de protección como la galvánica o el pintado.
Patio Espacio Peregrino

Nos despedimos del Museo Etnográfico Provincial de León, esperando volver pronto a recorrerlo y disfrutar de todos sus elementos.

Nuestra próxima visita será en el Museo de Mendeleyev, situado en San Petersburgo, ciudad en la que durante años ocupó la cátedra de química en la Universidad.

Aproximadamente 25 elementos químicos  son las letras que escriben los compuestos químicos que dan vida a los más de 4000 objetos que pueden admirarse en el Museo Etnográfico Provincial de León .