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miércoles, 30 de marzo de 2016

NOTICIA: La llama viva del herrero

Ejemplo único del laboreo del hierro en la era preindustrial, la Herrería de Compludo recupera su esplendor y se abre a las visitas bajo la mano experimentada de la cuarta generación de la familia de herreros de Compludo. El fuego de su fragua aviva la historia de una ferrería asentada a orillas del río Meruelo.

En las imágenes puede verse el interior de la Herrería de Compludo una vez
 se ha instalado el nuevo mazo pilón de 700 kilos de peso y nueve metros de longitud
 sacado de un roble talado en luna menguante, como manda la tradición para
 que la madera no se tuerza ni resquebraje. L. DE LA MATA

SUSANA VERGARA PEDREIRA
Completamente accesible desde hace tan sólo unos días después de su cierre temporal, la Herrería de Compludo —uno de los pocos ejemplos de fragua anterior al desarrollo industrial que aún conserva un rudimentario mecanismo medieval en España— ha agregado a su amplia biografía un epílogo caligrafeado por la cuarta generación de la familia de herreros que desde los primeros años del 1900 se han hecho cargo de su laboreo. Son las manos del biznieto del primer herrero de Compludo, Amadeo Sánchez, las que actualmente modelan la forja, eso sí, con un enfoque turístico. Manuel Sánchez ha tomado las riendas de la vieja ferrería por encargo expreso de la empresa que hoy día ha hecho posible su despertar en el marco del proyecto cultural Vita, Natura et Legenda, con el que Mayfer quiere dinamizar una zona rica en patrimonio natural e industrial, recoveco de leyendas eremíticas y de sagrado retiro que fue abadía y tenencia monacal de San Fructuoso.


No en vano, los orígenes de la Herrería de Compludo —declarada Monumento Nacional en el año 1968 y enclavada en la Tebas berciana— se asocian al primitivo monasterio fundado por este santo en el siglo VII, aunque los estudios más recientes localizan su construcción en los primeros años del siglo XIX. Sea como fuere, la ferrería enclavada a orillas del río Meruelo, en la confluencia de éste con el arroyo Miera, es una joya patrimonial insólita en el presente que permite tener una idea clara y tan real como certera de cómo se trabajaba el hierro en el pasado.
Ahora más que nunca su escenificación es sincera, pues tras la instalación del nuevo mazo pilón de roble que ha sustituido al ya deteriorado mazo de fresno anterior, colocado en 1988, y la puesta a punto que necesitaban tanto la fragua como la rueda hidráulica o rodezmo, se podrán hacer demostraciones con forma y no vacías como las que se venían practicando hasta hace tan sólo unas semanas.
La Herrería de Compludo es un ejemplo más de que hay futuro en el pasado, de que lo antiguo importa a las generaciones de hoy y de que conocer la historia es fundamental para entender el presente y para no olvidar, nunca, cuál es el origen de todo. Manuel Sánchez no lo olvida, por eso sigue impertérrito ante el fuego de la fragua, manteniendo viva la llama de su propia familia y la labor a la que se propio padre dedicó medio siglo de su vida.

Una rueda hidráulica mueve el mazo pilón de la herrería más famosa del Bierzo y la trompa catalana de su fragua inyecta el aire necesario para avivar la llama. Las aspas, impulsadas por el agua, giran entorno a un eje de levas junto a una viga de grandes dimensiones que hace de palanca para el martillo pilón que, a su vez, golpea el yunque en el que se trabaja el hierro. Su mecanismo es ejemplo del modo de aprovechamiento hidráulico más primitivo que se conoce para la fabricación de metal. Si esta peculiaridad no fuera suficiente, el enclave natural en el que se localiza este legado medieval acrecenta su atractivo a ojos de cualquiera. Es fácil perder la mirada y hasta el espíritu en la inmensidad de la Tebaida y dejar dormir al oído al son del confortable sonido del agua. La herrería es sólo un aliciente, un diamante en bruto al que han sabido sacar brillo y en el que se refleja una experiencia mucho mayor. Disfrutarla es tan fácil como viajar al Bierzo, conocer lo que ofrece el entorno rural de Ponferrada y dejarse llevar por el silencio.

Abierta al público de miércoles a domingo, de 11.00 a 13.00 horas y de 15.30 a 18.00 horas, la vieja herrería medieval de Compludo ampliará sus horarios el próximo mes y será accesible de 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas. El agua vuelve a dibujar una franja de vida entre sus muros de piedra y el fuego acompasa la escena, contrarrestando la corriente del líquido elemento. Todo ello a cinco kilómetros desde la localidad de El Acebo (Molinaseca) y a un paso de la capital del Bierzo.


domingo, 28 de febrero de 2016

NOTICIA: El corazón de la herrería vuelve a latir

Compludo recupera el pulso gracias a la "cirugía" del herrero para "sanar" su mazo y su rodezno y da nuevo aliento a su fragua.

El herrero de la herrería de Compludo, Manuel Sánchez, comprobando
 el funcionamiento del nuevo mazo instalado en la herrería. | CÉSAR SÁNCHEZ (ICAL)
V. Silván (ICAL) | 28/02/2016
El corazón de la herrería de Compludo vuelve a latir, más fuerte y con más ritmo, gracias a la “cirugía” a la que han sido sometidos su mazo y su rodezno, mientras los “pulmones” de su milenaria fragua también cogen nuevo aliento. Las manos de Manuel Sánchez, perteneciente a la cuarta generación de herreros en este recóndito lugar del Bierzo y a orillas del río Meruelo, han sido las encargadas de tallar las nuevas piezas, como décadas atrás ya lo hicieran su abuelo y su padre.

“Como la herrería estuvo tanto tiempo cerrada y su mecanismo parado, era necesario hacer unos cambios en algunas piezas que estaban deteriorándose”, explica uno de sus propietarios, Juan Carlos Flórez, que además es uno de los impulsores del proyecto 'Vita, natura et legenda', una iniciativa natural, histórica y cultural para la puesta en valor de todo el entorno de lo que fue la merindad y la abadía de Compludo y que incluye la gestión turística de este lugar, como una de sus principales “joyas”.

Con la luna menguante de enero cortaron en el bosque del pueblo de Compludo el roble para construir el nuevo martillo pilón. “La tradición dice que tiene que ser en menguante, como se cortaba antes, porque dicen que así la madera ni se agrieta ni se dobla”, explica Manuel Sánchez, que destaca que en todo momento ha seguido las indicaciones de su padre que, también como herrero y guarda, estuvo al frente de la herrería durante casi 50 años. Precisamente, este mazo de roble, de más de 700 kilos, viene a sustituir al que su padre -llamado Manuel como él- colocó de madera de fresno en 1988.

“Ese tronco se sacó de la zona de Compludo, con la colaboración de la gente del pueblo, lo limpiamos allí y lo bajamos a base de cuerdas hasta el tractor, fue un trabajo muy laborioso”, cuenta Juan Carlos Flórez, mientras su socia en el proyecto 'Vita, natura et legenda', Marta Fernández, agradece especialmente el respaldo y la ayuda que han tenido en los vecinos del pueblo para poner en valor la herrería. Así, hasta que llegó la autorización de Patrimonio, Manuel fue sacando las medidas y tallando las nuevas piezas para iniciar esta semana su montaje y ajuste, que espera esté listo para volver a abrir sus puertas al público el próximo sábado.


“Conservar lo más antiguo posible”
Y es que además del mazo, también se ha sustituido uno de los viejos 'corbatones' del rodezno, montados en roble por su abuelo en 1968, por uno nuevo de aliso. “La idea era sustituir dos 'corbatones' pero al final sólo hemos sustituido uno, vimos que el segundo podía aguantar un poco más, se ajustó y se dejó”, cuenta el herrero, que puntualiza que el objetivo es “conservar siempre lo más antiguo posible”. Una premisa que también han utilizado para la puesta a punto de la fragua, cuya tobera estaba rota y podrida por el paso del tiempo.

“Esa tobera la montó mi padre y el inyector de aire, mi abuelo, creo que por el año 1959, la caja del aire se ha mantenido porque se ha conservado bien”, puntualiza Manuel, que explica que esta intervención permite que la fragua funcione mejor y que circule mejor el aire para avivar el fuego donde se calienta el hierro. Precisamente, el funcionamiento de la fragua, utilizando de una forma muy particular el 'efecto Venturi' y no el más habitual sistema de fuellas, hace que la herrería de Compludo pueda ser considerada única en España.

Con estas mejoras, la herrería de Compludo recupera su “salud” para poder trabajar a “pleno rendimiento” y con más intensidad, lo que enriquecerá las visitas guiadas, ya que incluso se podrán hacer algunas demostraciones con forja. “Hasta ahora se movía en vacío, despacito, no se le podía dar velocidad al martillo porque había el riesgo de que rompiera”, puntualiza Manuel, mientras mira de reojo y señala al madero de nogal del rodezno. “Ese tiene que durar muchos años, mi bisabuelo llegó aquí en 1913 y ese rodezno de nogal ya estaba ahí, no sabemos la antigüedad que puede tener”, añade el herrero y guía.


Más de 6.000 visitas
El proyecto 'Vita, natura et legenda' nació hace dos años en Espinoso de Compludo por la inquietud de Juan Carlos Flórez, Marta Fernández, Pedro López y Carmen Alonso para poner en valor esta zona “con mucho esfuerzo y los pocos medios” que tenían a su alcance, con la creación de una serie de itinerarios que explotan la riqueza natural, histórica y cultural. “Es increíble, pero creo que lo estamos consiguiendo”, apostilla Marta, que cuenta que un año después surgió la oportunidad de afrontar la gestión de la herrería, que llevaba varios años cerrada, tras llegar a un acuerdo sus propietarios, entre los que se encuentra uno de los socios.

“Es difícil poner de acuerdo a 14 propietarios, hablé con ellos y la mayoría me ha apoyado, con la inquietud de que este monumento no se pierda, siempre que no suponga un lastre para ellos y con el tutelaje de la Junta”, indica Flórez. Así, en marzo del año pasado, Compludo volvió a abrir sus puertas al público y, desde entonces, calculan que más de 6.000 personas han participado en sus visitas guiadas, de las que han disfrutado especialmente los escolares de colegios bercianos.

Tras arreglar la empalizada del sendero que lleva hasta la herrería, declarada monumento nacional en 1968, y la sustitución ahora de las piezas más deterioradas de su viejo mecanismo por el paso del tiempo, Flórez señala que el siguiente paso será el acondicionamiento de un aparcamiento y su acceso en la finca aledaña a la carretera. “Es algo que ya está comprometido por el Ayuntamiento de Ponferrada”, apostilla.

Esta fragua volverá a abrir sus puertas el próximo sábado con el horario de invierno, de miércoles a domingo de 11.00 a 13.30 horas y de 15.30 horas a 18:00 horas, y a partir del 1 de abril se ampliará con un nuevo horario de verano, 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20:00 horas. Así, se mantendrán los mismo precios que el año pasado de tres euros para adultos, un euro para niños y dos euros para grupos de más de 20 personas.

domingo, 10 de enero de 2016

NOTICIA: La Herrería de Compludo cuenta con un nuevo roble para el mazo pilón

Los vecinos del pueblo colaboraron en el traslado del árbol de nueve metros.
 
El nuevo mazo pilón mide más de nueve metros de largo.- DL
 
dl | Ponferrada 10/01/2016
Los trabajos de reparación de la Herrería de Compludo, Monumento Histórico Artístico desde 1968, han comenzado y desde este domingo y durante un mes y medio no podrá ser visitada por el púiblico. Los trabajos comenzaron con el corte del roble para hacer el nuevo mazo pilón de la herrería.
 
Entre varios vecinos del pueblo de Compludo (municipio de Ponferrada), el equipo cultural de Vita Natura et Legenda y otros colaboradores junto con el copropietario, fueron a cortar un viejo roble, en el bosque de Compludo. «Todos lo hemos bajado desde el monte, en un trabajo muy laborioso y difícil, entre voluntarios del pueblo que desean que la herrería de Compludo no deje de funcionar. Y comprometidos con sus raíces y su histórico pueblo. Muchos no pudieron estar en ese momento por ser día laborable para muchos, pero sabemos que todos los del pueblo estaban apoyando este día histórico», destacó un portavoz. El grupo lo llevó a la herrería para terminar de prepararlo por el herrero, y dejarlo preparado para su posterior montaje.
 
El roble que será utilizado para mazo pilón de la herrería mide más de nueve metros, y un metro de diámetro y con un peso superior a una tonelada. Esto da cuenta de las dificultades para poder transportarlo. La madera del gigantesto árbol será utilizado para la restauración de elementos propios de la herrería y fue elegido por entender los expertos que era el mejor y el más idóneo para la función que deberá desempeñar durante muchos años.
 
El presidente de la Asociación de Vecinos de Espinoso de Compludo, Pedro López Aparicio, indicaba ayer en Onda Bierzo que, de todos los árboles que había en la zona, debería cumplir con unas características de largura, ancho y recto. «Fueron los herreros que llevan muchos años en la herrería los que lo eligieron, que son los que más saben», dijo.
 
La lluvia supuso una dificultad añadida a la hora de cortar y transportar el roble. «Resbalabas por el monte, te caer un montón de veces y es muy difícil trabajar así; te llenas de barro, pero bueno, aquí estamos, luchando por el tema», indicaba.
 
El traslado se hizo con ayuda de tractores y con las manos de los voluntarios. Para celebrar este logro todos los participantes disfrutaron de una comida de amigos a base de cocido en el pueblo de Compludo. La puesta en valor de la herrería supone un símbolo para todos los vecinos de la zona.