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domingo, 5 de julio de 2020

PIEZA DEL MES: JULIO 2020


“LAS PREGANCIAS. Fragancias de nuestra memoria”.

Investigadora: Dª. Marta Redondo Álvarez.
Licenciada en Derecho y diplomada en Ciencias Religiosas.

Sábado, 11 de julio de 2020
18:30 h.
  
Sala Patio Espacio Peregrino
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita


La Diputación de León y el Instituto Leonés de Cultura a través del Museo Etnográfico Provincial de León, en la Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de julio una conferencia que lleva el título: “Las pregancias. Fragancias de nuestra memoria”. En esta ocasión será Dª. Marta Redondo Álvarez, Licenciada en Derecho y Diplomada en Ciencias Religiosas, quien nos hable de las pregancias, pieza humilde pero cargada de simbología de un pasado cercano y que el Museo alberga en su exposición permanente.

Era costumbre en las largas noches de invierno  que las gentes de muchos pueblos de la provincia de León, como los de la montaña leonesa, a menudo  aislados, unas veces por los caprichos de la naturaleza, las más por las inclemencias climáticas, una vez finalizados sus quehaceres diarios, se congregaran  en la casa del tío Vicente o en la de  cualquiera que su hospitalidad brindara en torno al fuego del llar u hogar, sobre el  que, a menudo, colgaba y se calentaba un pote con caldo, sostenido por las cadenas o “pregancias”. Los reunidos acudían a la cita con el fin de entretenerse, relacionarse o, simplemente calentarse alrededor de la lumbre.

La voz “pregancias” hace referencia a aquellas cadenas que, en las cocinas antiguas, pendían del centro de la chimenea para descender sobre la lumbre del hogar sosteniendo los potes en los que se cocinaban las esperadas viandas de la cena y alguna que otra cosa.

A menudo, y entrelazados entre las argollas de la "pregancia" se clavaban aguzos encendidos que irradiaba una inquietante luz por todos los rincones de la cocina convocando las danzas de criaturas mitológicas. Tales envolventes movimientos, unidos a lo dispar de la concurrencia de ambos sexos, desataban la lengua y enredaban la imaginación de los que permanecían sentados en los viejos escaños en torno al fuego. Pregancias, fragancias, miradas y labios se hermanaban para narrarse los últimos aconteceres y rescatar las viejas leyendas y cuentos, decires y romances, relatos de aparecidos y almas en pena; rimas y canciones tradicionales al son de gaita o dulzaina acompañadas por el tintineo del mortero de bronce o el rasgar indoloro en la botella de anís. Mientras, afanosas, algunas mujeres realizan alguna tarea rutinaria, siendo habitual el hilar o filar la lana, trabajo o labor que da nombre a una antigua costumbre: El Filandón.

ACTIVIDAD REALIZADA

Dª Marta Redondo Álvarez. Pieza del Mes: "Las Pregancias.
Fragancias de nuestra memoria".

Dª Marta Redondo en un momento de la conferencia.

Dª Marta Redondo Álvarez.

jueves, 1 de agosto de 2019

OPINIÓN: EL FILANDÓN DE SANDOVAL




 01/08/19  Héctor Bayón Campos

Desde esta Tribuna me gustaría difundir una tradición oral muy arraigada en la provincia de León. Es una historia que merece ser contada entre amigos, reunidos al calor de la lumbre, en una de esas noches frías de enero…

 Siempre se ha dicho que los cuentos ocurrían en tiempos pretéritos y en localidades perdidas, pero este cuento no va por ahí porque tiene una fecha concreta y un lugar claro de ubicación: la de los ríos Esla y Porma situada en Villaverde de Sandoval, provincia de León. Corrían los años 80 y en la aldea reinaba la tranquilidad más absoluta. Los vecinos seguían con sus quehaceres diarios, normalmente relacionados con las tareas agrícolas y ganaderas. Nada hacía presagiar algo raro pero el 19 de agosto de 1989, la víspera de San Bernardo, sucedió lo inesperado…

 Después de una maratoniana mañana de trabajo varios del pueblo decidían coger sus bicis e irse a la rasera del río para darse un merecido chapuzón vespertino. La canícula apretaba, y los rayos del sol empezaban a declinar. De repente comenzó a relampaguear —mal sitio este cuando se barrunta tormenta— pero ellos, rebosantes de imprudencia, se quedaron allí mientras se bebían un vino que les había traído el gaseosero. Decían que querían disfrutar del momento, y (mal) guiados por la embriaguez y un falso valor se subieron a un neumático de tractor, a modo de flotador gigante, para bajar aguas abajo hasta llegar a la desembocadura del Porma.

 Les esperaba una divertida odisea y llegar al Esla era su meta final, aunque la noche se cernía y empezaba a llover de manera furibunda. Los chicos avanzaban, incluso uno de ellos se puso en pie pero al alzar la mirada en lontananza vio algo inexplicable: un monstruo fluvial que tenía cuerpo de toro, cabeza de hombre y dos alas enormes de águila que le permitían volar.

 El ambiente se tornaba infernal, como marinos emulando a Ulises se agarraron con todas sus fuerzas al neumático. Sus vidas pendían de un hilo, habían perdido el control de la nave y las inclemencias meteorológicas hacían imposible cualquier atisbo de esperanza. El barquero Caronte se acercaba... en breve, y si nadie lo remediaba, sus almas pasarían del río Porma al río Aqueronte. Sin embargo, cuando todo parecía perdido aquel toro alado embistió al neumático de manera feroz e invitó, con un mugido ensordecedor, a los jóvenes a subirse a sus lomos.


Montados ya en el animal, este comenzó a volar y a surcar los cielos escapando de una muerte segura. La doble avenida de chopos quedaba atrás y los muchachos, asustados de tanto viajar por las nubes, pensaron que estaban inmersos en el sueño de una noche de verano o que, quizá, ya habían abandonado la vida terrenal. Pero no, porque sus cuerpos (y sus almas) todavía seguían por estas latitudes. El temporal amainaría, y a la mañana siguiente aparecerían exhaustos en el interior de la Panera, un monumental edificio anexo al convento cisterciense del pueblo.

 Mientras tanto el vecindario estaba alborotado y reunidos en concejo habían convocado una hacendera, pero no para limpiar la maleza de los caminos sino para buscar con ahínco a los desaparecidos. Mayores y pequeños se sumaron a la iniciativa mientras la Benemérita también seguía el rastreo por las aldeas cercanas. Además ¿quién iba a pensar que estaban sanos y salvos en la Panera?

 Después de unas horas de angustia, aparecieron por su propio pie en la plaza donde se hacían las fiestas. Los banderines ya estaban puestos, pero la paellada popular se había suspendido… ¡qué granujas! ¡Menudo susto habían dado al pueblo! Claro, (casi) nadie creyó su versión, ya que muchos vecinos pensaron que simplemente habían estado borrachos como cubas, y que sus visiones eran producto de la embriaguez. Solo una anciana mujer, que había sido la maestra de Villaverde, dio crédito a lo que contaban y con todo lujo de detalles les relató la desconocida leyenda de La Mesopotamia leonesa; explicándoles que cuando las ciudades mesopotámicas de Asiria cayeron en manos de babilonios y medos en el siglo VII a.C., varios Lamassus (esculturas de divinidades protectoras con forma de toros androcéfalos alados que se colocaban a la entrada de los complejos arquitectónicos asirios) huyeron por el éter hasta Occidente y se refugiaron en los dos ríos que, según las crónicas antiguas, evocaban más fielmente al Tigris y al Éufrates.

 Y que no salga de aquí…, pero en la actualidad algunos comentan que estos seres mitológicos siguen estando por la zona aunque solo se dejarían ver los días de tormenta. ¿Quiere usted, amable lector/participante de este Filandón, acercarse a la junta de los ríos y comprobarlo? Seguro que le encantará el lugar porque tiene un paisaje (fértil) que enamora, que te transporta a otros mundos, a otras civilizaciones…

 Por cierto, que no se me olvide. Años más tarde aquella maestra aseguraría a sus familiares más directos que en el siglo XV existió un abad que conocía esta leyenda y que mandó construir dos Lamassus en piedra para que custodiaran las puertas del conjunto monástico. Debieron de ser unas esculturas tan espectaculares que incluso el ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos visitó la zona en 1795 con el firme propósito de encontrarlas. Pero no las halló, y actualmente nadie sabe su paradero aunque entre los vecinos se comenta que podrían encontrarse enterradas en el claustro. Por lo menos, eso es lo que se oye al salir de misa… La verdad, es que el Monasterio de Santa María de Sandoval alberga una de las leyendas más fascinantes del Camino de Santiago.

 Epílogo: mantengamos vivas las tradiciones leonesas: el Filandón es un patrimonio cultural e intangible que no debemos perder. Y no lo duden, todos los pueblos (incluido el suyo) tienen su historia, su mitología. Simplemente hay que escuchar a nuestros mayores, a los verdaderos artífices de la sabiduría popular. Por eso deseo que este misterioso cuento se siga transmitiendo a las generaciones venideras. Sería el mejor de los legados…



martes, 7 de agosto de 2018

Velilla de la Reina bucea en su pasado y saca a relucir algunas de las máscaras más antiguas de la provincia


                                         
b. fernández -
                    b. fernández -Un momento del acto de inauguración
diariodeleon.es
                                       
06/08/2018

Toda una mirada al pasado. Velilla de la Reina inauguró este fin de semana una exposición que saca a las paredes algunas de las máscaras de los antruejos más antiguas que se conservan. Una muestra que servirá como punto de partida del futuro museo y que contextualizó con la presencia de Luis Redondo, el presidente de la Federación de Antruejos del Reino de León. A la inauguración asistieron el presidente de la Diputación, el diputado de Turismo, el alcalde de Cimanes, y la procuradora Montserrat Álvarez. El acto fue dirigido por Emiliano Blanco, responsable de la Asociación Toros y Guirrios de Velilla,  entidad impulsora de una intensa semana cultural que exprimirá la cultura tradicional con filandones, una charla sobre indumentaria, la función de comediantes o el tradicional encuentro de rabelistas.              

miércoles, 11 de abril de 2018

MUSEO ORAL. CONCIERTO TEATRALIZADO


Romanza & Mimbre. Folk de Filandón

Intervienen:. Folk del Filandón. Luis Fernando Sanz (dirección musical, arreglos acordeón, bajo y guitarra eléctrica), Olga Sanz (voz y percusiones), Manuel Sanz (voz, guitarra acústica y percusiones), Luis Hueto (artesano de la mimbre), Roberto Carro (voz y guitarra española), Mercedes Álvarez (actriz) y David Fernandez (actor).


Domingo 15 de Abril a las 18:30h.

Patio Espacio Peregrino.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita


En el año en el que conmemoramos el “10º ANIVERSARIO DE LA INAUGURACIÓN DEL MUSEO ETNOGRÁFICO PROVINCIAL DE LEÓN en la sede de Mansilla de las Mulas (2008-2018) desde la Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León realizará el 15 de abril, a las 18:30 un concierto teatralizado a cargo del grupo leonés. Romanza & Mimbre.  Folk del Filandón.  El Concierto se incluye dentro del Programa MUSEO ORAL puesto en marcha desde el Museo Etnográfico Provincial de León, tiene por objeto y poner de relieve la extensa tradición oral de las tierras leonesas por medio de una serie de actividades lúdicas, didácticas y científicas que impriman a esa tradición intangible una mayor y mejor valorización de la misma.

 El grupo Romanza & Mimbre.  Folk del Filandón nos acerca su primer trabajo discográfico, el libro/disco es la evolución última de un dúo que ya lleva cinco años haciendo una reseñable contribución al folk leonés; para lo cual se ha valido de esa figura ancestral que es el filandón leonés. De hecho, la original puesta en escena, es una “mezcla de artes”, una unión de distintas disciplinas artísticas (música, artesanía, teatro) como alegoría de aquellas reuniones nocturnas que transcurrían durante el largo invierno leonés; donde la palabra, la música, las labores artesanales y, en definitiva, el encuentro, eran su razón de ser.  

Fieles al compromiso de dar a conocer los usos y costumbres de la Provincia de León, especialmente con la recuperación  en este concierto teatralizado del espíritu de los filorios, aquellos que acontecían en torno al fuego en las largas noches del invierno leonés y la velía era una mezcla de romanzas, coplas, artesanía y palabra, siendo esta última la razón sobre la que giraba todo el encuentro, el repertorio se compone de temas variados, los hay muy tradicionales y conocidos como “Esta noche ha llovido” o “En casa del tío Vicente”; pero también abundan otros quizá menos conocidos en el registro folk, pero con un aire medieval, como son “La Vaquera de la Finojosa”, “Ay, linda amiga” o “Que se nos va la Pascua, mozas”.

ACTIVIDAD REALIZADA

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.


miércoles, 21 de febrero de 2018

MUSEO ORAL. FILANDÓN. ROMANCES, CUENTOS, HISTORIAS


Intervienen: Adolfo Alonso Ares. Asesor Cultural del Instituto Leonés de Cultura.
                      Fulgencio Fernández. Periodista.

Sábado 24 de febrero a las 18:00h.

Museo Etnográfico Provincial de León, Mansilla de las Mulas.
 Patio Espacio Peregrino.

Actividad Gratuita

ORGANIZA:
DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE LEÓN, Museo Etnográfico Provincial de León



En el año en el que conmemoramos el “10º ANIVERSARIO DE LA INAUGURACIÓN DEL MUSEO ETNOGRÁFICO PROVINCIAL DE LEÓN en la sede de Mansilla de las Mulas (2008-2018) desde la Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León se presenta esta actividad que será realizada por Adolfo Alonso Ares. Asesor Cultural del Instituto Leonés de Cultura y Fulgencio Fernández. Periodista, que nos contarán historias relacionadas con el ciclo vital humano de la cultura tradicional.

Los Filandones constituyen uno de los pilares más importantes de la tradición oral leonesa. Cumplían una labor de socialización pues eran reuniones entre familias y amigos que se juntaban en una casa donde las mujeres hilaban (de donde viene el nombre de filar, hilar en leonés) mientras que los hombres ejecutaban alguna labor como la cestería, el arreglo de herramientas, la fabricación de madreñas e incluso otras actividades más lúdicas como jugar a las cartas. Todo ello se realizaba al mismo tiempo que se contaban historias, cuentos, romances, cosas divertidas, didácticas o misteriosas, se cantaba, se bailaba y también se hablaba de todo lo que ocurría en el pueblo. En estos filandones se reunían pequeños y mayores en el mismo ambiente permitiendo la trasmisión de una generación a otra de una manera lúdica y amena

Los filandones se realizaban en las cocinas, pero también en las cuadras, chozos o cocinas de horno, donde había calor. Se iba cambiando de casa, siendo los anfitriones los que debían proporcionar luz y leña y si había vino, castañas o chocolatada mucho mejor.

El Museo Etnográfico Provincial de León con este filandón volverá a recrear aquel ambiente de oralidad inmerso en la vida agrícola, pastoril, de molienda, etc,

Para algunos será novedoso, para otros será un recuerdo, para los más un descubrimiento, pero seguro que para todos será cultura actual desde lo tradicional. Una forma tradicional de compartir que evolucionada dará sentido a la unión que provoca todo Filandón, como expresión cultural de la comunidad.

domingo, 23 de agosto de 2015

NOTICIA: El día en que prohibieron el filandón

Filandón en un pueblo berciano. La costumbre no fue vista con buenos ojos por la Iglesia
 hasta bien entrado el siglo XX. - julio Á. rubio

 
Hoy BIC, antaño fue muy perseguido por amparar «encuentros licenciosos».
e. gancedo | león 23/08/2015 diariodeleon.es
Declarado Bien de Interés Cultural por las Cortes autonómicas, recreado en innumerables actos y semanas culturales a lo largo de todas las comarcas, alzado a los altares literarios y cosmopolita viajero por escenarios de medio mundo, de Gales a Nueva York pasando por Cuba y Colombia, el caso del filandón leonés constituye una buena prueba de cómo el paso del tiempo convierte en objeto de alabanza lo que antes se consideraba trivial, rústico, inculto... o incluso de lo más pernicioso.
 
El ‘pasado prohibido’ del filandón, esa costumbre nocturna consistente en cultivar la tertulia y el relato de historias al amor de la lumbre, varios vecinos del pueblo en una sola casa, no ha sido objeto de demasiadas pesquisas pero, en un reciente artículo aparecido en la revista Brigecio, el investigador y procurador socialista José Ignacio Martín Benito ofrece una amplia y muy documentada revisión de esta costumbre extendida por todo el Noroeste (reino de León, Asturias, Galicia...) y otros lugares peninsulares, y que incluye un capítulo dedicado a ‘la prohibición de los filandones’. Y es que en ellos se contaban historias de lobos, se jugaba a las cartas, se tarucaban unas madreñas, hilaban las mujeres (y de ahí viene el nombre, del leonés filar) pero no era raro que se acabasen sacando panderos y panderetas, se armase baile y jarana y la cosa acabase en el corral, la calleja o el pajar.
 
Llamado, según las comarcas, filandón, filandar, fiadeiro, serano, hilorio, hilandón o hila, las autoridades eclesiásticas no debían ver con buenos ojos esta usanza nocturna en la que se mezclaban mozos y mozas, e intentaron erradicarla «sobre todo a raíz del espíritu reformista impulsado por el Concilio de Trento (1545-1563)», como explica en su artículo este experto («entendían que de ellos se derivaban hechos que movían al escándalo, alteraban el orden público o eran contrarios a la moral»), impulsor por cierto de la iniciativa que convirtió estas viejas y nuevas veladas en BIC. Unas prohibiciones que podían incluir fuertes multas —y hasta penas de cárcel— y que están especificadas en sínodos como el de Oviedo de 1769, donde se legisló sobre los filandones con singular inquina: «Prohibimos generalmente dichas juntas y filandones, y mandamos a nuestros curas que no las permitan en sus parroquias...».
 
Martín Benito recoge órdenes pastorales impartidas por los obispos de León y Astorga a muy diversos pueblos de las actuales provincias de Zamora y León (y condenas similares en Portugal y Galicia), como Tabladas (la Cepeda), Estébanez de la Calzada, Trobajo o Castrillo de Cabrera, y en su libro Filandón, el también investigador Nicolás Bartolomé Pérez hace lo propio con la villa de Toreno. Eso sí, no parece que esta cruzada cosechara demasiados éxitos, pues las exhortaciones continúan hasta el siglo XX. En el XIX, en concreto, se emprendieron auténticas misiones encaminadas a acabar con estos espacios proclives a alumbrar «amoríos intempestivos». La misión de 1884 celebraba los ‘triunfos’ de Toral de los Vados y Hospital de Órbigo. «Cerráronse los hilandones, desterráronse los bailes de noche», consigna Martín Benito en su investigación.
Y no sólo la Iglesia quería suprimir los hilorios.
 
Algunos alcaldes también lo intentaron al acusarlos de propiciar «la embriaguez y la inmoralidad», y el artículo incluye la noticia de una pelea habida entre el alcalde y el teniente de alcalde del pueblo zamorano de Bercianos de Vidriales por haber prohibido aquel los filandones y éste desobedecerle al celebrar uno con motivo de la Nochevieja de 1850. La cosa fue a mayores en Rosinos de Vidriales, año de 1909, cuando un joven de 23 años mató de un navajazo a otro de 19, y también en Gamones, cuando un mozo propinó a otro un garrotazo en la cabeza que le causó una herida de siete centímetros.

viernes, 14 de agosto de 2015

NOTICIA: El Molino de Flavio acoge su tercer filandón en Valle de Mansilla

'Terceto en solfa y lo que se tercie' contará con la intervención de Pedro García Trapiello,
Jose Luis Gavilanes Laso y Venancio Iglesias Martín.

La tercera edición del filandón en el Molino de Flavio, 'Terceto en solfa y lo que se tercie' se celebrará este viernes 14 a las 20.00 horas con la intervención de Pedro García Trapiello, Jose Luis Gavilanes Laso, 'Gavilaso de León' y Venancio Iglesias Martín. El toque musical lo pondrá, al rabel, Víctor Gómez.
 
Habrá dos visitas guiadas al molino, una a las 19 horas y otra a las 19:30.Simultáneamente se podrá visitar la exposición de acuarelas del artista Juan Fernandez Alves.

domingo, 21 de junio de 2015

NOTICIA: SERANAR Y FILAR

Seranar y filar - Alberto Álvarez Peña


nicolás bartolomé pérez 14/06/2015 diariodeleon.es

  A pesar de que el término filandón es el más extendido para referirse a esas pequeñas celebraciones cotidianas que aunaban trabajo y diversión, en León y en el occidente de la provincia de Zamora existen otras denominaciones locales para esta costumbre como filoriu, filandero, felandal, filandeiru, filandera, fiandón y fiandeiro, entre otros; filandón es también la palabra más extendida en Asturias para esta tradición. Además, en el suroccidente leonés, en La Cabrera especialmente, y en Zamora, Salamanca, Extremadura o en la Tierra de Miranda portuguesa, las reuniones nocturnas de mujeres para hilar (y la fiesta que acompañaba frecuentemente a esta labor) son conocidas como seranos (del latín «serum», la tarde), voz que alude en este caso a la hora tardía en que se desarrollaban y que se relaciona con la palabra de origen portugués sarao. Seranar o aseranar significan en leonés tanto celebrar seranos como trabajar de noche.
 
Numerosos testimonios certifican el protagonismo de las mujeres en los filandones, y éste no es un detalle menor. Si los hombres tenían el concejo o la taberna como ámbitos propios donde relacionarse, e incluso los mozos disponían de organización y funciones propias en las aldeas leonesas, los filandones fueron el escenario comunitario principal de las mujeres, abierto, eso sí, al resto de miembros de la colectividad local. El historiador de las religiones Mircea Eliade ya destacó la relevancia simbólica de los hilanderos femeninos nocturnos, apuntando además la relación mística entre las iniciaciones femeninas, la labor de hilar y la sexualidad. Eliade registró como nota curiosa la existencia en Rusia todavía a comienzos del siglo xx de hilanderos nocturnos. Sin embargo, en León pervivieron algunas décadas más y con mayor vitalidad.
 
El filandón hoy
Los filandones y seranos constituyeron en la sociedad tradicional leonesa destacados espacios culturales, concepto antropológico usado por la Unesco que se refiere a un lugar o un conjunto de lugares, pero también como un tiempo caracterizado generalmente por una cierta periodicidad o por un acontecimiento, donde se produce de manera regular la manifestación de una expresión cultural tradicional y popular que incluyen, entre otras cosas: las lenguas, la literatura oral, la música, la danza, los juegos, la mitología, los ritos, la indumentaria, la práctica de la artesanía, la arquitectura y otras artes, así como formas tradicionales de información y comunicación. De acuerdo con su importancia histórica, en 2009 el Bureau Internacional de Capitales Culturales incluyó al filandón de León en la lista representativa de los Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial del Mundo en España.
Desafortunadamente poco queda ya de los filandones y seranos tradicionales del pasado, aunque su espíritu pervive con fuerza en nuestra tierra pues la palabra ha trascendido hasta el presente para designar, por ejemplo, veladas literarias, tertulias o eventos culturales relacionados con la cultura popular leonesa. Filandón fue la voz elegida como la cabecera del suplemento cultural dominical del Diario de León, o como título de la primera película de temática leonesa (El Filandón, de Chema Sarmiento), y es el nombre de varias asociaciones culturales, comercios o negocios lo que da cuenta de la importancia de esta tradición en la memoria colectiva del pueblo leonés.
 
 
 

 

martes, 16 de junio de 2015

NOTICIA:Casa Benito celebra su «porrón de años» con un verano de filandones


La inconfundible entrada de Casa Benito, el bar más antiguo de la ciudad,
en un rincón de la Plaza Mayor leonesa - JESÚS F. SALVADORES
G. FERNÁNDEZ | LEÓN 16/06/2015 diariodeleon
La taberna más antigua de León celebra este 2015 su primer siglo de vida y lo hace como procede, a base de tertulia, reunión y filandero en un lugar que tantísimos diálogos, risas, pendencias, besos, roces y emociones ha acogido o propiciado a lo largo de estos cien años permaneciendo fiel al trasiego de gentes y vinos. El ciclo bautizado Encuentros alrededor de un porrón de años se prolongará a lo largo de todo el verano y a falta de algunos retoques ya está listo el programa de junio, julio y la primera quincena de agosto: calechos, conferencias sobre el pasado y el patrimonio leonés y exposición de antiguas imágenes configuran buena parte de su contenido.
 
Este rincón de la Plaza Mayor, declarado ‘ateneo del mus’, sobre el que escribió Paco Umbral y que cuenta hasta con su propia leyenda —relacionada con el poder fecundador de la Purísima, en las cercanas Escalerillas—, inicia el viernes los actos de su centenario con la apertura de una exhibición de fotos históricas de León sobre las que hablará el investigador y experto en urbanismo Juan Carlos Ponga. Una semana después, los periodistas Emilio Gancedo y David López Mirantes acudirán al Benito como si fuera un teleclub, título de su calecho pródigo en un anecdotario siempre tabernario y rural.
 
La mayoría de actos tendrán lugar a las 20.30 horas en la histórica terraza del Benito, aunque en breve se conocerá el programa completo con todos sus detalles. Y aún se sumarán los nombres de nuevos participantes en el cumpleaños más heterodoxo, bullicioso y animado de toda la hostelería leonesa.
 
Programa
19 DE JUNIO. Inauguración de la exposición ‘Fotografía antigua de León’, presentada por Juan Carlos Ponga. Colaboran Abel Morán y Jesús Redondo.
26 DE JUNIO. ‘Como si fuera un teleclub’, calecho con Emilio Gancedo y David López Mirantes.
30 DE JUNIO. ‘Filandón posmoderno’, con Juan Pedro Aparicio, José María Merino y Luis Mateo Díez. Presenta Alfonso García.
17 DE JULIO. ‘León romano’, a cargo del arqueólogo municipal Victorino García Marcos.
24 DE JULIO. ‘La poética de la trashumancia: entre el humor y la ternura’, a cargo de Eleuterio Prado, ‘Tello’.
7 DE AGOSTO. ‘León judío’, a cargo de Manuel Carriedo.
13 DE AGOSTO. ‘De cepa en cepa’, a cargo de Alejandro González y Javier Carlón.
 
 
 
 

viernes, 5 de junio de 2015

NOTICIA: ‘Filando’ cestos

Roberto Carro y Luis Hueto realizan una peculiar versión del filandón con música y un artesano en directo, su ‘Filandón de romanza y mimbre’
 
Un momento de una de las actuaciones de Roberto Carro (de Valcabado del
 Páramo) y Luis Hueto (de San Adrián del Valle)en el que suman música,
 artesanía y, sobre todo, palabra.

Fulgencio Fernández | 03/06/2015
José Roberto Carro es uno de esos personajes imprescindibles de la cultura rural de la provincia. Desde su Valcabado del Páramo natal va irradiando ideas a quien las quiera recoger. Es uno de los padres de la pujante semana cultural del pueblo, también redactor y más de la revista local, escritor, músico, recitador, profesor de Ciencias de la Seguridad... uno de esos pozos sin fondo que andan por la provincia y que, por suerte, deciden compartir sus mundos.

Hasta el año 2014 Carro practicaba entre sus actividades y aficiones un filandón músico/literario, con textos propios, basados en la vida cotidiana de su Páramo natal y de su provincia. Pero acaba de sumar a su proyecto a otro integrante, Luis Hueto, entre otras cosas maestro artesano de la mimbre en San Adrián del Valle. "Y decidimos unir nuestras artes, sólo había que encontrar cómo hacerlo, buscar un camino".

Este novedoso filandón retroalimenta y engrana a la perfección sus elementos, con la ayuda de los asistentes Y lo encontraron. El filandón de romanza y mimbre, un título que nos acerca al contenido de su espectáculo. "Quisimos ‘juntar nuestras artes’ para recuperar lo más fidedignamente posible el espíritu de los filandones viejos; aquellos que acontecían en torno al fuego en las largas noches del invierno leonés. La velía era una mezcla de romanzas, artesanía y palabra, siendo esta última la razón sobre la que giraba todo el encuentro. Y eso es lo que ofrecemos, para manifestar nuestro compromiso con nuestras tradiciones, con el folk, con nuestra intrahistoria más doméstica", explica José Roberto Carro.

Podía parecer, a priori, un ejercicio complicado compatibilizar en un escenario la palabra, la música y la mimbre, pero lo lograron. Salió una vez y, nunca mejor dicho, el que hace un cesto... y "creo que este novedoso filandón es un ejercicio de retroalimentación que engrana a la perfección y que, con el apoyo coral -tan necesario- de la gente que ‘vela’ la salvaguarda de este recurso cultural".

Resulta ‘prestosa la velía’ evocando pasajes de otro tiempo quizá más humanizado, divertimentos, emociones En los filandones de romanza y mimbre se van sucediendo diversos  aspectos del histórico filandón y no es un elemento menor el público, los asistentes, a los que se pide colaboración y  "se convierten en testigos de excepción de un acto cálido cuya plástica y toque de originalidad radica precisamente en esa mezcla de historias arpegiadas con la guitarra, mientras que Hueto, el artesano de la mimbre, se adentra en la recóndita trama de un arte arcano. Y es que esta suma de artes sencillas que nos pertenecen, se deben compartir sin complejos; porque en ellas también se reflejan los valores y las señas de identidad que nos hacen libres", explica José Roberto Carro Fernández, quien escribe en la explicación de la idea que es allí "donde se cuentan historias tejidas con el filum de la tradición, de cálidos encuentros en torno al fuego que da luz y calor al invierno. Hace falta la presencia para que surja el calor humano, la dimensión más modesta donde, al crepitar de los leños, se templan las emociones y se reconstruye la morada espiritual del alma vieja".

Ya han recorrido con este espectáculo algunos pueblos, ya han comprobado en ellos como la gente reacciona a los  escombros de la memoria. Han estado, entre otros lugares, en la localidad zamorana de Poladura del Valle, en Valdefuentes del Páramo o, como no, en Valcabado. Así explicaba Carro las sensaciones que sintió en estas noches de romanzas y mimbres. "Pues sí, finalmente fue prestosa la velía –que diría mi amigo Luis Hueto. El bar Mundial 82 de Valcabado del Páramo acogió la tarde del domingo 8 un filandón de esos que evocan pasajes de otro tiempo quizá más humanizado, divertimento…, emociones al fin. Un manojillo de romances entrelazados con los mimbres de la tradición hicieron las delicias del numeroso público que se dio cita en aquel encuentro que durante dos horas nos procuró el alimento para el alma vieja, remendando los jirones que ocasiona el ruido de los días; dejando tras de sí el regusto que da disfrutar de las cosas sencillas y auténticas".

Seguirán haciendo esos cestos que alimentan el alma vieja.

domingo, 31 de mayo de 2015

NOTICIA: FILANDO TRADICIONES

Ramiro-
bartolomé pérez 31/05/2015
diariodeleon.es

El historiador griego Plutarco, que vivió entre los siglos I y II de nuestra era, describió en su obra Moralia una curiosa costumbre nupcial de la antigua Roma que consistía en que a las novias recién casadas se les ponía una rueca en el umbral de la puerta de la casa del marido para que ese utensilio fuera lo primero que vieran al entrar en el que iba a ser su nuevo hogar, simbolizando así su recién estrenado estatus social y la laboriosidad que de ellas se esperaba.

Diversos testimonios indican que en el pasado siglo dicha tradición se mantenía viva de alguna forma en varias comarcas leonesas como en La Maragatería, donde la madrina de boda solicitaba dinero a los invitados a la ceremonia para «la rueca y el huso» de la recién casada, o en La Cabrera donde algunos miembros de la comitiva nupcial que acompañaba a los contrayentes portaban ruecas.

El sacerdote Wenceslao Bardón señalaba que en los pueblos del centro de la provincia de León rueca y huso eran antiguamente el regalo del novio a la novia el día de la boda. Ciertamente, hasta hace pocas décadas rueca y huso fueron herramientas inseparables de las mujeres y mozas leonesas del medio rural ya que el hilado era una actividad a la que las mujeres se entregaban desde la infancia y hasta la ancianidad, y a esta labor se dedicaban mientras pastoreaban o charlaban a la puerta de su casa.

Alrededor del hilado también se tejió un enorme patrimonio inmaterial cuyo eje central fueron las veladas dedicadas a la hila que en nuestra tierra recibían el nombre de filandones, palabra que deriva del verbo leonés «filar» (hilar).

Los filandones eran reuniones nocturnas de mujeres que se juntaban para hilar, coser y tejer, y que se celebraban durante los meses más fríos del año al calor del fuego encendido en el llar de las antiguas cocinas leonesas, aunque también podían tener lugar en sitios tales como majadas, cuadras, cabañas o en la casa del horno comunal. Conviene recordar que en los filandones bullía un espíritu festivo pues al calor del fuego las mujeres cantaban, se gastaban bromas, se practicaban juegos, se recitaban romances o se contaban narraciones tradicionales, anécdotas e historias; en muchos pueblos ciertos días además se bailaba.

La prohibición: En el Libro de Fábrica de la iglesia parroquial de Estébanez de la Calzada se recoge la siguiente prohibición del sacerdote local en el año 1649: «Habiéndose informado que todavía se mantiene el abuso de los filandones, juntándose en ellos hombres y mujeres, sin embargo de las continuas providencias (...) que el dueño de la casa donde se hicieren se le multe con 4 ducados de vellón para la luminaria del Santísimo.» No es el único testimonio que tenemos en este sentido ya que el Obispo astorgano Bermúdez y Mandiá en un auto de visita al pueblo cepedano de Tabladas en 1729 decretaba: «Manda S. Ilustríssima al Cura evite el pernicioso abuso de los filandones en lo que concurren mozos y mozas de este lugar y demás barrios de su Feligresía, pena de Excomunión Mayor.» El obispo ordenaba que al propietario de la casa donde se celebraban los filandones se le impusiera? multa económica, incluso pena de prisión. Contrasta esta represión de los siglos XVII y XVIII con la visión más amable de esta costumbre que se refleja en la literatura etnográfica leonesa a partir del siglo XIX, donde los filandones fueron alabados

lunes, 12 de septiembre de 2011

NOTICIA: "Filandón Musical"

NOTICIA SOBRE EL FILANDÓN MUSICAL
EXTRACTO: Adelanto Bañezano

Exitoso y participativo Filandón Musical
Los antropólogos invitados lo señalaron como inolvidable

Redacción
Como colofón al XII Congreso de Antropología, al que asistieron expertos de universidades toda España y que celebró la Mesa de Trabajo de la Tradición Leonesa en el Museo Etnográfico Provincial de León, el viernes 9, a las siete de la tarde, en el Centro Cultural San Martín, de Mansilla de las Mulas se programó la realización de un “Filandón Musical”, inmerso en el Programa Museo Oral, con el título “Romances, Cantos y Cuentos del Ciclo Vital”, que corrió a cargo de los cantautores bañezanos Tista y Sara, el rabelista José Francisco Juárez, el profesor Américo López, el contador Adolfo Alonso, el presidente del Instituto Leonés de Cultura y etnógrafo, Jesús Celis, y el director del Museo Etnográfico Provincial de León, José Ramón Ortiz.

La sala se llenó a rebosar para escuchar la música y los relatos, que, después de la explicación de Jesús Celis, comenzaron con la canción El Serano, de Tista y Sara, y continuaron con los recuerdos de niñez de José Ramón, seguidos por la Nana 3 cabritines, de José Francisco Juárez, los recuerdos de pastor de Américo Castro, completados con el canto del Romance de la Loba Parda, a cargo de Tista y Sara, o las leyendas sobre segadores de Adolfo Alonso, acompañadas del tema Los Segadores, que interpretó José Francisco, entre otras intervenciones, que también incluyeron relatos de peregrinos y caminos, como el de Santiago que cruza Mansilla, o la Vía de la Plata, a los que pusieron música Tista y Sara con su conocido Romance del Peregrino.

Los participantes continuaron ofreciendo temas relacionados con el ciclo vital humano de la cultura tradicional -como La novia de José Carreño, a cargo del rabelista- que envolvieron al respetable en un ambiente de oralidad, donde el sonido, la musicalidad, el ritmo y por qué no música, investigación y documentación, lo sumieron en una hilandera de emociones y conocimientos, reflejo de la expresión cultural de la comunidad leonesa y de la unión y el compartir que suponía y supone la participación en un filandón. Como muestra del clima creado, los emocionados asistentes corearon el estribillo del Romance de Rosalinda y aplaudieron encarecidamente cada una de las intervenciones.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

MUSEO ORAL: FILANDÓN MUSICAL

FILANDÓN MUSICAL: Romances, Cantos y Cuentos del ciclo vital
PROGRAMA MUSEO ORAL


Viernes 9 de Septiembre a las 19:00 h.
Museo Etnográfico Provincial de León
Centro Cultural de San Martín. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita

INTERVIENEN: Tista y Sara (Cantautores) , José Francisco Juárez (Rabelista), Américo López (Recuerdos de Pastor), Adolfo Alonso (Contador), Jesús Celis (Etnógrafo Instituto Leonés de Cultura), José Ramón Ortiz (Museo Etnográfico Provincial).

En coincidencia con el XII Congreso de Antropología, que celebrará la Mesa de Trabajo de la Tradición Leonesa en el Museo Etnográfico Provincial de León el viernes 9 durante la mañana, así como dentro de las actividades extraordinarias de éste, se programa la realización de un FILANDÓN MUSICAL, inmerso en el Programa Museo Oral del Museo con el título “Romances, Cantos y Cuentos del Ciclo Vital”.

Esta acción se llevará a cabo de la mano de cantaurores y rabelistas, así como contadores y etnógrafos que nos cantarán y contarán temas relacionados con el ciclo vital humano de la cultura tradicional.

De esta forma lo agrícola, lo pastoril, los peregrinos, la molienda, etc. nos envolverán con un ambiente de oralidad donde el sonido, la musicalidad, el ritmo y porqué no música, investigación y documentación nos contextualizarán una hilandera de emociones y conocimientos.

Para algunos será novedoso, para otros será un recuerdo, para los más un descubrimiento, pero seguro que para todos será Cultura actual desde lo tradicional. Una forma tradicional de compartir que evolucionada dará sentido a la unión que provoca todo Filandón, como expresión cultural de la comunidad.

Finalmente y por motivos de aforo el Filandón Musical se iniciará en el Centro Cultural de San Martín de Mansilla de las Mulas, en colaboración con el Ayuntamiento mansillés y como precuela de las Fiestas Patronales locales.