martes, 14 de septiembre de 2021

NOTICIA: Villimer, el espíritu del concejo

El concejo es un modelo de organización social, política y administrativa, en el ámbito rural, con el fin de resolver en asamblea necesidades comunes a toda la vecindad. En los concejos se parlamenta sobre una galería de proyectos relacionados con los intereses de una corporación menor.

Los hombres al salir de la celebración litúrgica habían adquirido la costumbre
 de colocarse en corrillo al pie de la puerta neogótica de la iglesia que mira al oeste,
 para que el Presidente o persona delegada informase de todos los comunicados
 aportados por el alguacil del Ayuntamiento u otros asuntos surgidos durante la semana.


Anastasio Ordaz
Arrendamiento de tierras comunales, suertes de leña, explotación de pastos, arreglo de caminos, problemas con las aguas sanitarias, «hacenderas» populares, limpieza de presas y regueros, asuntos económicos, cotos de caza, rendir cuentas a final de año, organización de la vecera, abastecimiento de agua, cuestiones inherentes al riego, defensa de intereses, gestión del rebaño común, comida o cena de la borrega, aprovechamiento de rastrojeras, zanjar problemas vecinales, etc. El concejo es, sin duda, el modelo más depurado, más democrático, más libre de participación en el gobierno, gestión y acuerdos de la comunidad, buscando siempre el equilibrio de las cosas según la norma o en su defecto el derecho consuetudinario. Todos los vecinos con casa abierta tienen voz y voto en el debate.

El principio del principio de los concejos se remonta a la España prerromana del norte, fundamentalmente, al pueblo de los astures. Siguiendo las fuentes clásicas, tras la conquista de los pueblos prerromanos del norte de España por las legiones romanas al mando del general Tito Carisio, sobre todo, después de la durísima batalla mantenida en Lancia, Villasabariego (el núcleo urbano que ofreció más resistencia a los romanos, según el historiador romano, Floro), el régimen administrativo y social continuó con relativa normalidad. Puesto que, posiblemente los romanos no se preocupasen de manera preferente transformar las formas de vida tradicionales. A Roma, primordialmente le interesaba, y mucho, la riqueza minera –véase, Las Médulas- y la explotación económica de los recursos naturales. De este modo, los concejos siguieron su curso, sobreviviendo a través de la Edad Media y Edad Moderna, llegando hasta nuestros días con cierta pujanza en algunas pedanías, sobre todo, de la provincia de León.

En Villimer, la época dorada de los concejos se remonta a las décadas 50, 60 y 70 del siglo XX, acompañando al incipiente despegue económico. La participación en el concejo estaba limitada al cabeza de familia siguiendo la línea patriarcal. Los vecinos con derecho a asistencia se reunían en la Casa de Concejo, sentándose en el banco corrido que bordea las paredes. Generalmente, la asamblea, la encabezaba el Presidente. En aquellos concejos había matices rudimentarios, pero también, mucha vida, brillantez y atractivo. Todos los asistentes tenían plena libertad de tomar la palabra bajo el sentimiento de igualdad para defender sus ideas. El concejo era horizontal, aunque se solía respetar, en grado sumo, el saber y la experiencia de las personas de mayor edad, portadoras de una lógica sabia, misteriosa y diáfana. Los ancianos son mensajeros del don de la experiencia, para saber por dónde soplarán los vientos mañana o en los días venideros. Saben tener los ojos abiertos a las cosas prácticas y al futuro.

La época dorada de los concejos se remonta a las décadas 50, 60 y 70 del siglo XX, acompañando al incipiente despegue económico. La participación en el concejo estaba limitada al cabeza de familia.

Fotografía expuesta en el Museo de los Pueblos Leoneses

El comportamiento verbal de los concejos, seguía generalmente la ruta de la seriedad, de la corrección, aunque, en ocasiones, las deliberaciones se volviesen tirantes con palabras enardecidas, no exentas de picotazos y discordias, debido a las preocupaciones prácticas de la supervivencia. Estaban relativamente prohibidos los exabruptos, comentarios ácidos al paladar y palabras vejatorias contra cualquier vecino. En todo caso, el concejo es el banquete de las palabras, de los gestos, de las ideas. Es paladar de sugerencias, que fijan los matices de la luz y de las sombras. De aquellos concejos pocas veces se levantaban actas, porque la palabra tenía la categoría de honor, era cosa sagrada y no transigía con veleidades ni fruslerías transitorias. Hoy no hay nada para siempre. La palabra dada ha perdido sustancia, es bursátil, es como el humo, que una ráfaga leve de airecillo retuerce a placer. Sin embargo, un apretón de manos, de los de antes, que sellaba la venta de una vaca, de una finca o de un enser cualquiera, tenía el valor de un acta notarial. Las personas necesitan volver a aquella palabra que llevaba dentro el compromiso firme. Cuando los concejos del pueblo se suponían más intensos, debido a temas escabrosos que podían generar controversia, se proveían de un garrafón de vino, que servía para brindar, al final de las deliberaciones del orden del día y enhebrar la buena vecindad, amistad y confianza. Se bebía el vino a manos llenas por un jarro de barro, a turno corrido. El vino, al terminar los temas del concejo era una forma de encuentro, un sedante para limar asperezas, aflojar tensiones, amortiguar disquisiciones, consiguiendo que todos quedasen de acuerdo con las decisiones adoptadas por mayoría. El diálogo, después de unos abundantes tragos, se volvía romántico, más pausado, entretenido.

Las conversaciones no aspiraban ya a arreglar el mundo, simplemente giraban inevitablemente alrededor de los asuntos de siempre. Pues el vino inflama la imaginación, invade, fascina y hace a los hombres más conversadores. No obstante, aquellos parlamentos alrededor del vino, donde se tejían relatos e historietas, podían durar hasta altas horas de la noche, volviéndose lentamente efímeros como la silueta de un pájaro al vuelo. A lo largo del año se convocaban multitud de concejos para solventar cuantas contrariedades e incertidumbres iban surgiendo en el vivir y convivir de aquellos hombres que trabajaban una tierra áspera y dura, de sol a sol. Uno de los concejos siempre coincidía con último día del año para rendir cuentas de la gestión y pasar un rato de convivencia en medio de la Navidad.Hoy no hay nada para siempre. 

La palabra dada ha perdido sustancia y es como el humo, que una ráfaga leve de airecillo retuerce a placer. antes, un apretón de manos tenía el valor de un acta notarial.
Los concejos se convocan generalmente al atardecer, la hora del día en que la naturaleza da descanso al hombre, cesan las actividades, llega la serenidad, las palabras se vuelven más palpitantes y se escucha el murmullo del viento. Primeramente, la hora de asistencia a concejo la marcaba el toque de campana. La campana no otorgaba concesión a la pereza, porque la asistencia al concejo era obligatoria. Con el tiempo, la campana guardó silencio y una persona se encargaba de ir de casa en casa anunciando la convocatoria, el día y la hora.

En las décadas señaladas más arriba, todos los domingos, después de la misa había también un mini-concejo vecinal. Los hombres al salir de la celebración litúrgica habían adquirido la costumbre de colocarse en corrillo al pie de la puerta neogótica de la iglesia que mira al oeste, para que el Presidente o persona delegada informase de todos los comunicados aportados por el alguacil del Ayuntamiento u otros asuntos surgidos durante la semana. La duración de esta reunión dominical solía solventarse con bastante rapidez.

Al ir aproximándose a la frontera del nuevo milenio, el tren de los concejos perdió velocidad. Actualmente los concejos suenan a dulce melancolía otoñal. Son escasos —se reducen a uno al año, en el mejor de los casos— y profundamente diferentes a los que aparecen descritos más arriba. No cabe duda, que la vida tiene otra marcha. Han cambiado las expectativas, esperanza de vida, un modo de sentir y vivir diferente de acuerdo la modernidad y postmodernidad, otros hábitos, ilusiones, relaciones sociales, formas de habitar el espacio, modelo de gobierno local, niveles de consumo, preferencias, velocidad de vida, despego de las nuevas generaciones. En nuestros días, incluso, está en la picota el viejo prototipo de patria, religión, familia, cultura del pasado y libertad. Al ritmo acelerado del éxodo rural, del envejecimiento de la población y cambios en la legislación, los concejos pierden vigor. Son tiempos poco amistosos para los caminos del concejo. La misma Casa de Concejo, un lugar lleno de símbolos, se utiliza hoy como local de multiusos. La asistencia al concejo es anárquica y multitudinaria. Pueden presentarse a concejo cuantos hombres y mujeres, jóvenes y mayores, oriundos y foráneos, etc. gusten enterarse de lo que se cuece, sin atenerse, a veces, a un criterio razonable. Los pocos concejos han perdido enjundia y aquel sentido de vecindad y se han urbanizado, estando abocados poco a poco a desaparecer. Sin embargo, esperamos que estos concejos pervivan y los hombres puedan vivir más libres, con más respeto y más genuinamente. Decía Heráclito de Éfeso, filósofo del S. VI a. C.:»Si no se espera no se hallará lo inesperado»//

domingo, 12 de septiembre de 2021

NOTICIA: ‘El habla de Babia y Laciana’ para que lo entendamos



PUBLICACIONES. Este emblemático libro de Guzmán Álvarez presenta este sábado en Riolago de Babia (18 horas) su tercera edición a cargo del filólogo Roberto González Quevedo, quien ha realizado un exhaustivo trabajo de ‘adaptación’ para que pueda ser entendido por cualquier tipo de lector, no solo por expertos y filólogos.

Guzmán Álvarez Pérez, babiano de La Riera, una biografía apasionante.

lanuevacronica.com
Fulgencio Fernández | 11/09/2021
«Esta obra, 'El habla de Babia y Laciana', de Guzmán Álvarez, tuvo una gran difusión en sus dos primeras ediciones tanto en medios académicos como entre la población de Babia y Laciana. No obstante, son muchos los lectores que han mostrado y manifiestan su desconcierto ante la dificultad y a veces imposibilidad de entender los términos propios del habla cuando están transcritos fonéticamente. Lo que es riguroso en términos académicos se convirtió en una dificultad para la población en general (...) Esta tercera edición busca precisamente salvar la mencionada dificultad, de manera que se ha sustituido la notación fonética por la actual ortografía de uso común y literario». Así explica el filólogo, antropólogo y escritor Roberto González-Quevedo la gran novedad que presenta esta tercera edición del citado libro ‘El habla de Babia y Laciana’, de Guzmán Álvarez, que esta tarde se presenta en la Casa del Parque de Riolago de Babia (a las 18 horas), y de la que él es el principal responsable: «Me he encargado de redactar esta versión en lenguaje comprensible para el lector común porque estoy seguro de que se avanzará aún más en la difusión de esta obra trascendente en muchos sentidos».

Portada de la publicación. | ILC
Trata de salvar así Roberto González-Quevedo esa paradoja que se repetía en muchos hogares de «guardar con cariño el libro pero no poder leerlo y saborearlo». Explica González-Quevedo que «este mismo propósito mío «coincide con la intención del Instituto Leonés de Cultura cuando me encargo realizar esta nueva edición de la obra de Guzmán Álvarez». Desde el mencionado ILC señalan que «tercera edición de ‘El habla de Babia y Laciana’ abre nuevos horizontes para este extraordinario trabajo al ampliar enormemente el número de sus lectores potenciales, quienes comprobarán el modo en que Guzmán Álvarez conjugó erudición académica y singular amenidad. Además, la obra incluye las catorce minuciosas láminas relacionadas con aperos, herramientas y partes de la arquitectura tradicional dibujadas por el propio Álvarez, quien fue catedrático de Lengua y Literatura Española en la universidad holandesa de Utrecht y quien también firmó diversos libros y ensayos en torno a Babia, la picaresca española, el poeta Miguel Hernández y otros temas». Inaugura además este cuidado volumen nueva colección, ‘La Piedra Llar’, una serie vinculada al Museo de los Pueblos Leoneses, pensada para poner a disposición de toda la sociedad las obras clave de la filología del Viejo Reino y así rescatar una parte fundamental de nuestro patrimonio como es la lengua tradicional.   

En el acto de esta tarde participarán Roberto González-Quevedo como responsable de esta edición; Emilio Gancedo, coordinador de Proyectos del ILC; e Isabel Álvarez, hija de Guzmán Álvarez, con el acompañamiento musical de José Manuel Sabugo y Daniel Álvarez, miembros del grupo de folk D’Urria.

La entrada a la Casa del Parque de Babia y Laciana en Riolago será libre hasta completar el aforo.

sábado, 21 de agosto de 2021

NOTICIA: El tomate recupera su feria e inspira las primeras jornadas gastronómicas

Los restaurantes ofrecen a partir de hoy menús con el producto estrella de la huerta mansillesa.

La feria se celebrará el día 29, como siempre, el último domingo de agosto. FERNANDO OTERO

María Carnero 21 DE AGOSTO DE 2021

El tomate de Mansilla de las Mulas vuelve este año a llenar de color las calles de la villa. Después de la suspensión el verano pasado de todos los eventos previstos para exaltar el producto estrella de las vegas del Esla, todo está preparado este año para recuperar la tradicional feria, que tendrá lugar el domingo 29 de agosto, con todas las medidas de seguridad necesarias, y para celebrar las primeras jornadas gastronómicas en torno al tomate que arrancan hoy.

Para evitar aglomeraciones, la feria consistirá propiamente en un mercado matinal controlado, hasta mediodía, con puestos exclusivamente destinados a la venta de tomate o productos de la huerta y de la tierra, que lo hayan solicitado previamente en el Ayuntamiento, sin que puedan instalarse otro tipo de puestos alrededor, con el fin de garantizar precisamente distancias y aforos. «El objetivo es exaltar el singular tomate de la huerta mansillesa, que destaca por su sabor tan especial y por su excelente calidad», explica la alcaldesa del municipio, Camino Lozano.

«El tomate es nuestro principal estandarte, y al frente, la Promotora, que desde hace años lucha por conseguir la denominación de origen», explica la regidora, que lamenta que «el único handicap que tenemos en este momento es la falta de agricultores que garanticen un poco el relevo generacional y den el impulso que le hace falta a este cultivo».

La feria se celebrará como todos los años en la céntrica plaza del Grano. A media mañana está prevista la recogida de muestras de tomate para decidir los premios anuales del Tomate de Oro y Tomate de Plata, que se fallarán y se entregarán al final de la mañana. Las actividades lúdicas y festivas que tenían lugar esa jornada a lo largo de la tarde, tampoco se han programado por las mismas razones, de forma que no se verá el tradicional descenso del río Esla con barcas y el bollo preñado que se repartía masivamente en la plaza, esta vez se ofrecerá bajo reserva en varios bares de la villa, para favorecer la dispersión de los consumidores y potenciar también de alguna manera la hostelería local. Los bollos se venderán a dos euros en El Cruce, El Jardín del Camino, La Ermita, el Café APTC y el Refugio de Uxía.

Para completar las actividades de promoción del Tomate, este año los hosteleros de restauración, junto con el Ayuntamiento de Mansilla de las Mulas, han diseñado las Jornadas Gastronómicas del Tomate, durante los dos últimos fines de semana de agosto. Las jornadas estaban previstas ya el año pasado y finalmente fueron suspendidas pocos días antes, por tanto pueden considerarse las primeras jornadas y se repite la fórmula de fechas y menús específicos en cada restaurante, pero siempre confeccionados con tomate de Mansilla de las Mulas.

Los restaurantes de la villa ofrecerán, durante los viernes (cenas) y sábados/domingos (comida y cena), un menú con platos elaborados sobre la base del Tomate de Mansilla. Una ocasión inmejorable para disfrutar de los sabores y las posibilidades que encierra el Tomate de Mansilla, en cualquiera de los acreditados establecimientos participantes en estas Jornadas. El precio del menú, específico de cada restaurante pero siempre sobre la base del tomate de Mansilla, es de 22 euros.

sábado, 17 de julio de 2021

NOTICIA: La guadaña perdura su tajo por Valdeón

La siega de la guadaña por las tierras de Valdeón. DL

En la zona de Picos de Europa, una pareja de hermanos se resiste a entrar en el avance de las nuevas tecnologías y apuesta por segar las parcelas y los prados a golpe de guadaña. Esta práctica ha quedado en el olvido, con la llegada de las máquinas todos dejaron el trabajo físico para avanzar hacia el futuro.

«Antes todos lo hacían así» explica Tomás Alonso, alcalde de Posada de Valdeón. «Se sigue practicando la siega tradicional, pero cada vez menos», Estos hermanos llevan toda una vida dedicada al campo. ‘Los Mellizos’ empezaron como criados sirviendo en las ganaderías de la zona y con veinte años emigraron a Estados Unidos para trabajar como pastores. Allí en una temporada llena de aventuras y vivencias en las que se forjó su futuro en la profesión. A su regreso, los dos montaron un negocio de explotación ganadera y pese a sus comienzos humildes adquirieron casi un centenar de vacas.


Hoy ‘Los Mellizos’ pese a sus ochenta años trabajan bastante hábiles, y se desenvuelven con soltura. Además, conservan la mitad del ganado y todos los años se ponen con la guadaña a segar los campos del pueblo.

NOTICIA: La Diputación comienza las obras que harán visitable Lancia

Por primera vez en la historia del yacimiento, el ILC da inicio a unos trabajos de consolidación, accesibilidad y recuperación de los niveles originales con el propósito de hacer visitables y comprensibles los restos de la ciudad astur-romana. La intervención cuenta con un presupuesto de 150.000 euros e incluye la señalización de las distintas áreas con gravillas de diferentes colores, la reconstrucción del antiguo hipocausto y la colocación de una columna original Los trabajos ya han comenzado y tendrán una duración de dos meses.

El diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, y vicepresidente del Instituto Leonés de Cultura (ILC),
Pablo López Presa visitó los preparativos de las obras junto al coordinador de Proyectos del Instituto
 Leonés de Cultura, Emilio Gancedo, y la alcaldesa de Villasabariego, Esther García Reguera.
DIPUTACIÓN DE LEÓN


“Este verano, Lancia saldrá de una vez por todas de su abandono”. El diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, y vicepresidente del Instituto Leonés de Cultura (ILC), Pablo López Presa, se expresaba así ante el inicio de los trabajos de restauración y puesta en valor del famoso yacimiento arqueológico, una serie de actuaciones nunca antes llevadas a cabo en los restos de esta antigua ciudad astur-romana ubicada en el término municipal de Villasabariego.

Se trata de unas obras de consolidación y de accesibilidad al público que son las de mayor envergadura desde que Agustín Blázquez y Francisco Jordá comenzasen a excavar, con métodos científicos, la zona nuclear del yacimiento a lo largo de los años cincuenta del pasado siglo. Los trabajos se centrarán en la parte de La Encrucijada, la más importante y representativa de la ciudad romana en la época de su esplendor, aunque también se encuentran en ella algunos restos tardorromanos.

En concreto, la intervención consistirá en la limpieza general del yacimiento, con la retirada de los elementos vegetales que lo cubren, y en la recuperación del nivel original de los suelos en todos los espacios y estancias de origen romano, pero también se procederá a la recreación del hipocausto (sistema calefactor del suelo) de las termas, y a la reintegración, en su lugar original, de una columna que llevaba décadas almacenada en los depósitos del ILC y que en su día se alzó en el patio central del macellum, o mercado cubierto, de Lancia. Y es que tanto el mercado como el foro, dos de los espacios más relevantes de la ciudad, se encuentran en el área de La Encrucijada, de ahí que otra de las actuaciones consistirá en marcar, con gravillas de diferentes colores, este tipo de áreas para poder ser diferenciadas visualmente. Por otro lado, se trazará una senda perimetral a lo largo del espacio excavado con objeto de permitir y de mejorar tanto el acceso de los visitantes como la contemplación general de todo el conjunto arqueológico.

“En esencia, se trata de dignificar el yacimiento. Hasta ahora la actividad en él se había limitado a excavaciones e intervenciones de tipo arqueológico, pero se habían llevado a cabo muy escasas iniciativas encaminadas a que el público general pudiese visitar y comprender los importantes vestigios de Lancia”, expresó el diputado de Cultura, Pablo López Presa, quien además recalcó que estas intervenciones servirán asimismo para impedir el deterioro de los restos visibles, recuperándose la volumetría de algunos de los muros. “Por fin, el yacimiento será abordado desde un punto de vista divulgativo”, expresó el diputado, quien visitó los preparativos de las obras junto al coordinador de Proyectos del Instituto Leonés de Cultura, Emilio Gancedo, y la alcaldesa de Villasabariego, Esther García Reguera. Los trabajos cuentan con un presupuesto aproximado de 150.000 euros y tendrán una duración de dos meses. La obra será realizada por la UTE de las empresas especializadas: Patrimonio Inteligente S.L. y Patrimonio Inteligente Castilla y León, con la dirección del arquitecto Ramón Cañas y la supervisión arqueológica de Jesús Celis, técnico del ILC; ambos asimismo presentes en la visita.

EXPOSICIÓN TEMPORAL: El BIERZO ES DE MUSEO

 Meses: julio, agosto y septiembre

Lugar: Museo de los Pueblos Leoneses.



domingo, 13 de junio de 2021

NOTICIA: Un rebaño de 1.500 ovejas y cabras atraviesa el alfoz


dl

DL13 DE JUNIO DE 2021
La Policía Local de San Andrés del Rabanedo colaboró ayer con pastores, a primera hora de la mañana, en su recorrido trashumante para dar paso por el municipio a un rebaño formado por 1.500 ovejas y cabras. | dl