jueves, 11 de noviembre de 2021

FERIA DE SAN MARTÍN EN MANSILLA DE LAS MULAS


MUSEO DE LOS PUEBLOS LEONESES

DÍA 11 DE NOVIEMBRE, FERIA DE SAN MARTÍN

ENTRADA GRATUITA

VISITAS GUIADAS: A LAS 12:00 H y A LAS 17.00 H
Además de grupos a cualquier hora









Feria de San Martín. Mansilla de las Mulas. 1954


miércoles, 10 de noviembre de 2021

EXPOSICIÓN TEMPORAL: Menonitas, evidencia de compromiso

 Museo de los Pueblos Leoneses

DÍAS: del 10 de noviembre del 2021 al 31 de diciembre del 2021

INAUGURACIÓN: miércoles, 10 de noviembre, 18:00 h.

LUGAR: Museo de los Pueblos Leoneses. Mansilla de las Mulas

La Diputación de León y el Instituto Leonés de Cultura a través del Museo de los Pueblos Leoneses, programa para los meses de noviembre y diciembre la Exposición Temporal denominada “Mennonites evidence of commitment”, (Menonitas, evidencia de compromiso). Esta exposición se exhibirá durante los meses de noviembre y diciembre en la sede del museo de los Pueblos Leoneses, estando prevista su inauguración para el día 10 de noviembre a las 18:00 h.

La artista, Marta Eva Llamera, artista visual, ha estado fascinada por el color, la luz y las transformaciones visuales que generan. Apasionada por el mundo de la imagen, explora fusionando su fotografía con su pintura en encáustica y expresionismo abstracto.

 Comienza a trabajar en un proceso intuitivo para capturar imágenes, con referencias claras a temas como sueños, reflejos, naturaleza, viajes, autorretrato. La artista ha mostrado su trabajo en numerosas exposiciones internacionales: Estados Unidos, Canadá, Holanda, Reino Unido o Irlanda.

 "Mennonites, evidence of Commitment" (Menonitas, evidencia de compromiso)

Se trata de un proyecto antropológico nacido durante los años de residencia de la artista en Canadá.

             Expuesto por vez primera en España, en el Museo de los Pueblos Leoneses de Mansilla de las Mulas, León, ha sido realizado con todo respeto y admiración hacia la comunidad menonita canadiense- que, a día de hoy, sigue manteniéndose fiel a sus ideas.

             Localizaciones provincia de Ontario; St. Jacobs, Elmira, Elora, Aylmer, Elgin, Guelph, London, Lago Eire (2009-2012)

         Trabajo documental fotográfico de la -Serie Mennonites- 16 imágenes impresas en papel y mostradas en soporte sencillo reforzando el tema de la exposición.

           Presentación libro de fotografía homónimo y proyección de imágenes de la misma serie.

sábado, 23 de octubre de 2021

NOTICIA: Villa Evarista: La bolera con porrón del Ejido Quintín

FOTOGRAFÍA Este merendero con bolera y cuadra fue uno de los lugares más frecuentados y recordados de aquel León de los 60, 70 y 80. Fernando Rubio también estuvo allí con su cámara, en 1972, con él iniciamos los recorridos.


\"En ese patio, a modo de corral leonés, había señores mayores con sus boinas echando una partida de bolos o jugando a la rana\", dice Pérez. | FERNANDO RUBIO


Fulgencio Fernández | 18/10/2021
lanuevacronica
Las fotos de los años 70 de Fernando Rubio, periodista de prensa en León en aquella década, nos conducirán por los recuerdos de lugares, personajes, costumbres, celebraciones, anécdotas... historias que parecen ahí a la vuelta de la esquina pero ya ha pasado medio siglo.
Fernando Rubio nos aportará el recuerdo, la imagen y el comentario de aquel momento que él vivió y cómo lo vivió para abrir la puerta a saber qué fue de aquella ‘historia’, cómo está, qué ha atesorado en estos 50 años de andadura desde entonces. Vaya por delante cómo entiende este gran fotógrafo leonés su oficio, él mismo lo cuenta en una de sus últimas entradas de sus redes sociales, sobre una imagen de la Catedral que invita a pensar en la utilización de filtros pero no es así: "Quiero expresar mi manera de entender la información gráfica: mantener la posición más neutral posible con respecto a lo fotografiado".

La imagen, las imágenes, elegidas para el primer recorrido es de Villa Evarista, un lugar singular y recordado entonces mirando a un descampado desde la orilla del Ejido y hoy en una de las puertas de entrada al Polígono X. Era (porque aún existe pero cerrado y olvidado) un merendero con bolera y cuadra de ganado al fondo pues su dueño, Aníbal, practicaba aquella economía mixta tan propia de la época. En la faceta de la práctica de los bolos se fijó Fernando Rubio, con las fotos entonces y también en su reflexión ahora, que abre con una mirada al barrio, el Ejido, que define como "un paraje para ir a pasear por el verano, varear la lana y rehacer los colchones y, tomarse un refrigerio, merendar y jugar o ver jugar a los bolos o la rana". Y todo esto donde mejor lo hacían los leoneses era en este rincón, al que llegaba el frescor del cercano Torío, Villa Evarista: "Además de bar y merendero, era una bolera emblemática. En mis imágenes evoco el ambiente en el año 1972 y aprovecho para ilustrar los bolos leoneses en un ambiente popular, fuera de los campeonatos oficiales. Un deporte tradicional cuyo origen es celta o romano, según las fuentes", recuerda Rubio y añade en su Facebook unos cuantos enlaces para conocer tanto las diversas modalidades —leonés, riañés, maragato, lacianiego...— como las características y nombres de las bolas, los bolos, el miche, el castro... le gusta a Fernando Rubio bien documentar aquellas imágenes que recuerda.

Ciertamente fue Villa Evarista uno de los centros de reunión más frecuentados durante décadas. Además de la foto fija de Rubio añadiremos otras dos de visitantes conocidos, una anterior a los setenta de Francisco Umbral —con anécdota y hasta noticia— y otra posterior, en los ochenta, de un gran defensor de nuestras tradiciones, el musicólogo Héctor Luis Suárez Pérez.

Que Umbral era cliente de Villa Evarista lo deja claro el hecho de que el escritor —que vivió unos años en la ciudad trabajando en La Voz de León— le dedicó uno de los capítulos de su celebrada ‘Crónica de las tabernas leonesas’, por la que desfilaron los lugares más emblemáticos de aquel León de los sesenta: La Gitana, El Ruedo, El Besugo, la Bodega Regia, La Mazmorra, El Bodegón... y contaba su Historia y jugosas historias, al margen de definirlas con esa precisión e imaginación que le caracterizaba: Ateneo del mus (Casa Benito); Empapelada y de buen nombre (Valdesogo)... para nuestra protagonista también eligió ‘Juego de bolos en Villa Evarista’ y definía el lugar como "la bolera con porrón del Egido Quintín" pues allí, además, se merendaba.

Per ocurrió una cosa curiosa con esta taberna. Cuando la desaparecida La Crónica de León publicó un libro que recogía todas las tabernas que había ido desgranando Umbral en su programa de radio "desapareció" Villa Evarista, por expreso deseo suyo y exigencia para ceder los derechos de hacerlo. En el prólogo del libro se apuntaban las razones, más bien la razón, y que era un detalle de la puerta. En la parte superior de la verja de entrada se leía ‘Villa Evarista’ y en la inferior ‘León. 1932’. Este detalle le dio pie a Umbral para iniciar así su texto: "Desde 1932 —que es un bonito año en que se fue de España el Rey y vino al mundo el cronista— Villa Evarista es el Egido bar situado en el Egido Quintín, casa que fue de la señora viuda de Molleda...".

Con el tiempo parece que Umbral decidió borrar sus dos primeros años de vida —por motivos personales— y sus biografías oficiales decían que había nacido en Valladolid en 1934, por lo que ese 1932 le estorbaba. En El siglo de Umbral, que publicó el Diario de Valladolid, escriben: "Ya en Madrid decide aplazar tres años su nacimiento, con bautizo en la misma pila que Mariano José de Larra".

El cliente de los 80, Héctor Luis Suárez, además de las enormes manos de Anibal, su dueño, recuerda que "algo antes de caer la tarde, se acudía para compartir mesa, tertulia y cantos en la merienda cena como remate de la jornada (ensalada, tortilla y embutido). Al llegar, siempre en ese patio a modo de ‘corral leonés’ había señores mayores con sus boinas echando una partida de bolos o jugando a la rana".
Podría completar el anecdotario un recuerdo que siempre cuenta Trapiello, de cuando en 1974 Manolo Martínez Henares llevó a Villa Evarista a una cantante de moda entonces, Mari Trini, para que conozca un lugar típico. Y dice Trapiello: "Mari Trini flipa con los bolos, la gente, lo suburbial... y se rechupa".

NOTICIA: Los antruejos dan colorido a La Bañeza

El I Congreso Internacional del Carnaval contó ayer con charlas y un concierto a la espera de un desfile esta tarde como clausura del mismo.

A la izquierda, la mesa redonda de la tarde de ayer; y a la derecha, mascarado
 de cinco metros representando a un Jurru de Alija que será quemado hoy.
FERNANDO OTERO

ALEJANDRO RODRÍGUEZ 23 DE OCTUBRE DE 2021, 3:33
Tras la gran acogida el pasado jueves al ‘I Congreso Internacional de Carnaval: Mascaradas de Invierno en Europa’ que se celebra en el Centro Culturas de las Tierras Bañezanas de La Bañeza, en la jornada de ayer volvió a quedar patente el éxito de este evento que pretende poner en valor la importancia de las mascaradas tradicionales de León, Zamora y el norte de Portugal.

Desde las 10.00 horas hasta las 21.00 horas, fueron sucesivas ayer las charlas, ponencias y mesas redondas que se desarrollaron para estudiar a la fiesta tradicional del carnaval que se ha convertido en uno de los principales revulsivo turísticos de las zonas a estudio.

Destacó sobre todas ellas la mesa celebrada ayer por la tarde, en la que bajo la moderación del periodista Pedro García Trapiello, participaron el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, el secretario de la Comunidade Intermunicipal das Terras de Trás-os-Montes, Rui Caseiro y el director del museo de los Pueblos Leoneses, Lucas Morán Rodríguez. Todos ellos participaron en un interesante e intenso debate sobre la importancia de la promoción y la difusión de las mascaradas.

Asimismo, la jornada fue clausurada con un resumen de todas las ponencias que fue realizado por el doctor en Historia de la Uned, Francisco M. Balado. Posteriormente, se puso el broche de oro al congreso académico como tal con un concierto en el Teatro Municipal de Galandum-Galandaina (Portugal) y Los Pamplinas.

PROGRAMA PARA HOY

Tras dos días en los que el I Congreso Internacional del Carnaval se ha centrado en el estudio de los antruejos, el evento se abre hoy al público en general con la celebración de varios actos.

Por la mañana, el congreso se desplazará hasta la localidad de Alija del Infantado donde de 10.00 a 14.00 horas se montará un campamento de Jurrus y Castrones para dar a conocer las singularidades de esta mascarada.

El plato fuerte llegará por la tarde, con un total de 16 grupos de mascarados, con 241 personas, provenientes de las provincias de León, Zamora, del Principado de Asturias y de la vecina región de Trás-os-Montes en Portugal, que participarán a partir de las 18.00 horas en un desfile de mascarados desde la Avenida Vía de la Plata de La Bañeza.

Tras la finalización del desfile y, en torno a las 19.30 horas, se clausurará el congreso con la quema de un mascarado de cinco metros de altura en la rotonda de la Avenida Vía de la Plata. El mascarado, que ya se puede admirar, representa a un Jurru’ del antruejo de Alija del Infantado.

NOTICIA: Una botica en los bosques de León

Un laboratorio enterrado en la provincia con especies de setas únicas en España, como las que brotan en el pinar de Lillo, con un millar de ejemplares. Muchas tienen propiedades medicinales. Otras sufren la presión recolectora.


CARMEN TAPIA 22 DE OCTUBRE DE 2021, 3:33

«La singular situación geográfica del valle de Sabero en León con dos grandes biorregiones en contacto como la eurosiberiana y la mediterránea, convierten este espacio en un lugar único para algunas especies de hongos». Sólo en el pinar de Lillo, un espacio protegido al que sólo se accede con autorización de la Junta de Castilla y León, se han catalogado más de mil especies, la mayoría únicas en España, como Lactarius mammosus, Leccinum holopus, Russula robertii, Russula saliceticola, Leccinum schistophilum, Cortinarius bataillei, Cortinarius septentrionalis.

Lactarius utilis El micólogo José María Escapa, técnico en gestión de recursos naturales y educador e intérprete medioambiental, pertenece a un grupo de trabajo liderado por Juan Antonio Sánchez, volcado en la catalogación de las especies que brotan en los campos de la provincia. Los expertos secuencian el ADN de las especies más singulares. Escapa ofrecerá mañana sábado una conferencia en el Museo de Sabero a las 19.00 horas sobre setas medicinales.

«La utilización de los hongos por el hombre para el tratamiento de enfermedades se remonta a los primeros tiempos de la humanidad. La escritora estadounidense Jean Marie Auel, en su famosa saga Los hijos de la tierra, ya explica el uso de setas, semillas, frutos y hojas como alimento y para curar enfermedades hace 25000 año», recuerda.

En los tratados de medicina china de hace 4.500 años ya existen datos sobre el uso de los hongos para curar las heridas infectadas, y en Europa un claro ejemplo del uso de estos hongos con fines medicinales está en el hallazgo en los Alpes de la momia congelada Otzi, cuya antigüedad fue datada en 5.300 años gracias a la prueba del carbono14. «Junto a esa momia apareció un zurrón que contenía varios hongos, entre ellos el ‘yesquero del abedul’ (Piptoporus betulinus), un hongo con grandes propiedades antibióticas y antisépticas. Y con gran efecto sobre las afecciones broncopulmonares».

El hongo que más vidas ayuda a salvar es el que está detrás de la penicilina, el antibiótico descubierto por Alexandre Fleming en 1928, y que se extrae de varias especies de hongos del género Penicillium. «Los hongos representan un gran recurso sin explotar para la elaboración de nuevas clases de fármacos. Las setas han demostrado su eficacia frente a numerosas enfermedades y trastornos metabólicos tan graves como el cáncer o enfermedades degenerativas. Actualmente se utilizan más de 40 hongos diferentes en tratamientos oncológicos»


Varias investigaciones analizan nuevos compuestos farmacéuticos en los hongos. «Algunas sustancias se han conseguido sintetizar en los laboratorios, pero la mayoría son tan complejas que se extraen de los propios hongos, introduciendo y cultivándolos en bioreactores, por ejemplo, el Aspergillus terreus se cultiva para la obtención de Lovastatina una molécula reductora de colesterol que se utiliza en varios medicamentos para bajar los niveles de este lípido».

Escapa destaca que hay cerca de un centenar de especies que crecen en los bosques de la provincia y que poseen diversas propiedades probadas y testadas en varios estudios científicos. Otras sufren la presión recolectora, como la seta de San Jorge (Calocybe gambosa) y la Amanita caesarea.

1. Ganoderma lucidum
(Seta pipa, reishi)

Es la seta con más propiedades terapéuticas gracias la gran cantidad de principios bioactivos que tiene en su composición química. Destaca su capacidad de potenciar el sistema inmunológico y ser un gran antioxidante. Se le conoce como hongo de la inmortalidad. Se caracteriza por el color rojizo brillante de su sombrero y vive parasitando raíces de los árboles, especialmente del género Quercus.

2. Hericium erinaceus
(Seta erizo):

Tiene beneficios sobre el sistema digestivo gracias a su capacidad regeneradora de la mucosa intestinal. Sus mayores virtudes están en su acción sobre el sistema nervioso, ya que posee compuestos bioactivos que aportan protección frente a la muerte neuronal y se ha demostrado que es eficaz como tratamiento en caso de Deterioro Cognitivo Leve. Su forma es inconfundible, recordando al cuerpo de un rizo y vive adherido al tronco de diversos árboles. Es una seta bastante rara y forma parte de varias listas rojas de especies a proteger.

3. Flammulina velutipes

Seta comestible de una calidad aceptable. En la actualidad también se cultiva con una doble finalidad, una para la alimentación y otra para su uso en medicina. Y es que tiene un principio bioactivo llamado flamulano que tiene propiedades anticancerígenas, especialmente efectivo en tumores de garganta. Tiene varios compuestos antivirales.

4. Lactarius deliciosus
(Níscalo)

Esta es una de las setas más conocidas y apreciadas gastronómicamente, y desde el punto de vista medicinal presenta un principio bioactivo llamado lactarioviolina, que tiene propiedades antibióticas.

5. Lepista nuda
(seta de pie azul)

Muy apreciada en gastronomía. Tiene gran cantidad de vitaminas del grupo B y propiedades antibióticas.

6. Marasmius androsaceus
(Seta aspirina)

Crece sobre las acículas de los pinos durante la primavera y el otoño. Tiene propiedades analgésicas, y en China hay tradición de tomarla en infusión para el dolor de cabeza y de muelas.

7. Piptoporus betulinus

(Yesquero del abedul): esta seta de consistencia leñosa crece sobre la madera del abedul. Tiene potentes propiedades antibióticas, especialmente contra la tuberculosis y otras afecciones broncopulmonares.

8. Pleurotus ostreatus
(Seta de ostra, seta de chopo)

Crece sobre madera muerta, en especial en la de chopo. Es una de las setas más cultivadas a nivel mundial. Desde cierta actividad antitumoral, hasta ser un reductor efectivo del nivel de colesterol, al tener Lovastatina en su composición. Tiene ocho aminoácidos esenciales y gran parte del complejo vitamínico B.

9. Schizophyllum commune

Crece sobre madera muerta de infinidad de árboles. Posee propiedades antibióticas frente a varias bacterias (Staphylococcus aureus, Escherichia coli, etc. Contiene un glucano llamado Esquizofilano, que actúa contra varios sarcomas y el carcinoma de pulmón. Potencia la actividad orgánica y el sistema inmunitario.

10. Trametes versicolor
(Cola de pavo)

Es una de las setas de uso terapéutico más antiguo en China. Principio bioactivo (presina o PSK) Estimulación leucocitaria. Además, posee propiedades antifúngicas, que se han observado su eficacia especialmente en la candidiasis.

11. Tremella mesentérica

Muy utilizada para afecciones de las vías respiratorias. Además, actúa controlando el equilibrio entre los estrógenos y los andrógenos, lo que resulta muy útil para los casos de acné y la falta de libido. También incrementa el interferón y fortalece el sistema inmunológico.

«Sin duda de trata de una gran fuente de principios bioactivos que debemos aprovechar y seguir invirtiendo dinero y esfuerzos en su estudio y en la búsqueda de nuevos fármacos que nos ayuden a combatir multitud de enfermedades que hoy en día carecen de tratamiento», destaca Escapa.

martes, 14 de septiembre de 2021

NOTICIA: Villimer, el espíritu del concejo

El concejo es un modelo de organización social, política y administrativa, en el ámbito rural, con el fin de resolver en asamblea necesidades comunes a toda la vecindad. En los concejos se parlamenta sobre una galería de proyectos relacionados con los intereses de una corporación menor.

Los hombres al salir de la celebración litúrgica habían adquirido la costumbre
 de colocarse en corrillo al pie de la puerta neogótica de la iglesia que mira al oeste,
 para que el Presidente o persona delegada informase de todos los comunicados
 aportados por el alguacil del Ayuntamiento u otros asuntos surgidos durante la semana.


Anastasio Ordaz
Arrendamiento de tierras comunales, suertes de leña, explotación de pastos, arreglo de caminos, problemas con las aguas sanitarias, «hacenderas» populares, limpieza de presas y regueros, asuntos económicos, cotos de caza, rendir cuentas a final de año, organización de la vecera, abastecimiento de agua, cuestiones inherentes al riego, defensa de intereses, gestión del rebaño común, comida o cena de la borrega, aprovechamiento de rastrojeras, zanjar problemas vecinales, etc. El concejo es, sin duda, el modelo más depurado, más democrático, más libre de participación en el gobierno, gestión y acuerdos de la comunidad, buscando siempre el equilibrio de las cosas según la norma o en su defecto el derecho consuetudinario. Todos los vecinos con casa abierta tienen voz y voto en el debate.

El principio del principio de los concejos se remonta a la España prerromana del norte, fundamentalmente, al pueblo de los astures. Siguiendo las fuentes clásicas, tras la conquista de los pueblos prerromanos del norte de España por las legiones romanas al mando del general Tito Carisio, sobre todo, después de la durísima batalla mantenida en Lancia, Villasabariego (el núcleo urbano que ofreció más resistencia a los romanos, según el historiador romano, Floro), el régimen administrativo y social continuó con relativa normalidad. Puesto que, posiblemente los romanos no se preocupasen de manera preferente transformar las formas de vida tradicionales. A Roma, primordialmente le interesaba, y mucho, la riqueza minera –véase, Las Médulas- y la explotación económica de los recursos naturales. De este modo, los concejos siguieron su curso, sobreviviendo a través de la Edad Media y Edad Moderna, llegando hasta nuestros días con cierta pujanza en algunas pedanías, sobre todo, de la provincia de León.

En Villimer, la época dorada de los concejos se remonta a las décadas 50, 60 y 70 del siglo XX, acompañando al incipiente despegue económico. La participación en el concejo estaba limitada al cabeza de familia siguiendo la línea patriarcal. Los vecinos con derecho a asistencia se reunían en la Casa de Concejo, sentándose en el banco corrido que bordea las paredes. Generalmente, la asamblea, la encabezaba el Presidente. En aquellos concejos había matices rudimentarios, pero también, mucha vida, brillantez y atractivo. Todos los asistentes tenían plena libertad de tomar la palabra bajo el sentimiento de igualdad para defender sus ideas. El concejo era horizontal, aunque se solía respetar, en grado sumo, el saber y la experiencia de las personas de mayor edad, portadoras de una lógica sabia, misteriosa y diáfana. Los ancianos son mensajeros del don de la experiencia, para saber por dónde soplarán los vientos mañana o en los días venideros. Saben tener los ojos abiertos a las cosas prácticas y al futuro.

La época dorada de los concejos se remonta a las décadas 50, 60 y 70 del siglo XX, acompañando al incipiente despegue económico. La participación en el concejo estaba limitada al cabeza de familia.

Fotografía expuesta en el Museo de los Pueblos Leoneses

El comportamiento verbal de los concejos, seguía generalmente la ruta de la seriedad, de la corrección, aunque, en ocasiones, las deliberaciones se volviesen tirantes con palabras enardecidas, no exentas de picotazos y discordias, debido a las preocupaciones prácticas de la supervivencia. Estaban relativamente prohibidos los exabruptos, comentarios ácidos al paladar y palabras vejatorias contra cualquier vecino. En todo caso, el concejo es el banquete de las palabras, de los gestos, de las ideas. Es paladar de sugerencias, que fijan los matices de la luz y de las sombras. De aquellos concejos pocas veces se levantaban actas, porque la palabra tenía la categoría de honor, era cosa sagrada y no transigía con veleidades ni fruslerías transitorias. Hoy no hay nada para siempre. La palabra dada ha perdido sustancia, es bursátil, es como el humo, que una ráfaga leve de airecillo retuerce a placer. Sin embargo, un apretón de manos, de los de antes, que sellaba la venta de una vaca, de una finca o de un enser cualquiera, tenía el valor de un acta notarial. Las personas necesitan volver a aquella palabra que llevaba dentro el compromiso firme. Cuando los concejos del pueblo se suponían más intensos, debido a temas escabrosos que podían generar controversia, se proveían de un garrafón de vino, que servía para brindar, al final de las deliberaciones del orden del día y enhebrar la buena vecindad, amistad y confianza. Se bebía el vino a manos llenas por un jarro de barro, a turno corrido. El vino, al terminar los temas del concejo era una forma de encuentro, un sedante para limar asperezas, aflojar tensiones, amortiguar disquisiciones, consiguiendo que todos quedasen de acuerdo con las decisiones adoptadas por mayoría. El diálogo, después de unos abundantes tragos, se volvía romántico, más pausado, entretenido.

Las conversaciones no aspiraban ya a arreglar el mundo, simplemente giraban inevitablemente alrededor de los asuntos de siempre. Pues el vino inflama la imaginación, invade, fascina y hace a los hombres más conversadores. No obstante, aquellos parlamentos alrededor del vino, donde se tejían relatos e historietas, podían durar hasta altas horas de la noche, volviéndose lentamente efímeros como la silueta de un pájaro al vuelo. A lo largo del año se convocaban multitud de concejos para solventar cuantas contrariedades e incertidumbres iban surgiendo en el vivir y convivir de aquellos hombres que trabajaban una tierra áspera y dura, de sol a sol. Uno de los concejos siempre coincidía con último día del año para rendir cuentas de la gestión y pasar un rato de convivencia en medio de la Navidad.Hoy no hay nada para siempre. 

La palabra dada ha perdido sustancia y es como el humo, que una ráfaga leve de airecillo retuerce a placer. antes, un apretón de manos tenía el valor de un acta notarial.
Los concejos se convocan generalmente al atardecer, la hora del día en que la naturaleza da descanso al hombre, cesan las actividades, llega la serenidad, las palabras se vuelven más palpitantes y se escucha el murmullo del viento. Primeramente, la hora de asistencia a concejo la marcaba el toque de campana. La campana no otorgaba concesión a la pereza, porque la asistencia al concejo era obligatoria. Con el tiempo, la campana guardó silencio y una persona se encargaba de ir de casa en casa anunciando la convocatoria, el día y la hora.

En las décadas señaladas más arriba, todos los domingos, después de la misa había también un mini-concejo vecinal. Los hombres al salir de la celebración litúrgica habían adquirido la costumbre de colocarse en corrillo al pie de la puerta neogótica de la iglesia que mira al oeste, para que el Presidente o persona delegada informase de todos los comunicados aportados por el alguacil del Ayuntamiento u otros asuntos surgidos durante la semana. La duración de esta reunión dominical solía solventarse con bastante rapidez.

Al ir aproximándose a la frontera del nuevo milenio, el tren de los concejos perdió velocidad. Actualmente los concejos suenan a dulce melancolía otoñal. Son escasos —se reducen a uno al año, en el mejor de los casos— y profundamente diferentes a los que aparecen descritos más arriba. No cabe duda, que la vida tiene otra marcha. Han cambiado las expectativas, esperanza de vida, un modo de sentir y vivir diferente de acuerdo la modernidad y postmodernidad, otros hábitos, ilusiones, relaciones sociales, formas de habitar el espacio, modelo de gobierno local, niveles de consumo, preferencias, velocidad de vida, despego de las nuevas generaciones. En nuestros días, incluso, está en la picota el viejo prototipo de patria, religión, familia, cultura del pasado y libertad. Al ritmo acelerado del éxodo rural, del envejecimiento de la población y cambios en la legislación, los concejos pierden vigor. Son tiempos poco amistosos para los caminos del concejo. La misma Casa de Concejo, un lugar lleno de símbolos, se utiliza hoy como local de multiusos. La asistencia al concejo es anárquica y multitudinaria. Pueden presentarse a concejo cuantos hombres y mujeres, jóvenes y mayores, oriundos y foráneos, etc. gusten enterarse de lo que se cuece, sin atenerse, a veces, a un criterio razonable. Los pocos concejos han perdido enjundia y aquel sentido de vecindad y se han urbanizado, estando abocados poco a poco a desaparecer. Sin embargo, esperamos que estos concejos pervivan y los hombres puedan vivir más libres, con más respeto y más genuinamente. Decía Heráclito de Éfeso, filósofo del S. VI a. C.:»Si no se espera no se hallará lo inesperado»//

domingo, 12 de septiembre de 2021

NOTICIA: ‘El habla de Babia y Laciana’ para que lo entendamos



PUBLICACIONES. Este emblemático libro de Guzmán Álvarez presenta este sábado en Riolago de Babia (18 horas) su tercera edición a cargo del filólogo Roberto González Quevedo, quien ha realizado un exhaustivo trabajo de ‘adaptación’ para que pueda ser entendido por cualquier tipo de lector, no solo por expertos y filólogos.

Guzmán Álvarez Pérez, babiano de La Riera, una biografía apasionante.

lanuevacronica.com
Fulgencio Fernández | 11/09/2021
«Esta obra, 'El habla de Babia y Laciana', de Guzmán Álvarez, tuvo una gran difusión en sus dos primeras ediciones tanto en medios académicos como entre la población de Babia y Laciana. No obstante, son muchos los lectores que han mostrado y manifiestan su desconcierto ante la dificultad y a veces imposibilidad de entender los términos propios del habla cuando están transcritos fonéticamente. Lo que es riguroso en términos académicos se convirtió en una dificultad para la población en general (...) Esta tercera edición busca precisamente salvar la mencionada dificultad, de manera que se ha sustituido la notación fonética por la actual ortografía de uso común y literario». Así explica el filólogo, antropólogo y escritor Roberto González-Quevedo la gran novedad que presenta esta tercera edición del citado libro ‘El habla de Babia y Laciana’, de Guzmán Álvarez, que esta tarde se presenta en la Casa del Parque de Riolago de Babia (a las 18 horas), y de la que él es el principal responsable: «Me he encargado de redactar esta versión en lenguaje comprensible para el lector común porque estoy seguro de que se avanzará aún más en la difusión de esta obra trascendente en muchos sentidos».

Portada de la publicación. | ILC
Trata de salvar así Roberto González-Quevedo esa paradoja que se repetía en muchos hogares de «guardar con cariño el libro pero no poder leerlo y saborearlo». Explica González-Quevedo que «este mismo propósito mío «coincide con la intención del Instituto Leonés de Cultura cuando me encargo realizar esta nueva edición de la obra de Guzmán Álvarez». Desde el mencionado ILC señalan que «tercera edición de ‘El habla de Babia y Laciana’ abre nuevos horizontes para este extraordinario trabajo al ampliar enormemente el número de sus lectores potenciales, quienes comprobarán el modo en que Guzmán Álvarez conjugó erudición académica y singular amenidad. Además, la obra incluye las catorce minuciosas láminas relacionadas con aperos, herramientas y partes de la arquitectura tradicional dibujadas por el propio Álvarez, quien fue catedrático de Lengua y Literatura Española en la universidad holandesa de Utrecht y quien también firmó diversos libros y ensayos en torno a Babia, la picaresca española, el poeta Miguel Hernández y otros temas». Inaugura además este cuidado volumen nueva colección, ‘La Piedra Llar’, una serie vinculada al Museo de los Pueblos Leoneses, pensada para poner a disposición de toda la sociedad las obras clave de la filología del Viejo Reino y así rescatar una parte fundamental de nuestro patrimonio como es la lengua tradicional.   

En el acto de esta tarde participarán Roberto González-Quevedo como responsable de esta edición; Emilio Gancedo, coordinador de Proyectos del ILC; e Isabel Álvarez, hija de Guzmán Álvarez, con el acompañamiento musical de José Manuel Sabugo y Daniel Álvarez, miembros del grupo de folk D’Urria.

La entrada a la Casa del Parque de Babia y Laciana en Riolago será libre hasta completar el aforo.