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viernes, 30 de junio de 2017

NOTICIA: La tradición pastoril se revive en las cumbres

La Fiesta de la Trashumancia inunda mañana de ovejas, mastines y artesanía Prioro

La localidad de Prioro recibe mañana con una fiesta a los rebaños
 de ovejas trashumantes. CAMPOS -

PILAR INFIESTA | REDACCIÓN
El tintineo de los cencerros de las ovejas que llegan desde Extremadura (13.00 horas) volverá a inundar mañana el pueblo de Prioro, una localidad leonesa recostada sobre las primeras rampas del puerto de Pando, que revive desde hace 24 años uno de los oficios más ancestrales: el de pastor. La Fiesta de la Trashumancia volverá a exaltar esta milenaria actividad ganadera desarrollada entre las montañas que bordean la cuenca del Duero y las dehesas extremeñas.

La jornada arranca ya a las 11.00 horas de la mañana, con el concurso exhibición de perros mastines, los eternos y fieles guardianes de las merinas contra el lobo. A mediodía se celebra el corro de lucha leonesa y poco después se abre la feria artesanal. Tras el recibimiento al rebaño, se puede participar en el concurso de siega con guadaña (13.30 horas) y reponer fuerzas en la comida pastoril (14.30 horas) de calderetas, chanfainas, sopas de ajo, migas y orujo, que se puede degustar tanto en el recinto ferial, como en los establecimientos El Molino, El Pando y La Yelda.

El programa también incluye una curiosa carrera de burros (18.00 horas), el baile de la rosca y el chocolate (19.30 horas), y la fiesta en Tejerina (23.30 horas). Prioro es una de los pueblos de la provincia leonesa donde está más arraigada la trashumancia, una costumbre que se realiza de forma ininterrumpida, al menos, desde 1273, fecha en la que Alfonso X creó el Honrado Concejo de la Mesta.

Los pequeños ganaderos de las sierras de León, Soria, Segovia y Cuenca defendían así sus intereses gremiales, que estaban vinculados con el desarrollo y la expansión de la propia cabaña ganadera. Los pastos de altura del norte y las dehesas del sur dieron alimento al ganado durante todo el año y la fina lana merina pudo dominar el mercado internacional durante cinco siglos.

Esta situación propició elevados ingresos económicos para el país y un cierto auge para los pueblos de la montaña leonesa, que disponían de recursos pastorales para arrendar y para acoger la cabaña ganadera foránea. Prioro, cabecera de la Cañada Leonesa Oriental de 700 kilómetros, recuperó la Fiesta de la trashumancia en el año 1994 con el fin de poner en valor este oficio.

De nuevo, sus habitantes verán entrar en el pueblo al rebaño conducido por pastores locales en medio de un gran ambiente festivo. Los visitantes que acudan mañana a Prioro podrán adquirir numerosos productos elaborados por artesanos, algunos de ellos realmente curiosos. Existen varios artesanos de la madera que reproducen hórreos, carros, madreñas o porrachas (Luis Díez, Pedro María Díez, Librado Díez y Miguel Martínez), otros que combinan la madera con la piedra (Fructuoso Casquero y Vicente Herrero) o artesanos del cuero (Julián Díez) que realizan auténticos souvenirs que se identifican con la zona.

La lucha leonesa, junto con los bolos, son los dos deportes que han calado hondo en la historia de la provincia. Los bolos remontan su origen a ejercicios para adiestramiento bélico del pulso, fortalecimiento de músculos y cumplimiento de normas de convivencia. Es uno de los mas antiguos testimonios de las distracciones que tenían los habitantes de la montaña y que, aún hoy, Prioro se niega a olvidar.

La Fiesta de la Trashumancia está declarada de Interés Turístico Provincial. Durante todo el día se exhibirán esculturas realizadas con motosierra en un pueblo situado a 1.300 metros de altitud. Como complemento, se puede visitar el Museo Etnográfico y de la Trashumancia, situado detrás del edificio consistorial, que alberga cientos de piezas donadas por los vecinos y clasificadas según su utilidad.

domingo, 27 de diciembre de 2015

NOTICIA: Prioro es la tradición

La comarca organizó una gran fiesta para un cantamisano de El Salvador.


Santos Rafael Ramírez es recibido con flores y confetis cuando sale a saludar
a los numerosos vecinos después de su primera misa. /MAURICIO PEÑA

lanuevacronica.com
Fulgencio Fernández | 27/12/2015

Prioro es una isla en lo referente a las tradiciones. Es otra historia, allí viven casi todas y allí las viven casi todos. Las misas nuevas, las rondas, pedir los quesos, los aluches... Todo.
Este sábado revivían una de estas tradiciones, una misa nueva, la fiesta de un misacantano, seguramente una de las más repetidas pues Prioro, además de cuna del Cea es cuna de curas, no en vano se decía aquello de «Prioro, o cura o pastor... y luchador». 

Y volvieron a organizarlo todo como saben, como siempre se ha hecho: el arco de flores para recibirlo, el besamanos al final de la misa nueva, la salida en trono de la iglesia, subir el mayo por los jóvenes más valientes de la comarca, coplas con el coro del pueblo, bailar la rosca y comerla con chocolate. Sólo faltaron los aluches, que no los luchadores, que allí estaban tocando el tambor o llevando a ‘Don Santos’ en procesión, rodeado de cientos de vecinos de toda la comarca.

El nuevo cura miraba entre asustado y emocionado.
- Don Santos está flipando el hombre;decía Juanjo Díez, amigo de todas las tradiciones y más de las de su pueblo.

Y es que ‘Don Santos’, Santos Rafael Ramírez, no es de Prioro. Llegó a este pueblo para hacer ‘las prácticas’ como seminarista y a la hora de elegir un lugar para cantar misa pensó en Prioro. Él viene de lejos, de El Salvador, cuya vida cantaban en coplas las mujeres del lugar:«Palomita, palomita /nacida en El Salvador / elegiste cantar misa /en un pueblo de León. //(...) Muchas misas se han cantado /en los pueblos de Montaña /y ésta consigue por fin / que la sequía acabara». Y es que ya hacía quince años que no había misa nueva en Prioro, pese a la tradición. Por allí andaba el protagonista, don Raúl, ahora destinado en el País Vasco. 

Y por allí andaba quien había subido al mayo, la tradición más arriesgada, en la misa nueva de un hijo del pueblo, Julio Hompanera, hace cuarenta años. Es Mari Mar. «Tenía 13 ó 14 años, y subí como un gato», explicaba. El mayo de este año, de más de 30 metros, presidía la estampa. Impresiona. Se hacen apuestas sobre quién lo podrá subir y se tiene confianza en Víctor, el luchador de Valderrueda, o Peque, el de Riaño —«ser soy de Salio, pero me he quedado sin pueblo»—, un especialista, pese a sus 45 años, pero le han visto calentar. «Os digo que sube», apuesta un ilustre de la comarca y primo de Peque, el irrepetible Tasio, El Gato de Taranilla. 

Pero nos hemos ido al final. A las once y media llegó Santos Rafael Ramírez a la entrada del pueblo, las jóvenes le reciben con el arco de flores, las mujeres cantan su historia, Rodri y Toño a la percusión: «Del Salvador a Pamplona /de Pamplona a Zaragoza /a don Guillermo debemos /que al fin llegara a esta zona(...)//Don Froilán le necesita / con tanto pueblo a su cargo /al obispo le pedimos / que le deje a nuestro lado». 
- ¡Qué más quisieran!;susurra uno de los muchos curas que por allí andan. Diez concelebraban la misa. 

El sermón del nuevo cura fue breve y de evidente contenido social, con pocas referencias a su persona más allá de las palabras iniciales:«Hoy es un día grande, de esos que dejan huella en la historia de las personas», reconoció, para apostar después por la Iglesia comprometida:«Ser sacerdote es sanador de enfermos, de pobres y olvidados por esta sociedad materialista. Debemos llevar la ley del amor a los que sufren guerras, a emigrantes, desterrados...».

Un largo besamanos, pasó casi todo el mundo, precedió a una salida entre cánticos, flores y confetis. Subió al trono y desde allí bajó al esperado torneo de subir el mayo. Treinta y tres metros de mayo. Parecía una tarea imposible. Las mujeres cantaban, las gentes animaban... y el primero en apuntarse fue el joven Sergio Pérez, Sergiño, del cercana Velilla del Río Carrión, en tierras hermanas de Palencia. Sube con mucha técnica en la colocación de las piernas y las manos. Descansa en el momento oportuno.

- No es la primera que sube.
- No, sube todos los años en el pueblo, que pinamos un mayo;explica un orgulloso amigo. 

El siguiente en apuntarse despierta los aplausos nada más aparecer. Peque, Juan Carlos Prieto, el primo de Tasio, al que no le faltó una de las suyas:«A la familia mía nos pones una botella de orujo y subimos al cielo».

No subió al cielo, pero sí al alto del mayo. Impresionante, a pecho descubierto y en piernas, «en taparrabos», decía un vecino. Bajó con sangre en las piernas, el pecho en carne viva... «Ahora no siento nada, también de la emoción, pero cuando esto enfríe va a ser duro, pero orgulloso, que ya tengo 45 años y esto no lo hace cualquiera», explica Peque, que ya hace siete años realizó una gesta similar en su tierra de adopción, Riaño, «pues yo seguiré siendo de Salio».

También subió otro riañés, Héctor, el hijo de Manolo El Asturiano. 

Y el cantamisanos los abrazaba a todos. «Don Santos está flipando». 

Y sus abuelos, llegados desde su tierra, aún mucho más.

sábado, 28 de junio de 2014

NOTICIA: Prioro celebra hoy su Fiesta de la Trashumancia


diariodeleon.es
dl | león 28/06/2014

Prioro acogerá hoy la vigésimo primera edición de la Fiesta de la Trashumancia, una celebración en honor de los pastores trashumantes que comenzará a partir de las 11.00 horas, con varias actividades entre las que se encuentra el concurso de perros mastines, el corro de lucha leonesa por equipos, feria artesanal, concurso de siega con guadaña y carrera de madreñas con obstáculos. También se servirá una comida pastoril y se realizarán varios talleres sobre el entorno y la pesca. La fiesta terminará con rosca y chocolatada.