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domingo, 13 de junio de 2021

NOTICIA: Un rebaño de 1.500 ovejas y cabras atraviesa el alfoz


dl

DL13 DE JUNIO DE 2021
La Policía Local de San Andrés del Rabanedo colaboró ayer con pastores, a primera hora de la mañana, en su recorrido trashumante para dar paso por el municipio a un rebaño formado por 1.500 ovejas y cabras. | dl

domingo, 28 de junio de 2020

NOTICIA: La bella y el manso

LA HISTORIA DE LA SEMANA. La trashumancia es una historia que, con matices y diferencias, se sigue repitiendo y en los códigos genéticos de quienes la conocen está la fórmula para, por ejemplo, conducir un rebaño de mil ovejas... como hizo Mari Carmen Díaz.



Fulgencio Fernández | 28/06/2020
Tiempos de trashumancia, de viejas fórmulas de subsistencia que se van adaptando a los nuevos tiempos, pero que mantienen sus códigos en las tierras que la practican o la conocen.

Hace unos días llegó a la montaña un rebaño de mil ovejas, en camiones y con algunos proyectos entre manos, como el de instalar GPS en los cuellos de una treintena de ejemplares para realizar estudios de movilidad y careo, para conocer mejor sus costumbres y aplicar lo encontrado en la mejora del oficio.

Pero, al margen de las investigaciones que se están realizando, hay otras faenas igual de necesarias, como es conducir los rebaños a los puertos de las Pintas, en Salamón, y Vioba, en Lois, donde van a pasar los meses de verano. Para colaborar en esta faena bajó desde Lois, donde vive, hasta Salamón, donde desembarcaron el rebaño, Mari Carmen, vecina de Lois, de familia ganadera. Y a los que acudían con las mil ovejas les llamó la atención la facilidad con la que la joven vecina del valle encauzó el rebaño. La genética pastoril de la tierra ayudó bastante.

Mari Carmen «entró en tratos» con el manso de la ruidosa cencerra, consciente de que es a él a quien va a seguir el rebaño, igual que es utilizado para embarcar y desembarcar, su pacífico carácter le ayuda mucho.

Y así fue cómo en pocos segundos el manso caminaba detrás de Mari Carmen y los rebaños comenzaron su lento y polvoriento caminar.

Una imagen que no pasó desapercibida a los grupos de investigación que la llevaron a sus blogs de notas y anotaron el titular de lo que acababan de vivir: «La bella y el manso».
Y las viejas fórmulas para hacer lo que parece difícil, conducir un rebaño.

domingo, 16 de julio de 2017

Noticias: Olvidadas roperías



Las roperías, hoy olvidadas, fueron un elemento fundamental en los tiempos de esplendor de la trashumancia y los rebaños de ovejas, en ellas se hacía posible toda la intendencia, desde hacer el pan , guardar la hierba y enseres... vivir

| MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández | 16/07/2017
lanuevacronica
  La cabaña real de El Escorial era la propietaria de la \"señorial\" roperíade
 Truébano de Babia que ahora es de un particular. 
En la temporada coincidían varios roperos. Así, que me vengan a la mente ahora, recuerdo a dos que eran de Tejerina, otro de Prioro, y a Faustino, que estuvo varios años y era de Remolina. Además, mi marido estaba allí siempre que hacía falta. Hacía las labores de ayudante del ropero. Debía presentarse los días que se amasaba y cocía el pan. Y la única paga que recibía por ello era un mollete. Por tanto, existía un cargo que pudiéramos llamarle ropero mayor, que sería el encargado directo de fabricar el pan, repartirlo y ocuparse de toda la intendencia de los pastores del rebaño. Y otra función sería la del ropero ayudante, que era mi marido, que sólo atendía el horno durante el verano». La explicación de la mujer del ropero ayudante de Retuerto (seguramente la única que queda en la provincia como tal, con ese nombre) nos da una idea de la importancia de estos edificios que estuvieron sembrados por todas las montañas que recibían sobre todo rebaños trashumantes.

          Parece simple pero abundando en las explicaciones se recuerda que esta de Retuerto (Valdeburón) era la ropería ‘central’ de las cabañas ganaderas de Rojas, la famosa Condesa de Bornos. Esta importante ganadera alquilaba hasta las décadas centrales del pasado siglo más de quince puertos y cuarenta majadas por lo que, explica la buena mujer, «igual se juntaban más de cien pastores que trabajaban para la condesa. Por tanto, el ropero no se aburría al tener que dar de comer a tanto personal». El testimonio de esta mujer de Retuerto está recogido en el libro de vivencias de pastores ‘Las palabras de la soledad’, de Enrique Valdeón, Carlos Martínez Mancebo y José Manuel Regalado.

          Es muy apropiada la descripción de la ropería y los recuerdos de la de Retuerto por ser, por una parte, la que aún permanece aunque sin actividad y, por otra, por haber sido una de las más importantes en una de las comarcas por excelencia de la ganadería de ovino, Valdeburón. La otra sería Babia, también con varios edificios similares al de Retuerto. Las explicaciones de la mujer nos llevan a otros usos de la ropería, al margen de vivir allí el ropero: Tenían allí su dormitorio, un cuarto con una cama. En la misma parte derecha hay un almacén para la harina y también se guardaba la masera y el cedazo para cerner la harina, que se traía desde Tierra de Campos en carros tirados por vacas. El horno estaba nada más entrar a mano derecha», en lo referente al pan. «A mano izquierda se guardaba la sal y cosas de los chozos: cencerros, avíos de las merinas y otras cosas que no se llevaban a los puertos. En la parte alta estaba la tenada para guardar la hierba, pues a las yeguas, que servían para transportar el pan hasta los puertos, había que darles algo de comer. En general bajaban los motriles, haciendo el viaje de ida y el de vuelta en el mismo día».

          Ya está hecho el dibujo de la ropería tipo y los oficios que acarreaba, pero de la importancia de las mismas puede dar otro dato interesante lo que parece una anécdota: «A veces, si el ropero era aparente y tenía ganas de juerga, la cocina servía como lugar de reunión, a modo de hila, y allí acudían los mozos y gentes del pueblo». 

          Señala el experto en ganadería ovina y rebaños Manuel Rodríguez Pascual que las roperías son «ejemplos de una muy interesante serie de edificios que fueron propiedad de grandes ganaderos o instituciones». El propio Jovellanos, en 1792, recogía muchas en sus escritos (aunque confundió a los propietarios de las de Truébano y Quintanilla): «En Babia se apacientan en verano como trescientas mil cabezas de ganado merino, y son del Paular, Guadalupe, Perella, Escorial, Salazar, Sesma, Dusmet, Albas de Salamanca, Muro (Someruelos), Ondátegui (Hospital de Segovia). El Paular tiene su ropería en Truébano, El Escorial en Quintanilla, Guadalupe en Beberino, Sesma en Riolago y Salazar y Ondátegui allí. Fernández Nuñez, en la Mesa, Infantado en Torrestío, Negrete en Valdeburón». A ellas habría que añadir las de la montaña de Riaño, pues el Marqués de Perales tenía en Las Salas, hoy viviendas familiares, y en la comarca de Gordón se conserva la de Beberino, perteneciente al monasterio de Guadalupe, como ‘delata’ un retrato de la Virgen Morena de Guadalupe que se conserva en la fachada de la parte de la ropería que aún se conserva. Estos monjes Jerónimos parece que alquilaban la mayor parte de los puertos de la cercana Tercia. Ya en la ribera del Torío, al lado del puente medieval de Serrilla, podemos ver un centro de turismo rural bautizado como lanuevacronica., rehecho hace pocas décadas. 

          Una más que interesante serie de edificios (hay bastantes más) que nos recuerdan mejores tiempos para lo que fue un motor de nuestra economía, la ganadería ovina.

miércoles, 14 de junio de 2017

NOTICIA: El lobo de León, una estrella de cine

Un realizador manchego estuvo meses buscando el mejor lugar de España desde el que explicar la relación histórica del lobo ibérico con el hombre, y lo encontró en León. Omaña, Babia y el área de Riaño fueron sobre todo los escenarios de ‘Barbacana’, documental que se estrenará, a nivel nacional, a la vuelta del verano.
Una de las imágenes de los lobos. - ACAJÚ

E. GANCEDO | LEÓN

En un principio no habían barajado León. Sus primeras incursiones las hicieron por las provincias de Guadalajara y de Zamora, en la muy lobuna sierra de la Culebra. Después llegó Palencia y, por fin, el norte de León. Aquí encontraron lo que andaban buscando. «Y no es extraño, porque si hablamos de cañadas trashumantes, las más importantes nacen en tierras leonesas», recuerda Arturo Menor, realizador talaverano que es el artífice principal de Barbacana, la huella del lobo, un potente documental cuyo protagonista no es sólo la durante siglos temida alimaña sino más bien su relación histórica con el hombre y los rebaños. En estos momentos el equipo da los últimos retoques a una producción de al menos 75 minutos de duración que se estrenará después del verano, a nivel nacional, y en las salas comerciales, al estilo del muy ambicioso Cantábrico.

«Comenzamos a grabar en mayo de 2016 y terminamos en marzo de este año —cuenta Menor—. El 90% del documental tiene su base en León, además de una pequeña parte en Palencia. La razón es que aquí encontramos pastores que siguen manteniendo prácticas tradicionales y que nos mostraron la mejor de las disposiciones a trabajar con nosotros». Después de estrenar Wildmed, el último bosque mediterráneo, exhibido en más de cien países, el responsable de la productora sevillana Acajú y director del Festival Internacional de Cine Científico y Ambiental de Doñana, quiso comprender las razones de las últimas polémicas registradas entre lobos y ganaderos. «Quisimos conocer el asunto de primera mano y, sobre todo, ver qué soluciones proponen ellos», explicó al Diario. ¿Y qué comprobaron? «Pues que no hay tal conflicto, o que al menos es exagerado. El lobo, más que un problema, para ellos es una molestia, comparado con otras trabas, y tienen numerosos —y a veces muy sencillos— recursos seculares para evitarlos. Por ejemplo, el uso de mastines, que son un elemento muy importante de la película, o la barbacana que da título, una cuerda tendida a un metro de altura que les disuade de entrar al redil», comunicó.

«Son medidas preventivas que llevan mucho tiempo inventadas y datan de épocas en las que había más lobos y más ganado, y aun se están inventando otras nuevas muy efectivas», dice Arturo Menor, quien alaba sobremanera a pastores leoneses como Violeta Alegre y Gregorio Fidalgo, de Lago de Omaña, que aparecen en el filme. «Yo destacaría de ellos su triple amor: a la naturaleza, a las ovejas y a los mastines. Son tan buenas personas, tan generosos... sin duda, lo mejor de este rodaje ha sido la experiencia humana», concluye el también biólogo y cabeza visible de un nutrido equipo que incluye a grandes especialistas del cine español como por ejemplo José M. G. Moyano en edición de imagen, Daniel de Zayas en registro de sonido y Nicolás Poulpiquet en mezclas de audio (los tres reconocidos con premios Goya por La isla mínima, Tres días y Las brujas de Zugarramurdi, respectivamente).

Barbacana, la huella del lobo ya ha sido seleccionada para la próxima edición del Festival de Cine Español de Málaga.

Álvaro de Armiñán (ayudante de dirección), Daniel de Zayas (sonido directo),
Arturo Menor (director), Miguel Sánchez (realizador leonés)
 y José A. Vallejo (cámara). ACAJÚ


El pastor Gregorio Fidalgo (centro, con sombrero), junto a Arturo
Menor (con gorra) y otros miembros del equipo. ACAJÚ

miércoles, 24 de junio de 2015

NOTICIA: Hilo de lana, de oveja, merina, española y trashumante ¡toma!

La Pitti Filati de Florencia acoge la presentación en la alta costura de un hilo leonés nacido de la investigación de Alberto Díaz sobre la trashumancia.
lanuevacronica.com
Fulgencio Fernández | 24/06/2015

El nombre del hilo que acaba de crear el leonés Alberto Díaz recuerda aquella vieja anécdota de la buena mujer que, orgullosa de su hijo universitario, decía: «Mi hijo ha acabado tres carreras: Ingeniero, Técnico y de Minas». El hilo en cuestión también tiene un nombre largo: Hilo de lana de oveja merina española que haya hecho la trahumancia.

Su creador reconoce que sería fácil en estos tiempos del marketing buscarle un nombre comercial, corto, incluso llamativo: «Pero éste nos regala la descripción de su origen, la calidad, las características, que sea de oveja, de qué oveja y con unas cualidades, haber hecho la trashumancia. Y, además, no existía en el mercado, que es algo que se valora mucho en el mundo de la moda, la novedad». 

La historia es larga y en ella tiene mucho que ver la figura de un leonés inquieto como pocos: Alberto Díaz, actor y director de cine «pero como hobby, pues yo de lo que como es del mundo de la moda y de la costura, pero resultó que en un momento dado podía hacer coincidir los dos caminos, el cine y la moda».

 Se suele decir que tirando del hilo se llega a la madeja, en este caso ha ocurrido al revés, el punto de destino es el hilo. Y el de partida tiene que ver con la presencia de otros dos activos personajes:  Fito y María José, del Restaurante Somoza, que cada año organizan las jornadas del entrecuesto y las dedica a un tema concreto. El año pasado fue la trashumancia y Alberto Díaz y Verónica Verdejo se sumaron al mismo haciendo una película sobre el tema. «En años anteriores habíamos hecho algunos cortos y pensamos que era el momento de dar el salto a la película», explica Fito.
Para el rodaje de la película surgen las complicaciones tradicionales, como la de la financiación, y también van descubriendo un mundo apasionante al documentarse sobre las trashumancia. «Es un mundo tan extenso, una cultura centenaria, y van surgiendo muchos temas paralelos y uno de ellos fue el del hilo de lana de oveja merina española trashumante», explica Díaz, quien así pudo compatibilizar sus dos pasiones, el cine y la moda, concretamente los tejidos.

- De todas formas la idea central no es el hilo, se trata de reivindicar el mundo de la trashumancia desde otros ámbitos y a mi el que me quedaba más cercano era el de la moda, la costura...

Y se puso manos a la obra. Visitó los rebaños de las famosas ganaderías del Conde y La Escalona, conoció las calderetas de Paulino El Manco, los mastines de Félix... «Son 800 años de historia, de cultura, de tradición y de muchos ámbitos: hay literatura de la trashumancia, hay música de rabel, romances y así nació el lema con el que quieren vender el hilo: «¿Te lo vas a perder? Y nos referimos a todo, a la amplia cultura de la trashumancia, a la larga historia».

Y es que no se le oculta a Alberto Díaz que el largo proceso de obtención del hilo, los materiales naturales, los procesos artesanales, la calidad, «hacen inviable competir con lanas e hilos que llegan de los mercados chinos y similares. Sabemos que no son las más baratas pero sí las más diferentes, las más originales, las que tienen una historia más detrás, y todo eso tiene un valor».
Y con toda esta historia a cuestas, y con el hilo ya arrancado a la madeja, se plantaron en Italia para enseñarla y venderla, fueron directamente a los profesionales de aquel país, hilanderos que conocía Alberto Díaz. «Conseguimos que vinieran a España, a León, que conocieran y disfrutaran esta cultura, desde la gastronomía hasta la historia, que se brindó a explicarles quien mejor puede hacerlo, Manuel Rodríguez Pascual, autor de varios libros de referencia en este campo».

Pitti Immagine Filati
El siguiente paso era llevar este ‘hilo trashumante’ al mercado, y los italianos que vinieron a León propiciaron un paso fundamental para ello, llevar a la feria Pitti Immagine Filati de Florencia el hilo de lana de oveja merina española que haya hecho la trashumancia. No era un paso cualquiera, esta cita italiana es «una cita semestral dedicada al mundo del textil, de los hilos, de las fibras y de los sectores complementarios a la hilatura y al punto de malla; un evento que atrae a compradores nacionales e internacionales y quiere posicionarse en el mercado gracias a la altísima calidad de los productos expuestos», es la definición de su filosofía, en la que encaja perfectamente el producto leonés.

La cita ya está a la vuelta de la esquina, el día 1 de julio es la inauguración de la misma y en ella estarán los leoneses con su stand. También acudirán en el mes de septiembre a la feria Premiere Visión de París y, finalmente, acudirán de la mano de la leonesa María Lafuente a una nueva edición de la Pasarela Cibeles, en la que la diseñadora prepara un sorprendente desembarco para el hilo trashumante.
Esta cercanía de la cita italiana (el 1 de julio) es la que ha provocado que el equipo esté trabajando contra reloj. «Queremos arropar la presencia del hilo en su propio stand en Florencia con un pequeño trabajo videográfico que resuma la filosofía de nuestro producto, de nuestro hilo». Y graban casi de sol a sol. El pasado sábado estuvieron en la plaza del Grano grabando una singular quedada de hilanderas, mujeres (y hasta niñas) que se reunieron para coser con el ya repetido hilo. «Cada una hacía un pequeño cuadro, que posteriormente se unen formando una pieza única que se mostrará en Florencia. Mientras hilan las vamos grabando y se acompañó con la música más tradicional de la trashumancia, el rabel», que tocó Mario González, recién llegado a León después de recorrer el Camino de Santiago desde Roncesvalles y tocando este instrumento pastoril a la vez que pasaba la gorra.

Después de grabar el sábado siguieron los trabajos de rodaje para el citado spot. En la jornada de ayer estuvieron en el Mercado del Conde, en la Plaza Mayor, en algunos domicilios particulares en los que hay piezas de cultura pastoril y, por la tarde, en el Palacio del Conde Luna. Y el jueves acudirán a Villalobar para tomar imágenes de un rebaño trashumante (trasterminante en este caso) que parte desde esta localidad camino de los puertos de montaña de Babia.

Y de ahí a la feria italiana, a París, a Madrid, a como no podía ser de otra manera en un hilo trashumante que llevará una pregunta en su publicidad: «¿Te lo vas a perder?». No sólo el hilo, la historia, «y toda la trazabilidad del proceso», explica Díaz.

Ya se había dicho que este proyecto del hilo es «una derivada» del proyecto original; es decir, que Alberto Díaz y Verónica Verdejo siguen con la película, el origen del proyecto, una historia con dos personajes centrales, un padre pastor trashumante y un hijo que esconde la condición de pastor de su padre, como si se avergonzara de ella.

- Se trata de recuperar la trashumancia; insiste Alberto Díaz.




sábado, 28 de junio de 2014

NOTICIA: Prioro celebra hoy su Fiesta de la Trashumancia


diariodeleon.es
dl | león 28/06/2014

Prioro acogerá hoy la vigésimo primera edición de la Fiesta de la Trashumancia, una celebración en honor de los pastores trashumantes que comenzará a partir de las 11.00 horas, con varias actividades entre las que se encuentra el concurso de perros mastines, el corro de lucha leonesa por equipos, feria artesanal, concurso de siega con guadaña y carrera de madreñas con obstáculos. También se servirá una comida pastoril y se realizarán varios talleres sobre el entorno y la pesca. La fiesta terminará con rosca y chocolatada.