miércoles, 10 de abril de 2013

CICLO DE CINE "OTRAS MIRADAS, UN MISMO LENGUAJE"


“CROACIA”. Versiones Originales con Subtítulos en Castellano. Abril.

MUSEO ETNOGRÁFICO PROVINCIAL DE LEÓN. Mansilla de las Mulas (León).
Área de Didáctica.
Entrada Libre hasta completar aforo

Fechas: 12,13, 19, 20 y 26 de abril. Hora 17,30 h.

PELÍCULAS:
12 de abril: Sto je muskarac bez brkova? (¿Que es un hombre sin bigotes?)
13 de abril: Tu (Aquí)
19 de abril: Kako je poceo rat na mom otoku (Cómo empezo la guerra en mi isla)
20 de abril: Sto je Iva snimila 21. listopada (Que grabó Iva el 21 de octubre de 2003)
26 de abril: Oficir s ruzom (El oficial con la rosa)

La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León continúa en el mes de Abril con el Ciclo de Cine subtitulado en Castilla y León denominado 'Otras miradas, un mismo lenguaje' desarrollado por la Dirección General de Políticas Culturales de la Junta de Castilla y León a través del Servicio Territorial de Cultura de León y que itinerará en otras localidades de León.

Este programa pretende acercar las artes cinematográficas internacionales a distintos municipios de Castilla y León, siendo para el Museo una iniciativa muy válida tanto para acercar a los municipios del sur provincial como también a las personas una faceta, la de la antropología visual, donde se exhiben otras formas de expresión cultural y artística del cine actual, en este caso croata, que atraviesa diversos planos de la realidad actual e histórica reciente.

En este ciclo ya han sido proyectadas películas exentas de derechos y cedidas por las embajadas de India, Noruega, Rusia, Polonia y Alemania siendo programadas para este mes de abril las cinco películas correspondientes a Croacia.

Se presentarán en el Museo por este orden las cintas Sto je muskarac bez brkova? (Que es un hombre sin bigotes?) (109´), Tu (Aquí) (90´), Kako je poceo rat na mom otoku (Cómo empezo la guerra en mi isla) (97´), Sto je Iva snimila 21. listopada (Que grabó Iva el 21 de octubre de 2003) (106´), Oficir s ruzom (El oficial con la rosa) (106´), todas ellas de producción reciente, presentando historias diversas con contextos históricos diferentes algunos comprometidos en Croacia como es la independencia de Yugoslavia acaecida en 1991, así como nuevas formas oníricas o juveniles de nueva creación.

Buen momento supone para conocer y disfrutar de este arte, a buen seguro también visitado por otras nacionalidades como forma de enlace con sus raíces y cultura así como compartir experiencias y conocer las tradiciones leonesas existentes en el Museo las tardes de los viernes y sábados próximos, con el aliciente además doble de proyecciones internacionales en un marco histórico incomparable y donde la entrada a dicha actividad resulta totalmente gratuita.

NOTICIA: Pallozas y casas de teito, patrimonio de la incertidumbre.

Joaquín Alonso publica un libro sobre la pérdida de estas edificaciones tradicionales.
diariodeleon.es

n. g. sabugal | león 10/04/2013
«Estas construcciones de la arquitectura tradicional leonesa son patrimonio de la incertidumbre. La incertidumbre es su conservación, por lo que hacemos un llamamiento a los leoneses para manternerlas vivas». Se trata de las pallozas, la casa de teitu lacianiega, la casa de sobera, la casa de horcas y prejidas y la casa común de techo o teito y quien hace esta petición sobre su preservación es Dionisio Domínguez, gerente de la Fundación Monteleón, entidad que acaba de publicar el libro La casa con cubierta de paja.
Construcción de la cubierta del chozo en una imagen antigua del concejo de Acebedo.
   ángel cimadevilla
 
El volumen es un extenso e ilustrado estudio sobre este tipo de construcciones que recoge más de veinte años de trabajo del etnógrafo Joaquín Alonso. Un libro que no sólo reúne, sitematiza y define las distintas tipologías de casa con cubierta de paja, sino que sirve también de denuncia sobre la pérdida de esta tradición y de la escasa preservación de lo que aún resiste.
«En los últimos 20 años ha habido un deterioro tremendo y esta arquitectura ha ido perdiéndose. Hoy solamente quedan las pallozas de Balouta, Pereda de Ancares, Lumeras, Sorbeira y Campo del Agua», subraya Alonso.
 
Los motivos de la destrucción de construcciones de paja son varios. Principalmente la despoblación y el abandono de muchas actividades que daban sentido a estas edificaciones, pero también el desinterés de las instituciones políticas por su conservación.
 
También las tasas especiales de algunos ayuntamientos que gravaban este tipo de construcciones por el peligro de incendio que suponían, lo que supuso que empezaran a cambiarse por otro tipo de materiales, como teja o losa.
 
Una sustitución que empezó en el siglo XVIII y sobre todo cuando se cambió el lar tradicional por la conocida cocina de hierro, que ya necesitaba una chimenea que sobresaliera del tejado de paja, con el consiguiente peligro de fuego.
 
«En el 84 la Junta hizo un decreto para poner bajo protección los hórreos y las pallozas, pero se han seguido perdiendo porque al propietario hay que incentivarlo para que al final no decida demoler estas construcciones, aprovechar el solar y hacer una casa para su hijo», apunta Alonso.
 
El etnógrafo leonés liga además el origen de estas viviendas a la época altomedieval y no a los celtas. «La vinculación céltica me parece excesiva. La palloza, que sería la construcción de este tipo más primitiva, se relaciona sobre todo con una cierta economía autárquica y ganadera de montaña y, aunque pueda tener alguna raíz en esas construcciones castreñas de la Edad del Hierro, pertenecen a ámbitos diferentes. En el fondo responde a unas necesidades humanas y es la construcción más sencilla, por eso también se encuentra en otros países».
 
Además de las distintas tipologías de las casas, los techos de paja se hallan también en edificaciones auxiliares como pajares, hórreos, molinos y chozos, «que son las que mejor se ha mantenido», apunta Alonso.
Numerosas muestras de estas construcciones se pueden ver en las páginas del libro gracias a varias fotografías de principios del siglo XX que pertenecen a los archivos de Lueje y de José Luis Martín Galindo. «Éste es un patrimonio excepcional, único, que se ha ido dejando perder», lamenta el etnógrafo.

sábado, 6 de abril de 2013

NOTICIA: La ciudad ‘se vende’ este fin de semana con un programa repleto de actos

ASTORGA / Fiestas Santo Toribio
Esta quinta edición cuenta una vez más con la colaboración de Asemac

J. Callado / León
Astorga en la Calle ya está en marcha. Hoy arranca la quinta edición de Santo Toribio y la ciudad maragata se prepara para llenar sus calles de un colorido especial con un programa lleno de actividades para todos los gustos y edades.
La apuesta de la ciudad por el turismo es uno de los retos del equipo de Gobierno. La inversión para este evento que llega a su quinta edición será de 14.000 euros, además de la cantidad destinada al programa deportivo que será de unos 2.000 euros más en un evento que cuenta con la importante participación de Asemac (Asociación de empresarios de Astorga y Comarca).

Juan Simón resaltó “la importante labor que está realizando esta asociación (Asemac) para promocionar nuestra ciudad. Esta iniciativa beneficia a Astorga y lo único que podemos decir es que estamos realmente agradecidos porque este fin de semana va a servir para que nuestra gente disfrute de Astorga y que sea un punto de encuentro de los distintos puntos de la provincia”, apuntaba el edil socialista al respecto.
Las calles de Astorga tendrán este fin de semana un colorido especial
Es una Feria que bajo el Lema ‘Astorga en la Calle’, tratará de organizar un fin de semana atractivo para el consumidor, al que se le ofertarán además de diferentes productos distintas actividades como espectáculos, concurso de tapas, pases de moda, actividades infantiles 

Para la realización de este evento se ha buscado la colaboración tanto de comerciantes, como de empresarios de todos los sectores con el fin de que Astorga no se quede vacía. Tanto el Ayuntamiento como Asemac han hecho un llamamiento a la visita a la feria no sólo a los astorganos sino a los vecinos de toda la comarca y León con el fin de impulsar el comercio de la ciudad durante este fin de semana. 

Además,La Plaza del Ayuntamiento tendrá una carpa de 1.000 metros cuadrados donde habrá un total de 24 expositores, un escenario y otra zona habilitada para los más pequeños. La idea pasa por promocionar todo el patrimonio de la comarca y todos los visitantes podrán disfrutar de la gastronomía maragata, las tradiciones y la cultura.

NOTICIA: Jamuz muestra la juventud del sector

En la localidad resisten cinco talleres artesanos en los que trabaja gente joven.

c. j. domínguez | león 06/04/2013
El joven alfarero jiminiego, Jaime Argüello, demuestra su ancestral maestría.jesús F. salvadores
A mediados del siglo pasado, antes de ayer, como aquel que dice, había en la localidad de Jiménez de Jamuz (municipio de Santa Elena de Jamuz, al sur de la provincia) hasta 160 alfareros profesionales. Casi tantos como familias. Todos vivían del barro y ese arte único de sus habitantes para crear joyas dando vueltas al torno.
La sangría sobrevino en poco tiempo. Llegó la despoblación, seguida del descrédito de lo tradicional, la industria masificada de los cacharros de toda la vida, los chinos... Hoy son 5 los talleres artesanos del alfar que perviven. Pero aguantan. Y aún mejor: rejuveneciéndose. Los alfareros de raza actuales cuentan en muchos casos con menos de 40 años.
Sólo 28 tiene Jaime Argüello, el maestro que rige los destinos del Alfar Museo de Jiménez y que cogió el relevo a la muerte hace 6 años del mítico Martín Cordero que mantuvo viva la llama en tiempos oscuros. Y entre 6 y 12 años tienen los 1.500 escolares que cada año visitan la localidad, observando anonadados cómo los talleres se han congelado en el tiempo: siguen usando el torno de pie, rascando la tierra a pico y pala para extraer la arcilla y encendiendo cada año el último ejemplar vivo de horno mozárabe que queda en uso en España.
Por todo ello, Argüello sí considera que se vive una segunda juventud, dentro de las enormes dificultades comerciales que tiene un producto tan auténtico como caro. «Será la crisis o lo que sea, pero sí da la sensación de que hay más personas interesadas en hacer de su amor al arte su trabajo». Y al contrario de lo que parecía hace no tanto tiempo, «hay relevo garantizado por mucho tiempo».
Buena prueba de ello no son sólo las 4.000 visitas anuales de media a este museo o los miles de turistas, viajeros y a veces compradores que entran en los talleres activos de este pueblo, sino la hipnosis que produce verles trabajar como hace siglos.
«Cuando vamos a ferias como Fitur o Intur, donde hay atracciones de todo el mundo, nos ponemos a modelar con el torno allí en directo y siempre triunfamos, la gente se queda paralizada viéndonos, somos una atracción garantizada», resume con lógico orgullo.
Ahora bien, el joven maestro Argüello reclama que no se baje la guardia «y que, aunque sean tiempos de recortes, se mantengan todas las ayudas posibles, porque los hay que sufrimos más la crisis» y desaparecer sería «una tragedia» que ningún territorio se puede permitir. Por eso mismo, cree que iniciativas como los Días Europeos de la Artesanía «son importantes, porque nosotros en Jiménez ya tenemos bastante bombo, pero quienes están haciendo nuevas cosas, está claro que necesitan más publicidad, más vida».

NOTICIA: Las manos cotizan al alza


La celebración este fin de semana de los Días Europeos de la Artesanía coge en pleno auge al sector artesano leonés en el que están inscritas 125 personas, un 8% de profesionales más que hace tres años.

carlos J. domíngez | León 06/04/2013

En tiempos difíciles siempre queda el esfuerzo de las propias manos. Un viejo tipo de esfuerzo que en otros tiempos era vital en los pueblos de provincias como León, que después cayó en desuso y que hoy vuelve a resurgir con fuerza. Quizá por «culpa» de la depresión económica, la artesanía, los oficios de destreza y belleza que jamás igualará una máquina, parecen estar más de moda que nunca. Y en la provincia de León ocurre de manera especial.
Trabajo minucioso en el taller de alfarería de la localidad de Jiménez de Jamuz.jesús F. SALVADORES
Este fin de semana se celebran los Días Europeos de la Artesanía. Un evento que cada vez adquiere mayor auge en el viejo continente. La casualidad no es explicación suficiente para justificar que dos iniciativas leonesa coincidan estos días con esta celebración europea.
Por un lado, la Diputación acaba de abrir un espacio expositivo permanente para los artesanos de la provincia en la Cueva de Valporquero, uno de los espacios «estrella» de nuestro turismo. Sus casi 60.000 visitantes anuales tendrán ocasión de comprobar lo mucho y lo bueno que las mejores manos artesanas hacen hoy en León.
Y por otro, el Ayuntamiento inaugura precisamente hoy el Jardín de las Artes, de la mano de la Asociación del mismo nombre. Un espacio de exposición y venta de artesanía y de pintura que se desarrollará todos los sábados en el Jardín del Cid de la capital leonesa.
Ese auge del exquisito trabajo manual y personalizado se puede, además, comprobar de manera estadística. La Junta de Castilla y León abrió hace años un registro de talleres artesanos de la Comunidad bajo una misma marca identificativa que a día de hoy cuenta con 125 personas inscritas en la provincia leonesa. Obviamente, la inscripción es voluntaria y existen muchos más profesionales, pero aunque son todos los que están, sí están todos los que son. Y hace sólo tres años, la cantidad de artistas era del 8% menos.
León se sitúa como la tercera provincia con mayor número de artesanos registrados, sólo detrás de Valladolid y Salamanca. En Castilla y León se estima que hay casi 1.000 empresas artesanas censadas, que suman hasta 3.500 empleos. Y creciendo, muy especialmente en el entorno rural, lo cual conlleva un importante valor añadido.
En algunos casos, esta época de leve «renacimiento» ha supuesto que no se pierdan para siempre oficios que un día fueron vitales para nuestros pueblos, víctimas de una economía global y un mercado hostil e insaciable. Herreros, madreñeros o galocheros, toneleros, cesteros, cuchareros, esparteros, alfareros, mosaiquistas, canteros, vidrieros, afiladores, hojalateros, torneros, curtidores, sopladores de vidrio, boteros, encajeras, zapateros, colchoneros, lutieres, esquiladores, jugueteros o titiriteros tienen así una oportunidad de supervivencia, algunos salvados por la campana.
Pero también han florecido otras artesanías más acordes con los tiempos que corren, no menos meritorias. A veces hasta sorprende encontrar entre la lista de artistas de destreza manual a peluqueros, restauradores, ceramistas, encuadernadores de muy diversos materiales, diseñadores en escayola, artistas del fusing en vidrio o del patchwork, sastres, planchadores, bisuteros, rotuladores, pintores ornamentales de muros, jardineros, maquetistas o modelistas, y hasta pirotécnicos.
La conjunción de estas y otras labores tradicionales y modernas confiere a la artesanía leonesa actual sus valores más importantes, que están calando poco a poco en los consumidores actuales: rechazo al producto masificado y uniforme, casi siempre importado, búsqueda de la personalización, de la creatividad, la singularidad y el valor añadido del producto «de la tierra».

jueves, 4 de abril de 2013

COLABORACIÓN: LIMPIABOTAS; EL BETÚN DE LA DIGNIDAD

Autor: Toño Morala

                          Elías.
 
Elías era el nombre de un niño que con siete años trabajaba por las tardes de limpiabotas; por la mañana su abuela lo mandaba a la escuela. La caja de betunes, cepillos y trapos para el lustre era más grande que él. De esa manera ayudaba con las cuatro perronas al sustento de la casa. Así podríamos nombrar a miles de niños que en aquella época de posguerra y hambruna, trabajaban duro, muy duro para sobrevivir. Entre esos oficios manuales, el de limpiabotas tenía sus pros y contras. Los pros eran la poca inversión en la caja y demás útiles (cepillos, betún, trapos y anilina), los contras era el trabajar en la calle, la mirada de los demás por encima del hombro…y la tristeza de la necesidad. Los adultos trabajaban de otra manera; tenían más paciencia para aguantar las bromas y comentarios.  Para ser un limpiabotas de éxito se necesita educación, limpieza y gusto por el trabajo bien hecho. Manuel sólo quedaba satisfecho cuando los zapatos relucían. Manuel se autodenominaba como “el rey del brillo”. Por tres pesetas dedicaba unos cuantos minutos a limpiar, proteger y dar brillo al calzado de los demás. El resultado final no es lo único que destacaba; llamaba la atención por la pulcritud de su ropa y las buenas maneras. Los ojos eran tímidos y valientes pero, sobre todo, dignos. Antes era fresador hasta que un accidente de coche le dejó secuelas en una pierna. "Parar es morir. Había que seguir con un trabajo más leve". Aunque no había limpiado nunca un zapato, Manuel, exigente y perfeccionista, supo que podía aprender a ser el mejor.  "El limpiabotas habla con todo el mundo: desde mendigos a millonarios. Conocí de todo y eso es muy bonito". Tal vez por eso hay hasta ilustres que bajan del coche sólo para que Manuel dedicase unos minutos a repasarles los zapatos. Y así, pasaba un tiempo poco recordado de duro trabajo y pocas sonrisas.



A buscarse el pan limpiando zapatos.

La anécdota del limpiabotas y la Bolsa tiene varias versiones. Unas la atribuyen a Joe Kennedy, el millonario padre del presidente asesinado, y otras, a J. D. Rockefeller. Ambas se sitúan justo antes del Crack de 1929. En algunos casos el limpiabotas da consejos bursátiles y en otros, los pide, pero el final es el mismo: el millonario decide que “cuando los limpiabotas invierten en la Bolsa es el momento de sacar de ella todo el dinero”. Albert Lexie ha protagonizado una de esas historias que llegan al corazón. Este limpiabotas de Pittsburgh (Pensilvania, EEUU) ha guardado durante 32 años las propinas que ha recibido de los clientes para donárselas a los niños del Hospital Infantil de su ciudad. En total, 200.000 dólares destinados a los niños más necesitados. Lexie cobra por servicio cinco dólares, pero algunos clientes son bastante generosos con la propina. "La mayoría me dan seis dólares; otros siete", explica a Channel Action News. Desde 1981, cuando comenzó a trabajar en el hospital como limpiabotas, cada céntimo de esa propina lo guarda para los niños. Centavo a centavo, Lexie ha donado cientos de dólares a la semana a este hospital. "Lo hace porque adora a los niños", asegura el doctor Joseph Carcillo. "Ha donado un tercio del salario de toda su vida para una fundación infantil del Hospital", añade. El dinero está destinado a pagar el tratamiento de niños cuyos padres no pueden pagar su coste. "Es un filántropo, un emprendedor, eso es lo que es". Gente como esta es la que hace falta en el mundo. Esa humanidad del hombre sencillo y humilde, ese saber dar lecciones magníficas de solidaridad ganando muy poco y siendo muy solidario con sus iguales, y además un simple y llano limpiabotas, casi nada.

 

Los puestos fijos de  algunos limpiabotas con su clientela.
Otros grandes  humildes limpiabotas se lanzaron a la lectura y la filosofía… “Un día pensé: tengo que tener una opinión, puesto que me la piden. Entonces, empecé a leer.”
 Pedro se  levanta cada mañana temprano, camina bajo la noche y el frío atravesando la ciudad. Ya en el autobús,  saca un libro y se pone a leer. Hoy es “La consolación de la filosofía”. Llega a la estación del norte, y con paso cansino entra, pero no lleva equipaje, porque hoy no viaja, lleva sin hacerlo más de 35 años. Pedro es el limpiabotas de la estación. Quizás el último limpiabotas de la provincia; él no lo sabe. De sus manos manchadas de betún han vivido él, su mujer y sus tres hijos. Pedro ya es mayor, y cada vez tiene menos trabajo, pero se lo toma con filosofía, como ha hecho toda su vida, porque Pedro, ha pasado por muchas malas épocas. Una infancia pobre, de reformatorio y de posguerra, durmiendo en los soportales, una juventud quemada de militar, una vuelta dura…una hija encamada, un hijo drogadicto. Pedro se lo toma con filosofía, o más bien se agarra a ella como un clavo ardiendo. Pedro ha sabido conservar la cordura, ha sabido superarlo todo y sacar adelante a una familia. Pedro lleva algo en su interior. Una inquietud que le hace leer todos los libros que caen en sus manos, y ver todas las películas que puede. Tiene una memoria prodigiosa, gracias a la cual, es capaz de reproducir grandes fragmentos de aquello de lo visto y leído con lo que más ha disfrutado. Se sabe el discurso de Marco Antonio, en la película “Julio César” interpretada por Marlon Brando, muchos de los diálogos de James Cagney, o prácticamente todos los de “La Colmena”. Pero el limpiabotas, no sólo los suelta de carrerilla, los interpreta, y puede hacerlo porque los entiende.
Mientras vuelve a casa, con el menguado  sueldo que deja el cepillo, lleva la mirada honda del que ha buscado y ha encontrado. Buscando por la vida, descubro que
Martín Luther King también fue limpiabotas...
El verano era la mejor temporada para ellos. “Aunque haya más limpiabotas, hay más clientes. Entre los veraneantes hay muchos que viven solos en hotel, y esos vienen seguros a nosotros. Los que hacen una vida familiar son peores. Las amas de casa, limpiando el calzado de sus maridos, nos hacen una competencia ruinosa”, se quejaba el entrevistado. Los días de toros no había descanso para los 'limpias'. “Hay muchos señores que no conciben asistir a la corrida sin haberse limpiado el calzado y sin fumar un buen habano”. En 1946, los limpiabotas de nuestra ciudad cobraban una peseta con treinta céntimos por lustrar un par de zapatos y dejarlos relucientes como dos soles. Exhibir unos zapatos brillantes, “como los chorros del oro”, era signo de señorío y prestigio. Los trabajadores del pequeño cepillo y el betún que en pocos minutos transformaban unos zapatos polvorientos en espejos, eran en su mayoría conocidos por sobrenombres: “el gomina”, “el chulo”, “el feo…”. Era un trabajo de trapo, cepillo y muñeca. No había mujeres porque las féminas por regla general sólo trabajaban como modistas, costureras, lavanderas, dependientas o en el servicio doméstico. Eran las criadas las que llevaban los zapatos de la casa en la que trabajaban para que el limpiabotas los dejase como nuevos. Y los jefes militares disponían en sus propios domicilios de reposteros o asistentes (soldados en el servicio militar) para toda la familia. Por unos cuantos céntimos, luego 4 o 5 pesetillas (años 60) y más tarde por algún duro (años 70), mantenían un estatus de trabajador por libre. Casi siempre los clientes eran nacionales y los más insistentes eran los nuevos ricos, obsesionados con el brillo de sus 'Yankos'.

 

La foto produce escalofríos, niños limpiabotas.

Hoy en día con las graves crisis económicas, parece que vuelven a las grandes ciudades los limpiabotas… “¡¡¡limpia…limpia…limpia…!!!”, recorren con su caja y taburete bares y calles en busca de los clientes con zapatos para sacar lustre y unas monedas para la sobrevivencia digna. Es corriente leer en las esquelas los títulos nobiliarios, las graduaciones académicas y los tratamientos protocolarios del más variado pelaje, pero resulta chocante encontrarse en una esquela con la condición de limpiabotas del finado; gran paradoja de la vida, y gran dignidad la de la familia… Me lo imagino con su caja de limpiabotas, dando brillo a las estrellas.
 
Limpiabotas en una esquina de una  gran ciudad.

 



miércoles, 3 de abril de 2013

La Asociación de Pendones Reino de León, recibe el reconocimiento de la Casa de León en Madrid.


El próximo sábado 6 de Abril, la Casa de León en Madrid, celebra su ya tradicional Feria del Botillo y como también viene siendo habitual, esta importante casa leonesa, reconoce la labor de diversos leoneses en distintos ámbitos.

Este año, junto con D. Rubén García ServetGeneral de División del Ejército del Aire, Primer Jefe del Centro de Operaciones Aéreas Coordinadas de la OTAN en representación de los leoneses con altas responsabilidades en Organismos Internacionales y D. José Luis Pradafundador de Prada a Tope, en representación de los emprendedores leoneses que han transformado su pueblo y tienen proyección nacional, también obtendrá este galardón D. Bernardo J. Gutiérrez Gutiérrezcomo Presidente de la Asociación Cultural Pendones Reino de León en reconocimiento a la labor de recuperación del patrimonio y tradiciones culturales leonesas.

En palabras del Presidente de la Asociación de Pendones: “Este es un nuevo reconocimiento a la labor de la Asociación que yo represento, al trabajo de una Junta Directiva extraordinaria, no sólo la actual, sino de todos aquellos que han formado parte y sobre todo, de todos los Pendoneros de León, ya que son ellos, los que con su esfuerzo, trabajo e ilusión, hacen de esta Asociación, lo que es y por lo que se nos reconoce”. “Han sido años de mucho trabajo y esfuerzo, de pequeñas tristezas por lo que nos dejamos en el camino pero con la alegría de conseguir casi todo lo propuesto. En momentos como este, cuando te reconocen tu trabajo y aquello por lo que luchas día a día, es cuando tienes la sensación de que todo ha merecido la pena”.

José Luis Bandera, Vicepresidente de la Asociación de Pendones, quiere hacer llegar también su “agradecimiento a la Casa de León en Madrid por tener presente a la Asociación de Pendones en este importante reconocimiento”, así como “hacer extensible a todas las Casas de León nuestra enhorabuena por su labor, por su trabajo y esfuerzo para que la cultura y tradición leonesa no se pierda, por muy lejos que te encuentres de tierras leonesas. “

Este reconocimiento a la labor de una de las Asociaciones Culturales más importantes de León y a Bernardo J. Gutiérrez como su Presidente, es el punto de salida para un año cargado de importantes Romerías, exposiciones y actividades fuera de nuestra provincia.