
Avelino, de Pozos.
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En la comida de confraternización muy bien
atendida por el Restaurante El Hórreo de Mansilla, las buenas gentes de La Cabrera departieron su
gran humanidad, su orgullo de haber nacido en esa tierra tan bella y austera a
la vez. Gentes como María “La Peseta”, de La Baña y Celestino, de Quintanilla,
tierras de pizarra y en las que de momento no hay paro. María Antonia y su
nuera Amelia, su nieta Rosa, la rosa más bonita de Cabrera, tres generaciones
nacidas y vividas en Castrillo de Cabrera.
Delia de Pombrego, una emigrante que se fue de La Cabrera a París y ha vuelto |
Delia, de Pombrego es una emigrante
que se fue a trabajar a París y que ha vuelto ya jubilada, nos comenta la forma
de hacer las ricas morcillas de Miel. Avelino, de Pozos, un hombre trabajador y
que por nada del mundo abandona su pueblo, nos comenta sobre la piedra de las
casas, el roble de los tejados y sobre los centenos para cubrir pajares y
cuadras; una arquitectura popular arraigada en las formas y necesidades de la
zona, así como del aprovechamiento de los materiales más cercanos a los pueblos.
Ya por la tarde se presentó la Guía Literaria “Cabrera”
a cargo de Eduardo Aguirre, periodista y escritor. “La Cabrera Tal Como Era” de
doña Concha Casado, último libro de la etnógrafa e incansable investigadora fue
toda una lección de humildad. Audiovisual “La Cabrera en 3D”, magnífico
documento sobre toda la Comarca. El Rabelista José Francisco Fernández con
textos de Carnicer cerró una jornada llena de cultura, y recordando las
Comarcas Leonesas, donde y para otras ocasiones el Museo seguirá con el Día “D”, un recorrido sobre nuestra
raíces, del dónde venimos, dónde estamos y dónde queremos llegar.
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