miércoles, 19 de septiembre de 2018

MÚSICA LÍRICA


Dª ANA CASTILLO, SOPRANO

Dª ALESSANDRA CASANOVA, PIANO

“EL CAMINO QUE NOS UNE”

Actividad gratuita hasta completar aforo en el Museo Etnográfico Provincial de León.

Domingo, 23 de septiembre, a las 19:00 h.

Patio Espacio Peregrino. Planta Baja. Museo Etnográfico Provincial de León
Mansilla de las Mulas.  


El Museo Etnográfico Provincial de León de la Diputación de León, continuando con el programa denominado MUMUSET (Música Museo Etnográfico) creado con el deseo de introducir de manera activa a jóvenes y adultos en el uso musical del Museo, continúa su programación musical con este concierto de música lírica que realiza con la colaboración de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Mansilla de las Mulas. con motivo de la celebración de las Jornadas Jacobeas que dicha asociación organiza, en colaboración con la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Mansilla de las Mulas.

En esta ocasión se trata de un recital de música lírica que con el título de “El Camino que nos une” interpretará la soprano Dª Ana Castillo, acompañada al piano por Dª Alessandra Casanova.

Repasamos aquí la ya dilatada trayectoria de ambas intérpretes.

La soprano Dª Ana Castillo.

Se inició en la música a la temprana edad de ocho años estudiando solfeo, piano y armonía en el Conservatorio Profesional de Música de León. A los 18 comienza su experiencia en la música vocal al incorporarse al Coro Universitario de León, con el que ejerce una intensa actividad. Es diplomada en Profesorado de EGB por la Universidad de León, profesión que desempeña entre 1993 y 1995 como profesora interina de música. Comienza sus estudios de canto en el Conservatorio Profesional de Música de León, donde permanece cinco años, hasta que en 1994 hace el ingreso para estudiar en la Escuela Superior de Canto de Madrid. Obtiene el título de Profesora de Canto en el Conservatorio Padre Antonio Soler de El Escorial y el título superior de Cantante Solista especialista en ópera y zarzuela en la Escuela Superior de Canto de Madrid en 2002. Ha cantado como solista en numerosos recitales de lied, canción española, ópera y zarzuela por toda la geografía nacional.


La pianista Dª Alessandra Casanova.

Inicia sus estudios en el Conservatorio Profesional de Música de León, continuando en el Conservatorio “Padre Antonio Soler” de El Escorial. En el año 1996 obtiene el título de Profesor Superior de Piano. Posteriormente, amplía sus estudios musicales en la “Liszt Ferenc Zeneakademia” de Budapest, con Dénes Varjon y Rita Wagner. Desde el año 2002 asiste regularmente a las Clases Magistrales de Música de Cámara del profesor Imre Rohmann dentro de los Cursos de Especialización de la Universidad de Alcalá con dúo de piano a cuatro manos, de dos pianos y de piano y flauta. Ha dado numerosos recitales en España y Hungría como solista y en grupos de música de cámara. Actualmente forma parte de diversas agrupaciones camerísticas como del Trio Scordatura, del dúo de piano a cuatro manos y dos pianos con el pianista Vicente Uñón y del dúo con la flautista Raquel Recio. Su interés por la música contemporánea, le lleva a ser miembro fundador del grupo Aula 13. Desde 1999 compagina su labor concertística con la enseñanza. Ha trabajado en el Conservatorio Profesional de Música “Tomás de Torrejón y Velasco” de Albacete y actualmente es profesora de piano del Conservatorio Profesional de Segovia.

Esta será sin duda una cita mágica para que el público asistente vibre y sienta esta tarde con el recital de música lírica que estas dos grandes intérpretes nos ofrecerán en el marco inigualable del Patio Peregrino del Museo Etnográfico Provincial de León.

PIEZA DEL MES: SEPTIEMBRE 2018


“La Capilla de los Villafañe. Forma y Símbolo”.

Investigador: D. César García Álvarez
Doctor en Historia del Arte.
Profesor Titular de Historia del Arte en la Universidad de León.

Sábado, 22 de septiembre de 2018
18:30 h.

Área 4 Capilla Funeraria de los Villafañe. Planta Baja.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita


La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, en la Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de septiembre, una conferencia sobre la Capilla Funeraria de los Villafañe, la estancia más importante de las que se conservan en el convento de los Agustinos actual sede del Museo Etnográfico Provincial de León.

La conferencia correrá a cargo del investigador D. César García Álvarez, doctor en Historia del Arte, profesor titular de Historia del Arte en la Universidad de León. Su labor docente e investigadora abarca diferentes campos de la Historia y la Teoría del Arte, especialmente aquellos relacionados con el simbolismo de las imágenes y los aspectos teóricos y metodológicos de su interpretación. Ha publicado cuatro libros: Iconografía fantástica y simbolismo en el Renacimiento, El simbolismo del grutesco renacentista, El laberinto del alma: una interpretación iconográfica de las enjutas absidales de la catedral de León, y Gaudí. Símbolos del éxtasis. Asimismo, ha publicado textos sobre Estética, psicoanálisis del arte, música, cine, geometría y proporciones arquitectónicas, hermenéutica, escultura barroca, el carnaval, la Semana Santa, o el simbolismo del Quijote por citar sólo algunos.

Para el conferenciante, la Capilla Funeraria de los Señores de Villafañe, encierra destacados valores formales y simbólicos. Por una parte, representa, desde el punto de vista formal, una asimilación y prolongación de las prácticas constructivas de la primera época del Renacimiento en León, ejemplificadas por la importante figura de Juan de Badajoz el Mozo, en una década en la que resultaban ya infrecuentes, puesto que estaban siendo sustituidas en toda España por un estilo clasicista más uniforme. Por otra parte, desde el punto de vista iconográfico y simbólico, la capilla presenta un conjunto de imágenes que expresan un significado religioso aparentemente convencional, pero en realidad cargado de sutiles sentidos que aluden tanto a su condición de espacio funerario, como a meditados conceptos teológicos relacionados con los problemas espirituales de la época, y significados filosóficos de carácter humanístico y neoplatónico. Todo ello convierte a esta capilla en un ejemplo destacado de la arquitectura renacentista leonesa.

domingo, 9 de septiembre de 2018

TALLER DIDÁCTICO y VISITA GUIADA


TALLER DIDÁCTICO: "¿A qué tribu perteneces tú?"
VISITA GUIADA: “UANTOKS. Las expediciones de Pedro Saura a las Tierras Altas de Papúa-Nueva Guinea”

MUSEO ETNOGRÁFICO PROVINCIAL DE LEÓN. Mansilla de las Mulas (León).
Patio Peregrino. Planta baja.
Actividades gratuitas


Fecha:
Taller didáctico: Sábado, 15 de septiembre de 2018, de 17:30 h. a 19:30 h.
            Previa inscripción en el Museo Etnográfico Provincial. Teléfono 987 311 923
Visita Guiada: Domingo, 16 de septiembre de 2018  a 19:00 h.


La Diputación Provincial de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León dentro de las actividades que se realizan este mes de septiembre, como clausura a la exposición temporal: “Los uantoks. Las expediciones de Pedro Saura a las Tierras Altas de Papúa-Nueva Guinea”, ha programado dos actividades para los días 15 y 16 de septiembre.

En primer lugar el día 15 se realizará un taller didáctico con el título: “¿A qué tribu perteneces tú?. Esta actividad quiere acercar el mundo de las tribus urbanas actuales comparándolas con las miles de tribus que aún existen en varios continentes de la tierra, tribus ancestrales que continúan manteniendo su cultura, costumbres, idiomas y creencias, como en este caso la tribu de los UANTOKS de Papúa-Nueva Guinea.
El taller se desarrolla mediante visita específica a la exposición temporal para a continuación realizar un taller cuyo fin principal es la idea identitaria que conlleva la pertenencia a una determinada tribu.

En segundo lugar, el domingo día 16, Adelina Martínez González, Guía Cultural del MEPL, realizará una visita guiada como clausura de la exposición temporal, Los Uantoks. Las expediciones de Pedro Saura a las Tierras Altas de Papúa-Nueva Guinea.
Muestra que recoge, por una parte, las fotografías que Pedro Saura (catedrático de Fotografía en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid), realizó durante sus expediciones por Papúa Nueva Guinea, y por otro la colección de piezas, pertenecientes a las tribus que las habitan que nos muestran un patrimonio cultural que se manifiesta en objetos tangibles como tocados de plumas, máscaras o collares y otro inmaterial transmitido en sus ritos, fiestas y costumbres. Exposición llena de colorido, donde etnografía, arqueología y arte se aúnan. Papúa - Nueva Guinea es un país situado en el suroeste del océano Pacífico, al norte de Australia, su agreste geografía formada por selvas y montañas ha permitido que las tribus que allí habitan hayan mantenido unas formas de vida inalteradas desde hace miles de años, asemejándose a la forma de vida en Europa durante el neolítico.

El Museo Etnográfico Provincial de León se suma al principal objetivo de estas actividades que es por una parte y dentro de la visita guiada acercar a los habitantes de esta isla con todo lo que ello conlleva de etnografía y de arte relacionados con la forma de vida y de elaboración de los objetos que dotan de una belleza inigualable a las piezas y fotografías expuestas y por otra parte dentro del taller darnos un paseo por nuestras ciudades y comprobar cómo podemos ver diferentes tribus urbanas unidas a estilos de vida diferentes.

ACTIVIDAD REALIZADA

Taller Didáctico "¿A qué tribu perteneces tú?". 15 septiembre 2018.
Museo Etnográfico Provincial de León.


martes, 4 de septiembre de 2018

NOTICIA: «La tradición es una materia prima creativa inagotable»


Manuel Herrero está detrás de este nuevo proyecto musical. DL -

E. GANCEDO | LEÓN


El Diario sigue ofreciendo este mes el nuevo disco de Manuel Herrero, Montañán.
Tiene nombre de cumbre pero en realidad es pueblo de tierra llana, de tapial, teja y palomar, surco hondo y legua larga. Paisaje humilde y paciente que no alza la voz... pero que cuenta con su propia tradición oral y musical amasada a lo largo de incontables siglos. Es San Miguel de Montañán, al sureste de León, poco antes de la raya con Valladolid. Y es el pueblo que ha inspirado al músico Manuel Herrero para componer La abuela canta, disco que Diario de León ofrece a sus lectores también durante este mes de septiembre, por 5,95 euros más el cupón que figura en el lomo del periódico.

«Para escribir estos temas, para grabar este disco, me he inspirado en recuerdos y lugares... por ejemplo, cuando acompañaba a Laudelino con sus ovejas en el valle, o cuando me subía a un trillo, o iba con mi abuelo al palomar, o ayudaba a mi abuela a hacer dulces en el horno de casa —desgrana Herrero—. Todos esos momentos son los que he ido convirtiendo en canción; aunque también he incorporado nuevos ‘habitantes’ a este paisaje, como es el caso, en una de ellas, de mi hija de dos años».

Canciones que hablan de pastores, del zorro o ‘maese raposo’, de pardales, del rumor de los álamos, de piedras de afilar... «Creo que la tradición es una materia prima inagotable. La vida de estos pequeños pueblos está muy ligada a la naturaleza y en ella constantemente está sucediendo algo, con lo cual siempre se encuentran argumentos para componer una canción —reflexiona el artista—. Con otros estilos me resulta más complicado encontrar algo interesante de lo que hablar, pero con la música folk me resulta mucho más sencillo. Porque los habitantes del lugar del que hablo hacían precisamente eso, convertían en canción aquello que les rodeaba».

Preguntado por la moda de los sonidos ‘del norte’, y de la música celta, Manuel Herrero, que además de su faceta musical es cámara de estudio en Mediaset, cree que, muchas veces, «hemos buscado la identidad, o la manera de expresarnos, utilizando fórmulas que nos quedan lejos». «La música como la que tradicionalmente se ha escuchado en Tierra de Campos —proseguía— ha caído en el olvido, es una música que, al igual que la celta, tiene mucho que ver con lo medieval, con lo juglaresco, con lo popular. Canciones en su mayor parte cantadas y tocadas por gentes con otros oficios, componiendo rimas que hablaban de lo que les había sucedido, de lo que tenían alrededor y llamaba su atención. En forma de jota, de romance… coplillas de tono alegre unas veces y melancólicos o de añoranza otras, de amores y desamores, de los trabajos que realizaban y que se transmitían de generación en generación. Esa tradición oral, esa memoria musical privilegiada que he tenido la suerte de disfrutar con mi abuela, la he tenido siempre presente a la hora de elaborar el repertorio de este disco». Y asegura Manuel Herrero que su pretensión ha sido la de «intentar que estas músicas, y con ellas estas gentes y estos paisajes, no caigan en el olvido. Dar vida, con nuevas canciones, a un estilo que viene de tan lejos… y que no dejemos de cantar en bodegas y reuniones de amigos y familia».

Si se le pregunta por sus temas favoritos, menciona Hojas de mis días sobre el agua («me gusta esa comparación de mi vida con la de un río, remontándome hasta su nacimiento y llegando hasta el mar, un poco como hiciera Jorge Manrique»), El pastor de mi pueblo y la que da título al disco, La abuela canta, «por su gran carga emocional».

Herrero estudió Imagen y Sonido y desde el año 1991 desarrolla su carrera profesional como cámara de estudio y retransmisiones en Telecinco primero y ahora en Mediaset. Se dio a conocer en 2015 como cantautor con la edición de su primer disco, Buscando palabras, de estilo pop-rock, y ahora ultima el segundo, Peces de colores.

En cuanto a por qué dar a conocer esta producción a leoneses de todas las comarcas, expone: «Creo que el retrato de un pueblo concreto, de una zona de León, más allá de lo que signifiquen mis recuerdos personales, puede llegar a interesar a muchas personas, que al escuchar estas canciones puedan llegar a sentirse indentificadas con ellas, unas porque lo han vivido y otras porque quieren saber cómo han vivido sus abuelos. Seguro que a la gente del Bierzo, o del Páramo, o de la Montaña, le resultan familiares muchas de las escenas que retratan estas canciones. Espero que todas esas personas disfruten y sientan este trabajo con la misma emoción y cariño que yo sentí y deposité al grabarlo».

sábado, 1 de septiembre de 2018

NOTICIA: Rogativa y misa para la patrona de La Pola de Gordón

Vecinos y devotos arroparán a Nuestra Señora del Buen Suceso. | E. NOÑO

Estefanía Niño | 01/09/2018
lanuevacronica.com
FIESTAS. Se trata de una cita arraigada en la zona, que se repite cada primer domingo del mes de septiembre

Los vecinos del municipio de La Pola de Gordón tienen este domingo, como es tradición cada primer domingo del mes de setiembre, una cita en el santuario de Buen Suceso con la Virgen del mismo nombre, patrona municipal. Se trata de una arraigada cita que cada año congrega a fieles de toda la comarca, y que comienza días antes con la celebración de la novena –del 24 de agosto al 1 de septiembre- y con el día de las familias en el lugar –el pasado 25 de agosto-.

La jornada del domingo es, sin embargo, día de fiesta. Los actos centrales comenzarán en torno a las 12:30 horas con la misa mayor. Una misa en la que además, cada año, el alcalde del municipio, Francisco Castañón, es el encargado de hacer la rogativa a la patrona, momento en el que se pide por el desarrollo del municipio y bienestar de los vecinos, rogando a la patrona que interceda. Además del alcalde y la corporación municipal, a la popular romería también acuden presidentes de las juntas vecinales, así como pendones y pendonetas que acompañan a la imagen de la Virgen en su procesión por las inmediaciones del pequeño santuario.

Durante toda la jornada festiva, las inmediaciones del santuario acogen cada año un pequeño mercado con productos de panadería, dulces, melones, o trabajos artesanos. Los actos en el santuario de Buen Suceso culminarán el lunes con la misa de difuntos, a las doce del mediodía, y a continuación el popular reparto del escabeche en torno a la una del mediodía. 

El Santuario de Buen Suceso, es Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento histórico artístico desde 1983, y la Virgen de Buen Suceso cuenta con las medallas de oro del Ayuntamiento de La Pola de Gordón y la Diputación de León. Cada primer domingo del mes de septiembre, el pequeño templo recibe la visita de decenas de vecinos de la comarca, para rogarle a la patrona del municipio. 

Cuenta la tradición popular que dos pescadores, padre e hijo, encontraron una imagen de nuestra Señora a orillas del Bernesga. Fueron a los pueblos cercanos, a Nocedo y a Huergas, para depositar la talla en alguna de sus iglesias donde todos los vecinos pudieran rendirle culto. Pero la talla desapareció de ambas parroquias, regresando siempre al lugar de la primera aparición, cerca del río. Entendiendo que éste era el lugar elegido por la Señora, edificaron una humilde capilla, donde guardaron la talla del Buen Suceso.

sábado, 25 de agosto de 2018

NOTICIA: Un GPS con badajo


Fernando Barrientos en el Museo Etnográfico de Miranda do Douro
durante su investigación sobre cencerros.

T.G. | 25/08/2018

PATRIMONIO. El cencerro es la ‘Pieza del mes’ en el Museo Etnográfico Provincial de León en Mansilla de las Mulas, un elemento que apenas ha variado en su forma desde los romanos y que aunque con su uso en retroceso, tiene mucha historia. De contarla se encargará este sábado a las 18:30 horas el historiador Fernando Barrientos. 

Solo quien sabe lo que es el arrullo de un cencerro, quien arreglaba de chaval las correas de los del rebaño de su padre, quien es hijo, nieto, biznieto y tataranieto de pastores, solo alguien así puede capitanear la ‘Pieza del mes’ del Museo Etnográfico Provincial de León en Mansilla de las Mulas. Y ese es Fernando Barrientos, el historiador con raíces en Valencia de Don Juan que esta tarde profundizará en los cencerros, «y cencerras, que no es lo mismo». 

Este joven, que actualmente trabaja como Técnico de Cultura y Turismo en el Ayuntamiento de Gordoncillo, hará un recorrido por la historia de este útil utilizado ya desde los romanos para saber dónde estaba el ganado. Ese sonido que sale del badajo son los ojos del ganadero cuando estos no alcanzan a ver su rebaño, una especie de GPS ancestral que marca el diálogo entre el animal y el hombre. Poco ha cambiado el mecanismo del cencerro, «o cencerra, que no es lo mismo», desde que se inventase para saber si una oveja estaba enriscada en un zarzal, para percatarse de si llegaba el lobo o como elemento de connotaciones máginas colocándose en la trasera de los antruejos como remedio para espantar a los malos espíritus. 

Fernando Barrientos destaca de este artilugio ganadero que sigue teniendo el mismo proceso de fabricación desde que comenzó utilizarse, siendo en todo caso artesanal «100%». «Una pena que su uso, y por tanto su fabricación, estén en retroceso dado que cada vez se tiende más a la estabulación del ganado», comenta Barrientos. Reconoce el historiador que tiene este elemento una variada terminología según la zona con nombres que van de «medianas, medianas pucheras, piquetas, piquetillas, esquila, campano...». Diferentes denominaciones para referirse a una misma cosa, a una instrumento que se asocia con la locura por aquello de «estar como un cencerro», «que no cencerra, que no es lo mismo». 

Pero no todos son iguales, varían de tamaño y también de materiales, sobre todo el badajo. «Pueden ser de madera, normalmente dura como de encina, pero también de cuerno o asta de toro, que daban un sonido más nítido. También los hay de hueso con un sonido totalmente diferente y luego están los de metal, que estos son contraproducentes porque al chocar entre sí las dos piezas del mismo material, ambas se desgastan dando a la pieza un corta vida útil», explica Barrientos en una adelanto de lo que será su charla de esta tarde a las 18:30 horas en el Museo Etnográfico Provincial. Es allí donde se guarda una amplia muestra de cencerros como el elegido como ‘Pieza del mes’, en este caso datado en el siglo XIX y procedente de la zona del Curueño. 

Pero es cencerro, «y no cencerra, que no es lo mismo». Y es que Fernando hace hincapié en que del masculino al femenino hay en este caso una gran distancia. «El cencerro se emplea más para el ganado mayor, para vacas o caballos, mientras que la cencerra es la de las ovejas, más pequeñas», explica. Pero siempre hay excepciones ya que los trashumantes ponían cencerro a los castrados, con un sonido mucho más grave que era el que marcaba el ritmo del ganado. Esta tarde será Fernando Barrientos quien marque el ritmo de una parte importante del patrimonio pastoril que invariable aguanta estoico la embestida del tiempo, rugiendo aún en los rebaños de quienes se niegan a perder el diálogo con los sonidos de antaño.

NOTICIA: Nava a Nano, un recuerdo para un caballero

Luis Bayón, el organizador; Felipe León, el exluchador Porfirio Bayón y Luis
Pedro, hijo de Nano, en La Panera que acoge la muestra sobre Nano Urdiales.

lanuevacronica.com
Fulgencio Fernández | 22/08/2018

LUCHA LEONESA Nava de los Caballeros rinde homenaje con una exposición al más grande luchador de la localidad, Nano Urdiales, ‘El caballero’.

Bien parecía que el nombre del pueblo estuviera hecho para componer el apodo del más grande luchador que en él nacio. Así Nava de los Caballeros, que éste es el lugar, pasó a formar parte de esos apodos que en la lucha dicen tanto en Eutiquiano Urdiales, a quien la megafonía de la época anunciaba como Nano Urdiales, El caballero de Nava de los Caballeros. Porque si algo fue Nano, además de uno de los más grandes de este deporte, fue un caballero sobre la hierba de los corros.

Y eso es lo que le quisieron reconocer en el pueblo donde nació en 1926 a Nano Urdiales con una entrañable exposicón de fotografías, póster, recuerdos, recortes de prensa, que se inauguró el pasado domingo por la mañana a continuación de un corro de lucha de base y femenina que sirvió de prólogo a unos emotivos momentos, con la familia de Nano presente y ex luchadores que pudieron glosar al Caballero, gente como Felipe León o Porfirio Bayón, su paisano. 

Son muchos los recuerdos que se recogen y rememoran en esas fotos y en esos recortes pues Nano fue uno de los luchadores que se mantuvo en activo hasta una edad más avanzada, ya tenía 45 años cuando se retiró en 1971 y unos meses antes de hacerlo había derrotado en Lillo a un chaval que entonces empezaba y que marcaría la siguiente época en la lucha leonesa: Bernardo Álvarez, Nardi el de Villarmún. Muchas veces lo ha contado el derrotado: «Fui un poco sobrado y ni miré para él cuando vi a un paisano ya mayor... menudo paisano, cuando me di cuenta me había enroscado como una chaqueta».

Mil títulos y mil recuerdos, desde que con 15 años ganó 75 pesetas en Sahechores por ser el que más rivales tiró; la memoria de aquel combate en 1945 con Benitín el de Las Salas cuando ganó un reloj de pulsera, y que guardaba en casa «aunque ya no anda»... Por esos recortes andan sus rivales: Felipe, Cayo, Celerino, Orestes, Miguelín, Lavín, León Rodríguez...

Para saber de la nobleza de Nano hay que decir que cuando le contabas lo de Bernardo en Lillo siempre añadía: «Ya, pero al día siguiente me dio dos costaladas en Mansilla... Era muy bueno».

Nano siempre hablaba de lo buenos que eran los demás. El Caballero.

jueves, 23 de agosto de 2018

NOTICIA: Celada se sube a la máquina del tiempo.


Algunas de las instantáneas de años atrás que jalonan la publicación
que hoy se presenta en la localidad leonesa de Celada.
 MARCIANO SONORO EDICIONES

Joaquín Revuelta | 22/08/2018

SOCIEDAD ‘Imágenes para el recuerdo. Celada’ tendrá este miércoles su puesta de largo en la Casa del Pueblo con la presencia de todos sus artífices.

«Hace un par de años, en el verano del 2016, los hermanos Jorge y Daniel Lázaro propusieron a esta Junta Vecinal hacer unas fotos a las familias que actualmente viven en este pueblo. Sin dudarlo, citamos a toda la gente que quisiera venir a la Casa del Pueblo un domingo por la mañana. La respuesta fue sorprendente. Esto nos animó a hacer este libro, que intenta recopilar la memoria fotográfica de Celada». Así recuerda Malena Huerga, presidenta de la Junta Vecinal de Celada, el germen del libro-álbum ‘Imágenes para el recuerdo. Celada’ que este miércoles se presenta a partir de las 19:30 horas en la Casa del Pueblo con la presencia del alcalde de San Justo de la Vega, Juan Carlos Rodríguez; de los verdaderos artífices del proyecto, los hermanos Jorge y Daniel Lázaro; del editor Jesús Palmero, que se ha hecho cargo de la publicación a través del sello Marciano Sonoro Ediciones, y de la propia Malena Huerga, quien explica que en realidad este proyecto se remonta a varias décadas atrás, al momento en el que los hermanos Lázaro deciden reunir y clasificar algunas imágenes de este pueblo y así recordar su historia y a sus gentes. «Familias, lugares y momentos de los que ya casi no alcanza la memoria, encadenados a otros de no hace tantos años que nos traen al presente», señala Huerga en el escrito de presentación que acompaña a esta publicación que se nutre igualmente de las aportaciones del historiador astorgano Jorge Múgica, de Samuel Castro, además de las sentidas palabras del alcalde de San Justo de la Vega, Juan Carlos Rodríguez, municipio al que pertenece el pueblo de Celada. 

Malena Huerga es consciente de que sin el trabajo de campo previo realizado por Jorge y Daniel Lázaro durante años y que dio como primer resultado una exposición que tuvo lugar a finales de la década de los noventa impulsada por la entonces asociación juvenil La Palma esta publicación nunca hubiera visto la luz. «Aquel proyecto en torno a doscientas fotografías –las más antiguas datan de finales del siglo XIX– que habían sido convenientemente digitalizadas por parte de los hermanos Lázaro quedó guardado en un cajón y fue a raíz de la iniciativa de Jorge y Daniel de fotografíar hace dos años a las familias residentes en el pueblo que surgió la idea de hacer este libro», recuerda la presidenta de la Junta Vecinal de Celada, para quien el proceso de selección de las imágenes fue muy complicado. «Con las fotografías en blanco y negro el proceso fue más sencillo porque se han descartado básicamente las que no reunían los niveles de calidad requeridos por la publicación. Sin embargo, a partir de los años 90, al disponer de mucho más material, la tarea ha resultado más difícil, si bien la responsabilidad en este caso ha recaído más en el editor, quien le ha dado un enfoque más comercial con el fin de que pudiera interesar igualmente a personas que no fueran del pueblo», reconoce Huerga.

Interrogada por cuál sería a su juicio la seña de identidad de las gentes del pueblo de Celada vistas las imágenes del pasado y las actuales, la presidenta de la Junta Vecinal no tiene una respuesta clara, si bien quiere dejar constancia de que «Celada es un pueblo de luchadores, de personas inmigrantes que a finales de los sesenta tuvieron que emigrar a Francia, Alemania, Bélgica, Inglaterra... y ahora viven jubilados en el pueblo. Y sí que es cierto que también es muy interesante la temática de la mujer, porque la inmigración lo que hizo fue darle valor a la mujer porque tenía que llevar el peso de todas las actividades de la vida. De ahí que hayamos elegido para la portada una fotografía de las mujeres de Celada, mujeres –como en todos los pueblos– trabajadoras, madres, poderosas, que nunca se rinden y que siempre tiran hacia delante».

Sobre la hoja de ruta del libro ‘Imágenes para el recuerdo. Celada’ tras la puesta de largo de este miércoles en la Casa del Pueblo, Malena Huerga comenta que «entendemos que el libro es de consumo interno aunque también se venderá en algunas librerías de Astorga y León, si bien eso ya queda a la elección del editor. La Junta Vecinal en ningún momento va a lucrarse de un producto del que nos sentimos muy orgullosos pero que entendemos que es parte de todos. Todo el mundo ha participado de una u otra manera. Hay personas del pueblo que han aportado textos, otras que han hecho las fotografías y han recopilado durante años, y la Junta Vecinal lo que ha hecho es aglutinar todos estos esfuerzos y hacer que el libro salga adelante», sostiene su presidenta, que reconoce que la demanda de ejemplares por parte de las familias de Celada ya garantiza el éxito de una publicación que reúne alrededor de trescientas fotografías en blanco y negro y en color, algunas de las cuales formaron parte de la exposición de los años noventa impulsada por la asociación La Palma, cuyo presidente, José Ángel Cuervo, es hoy secretario de la Junta Vecinal. «El libro cierra el círculo de 25 o 30 años de trabajo de toda esta gente, pero en realidad tanto el esfuerzo de la Junta Vecinal, como el trabajo realizado por Jorge y Daniel a lo largo de los años y la decisión de las familias de Celada de hacerse la foto hace dos años ha hecho que todos seamos copartícipes de este libro que hoy ve la luz y que se ha convertido en un curioso y al tiempo valioso documento de hermanamiento entre el pasado y la actualidad, una pequeña y humilde aportación más dentro de la gran historia fotográfica de nuestra provincia».

martes, 21 de agosto de 2018

La tierra de las mil y una canciones


El musicólogo . Héctor-Luis Suárez acaba de rescatar del olvido un cuaderno de cien páginas repleto de temas populares recogidos a principios del siglo XX por Venancio Blanco. Destaca un canto en leonés, ‘El coxu de Riguiellu’.

 

Portadas de los tres cancioneros hasta ahora divulgados por Héctor-Luis Suárez 

                                                 
20/08/2018
E.GANCEDO. LEÓN
diariodeleon.es

Interesante para los amantes de la cultura propia, curioso para los bibliófilos, útil para los musicólogos... y posible filón para los intérpretes, para los músicos de folk actuales que se afanan en abrir nuevos caminos a la tradición sonora de esta tierra. Son Las mil y una canciones populares de la región leonesa, un cuadernillo repleto de partituras —eso sí, no son mil, el título es sugerencia o símbolo— que el especialista Héctor-Luis Suárez ha añadido, en formato facsímil, a su creciente colección de ‘rescates’. Lo presentó, como ya va camino de ser costumbre, en el pasado Encuentro de Música Tradicional de Felechas, escenario donde también repartió, en años anteriores, los dos bellos cuadernos de La Montaña de León (Cien canciones leonesas transcriptas y armonizadas por  ).

Pero, ¿cómo llegó hasta este antiguo y singular material? «He venido trabajando en el plano pedagógico musical desde hace más de 25 años, empleando en mis clases material encontrado en archivos y en bibliotecas de todo tipo, sobre todo en la Biblioteca Regional Leonesa Mariano D. Berrueta, pero también en algunos de Madrid y de Urueña —explicó Suárez—, así como fruto de mis años de fructífero vínculo con la Facultad de Educación de la Universidad de León. En este caso, y físicamente, adquirí ejemplares tras muchos años de búsqueda».

En cuanto al número exacto de estas ‘mil canciones’, especifica que son 118 en total y que el volumen III de la obra —que es el que ahora ha rescatado y reproducido Héctor-Luis Súarez—, abarca de la 75 hasta esa cifra. Eso sí, en el mismo cancionero se indica que no están completas. «Hay noticia de un mítico y misterioso baúl de materiales relacionados, pero habrá que investigar a fondo y hablar con los herederos de Venancio Blanco, en su día ya sondeados por algunos responsables de cultura astorganos», avanzó.

Y para quienes no conozcan al autor de esta compilación, Suárez lo describe como maestro de capilla de la Catedral de Astorga, de finales del siglo XIX y primer tercio del XX, «de esos leoneses a los que alude la Pícara Justina como ‘morido de amores por su tierra’». «El volumen I de estas Mil canciones se agotó en seguida, el segundo recibió el Premio Ateneo Leonés en 1911 pero tuvo que esperar hasta 1931 para verlo publicado, y el III y póstumo, fue editado gracias a la Diputación de León y a su presidente de entonces, Pedro Fernández Llamazares», informa.

A su juicio, esta recopilación integra a Blanco en un «purpurado grupo» de músicos atentos al patrimonio sonoro de nuestra tierra, sobre todo Rogelio del Villar y Manuel Fernández Núñez, entre otros. «En un momento sociopolítico en el que muchos intelectuales consideraban que ‘hacer región era hacer patria’ y era necesario reivindicar la leonesa, cuadraban trabajos como el de Blanco como grandes referentes», dice el impulsor del facsímil, actualmente profesor en el Conservatorio Profesional de Música Cristóbal Halffter. Pero, desde el punto de vista musicológico, ¿dónde reside la singularidad de esta obra, por qué es importante? «Sobre todo por ofrecer un mosaico de materiales relacionados con el patrimonio inmaterial sonoro cantado en Astorga y sus comarcas cercanas en el último cuarto del XIX, y su tradición en aquellos momentos: bien por relevancia social y amplia difusión (algunas muy localizadas en toda la meseta norte o más lejos en otros trabajos homólogos), por gusto o atractivo personal, o por interés musicológico del compilador», responde. Aun con todo, a Suárez le parece cuestionable «su técnica en el estilo de acompañamiento para piano de las melodías recogidas». Y alude a que el gran experto Miguel Manzano no califica esta obra de ejemplar pero sí acepta «su valor documental innegable».

Un Canto en leonés

«En mi opinión, también es interesantísimo desde otras perspectivas —precisa—, como servir de material pedagógico para el magisterio musical a través del repertorio de cantos de juego, idóneo para ilustrar el medio leonés y su patrimonio inmaterial sonoro, además de mostrar aspectos del dominio lingüístico leonés y la realidad de los instrumentos de la época y la transcripción de sus toques».

Si se le pregunta por los temas que, personalmente, más le han sorprendido o interesado, responde que han sido, sobre todo, dos: «El coxu di Riguiellu (El cojo de Riello), por su valor en el dominio lingüístico leonés sobre un material recogido en otros referentes», y la transcripción de un Aire de gaita maragato referido a la gaita de fole; buena prueba de la convivencia de la icónica flauta de tres agujeros maragata con la gaita propiamente dicha, como también han venido demostrando ciertos testimonios fotográficos.

El coxu es, precisa, «un canto del género de juego coreografiado para pareja de adultos y de género masculino según el apunte del autor, aunque, perfectamente, puede albergar o haber albergado un uso infantil». Y Aire de gaita «legitima la presencia y uso del instrumento en la comarca, algo para lo que no estima indicaciones: especifica para su interpretación el armonium u órgano como instrumentos preferentes; señala con un todo ligado el símil del estilo interpretativo de la gaita de fole que desea para la reproducción de la melodía transcrita; e, incluso, añade detalles sobre el uso del pedal en cada compás, si es que fuera tocada al piano».

Eso sí, ¿aún queda material de este tipo que sacar a la luz? ¿Habrá más ‘sorpresas’ en próximos encuentros de música tradicional de Felechas? «Creo que, en principio y salvo imponderable —responde Suárez—, el trabajo de Blanco saldrá a la luz en su totalidad. Más adelante, si continúa la iniciativa y el mecenazgo, sí puedo decir que habrá sorpresas por mi parte».

De todos modos, ¿cree este especialista que en las comarcas leonesas aún no se ha sabido modernizar, actualizar y sacar partido creativo y social de todo este patrimonio sonoro? «No excesivamente aunque tampoco ha sido inexistente, en especial a partir de la labor de diversos coros a lo largo del siglo XX y de algunos grupos de danza y baile y de música tradicional; pero era y es necesario el conocimiento de todos estos materiales —argumenta—. Y, en especial, el de su contenido más allá de los especialistas y musicólogos. Por ello, como ha ocurrido con el Cancionero Leonés de Manzano y Ángel Barja ‘In memoriam’, es capital el acercamiento del trabajo de Venancio Blanco a través de esta edición para posibilitar su cercanía y su accesibilidad, dado el alto número de interesados en el tema que existen en la actualidad».

Pero Héctor-Luis Suárez no quiere dejar pasar la ocasión sin reseñar que esta «generosa e inusual iniciativa, privada y mecénica de Álef de Bronce ligada al quehacer por este encuentro de Felechas que promueve la asociación local La Brusenda, es modélica y nada o escasamente frecuente, por desgracia, para el patrimonio y su difusión y acercamiento para todos. Por ello, obvios aunque de justicia son los motivos para ponderar y divulgar este gesto para su conocimiento público».

domingo, 19 de agosto de 2018

Sajambre, el valle del agua



Marta Prieto Sarro, profesora, escritora, montañesa y montañera, nos conduce por unas tierras muy especiales dentro de ese paraíso que es Picos de Europa


Vegabaño (Soto de Sajambre) JOSÉ ANTONIO DÍEZ ORDAS 
Marta Prieto Sarro | 19/08/2018                    


Vuelvo a Sajambre el año del centenario. El del Parque Nacional de los Picos de Europa. Y me ronda, como casi siempre, el porqué de ese peculiar nombre sobre el que no hay ninguna certeza. Apenas la de que ya existía en el siglo XVI, pues aparece en la obra del italiano Lucio Marineo Sículo. La mayoría de explicaciones son absolutamente míticas. La más conocida lo vincula al rapto de Europa por parte de Zeus que la sedujo metamorfoseado en toro. Astur, rey de Creta, trasladaría posteriormente a Europa a Hispania, el punto más occidental del mundo por entonces conocido. Sin duda suena demasiado culto. Otra tradición quiere que recibieran el nombre de marineros que desde épocas remotas se habrían servido de ellos como punto de referencia en la navegación. A su favor aduce el sólido argumento de que estos picos están muy próximos al mar y son perfectamente visibles desde las costas cántabras y asturianas. Algo que es efectivamente cierto siempre que las condiciones meteorológicas sean favorables, lo cual no es, en verdad, nada fácil. Es probable, sin embargo, que el nombre de Picos de Europa contenga en sí mismo algo de engaño. El historiador Eutimio Martino cree que su auténtica y primitiva denominación sería Picos de Uropa, tal y como al parecer se encuentra documentado en un Mapa de España, Portugal y sus provincias elaborado en el último tercio del siglo XVI que se custodia en el Monasterio de El Escorial. En ese caso, el topónimo estaría relacionado con el agua y sería indudablemente prerromano. Me gusta la hipótesis.
                                                                


El valle de Sajambre nace en el puerto de Pontón, que yo alcanzo desde Riaño. La subida del puerto es suave y hermosa, con pastizales de montaña surcados por abundantes regatos en los que el ganado se halla en absoluta libertad. La vertiente sajambriega del puerto, sin embargo, mira al norte y en esencia es un continuo y espeso hayedo, en el que progresivamente se van abriendo prados de guadaña, hendido por la carretera que salva los 1.293 metros en que se sitúa el alto del puerto de Pontón y los apenas 745 en que se halla Oseja de Sajambre, capital del valle. Nace también en Pontón el río que da nombre y vida a todo este valle, el Sella, de la mezcla de aguas frías que brotan en Fuente Fonseya o Jonseya (la j es producto de la aspiración de la f, una característica lingüística que no hay que olvidar en esta tierra), la Fuente del Infierno o la de la Jaya (otra vez la aspiración). Su caudal se acrecienta poco a poco con los aportes de pequeños torrentes del deshielo que escurren por laderas y prados y también con corrientes de más envergadura: las del Zalambral, que baja del lugar de Pío, y del Agüera, que se incorpora al Sella desde Soto de Sajambre. En los pocos kilómetros que separan el Sella de sus fuentes, el río adquiere una potencia feroz que consigue horadar en su huida hacia el mar Cantábrico unas impresionantes hoces a las que se conoce como Desfiladero de los Beyos. Por ellas se escapa el río y también la carretera que se introduce en tierras asturianas con las que los sajambriegos tienen una relación antigua y sólida. Para describir el valle en su conjunto hace falta también poner nombre a montañas: la peña Beza y los picos Pozúa, Neón, Ten, Niajo. Sin embargo, siempre me ha parecido que la que define el valle, no es ninguna de esas sino la Pica Ten: su gallarda forma de punta afilada y su situación me hacen imaginarla siempre en vigilancia incesante y efectiva sobre la totalidad del valle

No se entiende Sajambre sin el Sella y tal vez la razón sea que hasta el propio nombre de Sajambre lleva implícita la esencia del río. Así lo afirma Eutimio Martino, sajambriego ilustre, que ha pasado la vida peleando con los nombres y la historia. Fruto de la primera es la explicación etimológica del nombre de Sajambre que estaría formado por el nombre prerromano salia “corriente de agua” y el latino amnis “río”. Sajambre es, pues, una redundancia sonora de aguas múltiples que el autor zanja haciendo que Sajambre sea la fuente del Sella. Su pelea con la historia ha dado como fruto una lectura novedosa de las fuentes escritas que los historiadores y geógrafos antiguos nos legaron sobre la conquista romana de los pueblos cántabros y astures. De su interpretación cabe destacar que estoy el último reducto de los cántabros que allá por el 26 a.C., derrotados en Burón (cerca de Riaño), vinieron a esconderse de las ansias de dominación de Roma al abrigo del Mons Vindius, en el macizo occidental de los Picos de Europa.

Cinco son los pueblos, a los que hay que añadir el antiguo caserío de Covarcil, entre los que las gentes de este valle se reparten. El primero, por situación e importancia, Oseja de Sajambre. Capital del valle y cabeza del municipio que los agrupa a todos, es un pueblo soleado situado en una ladera y en él confluyen gentes, carreteras, comercios y servicios. Es pueblo de buenas y sólidas casas de piedra con hermosas balconadas cuajadas de flores a cuya conservación ayuda el evidente microclima del valle, muy alejado de los rigores del invierno leonés. Abundan los portales que dan acceso al corral, construidos como peculiar e inaudita prolongación de los tejados de las propias viviendas, y los hórreos, elemento de arquitectura popular que, con variantes significativas, se extiende por todos los Picos de Europa. Tiene Oseja de Sajambre una espectacular iglesia parroquial que se divisa, sobre todo su torre rematada en cúpula semiesférica, prácticamente desde todo el valle. Sus formas revelan una cierta modernidad y es que fue reconstruida sobre la antigua a mediados del XIX costeada por los hermanos Juan e Ignacio Díaz Caneja, cuyas carreras corrieron paralelas: la del uno en la política, la del otro en religión. Y del siglo XVI, el de la peste, data la ermita de San Roque, situada en la parte alta del pueblo y rodeada de una frondosa nogaleda con historia.

No renuncio a acercarme a Pío y Vierdes por un camino que es, a pesar de las estrecheces y curvas, de una belleza inolvidable. Lo adornan pequeños prados inclinados costosamente segados y una variedad casi infinita de árboles (avellanos, fresnos, nogales, cerezos, castaños...). Vierdes es el pueblo más pequeño de todo el valle. Pío está en la ladera que riega el río Zalambral. Rodeado de enormes hayedos y robledales, su situación hace de él un pueblo soleado y delicioso de paisaje fascinante con un tejo o tesio centenario. 

Una carretera estrecha y sinuosa que vigilan las cabras desde los riscos me lleva a Soto de Sajambre. Me detengo en el mirador de Vistalegre para adivinar allá abajo a Ribota, pueblo pequeño, coqueto y frondoso atravesado por el Sella. Sé que tengo una querencia especial por Soto, y que a ella no es ajena el recuerdo imborrable de Valentín y Pedro Martino. Casas de piedra caliza con corredores volados de madera bien labrados (alcanzaron los sajambriegos prestigio y renombre en estos trabajos de la madera), cubiertas de teja, enormes portaladas, cuadras tradicionales y hórreos siguen siendo en Soto tan normal y natural como el rumor incesante de las aguas del río Agüera que atraviesa el pueblo de cabo a rabo. Voy a la fábrica de la luz. Paseo hasta la fuente y el lavadero acondicionados a expensas de Félix Martino, un hombre de Soto de Sajambre emigrado a Méjico que hizo fortuna. Una fortuna que permitió contar al pueblo con una fabulosa y avanzada escuela que echó a andar en 1906 con un maestro babiano de La Majúa: don Leonardo Barriada. La deuda de Soto de Sajambre con el hombre que les dejó su herencia en forma de cultura es impagable. 

Muere aquí la carretera que traía, pero se abre la puerta al territorio del Mons Vindius. Tendrá que ser para otra ocasión porque veo que se me acaba el espacio, que no las ganas. Me parece justo cerrar el valle donde conviene. Así que vuelvo sobre mis pasos para seguir la carretera que continúa en incesante zigzag paralelo al río Sella hasta el caserío de Covarcil, en la embocadura del Desfiladero de los Beyos. Con él terminan los lugares poblados del valle de Sajambre aunque no las tierras de León que se prolongan por el desfiladero - «entalladura fantástica» al decir de Paul Labrouche - hasta el puente de Angoyo y que, sobre el túnel del Regaldín, cobijan la profundidad máxima de todo el recorrido: 123 metros.

PIEZA DEL MES: AGOSTO 2018


“El Cencerro. Diálogo con los sonidos de antaño”.

Investigador:  D. Fernando Barrientos Martínez
Historiador. Coordinador Cultural.

Sábado, 25 de agosto de 2018
18:30 h.

Área 17 El pastoreo. Planta Primera.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita



La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, en la Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de agosto, una conferencia que evoca los sonidos del mundo rural de nuestra niñez. La pieza elegida para este paseo por el recuerdo es un cencerro expuesto en el área 17 dedicada al pastoreo, la caza y la pesca.

En este caso, será el investigador D. Fernando Barrientos Martínez, Historiador y Coordinador Cultural quien nos hable de este objeto, el cencerro, cencerra, esquila, campano… diferentes palabras para definir un instrumento de percusión que  servía al pastor tanto para marcar el paso del rebaño como para reconocer en cada momento el estado de sus reses y su ubicación. Una pieza que se constituye como elemento etnográfico de primer orden, con diversas variaciones y denominaciones   según su tamaño y características y también según la zona en la que se encuentre; con un modo de fabricación que, con escasas diferencias, se extiende por toda Europa conservando prácticas ancestrales.

Fernando Barrientos hará un recorrido no sólo por la historia de estos objetos vinculados al pastoreo, también por su etimología, su fabricación, y por algo que habitualmente suele pasar desapercibido, el mantenimiento de los mismos. Una tarea que precisaba de conocimientos de herrero, curtidor, guarnicionero… y que era frecuentemente realizada por el propio pastor, de cuya pericia en el desempeño de la misma dependía su prestigio, su estatus y su poder adquisitivo.


Fernando Barrientos Martínez es graduado en Historia por la Universidad de León. Es miembro del equipo técnico del Laboratorio Rural de Historia, Paisaje y Patrimonio dirigido por la doctora Margarita Fernández Mier y actualmente desempeña el cargo de coordinador cultural y turístico en el Ayuntamiento de Gordoncillo, donde lleva a cabo su actividad investigadora y de gestión relacionada con la puesta en valor del patrimonio arqueológico y etnográfico.

ACTIVIDAD REALIZADA
Fernando Barrientos Martínez,
conferenciante de la Pieza del Mes de agosto
Adelina Martínez, Guía MEPL, presentando a Fernando
Barrientos.
Fernando Barrientos en un momento de su conferencia.
El conferenciante mostrando diferentes tipos de badajos.
Público asistente
Fernando Barrientos al lado del cencerro, Pieza del Mes.

sábado, 18 de agosto de 2018

El Bolo Riañés


Alvaro Reyero Diez, de Carande (León) nos deja un espectacular reportaje que resume a la perfección uno de los deportes más autoctonos de la provincia de León, en su modalidad de la montaña de Riaño y los Picos de Europa, y del que disfrutan más de 20 pueblos de la montaña oriental leonesa cada año.

.diariodevalderrueda.es


El Bolo Riañés es una modalidad que se practica en gran parte de los pueblos de la Montaña Oriental Leonesa, concretamente en las comarcas de la Montaña de Riaño, Real Concejo de Valdeón, Valdeburón, Sajambre y Tierra de la Reina y que cuenta con una gran afición que mantiene viva la tradición especialmente en los meses de verano cuando no es difícil ver como la bolera representa el centro de reunión de veraneantes y residentes.

En ella se reúnen los mayores, los no tan mayores y los jóvenes que son observados habitualmente por aquellos niños que merodean por la bolera y que están deseando tomar la alternativa y volver al verano siguiente con más fuerza para poder unirse ya a estas partidas y demostrar su valía. Recuerdo esa sensación con mucho cariño y anhelo ya que solo necesitas que alguno de los jugadores mayores confíe en ti y te dé la oportunidad de salir al ruedo. Parece la única manera de poder entrar a jugar en el mundo de los bolos. En ese momento ya te sientes mayor y pones todo tu empeño en no defraudar.
                               

Del mismo origen que el bolo palma cántabro o la cuatriada asturiana, esta versión posee diferencias notables con el bolo leonés. La más importante es obvia: la bola es esférica y los bolos se pinan sobre peanas metálicas o de madera aunque la bola en ambos casos se tira al aire para que caiga en el castro (cuadrado formado por los bolos) y el objetivo es el mismo: el ansiado “ahorcao”, que simboliza la jugada de máxima puntuación. Por otro lado, en el bolo riañés la bola se “birla” desde el lugar donde se para. Esto quiere decir que se vuelve a lanzar desde el lugar donde se detiene con el fin de derribar la mayor cantidad de bolos.

Podríamos decir que esta es una modalidad propia de los Picos de Europa y alrededores ya que su práctica se comparte en las tres regiones que forman el Parque Nacional de mismo nombre: Asturias, Cantabria y León. Siempre con sus diferencias, por supuesto, ya que suele haber variaciones en el tamaño de bolas y bolos y en el sistema de puntuación. Es curioso ver cómo existen pequeñas diferencias normativas entre pueblos cuya distancia es inferior a 5 kilómetros. Varios han sido los intentos de normativizar y globalizar las normas de todos los pueblos en los que se practica pero posiblemente esto haría que se perdiera esa seña de identidad especial de cada uno de ellos. Todos sabemos las normas que existen en cada pueblo donde vamos a jugar y precisamente esto es lo que hace mucho más bonita, emocionante y entretenida la práctica de este juego o deporte leonés.
                                  

Es curioso también observar la distribución de pueblos en los que se practica ya que no guarda ninguna lógica. Sirva de ejemplo el caso de pueblos como Las Salas, de bolo riañés , del municipio de Crémenes, que tiene como pueblo bastante cercano a Horcadas, ya del municipio de Riaño, donde se juega al bolo leonés con bola cacha, mientras que más adelante en el siguiente pueblo, Carande, también del municipio de Riaño y posteriormente en Riaño, se juega al bolo riañés. En el caso de Carande mi abuelo Amadeo Díez me contaba que siempre se había jugado al bolo leonés pero que se había cambiado a la versión riañesa poco antes de la guerra civil, en torno a 1934.

Hoy en día estos son los pueblos en los que se práctica el bolo riañés y que, por suerte, no sólo podemos afirmar que su práctica está en auge sino también que está garantizada su continuidad gracias a la gran afluencia de niños que participan en los concursos infantiles que se celebran todos los veranos en varios pueblos de la montaña apuntando ya muy buenas maneras:

Las Salas, Carande, Riaño, Lario, Polvoredo, Acebedo, Soto de Valdeón, Posada de Valdeón, Cordiñanes, Caín, Prada de Valdeón, Santa Marina de Valdeón, Portilla de la Reina, Llánaves de la Reina, Los Espejos de la Reina, Oseja de Sajambre, Soto de Sajambre, Pio de Sajambre, Vierdes de Sajambre.
                                  

Conviene aclarar que en los pueblos de Tierra de la Reina la modalidad se asemeja mucho al bolo palma cántabro dada su cercanía e influencia cantábrica debido al tamaño de las bolas, que son más grandes y el de los bolos, que es más pequeño, y que en los pueblos del valle de Sajambre, incluso Caín en el valle de Valdeón, presentan similitudes con la modalidad cuatriada asturiana, ya que por ejemplo en este último pueblo no se “birla”.

También se debe hacer mención de honor a aquellos pueblos que fueron víctima del desastre ecológico y etnográfico que supuso la construcción del embalse de Riaño y en los que también se jugaba al bolo riañés: Anciles, Éscaro, La Puerta y el viejo Riaño.

Normalmente cada pueblo organiza un concurso el día de la fiesta y hace años, excepto en el caso del comarcal de Riaño, solía realizarse de forma individual y resultaba ganador aquel jugador que con una tirada de cuatro bolas, dos para la mano y dos para el pulgar, obtenía el mayor número de tantos. Como premio solía darse un cordero, como en Carande, o un cabrito, como era el caso de Lario. El prestigio que otorgaba y otorga ser campeón de bolos eleva al jugador al rango de héroe local y supone un año entero de reconocimiento y respeto por parte de los demás jugadores. Es tradición que el campeón invite a merendar a aquellos miembros del pueblo más allegados. Pero hoy en día la tendencia a organizar concursos de partidas por parejas o cuartetos está mucho más extendida y generalizada, teniendo su mayor exponente en el concurso comarcal de bolo riañés de Quintanilla que se celebra en la bolera de Riaño el lunes de las fiestas de Nuestra Señora de Quintanilla en agosto, que es el concurso más multitudinario y prestigioso de la montaña y que se juega por partidas de cuatro jugadores.

Fuente: Alvaro Reyero Diez
Fotografías: Alvaro Reyero Diez

jueves, 16 de agosto de 2018

Viva la Virgen de Boinas


ROMERIA EN ROBLES DE LA VALCUEVA

La imagen que suscita más interés salió en procesión desde la localidad hasta la ermita escoltada por mastines, pendones y folklore.

La Virgen entrando a la ermita
                                               
16/08/2018

BARRIO PLANILLO | ROBLES
La tradicional romería de la patrona del municipio de Matallana de Torío volvió a convertirse ayer en reclamo de una multitud que no quiso perderse el fervor y la religiosidad que cada año le ofrecen a la Virgen en su peregrinación desde la localidad de Robles de La Valcueva hasta su propia ermita. Una talla que vino escoltada por perros mastines, numerosos pendones y el folklore popular al son de la dulzaina y el tamboril. Y es que cuando la imagen llega al templo donde se cobija durante todo el año, surge el momento álgido con los tres cánticos : ¡Viva la Virgen de Boinas! y ¡Guapa, guapa y guapa!.

Un desfile en el estuvieron presentes el alcalde José García, acompañado por la diputada de Centros Asistenciales, Manuela García, y otras autoridades. Ya dentro del templo se celebró la eucaristía, presidida por el párroco Oscar Álvarez, que dio paso a la muestra de folklore en los aledaños de la ermita.

El incesante calor dentro de la campilla propició la degustación del tradicional plato de bonito fresco regado con sidra y vino, mientras que otros romeros visitaban los distintos expositores de la Feria de Artesanía y Productos Agroalimentarios. Todo ello antes de se sirviera la monumental paella para todos los asistentes, otro de los puntos clave de la cita campestre.

Mención aparte merece el tradicional concurso de bolos que tuvo una alta participación , en una jornada que se completó con una exhibición ecuestre muy concurrida.

Cendón: «Respetar lo ancestral no es que nada cambie»


Los danzantes de Chano y Peranzanes honran a la Virgen y el secretario del PSOE celebra en su pregón la vía abierta para que bailen mujeres.

ROMERÍA DE TRASCASTRO
Danzantes de Peranzanes, de blanco, durante el baile
 de ayer junto al Santuario de Trascastro.
 diariodeleon.es   
                
16/08/2018

DL | PONFERRADA

«Tradición no es estancamiento, sino saber valorar lo que es esencia, lo que importa en lo grande y en lo pequeño. Respetar lo ancestral no es que nada cambie, sino contribuir a hacerlo cada vez mejor sin distorsionarlo». Son palabras del pregón que ayer pronunció en la Romería de Trascatro, la fiesta de los danzantes de Chano y Peranzanes, el secretario general del PSOE leonés, Javier Cendón. para «aplaudir» que «el lunes en Peranzanes se haya votado» a favor de abrir una vía para la participación de mujeres en las danzas.

El político socialista comenzó recordando sus raíces en Lillo del Bierzo, San Román de Bembibre y Fornela, donde su abuelo Basilio El Ruso fue tratante de ganado y elogió la solidaridad que mantienen entre ellos los habitantes de Fornela donde, citando un proverbio que le gustaba a Machado, «nadie es más que nadie». Pero Fornela, recordó, «también es tierra de unión entre leoneses, asturianos y gallegos, donde lo local se universaliza y donde la necesidad enseñó a ser solidarios con los vecinos de una manera desinteresada que es más rara de encontrar en las grandes ciudades». Porque «los fornelos y las fornelas lleváis la generosidad en los genes».

Los danzantes de Chano y Peranzanes bailaron en torno al Santuario de Trascastro en una jornada en la que no faltaron representantes de la Diputación y el presidente del Consejo del Bierzo, entre otros.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Tradiciones, romerías, verbenas y fiestas copan la provincia de León por Nuestra Señora



Carrasconte, Pandorado, Trascastro, la romería de Boinas, la Virgen de Riosol, campaneros en Torre y fiestas, verbenas y veraneantes en cada rincón de la provincia leonesa protagonizan un verano más este 15 de agosto el inagotable mapa de fiestas más rurales y entrañables.


Los pendones presentes el 15 de agosto en muchos puntos de la provincia.
ileon.com                         

15/8/2018

El día más festivo del año, la jornada en la que más leoneses, familias y visitantes se divierten en todos y cada uno de los pueblos de la provincia leonesa, ha llegado un año más con motivo de la festividad de Nuestra Señora de La Asunción y vuelve cargada de eventos tradicionales, de romerías, de verbenas y de todo tipo de fiestas.

Se trata de un día en el que se dan cita algunas de las romerías más antiguas, con más devotos y más auténticas de la geografía provincial. Entre ellas, con luz propia brilla un año más la romería de la Virgen de Carrasconte, en el santuario del mismo nombre, en una fiesta que arrastra a fieles de las comarcas de Laciana y de Babia. Se trata de una fiesta declarada de Interés Turístico Provincial y se remonta al siglo XVII, consiguiendo que con el paso de los años se recupere poco a poco el fulgor festivo de antaño.

En Pandorado, en el puerto de la comarca de Omaña, también tiene lugar la romería que lleva el nombre del lugar y en la que se vuelcan cada 15 de agosto en el santuario del municipio de Riello cientos de romeros. Los pueblos del concejo de La Lomba acudían a la Virgen del lugar para pedir agua para sus campos, en una tradición llena de colorido y folklore.

En el valle de Fornela tiene lugar otra de las romerías más multitudinarias de la provincia, la que rinde honores a la Virgen de Trascastro. El santuario, municipio de Peranzanes, acoge unas originales danzas de origen ancestral, que esperan un reconocimiento oficial a la que es una de las concentraciones más populares de la comarca del Bierzo. Este año el mantenedor será el líder socialista en la provincia, Javier Alfonso Cendón.

Por su parte, en Robles de la Valcueva se celebra la popular Romería de Boinas, otro lugar donde, como en el resto, las enseñas leonesas más llamativas, coloridas y auténticas, los pendones, se alzarán al azul cielo leonés. En este caso en honor a La Virgen, cuya imagen portan en procesión entre la vegetación de la vega, donde se ubica su iglesia, acompañada de un ramo que todavía le ofrendan, con multitud de fieles que a buen seguro repetirán un año más.

En el municipio de Maraña, la celebración tiene lugar en honor a la Virgen de Riosol, ubicada en una ermita por debajo del puerto de Tarna. La imprescindible misa, la procesión y la romería popular son las señas de identidad también de esta devoción que se desarrolla en la Montaña Oriental.

Fieles a otra tradición, en Santa Marina de Torre (Torre del Bierzo) celebrarán el séptimo Encuentro de Campaneros, que reunirá a 25 especialistas de la comarca del Bierzo y otros puntos de la provincia de León y de la de Zamora.


domingo, 12 de agosto de 2018

Santa Marina de Torre reúne a 25 campaneros el próximo miércoles día 15


12/08/2018

DL | PONFERRADA

diariodeleon.es

Hasta 25 campaneros de toda la provincia y de Zamora se darán cita el próximo 15 de agosto en la localidad de Santa Marina de Torre para participar en el séptimo Encuentro de Campaneros Reino de León. La reunión, que coincidirá con la Fiesta de los Casados, servirá para mostrar los distintos toques y repiques de campana que se usaban en los pueblos hasta el último tercio del siglo pasado como medio de comunicación de los vecinos y para evitar que la tradición se pierda.

El encuentro comenzará a medio día y a las 14.00 horas se entregará un recuerdo a los participantes para asistir después a una comida popular en el pabellón. A las 16.30 horas dará comienzo el concurso del juego de la rana, que obsequiará con un jamón al ganador, y a las 17.30 horas el Grupo de Danzas La Barbacana ofrecerá una actuación. La degustación de unas tapas de jamón al corte con vino del Bierzo y queimada a las 20.30 horas pondrá fin a una jornada festiva.

viernes, 10 de agosto de 2018

El saber escondido en la tradición


LOS OFICIOS DE SIEMPRE

Cerca de una treintena de artesanos de toda España se dan cita en el Jardín de los Patos en una muestra con muchas actividades paralelas.
 
 Feria de Valencia de Don Juan, con el castillo al fondo. MEDINA 
                           
10/08/2018

ARMANDO MEDINA | VALENCIA
diariodeleon.es

El verano avanza y la actividad no para en Valencia de Don Juan. El Jardín de los Patos de la localidad coyantina acoge este fin de semana la vigésimo segunda edición de la Feria de Cerámica y Artesanía con cerca de una treintena de expositores llegados de la provincia de León y de otras de España.

El evento se celebrará en sábado y el domingo en jornadas de mañana y tarde. En él se darán cita artesanos que mostrarán sus creaciones en barro, cuero, madera, vidrio, marroquinería, textil, forja, cartón... Todo, bajo la atenta mirada del castillo, emblema de la villa.

Artesano invitado

En esta edición de la muestra el artesano invitado es Francisco Moreno Benito, nacido en 1960 en el Puente del Arzobispo (Toledo), localidad de tradición alfarera, próxima a la famosa Talavera de la Reina, donde se trasladó posteriormente. Desde muy temprana edad aprendió el oficio a la sombra de su padre y posteriormente trabajando en fábrica primero y con taller propio después. En 1992 comenzó su andadura en solitario dedicándose a la cerámica tradicional. La cerámica de Talavera de la Reina destaca porque nunca lleva marcas y es reconocible por sus motivos, sus colores azules, las características ‘mariposas’ y el tono del barro. El reverso de las piezas y el interior de las vasijas siempre van esmaltadas. Su producción se basaba en piezas populares con decoración tradicional donde predominaban las flores, los pájaros, escenas de caza... en jarras, platos, aguamaniles, palanganas o ánforas. En 2010 abandono la producción a gran escala dedicándose a realizar piezas por encargo. En la feria de Valencia de Don Juan mostrará muchas de ellas.