miércoles, 27 de marzo de 2024

NOTICIA: Pasos entre piedras milenarias

La Procesión de los Pasos, que recorre las calles de la ciudad el viernes, también puede seguirse como un recorrido turístico a través de los monumentos que va ‘procesionando’, siguiendo su rica historia.


Rocío Rodríguez Herreras / Enrique Álvarez Areces (IGME)
27/03/2024


La Plaza del Grano con su fuenbte y su restaurado pavimento de canto rodado. | REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE ROCÍO R. HERRERAS

León es una ciudad geoestratégica que cuenta con numerosos materiales pétreos en su Patrimonio Arquitectónico. En esta ruta turístico-geológica descubriremos las rocas que revisten los monumentos de León por los que transita cada Viernes Santo la Procesión de los Pasos, organizada por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno fundada en 1611 y que ha sido declarada de Interés Turístico Internacional.

En casi todas las iglesias, plazas y edificios del recorrido destaca la histórica dolomía cretácica conocida como Piedra de Boñar, icónica roca leonesa explotada desde hace siglos en las proximidades de la localidad del mismo nombre, y principalmente en la cantera de Sierra Redonda, la única actualmente en activo.

Al inicio de su recorrido, la procesión nos descubre las elegantes formas clasicistas, propias del mediados del siglo XVIII, de la Iglesia de San Francisco de Asís. Nuestra mirada se detiene ante las rocas con las que se edificó el templo, la caliza griotte procedente de la formación Alba, cerca de la Robla y la simbólica piedra leonesa de Boñar presente en la fábrica de sillería.

La procesión avanza por la calle del Hospicio y en el cruce con la calle Herreros se avista la Iglesia de Nuestra Señora del Mercado, singular edificio románico del siglo XI, en el que las restauraciones a lo largo de los siglos han dejado elementos de estilos gótico, renacentista y barroco. En su fachada podemos contemplar las calizas margosas miocenas de color amarillento traídas desde las riberas de los ríos Torío, Porma y Esla, así como la histórica dolomía leonesa. Dentro del templo nos impacta una maqueta de un buque de guerra, recuerdo que el Conde Rebolledo trajo en 1571 de la batalla de Lepanto, en la que también participó el insigne autor del Quijote, Miguel de Cervantes.

Ya en la Plaza del Grano nos detenemos ante la bonita fuente de piedra caliza para admirar en ella la representación de los ríos Torío y Bernesga. Caminamos sobre el pavimento, restaurado en el año 2018, para admirar sus bellos cantos rodados mientras nos acercamos al Crucero de la plaza, donde nos espera la caliza blanca y en su pedestal la caliza griotte de evocadores tonos rojizos.

La siguiente parada es un espectacular edificio del siglo XVII de la Orden de Benedictinas, el Monasterio de Santa María de Carbajal (Carbajalas) que cuenta con hospedería para acoger el reposo de cientos de peregrinos que caminan hacia Compostela, y en cuyo zócalo, arcos y portada de acceso al templo revela al visitante la siempre acogedora Piedra de Boñar así como las calizas miocenas de afloramientos próximos a la ciudad.

Antiguo Consistorio, arquitectura civil, conocido como ‘la gota de leche’

A continuación, Los Pasos se muestran orgullosos en la Plaza Mayor, donde se vive el momento más especial de la Procesión, el Encuentro de San Juan con la Madre Dolorosa, al que cada año asisten como “testigos de piedra” las calizas miocenas de los pórticos y la Piedra de Boñar, elemento constructivo del Antiguo Consistorio, ejemplo de arquitectura civil en León conocido por los leoneses como “la gota de leche”, y del ábside románico de la Iglesia de San Martín (XI) que solamente cuando alzamos la mirada desde la plaza, aparece en todo su esplendor.

Tras el Encuentro, los Pasos abrazan la plaza de Regla logrando que su presencia embellezca aún más la Catedral. Joya del gótico español y emblema de la ciudad, los colores del templo nos permiten identificar las rocas empleadas en su construcción. El dorado de la dolomía de Boñar, que aporta a la Pulchra Leonina una calidez especial, el amarillo de las calizas miocenas de las riberas del Porma, Esla o Torío, el blanco roto de la piedra caliza de Hontoria (Burgos), los tonos pardos de las areniscas devónicas o el rojo de las calizas griotte procedentes de la Cordillera Cantábrica, nos muestran las sucesivas intervenciones y reformas desde los inicios de su construcción en la primera década del siglo XIII.

Continuamos nuestra ruta geológica dirigiendo nuestros pasos hacia la Obra Hospitalaria de Nuestra Señora de La Regla, del siglo XVII, cuya fachada monumental de estilo herreriano perteneció al Palacio de Renedo de Valdetuejar. Tras caer en abandono, a mediados del siglo pasado fue trasladada piedra a piedra hasta su localización actual, donde podemos contemplar la elegancia de las areniscas carboníferas del Estefaniense, de los afloramientos de Valderrueda.

La procesión nos lleva a la Plaza de Santo Martino-Muralla, donde la iglesia del antiguo Convento de los Descalzos nos recuerda el lugar donde se ubicó la prestigiosa Escuela de Veterinaria de la ciudad durante más de 50 años. Lugar para el descanso de los papones, en sus proximidades el conjunto amurallado, de origen romano y modificado en el medievo, es ideal para identificar rocas sedimentarias y metamórficas como cuarcitas, areniscas, calizas y bellos cantos rodados.

A continuación, nos espera la Colegiata de San Isidoro, imponente conjunto arquitectónico que custodia la “Capilla Sixtina” del Románico español que es, sin duda, el mejor escenario para disfrutar de las calizas miocenas de amarillentos colores procedentes de las cárcavas de las riberas de los ríos Porma y Torío, de la dorada piedra de Boñar y de las rojizas calizas griotte que destacan en zócalos donde además podemos identificar secciones de algunos fósiles. Ya en el interior del templo se encuentran, aportando ligereza, las tobas calcáreas de las bóvedas.

Palacio del Conde Luna, de especial singularidad en empleo de materiales.

Al finalizar la calle del Cid, nos desviamos del recorrido de la procesión para conocer el fascinante Palacio de los Condes de Luna. Una magnífica portada gótica nos recibe en este edificio del siglo XIV, de especial singularidad en cuanto al empleo de materiales. Su torreón renacentista es un elemento característico de aparejo almohadillado construido con cuarterones de diabasas verdes (rocas ígneas) de Quintanilla de Somoza y con sillería de la dolomía explotada cerca de la localidad donde se encuentra el hórreo más antiguo de España, Las Bodas.

Bajamos por la calle Ancha hacia el Palacio de los Guzmanes, imponente edificio Renacentista, uno de los más importantes de la ciudad que desde el siglo XIX alberga la Diputación Provincial. Ya desde lejos se percibe el brillo de la piedra de Boñar, el material con el que lo construyó íntegramente el arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón. Observando con detalle la fachada del Palacio descubrimos interesantes restos fósiles de moluscos, así como marcas en la roca por actividad biológica.

Al lado del Palacio, el Museo Botines Gaudí aparece ante nosotros como muestra exquisita del estilo modernista de Antoni Gaudí, quien para su construcción empleó la caliza griotte carbonífera procedente de la Cordillera Cantábrica, con un acabado natural y pizarra gris en el tejado y en los remates de las cuatro largas agujas de sus esquinas. El uso de materiales pétreos, poco habitual en el arquitecto catalán, se debe a que pensó que la piedra de Botines tenía que establecer un diálogo con el cercano Palacio de los Guzmanes y otros edificios históricos de la ciudad.

La procesión de los Pasos entra en el ensanche de León y nos acerca a la geología de la Iglesia de San Marcelo, uno de los edificios de culto más antiguos de la ciudad ubicado sobre una capilla preexistente fundada en el año 850 d. C. La piedra leonesa por excelencia aparece en la fachada en forma de grandes sillares y en el cuerpo inferior de la Torre; además es el principal elemento estructural y decorativo del Consistorio de San Marcelo, Renacentista (XVI), que fue ampliado en el año 1969 tras la demolición del Teatro Principal, donde en agosto de 1933, el gran poeta Federico García Lorca representó Fuenteovejuna con su compañía La Barraca.

Llegamos al último destino, el magnífico Convento de las Concepcionistas, antigua Casa Palacio y actualmente hogar de monjas de clausura. Sobrio y a la vez evocador edificio, en su fachada habitan amarillas calizas miocenas y en su zócalo cantos rodados cuarcíticos, siendo su elemento constructivo principal la icónica Piedra de Boñar que próximamente será candidata a formar parte del Patrimonio Mundial (Global Heritage Stone Resource)

Nuestra ruta geológica ‘Pasos entre Piedras Milenarias’ finaliza y la procesión continúa su camino para recogerse en la Iglesia de Santa Nonia.




San Marcelo, uno de los edificios de culto más antiguos de la ciudad.


sábado, 23 de marzo de 2024

viernes, 8 de marzo de 2024

NOTICIA: "Esperemos que la Piedra de Boñar tenga la designación de Patrimonio Mundial"

Enrique Álvarez es el responsable de la propuesta para que la Piedra de Boñar tenga la designación de Patrimonio Mundial GHSR.


Enrique Álvarez Areces, geólogo, y un edificio al que llegó la piedra de Boñar. | L.N.C.


Rocío Rodríguez Herreras
Actualizado a 19/02/2024
La candidatura para que la Piedra de Boñar forme parte del proyecto Global Heritage Stone Resource y sea considerada Piedra del Patrimonio Mundial, será presentada próximamente a la Subcommission on Heritage Stone de la International Union of Geological Sience (IUGS). Enrique Álvarez Areces es el responsable de la elaboración y presentación de la propuesta. Doctor por la Universidad de Oviedo y geólogo, tiene raíces leonesas por parte de padre (ingeniero de minas) y desarrolló su vocación e interés por las Ciencias de la Tierra durante sus estancias en La Pola de Gordón. El contacto con sus rocas, su paisaje y sus relieves hizo que se dedicará profesionalmente a la Geología. Es funcionario de la Administración General del Estado en el Instituto Geológico y Minero de España (CN IGME-CSIC), donde desarrolla sus líneas de investigación en el ámbito de la piedra natural, rocas ornamentales, canteras históricas y minería desde hace más de 15 años.

– ¿Podría explicarnos en qué consiste la designación ‘Global Heritage Stone Resource’?
– Se trata de un reconocimiento de carácter científico a nivel internacional que reciben un selecto grupo de piedras naturales, debido a su relación directa con un Patrimonio Arquitectónico construido relevante y cuya utilización ha contribuido en gran medida al desarrollo de la Cultura de la Humanidad. Entre las rocas que a través de esta designación logran ser Patrimonio Mundial están el mármol de Carrara (Italia), la piedra de Portland (Inglaterra), el mármol de Makrana (India), el mármol de Estremoz (Portugal) o ejemplos españoles como el mármol de Macael o el granito de Alpedrete. Estamos trabajando para que la Piedra de Boñar sea pronto reconocida como Patrimonio Mundial.

– ¿Qué importancia tiene que León sea una ciudad geoestratégica?
– La ciudad de León, puede ser denominada con el término de ciudad geoestratégica porque emplea materiales procedentes de afloramientos geológicos de su entorno. León, por su situación geográfica, próxima a los relieves de las conocidas geológicamente como Zona Cantábrica al norte, y al oeste a la Zona Asturoccidental-leonesa correspondientes al Macizo Ibérico, tiene una localización idónea a la hora de explorar y explotar una gran variedad de recursos, en este caso rocas para la construcción. El uso de esta variedad de litologías, entre las que se encuentra la Piedra de Boñar, es de gran importancia ya que condiciona y define la arquitectura de las construcciones históricas de la ciudad. Otras ciudades como Ávila o Trujillo (Cáceres) también lo son.

– ¿Qué le ha llevado proponer una candidatura para que la piedra de Boñar sea Piedra del Patrimonio Mundial (GHSR)?
– Durante más de una década he realizado numerosas investigaciones en relación a la Piedra de Boñar, y su empleo en la arquitectura de León y su provincia. Los trabajos de investigación realizados en la Real Colegiata de San Isidoro, el Monasterio de San Miguel de Escalada, materializados en dos libros, o el patrimonio arquitectónico del Camino de Santiago, tema este último de mi tesis doctoral, han permitido concienciarme de la importancia de este recurso y sus implicaciones en la arquitectura leonesa. Por ello la Piedra de Boñar podría alcanzar la denominación de GHRS y ser considerada Piedra del Patrimonio Mundial.

– ¿Qué propiedades tiene la piedra de Boñar que hacen de ella un material apto para la construcción?
–La Piedra de Boñar es una caliza dolomitizada de grano fino, de edad Campaniense (Cretácico superior) muy versátil para los trabajos de cantería, tanto como elemento estructural para la obtención de bloques (sillería y mampostería), como para la realización de trabajos de talla (elementos decorativos). Esa versatilidad, unida a sus propiedades petrofísicas hace de ella un buen material para la construcción. Edificios emblemáticos como la Catedral de León, la Real Colegiata de San Isidoro, el Palacio de los Guzmanes, y muchos otros edificios destacados de la ciudad de León en los que se emplea, así lo atestiguan.

– El hecho de que la Piedra de Boñar se haya empleado en edificios fuera de León y de España, ¿es un factor que ayuda a que su candidatura sea admitida como Global Heritage Stone Resource?
– Por supuesto. La relación de la piedra de Boñar con un patrimonio arquitectónico conocido internacionalmente es un aspecto relevante para que la candidatura sea aceptada. Su influencia en la arquitectura tanto civil como religiosa, su comercialización nacional e internacional, con ejemplos de su uso en otras regiones como Cantabria, u otros países como Guinea Ecuatorial (Ayuntamiento de Malabo) o construcciones en Aruba son aspectos a destacar.

– ¿Es significativo para la candidatura que exista una cantera activa de Piedra de Boñar?
– Es relevante. Existen numerosos indicios de que la Piedra de Boñar se ha explotado históricamente en las proximidades de la localidad de Boñar, de ahí su nombre. Desde los años 50 del pasado siglo se ha extraído y comercializado en la cantera Sierra Redonda, actualmente está en activo, motivo por el que nos debemos felicitar, ya que supone mantener vivo un recurso que en el pasado posibilitó el desarrollo arquitectónico de la ciudad de León.

– ¿Es necesaria la Divulgación Científica para que se conozca la calidad de la piedra de Boñar y para su candidatura a Piedra del Patrimonio Mundial?
– Creo que la calidad de la Piedra de Boñar está testada en su empleo en el patrimonio arquitectónico construido. Aunque es inevitable tener elementos deteriorados por el paso del tiempo, debido al elevado estrés que para la piedra supone su exposición a las inclemencias meteorológicas de León, pueden ser fácilmente sustituidos, con garantía de durabilidad, ya que en la cantera Sierra Redonda hay bancos y material de gran calidad. Pienso que es muy importante la Divulgación Científica tanto en centros educativos como en las visitas guiadas por la ciudad de León, para que se difundan únicamente datos correctos sobre la Piedra de Boñar. Además, la publicación de artículos y bibliografía científica asociada al empleo de este recurso es un aspecto positivo para su candidatura a Global Heritage Stone Resource (GHSR)

– ¿Podríamos decir que la Piedra de Boñar es el nexo de unión de gran número de generaciones, que es además uno de los objetivos del proyecto GHSR?
– Sin duda. La construcción de la ciudad de León comienza con la explotación y empleo de los recursos más inmediatos, calizas y calcretas asociadas a los depósitos de edad Mioceno de las riberas de los ríos Porma y Torío. Se trata de rocas que se disgregan con facilidad y con propiedades mecánicas muy deficientes. El descubrimiento de la Piedra de Boñar, y sus características anteriormente mencionadas, coincide con los grandes proyectos de edificaciones de la ciudad que unen a generaciones de leoneses desde hace casi 1000 años, tales como San Isidoro, la Catedral, el Palacio de los Guzmanes o el actual Parador de San Marcos.

– ¿Sería una buena noticia para el desarrollo turístico-científico- cultural de la provincia de León que la piedra de Boñar formara parte de la denominación Global Heritage Stone Resource?
– La designación de GHSR es un reconocimiento científico, y como tal puede tener una repercusión sociocultural. Sin embargo, creo la influencia de la Piedra de Boñar en la cultura y el turismo debe ser promovida por la ciudadanía y las instituciones, valorando su uso, siendo conocedores de su dimensión cuando contemplemos los magníficos edificios en los que se empleó y apoyando su difusión como material de construcción. La piedra de Boñar es una “denominación de origen” de cuya relevancia debemos estar muy concienciados.

– ¿En qué punto se encuentra su propuesta para que la piedra de Boñar pase a formar parte del grupo de rocas con la denominación Global Heritage Resource Stone?
– La propuesta será presentada próximamamente a la Subcommission on Heritage Stone de la International, Union of Geological Sience (IUGS) en la que se plantearán la exposición de motivos, las características y propiedades de este recurso pétreo, su explotación histórica, su incidencia en la construcción de un patrimonio arquitectónico de primer nivel, con ejemplos tan destacados como San Isidoro, obra destacada del románico o la catedral de León ejemplo del gótico, todo el contenido científico asociado (publicaciones, contribuciones a congresos, libros, etc.), y su uso actual, con una dimensión nacional e internacional. Esperemos que la piedra de Boñar tenga en el futuro la designación de GHSR. Independientemente de ello, creo que las leonesas y los leoneses han de estar orgullosos de este recurso que ha hecho posible las filigranas góticas de la catedral o la belleza y perfectas dimensiones de San Isidoro.