martes, 17 de enero de 2017

NOTICIA: Puente de Domingo Flórez celebra con normalidad la hoguera de San Antonio

El Seprona ha estado presente ante la denuncia presentada por un vecino.

Una de las hogueras de San Antonio en Puente. DL -

DL | PONFERRADA
La denuncia de un vecino de Puente de Domingo Flórez contra la celebración de la hoguera de San Antonio en la plaza de siempre, por entender que podía perjudicar a la fachada de un inmueble, ha generado cierto malestar en el pueblo, dado que desde siempre se ha celebrado la fiesta sin ningún problema.

El pasado sábado se disfrutó de la ronda de bodegas, nueve con pinchos diferentes y bebida por la zona de la Barbacana, y se encendió la hoguera. Allí estuvieron efectivos del Seprona, según contaba ayer el alcalde, Julio Arias, para certificar que, en efecto, no hay problema alguno.

Para este lunes por la noche está previsto el encendido de la gran hoguera, con las medidas de seguridad requeridas y protección, con la presencia de camión de bomberos. En esta misma plaza de la hoguera se celebrará la cena de San Antonio y los vecinos se reunirán, como siempre lo han hecho entorno al fuego. «La normalidad es la tónica, con las pertinentes medidas de protección», decía ayer el alcalde para tranquilizar el malestar que pudiera despertar la denuncia presentada.

Al día siguiente, mañana martes 17, tendrá lugar la bendición del fuego y de los animales de compañía por la fiesta de San Antón. Hasta allí llegará la procesión tras la celebración de la misa, como en ediciones anteriores.

NOTICIA: Calçots y botillo en los fogones de Xavi Cuadras

GASTRONOMÍA. El Reguero Moro de Villoria de Órbigo acogió este sábado una nueva edición de su ya popular 'calçotada berciana'.

El restaurante El Reguero Moro, en Villoria, acogió ayer una
 nueva edición de la ‘calçotada berciana’. | DANIEL MARTÍN

Susana Martín | 15/01/2017
La ‘calçotada berciana’ que cada año organiza el cocinero Xavier Cuadras en el restaurante El Reguero Moro de Villoria de Órbigo se ha convertido ya en toda una tradición. Este sábado, los calçots tarraconenses de Valls y el archiconocido botillo berciano se convirtieron en los ingredientes de primer nivel de un hermanamiento gastronómico que en esta ocasión tuvo como mantenedor al periodista vallisoletano Javier Pérez Andrés. 

La Real Cofradía del Botillo del Bierzo y comunicadores de distintas procedencias tampoco quisieron perderse un acontecimiento festivo que cada año es la perfecta excusa para reunirse en torno a una mesa y rendir homenaje a algunos de los manjares más aplaudidos en toda la geografía española. También el ‘sarao’ de Cuadras fue todo un éxito.

NOTICIA: Mil y una batallas a lomos de la BH

La bicicleta, aquellas históricas BH y en la competencia la Orbea, fueron el primer ‘lujo’ que nadie olvida jamás, ni quien tuvo el privilegio de tenerla de niño ni mucho menos quien la tuvo que esperar tiempo, más fiesta aún.


lanuevacronica.com
Toño Morala | 16/01/2017
Los que nunca tuvimos bicicleta propia cuando éramos niños, pues ha sido casi una tragedia; pero de mozos llegó, tarde, pero llegó… lo bien que lo pasábamos con las bicis de los abuelos en los pueblos… y cuando llegaba la primera comunión… juntaban los cuartos los abuelos, tíos y padres… y a por la BH; qué inmensa alegría ver a los chavales con la bici nueva; más de una anécdota hay sobre ese día de la primera comunión y desgraciar el vestido o traje al caerte de ella… y además bronca de la madre por fastidiar el traje que valía para el siguiente hermano, o primo… o el vecino, que todos fuimos vecinos, primos y algunos, también hermanos. Nos pasábamos la ropa de unos a otros, y de los otros a los siguientes; se cuidaba mucho, y si era la de los domingos, para qué contar. Pero la historia hoy va pedaleando a todo meter, bajar las cuestas a cien por hora y hacerte el chulo delante de amigos y niñas, la de castañazos que nos dimos algunos por mirar para donde nadie te había llamado, y además llegabas a casa dolorido y medio sangrando por codos y rodillas, y encima la madre te daba una nalgada por idiota, y luego llegaba el padre, que tenía que arreglar la bici, y no les cuento… que si el manillar torcido, que si la luz o la dinamo desarmada… que si la cadena suelta… en fin, ya saben. Eso se arreglaba todo, y otra vez a por la siguiente.
¡Cuántas veces la bici nueva destrozó el traje de primera comunión, la impaciencia!
En una ocasión, aquí en el pueblo… pues que era verano, y nos acercábamos al caño y lavaderos todo a la vez, que estaba casi a ras de suelo, y el listo de turno iba con la BH a toda pastilla, se soltaba de piernas y manos, y sí, efectivamente, cayó a los lavaderos ante la risa de todos los presentes… llegó su abuela corriendo y con la voz atronadora, y él todo chulo, le dijo que le dejara el jabón de lavar y que aprovechaba y se bañaba de paso. Imagino después la bronca de la madre que estaba en la era con la limpiadora manual para aventar la mies. En verano no pasa nada. En otra ocasión, íbamos tres en la bicicleta, uno en el portabultos de pie, otro en el sillín, y el otro en las palomillas de pie en la rueda delantera; aquello… no acabamos en el hospital porque quedaba lejos; no había mercromina en todo el pueblo para tanta magulladura… cuatro días sin poder hablar; nariz y mandíbula muy tocados, y las manos, arrasadas, y todo por culpa de la BH de las narices… bueno, por culpa de la BH no; por culpa de aquellos dos que eran como…

Imagino que les llegue a la memoria un buen montón de sonrisas y de recuerdos por el estilo; algunos estamos vivos de milagro. La de andanzas peligrosas en las famosas bicicletas. Además era muy fácil el arreglarlas; alguien con un poco de maña y aquellas latas de parches, como también la aceitera de la Singer… pues iba todo como la seda. Los paisanos y paisanas la utilizaban para todo, que si ir a la huerta, a los puntos de venta de los ambulantes, para apañar para los conejos y gallinas, para ir a segar… llevaban las herramientas varias en el portabultos; algunos les ponían una caja de fruta y traían también lo cosechado, la maña que tenían aquellas buenas gentes; se las arreglaban de maravilla con la bici… hasta el cura iba en la BH a decir misa a los pueblos cercanos con mal y buen tiempo, que no había otra cosa. Algún mozo casadero también iba a cortejar a la novia en bici; iba bien vestido, hasta con traje, una pinza para recoger los pantalones para no mancharlos con la cadena y venga a dar pedales, y venga a subir y bajar… a veces iban dos a cortejar por esos pueblos de dios, y no hablemos de las fiestas patronales de los pueblos; a algunos, los amigos se las escondían por las calles cerca de las plazas para darles un buen susto, y otros, con la melopera, no sabían ni dónde la habían dejado; a dormir por alguna cuneta hasta pasar la resaca y a ordeñar o trabajar en el campo. 

La crisis posterior a la Primera Guerra Mundial hizo que los hermanos Beistegui empezasen a construir bicicletas en su fábrica de armas en Éibar. Ésto no sólo cambió la vida de esta familia, también cambió la vida de muchas familias españolas. ¿Quién no ha tenido una BH o ha montado en una? Otra decisión importante de estos hermanos fue su política de patrocinar a grandes corredores; esta decisión hizo que la marca BH estuviese ligada a grandes victorias, no hay mejor escaparate que la competición y ellos lo sabían. Al final todas estas decisiones hicieron que la factoría de Éibar se quedase pequeña y se marcharan a Vitoria, donde todavía residen. Siguen usando las mismas fórmulas que les llevaron al éxito, patrocinando a algunos de los ciclistas más importantes del mundo, tanto en “mountain bike”, como en carretera o triatlón.

Aquel bajar las cuestas "a cien" y hacerte el chulo delante de los amigos y las chicas
En 1909 en Éibar (Guipúzcoa), los hermanos Domingo, Juan y Cosme, deciden cambiar el rumbo de su taller familiar. En sus inicios destacó por la fabricación de pistolas tipo «Máuser», que el propio Cosme vendió en Europa y América, especialmente durante la I Guerra Mundial. Luego la actividad se orientó con preferencia, debido a la crisis armera, hacia la fabricación de bicicletas en el año 1929, llegando a constituirse como una marca legendaria. En el año 1955, Beistegui Hnos. empezó a fabricar motocicletas hasta 1962. Fabricó en sus fábricas primero de Éibar y luego de Vitoria ciclomotores de 48 c/c con motor francés Mistral. Aparte de estas, BH también fabricó bicicletas preparadas para incorporar motores «Mosquito» (motores patente Garelli de dos tiempos) o «Cucciolo», Cachorro en italiano (motores patente Ducati de cuatro tiempos).

Una pequeña cronología de esta marca española que tantas familias utilizaron. Otras muchas empresas de la cuenca del Deva, luego se reconvirtieron en fabricantes de bicicletas, como Orbea y GAC. Como el resto de los fabricantes eibarreses, BH participó activamente en el patrocinio de actividades ciclistas, que tenían para dar a conocer sus productos y el abrir mercados. En 1935 el belga Gustave Deloor, del equipo BH, logra la victoria absoluta en la primera edición de la vuelta a España. También ganaría el año siguiente. En total, los equipos patrocinados por BH han ganado la Vuelta siete veces. En 1959 BH se traslada a una nueva fábrica, a las afueras de Vitoria, iniciando una etapa en la que se convertiría en el líder español en la fabricación de bicicletas. A lo largo de su historia, BH ha conseguido siete Vueltas a España, la última de ellas en 1986 de la mano de Álvaro Pino, imponiéndose a grandes figuras del ciclismo como Laurant Fignon o Pedro Delgado. En esa edición, el equipo Zor-BH, también se alzó con la clasificación por equipos. Otro de sus históricos triunfos lo obtuvo Fede Etxabe en 1987 al lograr la victoria de etapa en el Tour de Francia en el mítico Alpe d’Huez, siendo el primer español en inscribir su nombre en una de sus más de veinte curvas.

La bicicleta es mucho más que un medio de transporte o una herramienta para competir. Ningún otro aparato como este genera vínculos tan íntimos entre ella y quien la conduce. El ciclista aprende a pedalear al ritmo de su bici y adapta sus movimientos a su configuración. También es, por lo general, quien realiza el mantenimiento básico y hasta termina sintiendo que es una extensión de su propio cuerpo. Desde el punto de vista social y cultural, la bicicleta representa una filosofía de vida. Se trata de una respuesta humanística y responsable a la contaminación del ambiente, la congestión en las ciudades y los altos costos del transporte. La bicicleta, ese caballito de acero repleto de historia, tiene también sus curiosidades y sus anécdotas. Estas son algunas de las más importantes. El primer boceto de una bicicleta que se conoce, fue elaborado por Leonardo Da Vinci en el siglo XV. Se conserva en el llamado “Codex Atlanticus”, en la Biblioteca Ambrosiana de Milán. El aparato ideado por Leonardo tenía transmisión, cadena y pedales, pero nunca lo construyó. El antecedente directo de la bicicleta fue construido por un alemán de nombre Karl Dreis, en 1816. Su diseño no tenía pedales, ni frenos, ni cadenas, pero sí contaba con ruedas, sillín, manillar y un sistema de dirección. Al aparato se le dio el nombre de “laufmaschine” o “máquina de correr”. El invento no tuvo mayor eco en un principio. El inventor de los pedales fue el escocés Kirkpatrick Macmillan, en 1839. Permitía impulsar los pies hacia abajo y hacia adelante, de manera similar a como avanzaba un tren. Al principio, las ruedas de la bicicleta se elaboraban en madera. Fue hasta 1845 cuando otro escocés, Robert William Thompson, las reemplazó por llantas inflables de goma. Pocos le dieron importancia en aquel momento. Thomas Stevens fue el primero en dar una vuelta al mundo en bicicleta, en 1884. Y de esta manera nos despedimos hoy recordándoles que si tienen alguna bicicleta legendaria y clásica BH, repárenla y volverán a los inicios infantiles tan bonitos y cargados de nostalgia… y así homenajean a la mítica marca.

NOTICIA: Estampas de la ‘lluita lleonesa’

El Centre Excursionista de Catalunya, una entidad de gran implantación en aquella tierra, fundada en 1876, descubre en su ingente archivo fotográfico una serie de excepcionales imágenes del valle de Valdeón en los años treinta, obra de Albert Oliveras.

Corro de lucha leonesa en Valdeón en el año 1939, una de las fotografías
 tomadas en el valle por Albert Oliveras i Folch.
ARCHIVO FOTOGRÁFICO DEL CENTRE EXCURSIONISTA DE CATALUNYA -

E. GANCEDO | LEÓN

«Mira, això és la lluita lleonesa» («mira, eso es la lucha leonesa»), pudo decir a sus compañeros, quizá, el empresario, montañero y fotógrafo catalán Albert Oliveras i Folch en una soleada jornada del año 1939, durante la expedición que había emprendido a través de los paisajes, las cumbres y las costumbres de Picos de Europa. Un periplo durante el cual tomó numerosas imágenes entre las que destacan algunas muy bellas —y de gran valor etnográfico—, del valle de Valdeón: le debió llamar poderosamente la atención, en especial, los corros de aluches, deporte autóctono del que dejó estampas tan icónicas y espectaculares como la que encabeza esta página. Unas escenas inéditas en el viejo reino dado que las atesora el Archivo Fotográfico del Centre Excursionista de Catalunya, veterana entidad, de enorme arraigo y presencia pública allá, fundada en 1876. Surgió —de forma pionera en España— a imagen y semejanza de otras asociaciones europeas que promovían una nueva relación con el paisaje, vivida y paseada, y su fondo asciende a 750.000 imágenes, uno de los más importantes del país. Ahora una parte de ellas, del orden de 125.000, puede consultarse on line a través del gran repositorio Memoria Digital de Catalunya, de ahí que acaben de salir a la luz algunas de estas antiguas fotos valdeonesas junto a otras de Riaño, la capital y otros espacios leoneses. Todas de relevancia para instituciones y sociedad en general, máxime en una tierra cuyas labores de recogida, análisis y difusión de imágenes relacionadas con su patrimonio histórico se encuentran a años luz de lo practicado en Cataluña —las fotos históricas de lucha leonesa, por ejemplo, no son en modo alguno frecuentes ni están bien estudiadas—.

«Aunque nacido en Montevideo en 1899, Albert Oliveras era un ejemplo perfecto de esa burguesía catalana acomodada, culta, amante de los viajes y con posibilidad de hacerlos —explica, desde el Centre Excursionista, el responsable de su archivo fotográfico, Berenguer Vidal—. Era técnico textil y también se dedicó al comercio, pero sus grandes pasiones eran la escalada y la fotografía. Fue socio del CEC desde 1923 y su fondo de imágenes aquí depositado, de casi 80.000 negativos, contiene imágenes de ascensiones y grandes travesías por los Pirineos y los Alpes, entre muchos otros lugares». De su periplo por Picos de Europa se sabe poco, aunque puede deducirse que fue amplio, dado que en la misma serie aparecen fotos de Espinama (Cantabria) y Poncebos (Asturias).

La iglesia de Santa Eulalia con madreñas en el atrio, rincones del río Cares, hórreos, la antigua Posada Pasiego, retratos de paisanos con sus carros, aperos e indumentarias, vistas de Caín, el puerto del Pontón o Riaño con una casa de horcón en primer término, techada de cuelmos de paja, y especialmente escenas de alta montaña (el macizo del Friero, la torre Llambrión, el Collado Jermoso, alpinistas ascendiendo con ayuda de caballerías y guías locales...) conforman buena parte de los temas de esta sugestiva serie.

«Si bien, en origen, la premisa geográfica principal del CEC era Cataluña, los intereses geográficos de sus socios han venido siendo mucho más amplios, y por eso contamos con conjuntos muy importantes de fotos de toda España, Europa y el mundo en general», advierte Berenguer Vidal desde un archivo que ha cedido algunas de sus imágenes leonesas para este reportaje.

«La diversidad de autores, más de 150, aporta un amplio abanico temático: montaña, excursionismo, reproducción del patrimonio artístico, arquitectura, deporte, ingeniería, etnografía, vida cotidiana y vida política y social», prosigue, recordando que fue Geroni Martorell quien, en 1909, «impulsó la creación de un gran archivo visual con el objetivo de inventariar el patrimonio artístico-cultural de Cataluña». Así, desde el último cuarto del siglo XIX, «la fotografía ha estado presente en el CEC como instrumento de difusión de conocimiento, tanto con imágenes preparadas para ser proyectadas para ilustrar conferencias como para ilustrar gráficamente el boletín de la entidad», prosigue.

Otro rasgo distintivo de la labor del centro es su exhaustiva, caso exquisita labor de documentación de cada imagen. En la que aquí reproducimos en mayor tamaño se lee, junto a otros detalles técnicos del negativo: «Rotllana de públic en un camp al fons d’una vall mirant una competició de lluita lleonesa (la denominación catalana es casi coincidente con la del leonés occidental) o ‘aluches’, amb un arbre en primer terme», o sea, «corro de público en un campo al fondo de un valle mirando una competición de lucha leonesa, con un árbol en primer término».





De arriba abajo, aluches en Posada, dos tiendas junto al refugio de Collado Jermoso, espectadores de un corro de lucha y casas de Riaño (una, techada de cuelmos). ARCHIVO FOTOGRÁFICO DEL CENTRE EXCURSIONISTA DE CATALUNYA

NOTICIA: Cuando en Rioseco había peleas de toros

Joaquín Alonso reúne la etnografía de este municipio bañado por el Luna Destaca la importancia de la feria de San Mateo.

Un detalles de la arquitectura tradicional del municipio.
IMAGEN MAS -

E. GANCEDO | LEÓN
diariodeleon.es
Lo que más llamó la atención del veterano etnógrafo leonés Joaquín Alonso mientras reunía, ordenaba y analizaba para este libro los ritos y tradiciones del municipio de Rioseco de Tapia fue la tremenda importancia de la feria «de San Mateo y San Mateínes», que todos los años se celebraba el 21 de septiembre en Tapia. «Acudía gente no sólo de la zona, de comarcas leonesas colindantes y de Asturias y Galicia, también de Zamora y Salamanca, generando muy abundantes compras y ventas, sobre todo de lechones y cerdos de ceba en un mercado en el que no faltaban tómbolas, puestos de navajas, de melones y hortalizas, y de escabeche. La sensación de fiesta era total, sin faltar comida, juego de bolos y baile. Sólo las viudas y los enfermos se quedaban en casa».

Alonso, autor de otras obras de referencia para el estudio de la etnografía regional, como Alfarería tradicional en la provincia de León, La casa con cubierta de paja o Arquitectura tradicional de Omaña, explicó que la obra Rioseco de Tapia. Etnografía de un municipio leonés, fue un proyecto que partió de la alcaldesa, María Trinidad García Arias, y en el que lleva trabajando desde antes de 2010. «Quise que el libro tratase sobre la vida tradicional del municipio entre los años finales del siglo XIX y las décadas de los sesenta y setenta del siglo XX», comenta Joaquín Alonso, por lo que, además de realizar encuestas personales, buceó en el Archivo Histórico de León (protocolos notariales y catastro) y en el Gobierno Civil, así como en boletines oficiales, libros de las cuentas de fábrica, diccionarios geográfico-estadísticos y bibliografía general.

«El siguiente paso fue reunirme con los vecinos de cada pueblo, tarea que me facilitó Manuel Díez Álvarez, alguacil del ayuntamiento en aquellas fechas, y a quien siempre estaré agradecido por su seriedad y entrega —amplía el investigador—. Las reuniones se planteaban con varios vecinos al mismo tiempo, lo cual supuso la posibilidad de contrastar lo que se decía. Lo cierto es que tuve unos informantes extraordinarios, algunos de los cuales ya no están entre nosotros». En cuanto a los interesantes cantares incluido en el texto, «en su mayoría me los proporcionó Pilar Lombó, de Espinosa —especificó—. Otros se debieron a Dolores Labrador, Guadalupe Menéndez y Guadalupe Ramos, las tres de Rioseco. De los que fue posible, Héctor Luis Suárez hizo la transcripción musical». El libro, que ha salido en edición no venal y cuya distribución corre a cargo del Ayuntamiento de Rioseco, incluye costumbres tan destacables, a juicio de Alonso, «como la función o Auto de Reyes de Espinosa de la Ribera, que se volvió a poner en escena el 6 de enero de 2001 por el empeño de Pilar Lombó. Poco después ella publicaría por su cuenta la letra del manuscrito, cuyo folleto, al parecer, llegó en su día al pueblo desde Montejos del Camino». «También considero una singularidad —aporta el autor— las luchas de toros que de vez en cuando se celebraban en Rioseco, con el beneplácito, naturalmente, de sus dueños. Recordemos que es algo que fue también habitual en la ribera del Esla».

A Joaquín Alonso le parecen asimismo muy interesantes «tanto el vocabulario como los reglamentos de las distintas Comunidades de Regantes y los estatutos de las cofradías de Ánimas de Rioseco y de Nuestra Señora de Camposagrado (los únicos que se conservan). Incorporarlos al libro supone facilitar datos para estudios posteriores y, al tiempo, favorecer su preservación. Por otro lado, es curioso que no se conserven las Ordenanzas de Concejo, algo que he lamentado porque son fundamentales para conocer y comprender la vida de un lugar».

TALLER INVERNAL: “LA PIANOLA. Enróllate y toca”

Actividad gratuita previa inscripción en el Museo Etnográfico Provincial de León.
Teléfono: 987 311 923. Mayores de 12 años.

Sábado, 21 de enero. Taller: de 17:00 h.  a 19:00 h.
Sábado, 18 de febrero. Taller: 17:00 h. a 19:00 h.

Patio Espacio Peregrino. Planta Baja. Museo Etnográfico Provincial de León
Mansilla de las Mulas.  


El Museo Etnográfico Provincial de León de la Diputación de León, comienza el desarrollo de un nuevo Programa de actividad, con un claro deseo de continuidad a partir del Seminario Didáctico de la pianola que tuvo lugar el pasado 18 de junio, para introducir de manera activa a jóvenes y adultos en el uso musical del Museo, y en este caso a través de un instrumento musical muy especial, La Pianola.

El Museo con programas musicales  como éste le toma el pulso a la tradición musical culta española y europea, pero desde el formato de Escenario Abierto, para que todos los que se apunten, “se enrollen y toquen”(los rollos de pianola),  puedan sentirse intérpretes musicales o aquellos que tengan formación o virtud al piano tengan la posibilidad de expresión artística hacia el gran o pequeño público que quiera asistir gratuitamente.

Es a través de uno de los objetos más apreciados, La Pianola o piano mecánico, que fruto de un depósito llegara al Museo, haya sido restaurada y afinada, y fuera presentada el Día de los Museos de 2015, ahora junto a la colección de más de 800 rollos de pianola tanto de Música Clásica, Ópera, Zarzuela y Música Española puedan ponerse en uso musical para todos aquellos que con más de 12 años quieran recoger el reto de convertirse en Pianolistas por un Día, brindándoles el Escenario y Público del Patio Espacio Peregrino del Museo.


Así pues les invitamos a conocer el ingenio de la pianola, a ser pianolista por un día. A descubrir una forma diferente de interpretar música. Con un solo movimiento de pedal será capaz de interpretar música clásica, valses, zarzuela, tangos etc. La música irá surgiendo como por arte de magia, será una manera diferente de pasar la tarde del sábado que nos transportará a las épocas cuando la música solamente sonaba en grandes salones de casas magníficas hasta la aparición del gramófono cuando la música ya llegó a todas las clases sociales.

viernes, 13 de enero de 2017

NOTICIA: Procesión y bendición de los animales en la fiesta de san Antón


diariodeleon.es
Los vecinos de Paradilla de la Sobarriba celebran el domingo la festividad de san Antón, con una misa a las 13.00 horas animada por el grupo Acedera y la posterior procesión por las calles de la localidad. Al término del recorrido, se realizará la tradicional bendición de los animales y el reparto de los panecillos de San Antón. | dl

San Antonio Abad. MEPL