miércoles, 11 de julio de 2012

NOTICIA: El verano llega a los pueblos.

La Diputación presenta su programación estival para animar el ambiente en los pequeños municipios hasta septiembre.

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ana e. méndez | león 11/07/2012
La presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, presentó ayer la iniciativa Veranos Culturales. Este proyecto consiste en el despliegue de un amplio programa de actividades culturales, actuaciones y talleres que se desarrollarán desde julio hasta septiembre.
Una actividad en Manzaneda, en una imagen de archivo.
   NORBERTO
La iniciativa tiene tres objetivos fundamentales, el primero de ellos, descentralizar la cultura y abogar por su difusión a lo largo de toda la provincia leonesa, el segundo, fomentar con ello el turismo, y por último, generar riqueza en la comarca. Para ello, la programación cuenta con un presupuesto de 260.000 euros que se verán traducidos en 700 talleres y actuaciones de los que podrán disfrutar más de 100.000 leoneses. Durante los últimos años, se ha otorgado un presupuesto de 1.250.000 euros a estas actividades, que han llegado a toda la provincia.
Además, muchos de los actos que se desarrollarán en el programa de este año incluyen iniciativas a partir de las que se pretende que los leoneses participen de forma activa en las distintas conmemoraciones que se llevarán a cabo, como el bicentenario de la Constitución de Cádiz, el veinticinco aniversario de la muerte del compositor Ángel Barja, el cincuenta aniversario del fallecimiento de Leopoldo Panero, y el centenario del nacimiento del escritor villafranquino Ramón Carnicer. En concreto, el homenaje a este último lleva por título «Recordando a Carnicer», se celebrará el 21 de julio en el Monasterio de Santa María de Carracedo, y a él acudirán Amancio Prada y Cristóbal Halfter, entre otros.
Música de estilos muy diversos, danzas populares, espectáculos circenses, magia, teatro de calle y demás actividades llegarán a los pueblos de la provincia de la mano de este proyecto. En total, está prevista una programación en la que aparece una selección de grupos de todas estas modalidades, en su mayoría leoneses, en la que tendrán cabida 175 actuaciones de 46 artistas o compañías.
Entre los grupos que actuarán se encuentran La Braña, Plaza Mayor, Tista y Sara, Xeitu, Jean Philippe, Crispín d’Olot, Jorge Prieto, Nono, Raúlez, Arpegio, la Orquesta Leonesa de Acordeones, Danzas de la Maragatería, Abesedo, el Ballet Carmen Amaya, el Dúo Valladares, Malvasís, y Tornadera.

NOTICIA: El grupo tradicional Xeitu representará a León en la 49 edición de la Europeade

dl | león 11/07/2012

diariodeleon.es/noticias/cultura/el-grupo-tradicional-xeitu-
Foto de familia del grupo leonés Xeitu. dl
Una vez más, el colectivo de cultura tradicional leones Xeitu será el encargado de representar a la provincia de León en la 49 edición de la Europeade, que tendrá lugar del 11 al 15 de julio en Italia. En esta edición participan once grupos de toda Europa. La Europeade es un festival cultural europeo, fundamentalmente musical, que se celebra en una ciudad de un país diferente cada año desde 1964. Es un encuentro de varios miles de europeos que, durante cinco días, se unen para expresar esa convicción de fraternidad entre los pueblos del continente europeo, basada en la idea de la «unidad en la diversidad», a través de las artes y tradiciones populares de su región. La ciudad italiana de Padova será la encargada esta edición de acoger a los diferentes grupos. El colectivo Xeitu llevará después una muestra de los bailes y la música tradicional de León a diversas zonas italianas.

sábado, 7 de julio de 2012

NOTICIA: El dúo Tista y Sara canta a las tierras del Teleno

Tista y Sara acaban de publicar un precioso libro-disco
 que se presenta hoy en el coliseo bañezano. J.A.
Pedro J. Abajo / La Bañeza
Catorce canciones y un ‘bonus track’ dedicado a La Bañeza componen el último trabajo del dúo Tista y Sara que acaba de salir a la luz con un formato novedoso y muy cuidado que cuenta con las aportaciones literarias de varios autores.
Se trata de un libro-disco que, bajo el título ‘Cánticos a las tierras del Teleno’, tendrá hoy su puesta de largo con un concierto en el coliseo bañezano en el que intervendrán varios de los autores que han escrito las letras musicalizadas por Tista Rubio y Sara Santos.
‘Cánticos a las tierras del Teleno’ está dedicado a los padres de los artistas bañezanos, pero también a sus hijos, Diana y Juan, que también forman parte de este proyecto fonográfico con sus aportaciones porque comparten, precisamente, con ellos ese amor por la música y por su tierra.
Prologado por Rogelio Blanco, se refiere a las voces “recias y aterciopeladas” de Tista y Sara como sonidos “logrados entre tapiales y praderas, al filo del atardecer y entre ráfagas de recuerdos” para conseguir “ahuyentar al olvido”.
Adolfo Alonso Ares, Antonio Colinas, Antonio Santos, Domingo del Prado, Felipe Pérez Pollán, Jerónimo Martínez, José Antonio Martínez Reñones, José Luis Puerto, Luis P. Carnicero, Marifé Santiago, Miguel Ángel González, Pedro Rubio, Pedro Trapiello y el propio Tista Rubio son los autores de los textos que dan sentido literario a las páginas del libro que precede al disco donde Tista y Sara ponen voz a esos temas.
La Cabrera, la Valdería, la Maragatería, La Bañeza... tierrasque atesoran miles de leyendas, historias, olvidos y recuerdos y un futuro esperanzador dibujado por este proyecto que ve la luz gracias a la asociación Montañas del Teleno.

Actividad en MEPL "Leyenda de Pastores".

lacronicadeleon.es/2012/07/06/vivir/el-duo-tista-y-sara-canta-a-las-tierras-del-teleno

viernes, 29 de junio de 2012

COLABORACIÓN: LOS PALOMARES EN EL SUR DE LEÓN


Palomar del Molino de los Curas
 en Mansilla de las Mulas
Fotos y documentación Irma Basarte.
Texto: Irma Basarte, Toño Morala.

      En el suave arrullar de la noche, entre el ulular del búho, las palomas duermen tranquilas en la gran casa del palomar. Una construcción de origen popular y alejado de los berrinches del viento sobre los  árboles en otoño y cerca del agua para el baño matutino. Una destreza de la arquitectura de la supervivencia encima de una tierra de barro y guijarros sobre la que el ser humano ha tenido que doblegarse y pacientemente mimetizarse en el sano oficio de la vida. En el sur de León, entre otros patrimonios, se construyeron  palomares de diversas formas  y tamaños, pero todos al servicio del hambre en tiempos no  muy lejanos, y que las familias más pudientes construían para ayudar al sustento. Cabe también comentar lo terrible de las enfermedades en la posguerra y de entre ellas la tuberculosis, que hizo estragos en las poblaciones más humildes; los palomares y la cría de pichones palió en buena manera el hambre y parte de las enfermedades de la miseria. Entre  secanos y barbechos, oteros de fraguados ocres, alejados unos de los otros, los palomares vigilan a los horizontes. De barro, adobe o tapial en los muros, teja y madera son los materiales básicos empleados en los palomares que dibujan formas distintas según la planta sea circular, cuadrada, rectangular o poligonal. En las paredes interiores anidan las palomas y el acceso sólo es posible a  través de pequeñas aberturas situadas en el tejado; troneras de diversos tipos engalanan las entradas a los palomares. Una puerta apenas permite la entrada de personas, para dejar alimento, agua, recolectar los pichones y retirar la palomina que se destina al abono de los campos. 
Palomar de Valderas
Lo primero que se tenía en cuenta a la hora de levantar un palomar era su situación, fuera o dentro del poblado, pero siempre orientado al mediodía para que el sol diera de lleno, algo al parecer imprescindible para las palomas. Con los huecos de paso para la entrada y salida de palomas; siempre protegidas de los vientos del norte y cuyo tamaño impida el acceso al interior de las aves rapaces, sobre todo del milano. Una vez más, el azar, un alia­do pocas veces ausente de las mejores creaciones populares, o tal vez esa grandeza inherente a las obras realizadas con sabiduría y humil­dad, hacen posible que allí donde, aparentemente, sólo se pretendió una solución a un problema material, pueden encontrarse valores estéticos de gran sencillez ,pero con una belleza a contemplar. De vez en cuando uno se asoma a la arquitectura de las tracerías, respiraderos de gran belleza y singularidad; esta decoración se concentra en los tapiales o remates de la cumbre, ale­ros y muros guardavientos, con gran variedad de figuras y filigranas. De la palo­mina ya hablaba el hidalgo del Lazarillo de Tormes: «tengo un palomar, que a no estar derribado como está, daría cada año más de doscientos palominos. Y otras cosas que me callo...».
Palomar en Santas Martas
 En el sur de León destacan los palomares de barro,  esa tierra que nuestros antepasados supieron trabajar con agua y paja,  para hacer el tapial y adobe que sirvieron para construir esos maravillosos palomares que han ido llegando a duras penas hasta nuestros días. Estas viejas construcciones  están a punto de extinguirse si no empezamos a valorarlas como es debido, tanto las instituciones como los propios dueños, tienen o tenemos que mentalizarnos que debemos  conservarlos si no queremos que vuelvan a la tierra de donde han salido, puesto que en la actualidad parece que todo lo que huela a pueblo está condenado a desaparecer y no debemos permitirlo, ya que los caminos para ir a nuestros palomares tienen que seguir siendo de tierra y no de asfalto, como se pretende. Cuando paséis cerca de un palomar observarlo con atención, ya que tal vez estéis contemplando los últimos palomares que quedan en pie en nuestra provincia. Salvarlos a todos puede resultar una utopía complicada, pero las utopías se consiguen hacer realidad siempre y cuando se luchen por ellas, pero nunca desde el sofá, desgraciadamente este siglo XXI los hará volver a la tierra si no se toman medidas urgentes. 

miércoles, 20 de junio de 2012

PIEZA DEL MES: JUNIO 2012 PALOMARES DE LEÓN: Colección-Donación Maquetas del Museo. CONFERENCIA: Elaboración del Censo de los Palomares de León.


Artesano: José Antonio Carbajo Pérez (Maquetista).
Investigador: Irma Basarte Díez.

Sábado, 23 de Junio 18,30 h.
Capilla de los Villafañe. Planta Baja. Museo Etnográfico Provincial de León
Mansilla de las Mulas. Actividad Gratuita




El presente mes de Junio coincidiendo con el 25º Festival de Música Española que acogerá el Museo Etnográfico Provincial de León el mismo sábado 23, se presenta de manera previa en el Museo el Programa Pieza del Mes, eligiendo una de las más completas colecciones de maquetas de palomares de León que han sido realizadas y donadas al Museo por el artesano D. José Antonio Carbajo Pérez, especialista en este elemento particular al contar el Centro de Interpretación de Tierra de Campos en Paredes de Nava (Palencia) con una exhibición permanente de más de 250 maquetas de palomares de Castilla y León y del mundo, fruto de su minucioso trabajo.

El artesano, a pesar de residir fuera de la comunidad, fruto de su voluntad particular y de su estrecha ligazón directa familiar a León donde acude regularmente, decidió colaborar con el Museo Etnográfico Provincial realizando una completa serie de palomares tipológicamente representativos de los existentes en León.

Para ello la colaboración entre el artesano con una investigadora incansable y autodidacta como Dña. Irma Basarte Díez, que lleva varios años invirtiendo sus esfuerzos personales con la sola voluntad y pasión por esta arquitectura popular, para incentivar a la suma de todos los esfuerzos posibles en la conservación, promoción, difusión y salvaguarda de este elemento representativo de la cultura popular y es también partícipe del resultado de que llegara al Museo la iniciativa de reproducir estos modelos, mediante 14 ejemplares de los aún hoy existentes, seleccionados en pueblos como Alija del Infantado, Berlanga del Bierzo, Galleguillos de Campos, Izagre,  Joarilla de las Matas, Matanza de los Oteros, Nogales, Robledo de Losada, San Juan de la Mata, Santa María de Carracedo, Santas Martas, Tombrio de Arriba, Valverde Enrique o Villacelama.

En definitiva el Museo pasa a poder ofrecer una representativa colección que permite una aproximación didáctica y tiflológica a este elemento señero del patrimonio etnográfico leonés, y también un auténtico modelo completo comparativo visual y formal de la panoplia de esta arquitectura auxiliar en función de los componentes, formas, tipos y demás que pueden ser mejor explicados en función de sus ecosistemas, medios, comarcas, historias, personas, etc..

Es por ello que en esta ocasión y de manera conjunta, merece la pena que la investigadora Dña. Irma nos presente el proyecto que aún está en fase de realización sobre el Censo de los Palomares de León, que ya en fase avanzada, puede adelantar sus fines, objetivos, métodos, medios así como los demás pormenores que nos acerquen la realidad de esta investigación y de la situación actual de este tipo de arquitectura vernácula, así como también las actividades de recuperación y difusión, que incluso desarrolla con ayuda de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, en las que por otra parte hay que decir, magnífica bloguera y twitera en su blog “La utopía del día a día”, donde además de informar y comentar, opina, discute, participa y suma, con una base de respeto y optimismo digna de encomio en estos días.

domingo, 17 de junio de 2012

NOTICIA: La supervivencia de los bolos maragatos

El club recién creado investiga las variedades del juego popular y a la vez desconocido
M.A. Reinares / Valdespino
Ricardo Fernández de Val de San Lorenzo
 lanzando la bola al modo de ‘la poza’
 en el juego disputado en Valdespino. REINARES
El juego de los bolos maragatos está en peligro de extinción, como el rabel en León o la lengua tlahuica de México. Este patrimonio inmaterial de la Maragatería es una rara variedad que un grupo de hombres y mujeres de la comarca se resiste a que desaparezca. El Club Deportivo de Bolos Maragatos acaba de ver la luz gracias al tesón de un grupo de aficionados que ha logrado organizar el I Campeonato Comarcal.
Nunca antes los maragatos se habían unido para mostrar -más que para disputar- la riqueza de su juego más popular y a la vez más desconocido. El éxito del campeonato está en que los jóvenes de pueblos como Filiel -donde el riesgo de desaparición es más que evidente- se hayan puesto a preguntar a sus mayores cómo se jugaba a los bolos al pie del Teleno, para participar en la próxima edición, porque en ningún pueblo se juega igual, existen tantas variedades como poblaciones en Maragatería.
Esta inmensa herencia de una seña de identidad cuyo origen se pierde en la memoria de los mayores, está hoy depositada en el club presidido por Javier Gallego, de Val de San Lorenzo, y por Amando Alonso, de Murias de Rechivaldo. La asociación nació el pasado mes de septiembre y hoy cuenta con un ‘medio ciento’ de socios dispuestos a pelear por la supervivencia de los bolos.

Lucha contra el tiempo. Si en la próxima década los maragatos no dejan documentadas las múltiples referencias de este deporte autóctono, su pérdida se llevará consigo un habla: abudrillar, aguzadera, cuatra, gata (o jata), inturcia, puchaca, reslai... Conscientes de la responsabilidad que tienen en sus manos, los miembros del club allá donde va a disputar recogen documentación o graban en sus memorias las modalidades. De todo este trabajo de investigación saldrá un libro que recoja todas las variedades posibles.
El campeonato comenzó el sábado pasado en Valdespino de Somoza. Allí la familia de Nito Ares ha logrado formar un equipo. En este pueblo como en todos, aunque se hayan despoblado, la ‘piedra’ de los bolos hoy preside la plaza (en Prada de la Sierra todavía la encontramos al lado de la fuente romana). En Valdespino, Antonio Pacios ha sido el encargado de recopilar el reglamento acudiendo a las fuentes orales del pueblo como Antolín Seco, Manuel de Arriba, Miguel García Bolaños y Emiliano Ares. Su propósito con este trabajo de campo realizado en el año 2000 lo tenía muy claro, “que las ramas de nuestro tronco que se hayan ido o nacido por el mundo entero, si así lo desean, no arranquen sus raíces de la tierra porque les servirá de referencia, de terreno en el que fijarlas, de caldo de cultivo de sus sentimientos y de sus relaciones, y porque necesitamos un trozo pequeño de tierra que no dé calor y fuerzas”, resume Antonio Pacios en la introducción del Reglamento del Juego de Bolos en Valdespino de Somoza.
Otros trabajos de campo. En Val de San Lorenzo, el recopilador de la modalidad fue Guillermo Lozano Rodríguez. En un pequeño libro de 1985 recogió todos los detalles: el campo de juego dividido en dos zonas, la de lanzamiento y la de tanteo; el material: la piedra, los bolos, las cuatras y las bolas que nunca son esféricas o semiesféricas, sino que tienen la forma de un ladrillo; el modo de tanteo y los distintos detiradas, desde las pozas, la real por más, la caro, entre otras.
Las referencias bibliográficas sobre los bolos maragatos son muy escasas. En 1988 el Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías editó el premio de investigación sobre el tema realizado por Natividad Cordero Monroy y J. Carlos Pérez Magaz.
Ricardo Fernández en el Museo Etnográfico Provincial de León.
Actividad: "Pieza del Mes" agosto 2011


NOTICIA: Un crespón negro en el rabel

Murió ‘Nato’, de Boca de Huérgano, el último rabelista tradicional de León . Enlace entre los antiguos cultivadores de este instrumento y los jóvenes intérpretes, Fortunato Rodríguez cantaba y tocaba con el rabel titos, jotas, canciones pícaras... que son ahora memoria y legado.

e. gancedo | león 17/06/2012 

Fortunato Rodríguez, ‘Nato’, con su inseparable rabel
   Son del cordel
«San Xuan, San Xuan, San Xuan y la Madalena/ fueron juntos a melones/ y en el medio’l melonar/ San Xuan perdió los calzones...». Esta era una de las muchas canciones picarescas y divertivas que sabía y cantaba ‘Nato’, el músico montañés cuya muerte ha entristecido a los rabelistas de nueva hornada, a los jóvenes practicantes de un antiquísimo instrumento que desde hace unas décadas ha experimentado un curioso y esperanzador renacer en León.
Y precisamente el último eslabón de la tradición leonesa del rabel —esa que gozó de gran vitalidad sobre todo en la Montaña de Riaño, aunque hay referencias históricas de su uso en otras comarcas— era Fortunato Rodríguez, ‘Nato’, nacido en La Puerta pero que marchó a vivir a Boca de Huérgano, a ‘la villa’, cuando su pueblo quedó bajo las aguas del pantano. ‘Nato’ era un hombre muy afable y un gran conversador, y la afición le venía de su padre, rabelista que había aprendido a tocarlo cuando iba en el carro y cuidando las vacas, y por la noche en el escaño, dale que dale hasta que sacaba las canciones. «Oímos hablar de él en Las Salas y fuimos a verle. A su lado aprendimos muchas cosas, su técnica no era extraordinaria pero sí lo eran sus temas, jotas y canciones pícaras y festivas, algunas de ellas creaciones propias que hablaban de éste o aquel vecino del pueblo, como la que se refiere a uno que le decían Madrugo», cuenta Luis Santos, rabelista del grupo folk Son del Cordel y quien ha popularizado algunas de las canciones de ‘Nato’.
Los titos Este mandilín que me diste ayer, el romance de La loba parda, pero también La ronda va por la calle, El rabel está enojado, A la mar se van los ríos, Las ovejuelas, Teresina, Teresina y muchas otras cantaba este montañés, en ocasiones acompañado por su tía Modesta a la pandereta. La matanza del gocho, los días de fiesta y las hilas nocturnas eran ocasiones muy propicias para que Nato sacase su instrumento. «Era muy mañoso, hasta se hizo un rabel de madera de chopo, muy original», recuerda su pariente Leoncio, quien también informa cómo el rabelista había trabajado de joven en la Pegaso y después había vuelto a su valle natal, aunque de última vivía con una hija en Madrid. «Su mujer era de Riaño y aquí trabajaba un poco en lo que salía, por ejemplo en la fábrica de madreñas que había en el pueblo antaño», indica Leoncio. «Era muy habilidoso y se le daba todo, además, como habían quedado huérfanos y él era el mayor, pues tuvo que hacerse cargo de la familia muy pronto», añade. Vendía truchas por los pueblos, trabajaba la madera... y contaba muchas veces con pena que su padre había vendido su viejo rabel «por cinco duros».
El pasado mes de septiembre se celebró en ‘la villa’ un concierto a cargo de José Francisco Fernández Juárez, uno de los jóvenes rabelistas que con más entusiasmo han retomado esta tradición musical, y tocó ‘Nato’, y hubo mucha fiesta. «Y pensar que esa vez fue la última que lo vi... me acuerdo que le dije que se cuidara, porque hacía un año le había dado un infarto y habían tenido que llevarlo al hospital en helicóptero», cuenta Leoncio, quien ahora planea organizar un homenaje musical, con gran variedad de intérpretes, para que rindan tributo al viejo y querido ‘Nato’, un hombre alegre que llevó la alegría a los suyos.