viernes, 30 de junio de 2017

NOTICIA: Trillos: los trineos del estío

Las trillas, aquellas de los tiempos anteriores a su mecanización, eran otra dura faena del campo que, sin embargo, nos llega envuelta en imágenes cargadas de buena energía, aquellas que convertían a los trillos en los "trineos del estío".


Toño Morala | 26/06/2017
En algunos lugares ya han comenzado los trabajos de la mies; hoy en día, casi todo se cosecha con grandes y rápidascosechadoras mecánicas; pero antiguamente,- y no hablo de siglos, ni mucho menos, pongamos unos treinta o cuarenta años atrás-, en algunas comarcas, estos trabajos de la mies se hicieron como desde hace siglos, hasta la llegada de la maquinaria agrícola a motor, e incluso se combinaban ambas. Era muy normal ver por nuestros pueblos a algún tractor sin cabina, que además de acarrear las gavillas desde las tierras y descargar en la era, pues iban a por otra carga… mientras otro familiar, trillaba con tiro de mulas generalmente; de esa manera se adelantaba mucho; luego cuando el tractor estaba sin trabajo, pues se le enganchaba el trillo y trillaban con él… las mulas a descansar y darles buena ración de pienso casero y agua, que al día siguiente vuelta a empezar hasta acabar aquellas labores tan trabajosas y con tanto calor. Muchos recordarán el olor tan inmenso de la mies en la era, aquellas montañas de grano a los ojos de un niño, y a los pardales y otros pájaros dándose un banquete de aúpa. Aquí la nostalgia se pierde por el duro trabajo; pocos quedarán que les haya gustado segar a hoz o guadaña, luego con aquella máquina segadora tirada por mulas, hacer morenas, cargar los carros con la purridera, descargar en la era,trillar, aventar y limpiar, recoger la paja y descargarla por el boquerón del pajar, pisarla respirando polvo a mansalva… las pesadas quilmas de grano para guardar en las paneras… Y todos estos trabajos requerían una serie de herramientas y aperos que ayudaban, y mucho. Y uno de aquellos aperos maravillosos, fue el trillo; qué gran invento para separar el grano de la paja y no romper el grano; tela tiene la cosa y, además molía la paja para el ganado y para otras múltiples aplicaciones.

Hay comarcas de nuestra provincia donde no se usó el trillo para trillar, lo hacían con mayales, mangos o palos de madera unidos por correajes de cuero o cadena, uno más largo… y con ellos se golpeaba la parva hasta separar el grano de la paja, pero eso sí, la paja quedaba casi entera. También había trillos de rodillos y de cuchillas metálicas, pero los de lascas de piedra, eran los más comunes por estas tierras… 

Y escribiendo sobre las lascas de pedernal, sílex; aquellas piedrecitas que hacían de cuchilla para trillar en buenas condiciones, y que muchos trilleros que venían de Cantalejo (Segovia) y otros lugares, recorrían pueblos y villas, en época de primavera. Venían en carros con diverso material y herramientas para arreglar trillos y cambiar las lascas desgastadas- empedrado-; menudo oficio ambulante variopinto y necesario, y sacando lascas a golpe de piqueta y sabiduría. Las herramientas utilizadas por estas buenas gentes se las fabricaban ellos mismos; de las cuales las más destacadas son las siguientes: sierra de carpintero, barrena, martillo (de orejas o de bolas), escofina, serrucho, garlopa, juntera, moldura, formón, escoplo, mazo y cepillo (curvo o recto), además de la azuela, el berbiquí, las barrenas, las llaves-tuerca, el compás de hierro, las escuadras (por un lado escuadra y por el otro falsa escuadra) las cárceles (especie de bancos para sujetar las tablas y provistos de dos orificios destinados a encajar una estaca si el trillo era más estrecho; de esta manera no se movía ni se utiliza el otro espacio). Para empedrar los trillos, los briqueros se servían de un sistema de talla que recuerda mucho a las maneras prehistóricas de fabricar herramientas, únicamente se diferencian en la utilización de martillos metálicos en lugar de percutores de piedra, madera o asta. La materia prima preferida por estos artesanos es el sílex blanquecino que importaban de la provincia de Guadalajara (Brihuega, Jadraque y Sigüenza). Como a menudo los briqueros tenían que reparar trillos a domicilio, si no tenían otra cosa, usaban guijarros de río, cantos rodados que ellos denominaban morrillos, de cuarcita de grano fino y homogéneo, que escogían en los recorridos ambulantes por lugares diversos. 

La historia del trillo tiene para contar largo y tendido; el trillo cuenta con una larga trayectoria ayudando al hombre sedentario y las tribus en la sobrevivencia. Plinio el Viejo, en su Historia Natural. ‘Cómo llevar una granja’, escribe sobra las formas varias de trillar la mies. Con tres variantes: Golpeando las gavillas de cereal contra una piedra majadera, o una tabla llamada tarugo majadero. Haciendo pisotear la mies esparcida por la era a recuas de bueyes o caballerías. La trilla con mayal; una especie de maza de madera con la que se golpea la parva hasta separar la semilla del tallo. La profesora Patricia C. Anderson, ha encontrado vestigios arqueológicos que demuestran la existencia de trillos desde hace, al menos 8000 años en Oriente Medio y los Balcanes. En concreto, la siega de cereales deja un desgaste muy característico (llamado comúnmente lustre), debido a la presencia de partículas minerales microscópicas, los fitolitos, en el tallo de las plantas. El desgaste de las piezas usadas en los trillos es distinto porque, además de la abrasión propia de haber cortado cereales, tienen pequeñas micropercusiones producidas al chocar los filos de los componentes del trillo contra el pavimento pétreo de la era.

Los trillos debieron ser muy importantes en Mesopotamia, pues ya aparecen en los documentos escritos más antiguos que se conocen. En la ciudad de Kish (Irak) se exhumó una plaqueta de arenisca grabada con pictogramas que podrían constituir el más antiguo documento escrito conocido en el mundo. Esta tableta, que se conserva en el Ashmolean Museum de Oxford, tiene representaciones de trillos en sus dos caras, junto a símbolos numéricos y otros pictogramas. El profesor Julio Caro Baroja, admite que, para España, el trillo aparece citado o representado en obras de arte. Concretamente, menciona algunos relieves románicos en Beleña (Salamanca) y Campisábalos (Guadalajara) , ambas del siglo XII. Y para ir terminando, un micro-relato sobre la cuestión… «Los niños trabajaban y se divertían a la vez, aunque con el trillo había que tener cuidado; cuidado de que no te cogiera un pie, una mano… Aquel chiquillo era espabilado y casi nunca dormitaba encima del taburete del trillo, pero en aquella ocasión, y debido al cansancio… y a aquel susurro de las lajas del trillo sobre la parva, se fue durmiendo y comenzó a soñar… Soñó que estaba en el Norte, rodeado de nieve fresca, y encima de uno de aquellos trineos tirados por renos… acompañando a Papa Noel y parando en todas las casas para dejar bonitos regalos… al poco rato llegó el abuelo y sonriendo le dijo: — ¡Qué, te has traspuesto…! el niño sonrió también y comentó: — ¡Estaba rodeado de nieve, nieve muy fresca abuelo! Cuando fallecía una mula o vaca, bueno era un burro para trillar; había que uncir de las maneras más inverosímiles para llevar a cabo esta gran labor… y recuerden… Parva con burro trillada, parva malograda, y ya saben por qué».

NOTICIA: La tradición pastoril se revive en las cumbres

La Fiesta de la Trashumancia inunda mañana de ovejas, mastines y artesanía Prioro

La localidad de Prioro recibe mañana con una fiesta a los rebaños
 de ovejas trashumantes. CAMPOS -

PILAR INFIESTA | REDACCIÓN
El tintineo de los cencerros de las ovejas que llegan desde Extremadura (13.00 horas) volverá a inundar mañana el pueblo de Prioro, una localidad leonesa recostada sobre las primeras rampas del puerto de Pando, que revive desde hace 24 años uno de los oficios más ancestrales: el de pastor. La Fiesta de la Trashumancia volverá a exaltar esta milenaria actividad ganadera desarrollada entre las montañas que bordean la cuenca del Duero y las dehesas extremeñas.

La jornada arranca ya a las 11.00 horas de la mañana, con el concurso exhibición de perros mastines, los eternos y fieles guardianes de las merinas contra el lobo. A mediodía se celebra el corro de lucha leonesa y poco después se abre la feria artesanal. Tras el recibimiento al rebaño, se puede participar en el concurso de siega con guadaña (13.30 horas) y reponer fuerzas en la comida pastoril (14.30 horas) de calderetas, chanfainas, sopas de ajo, migas y orujo, que se puede degustar tanto en el recinto ferial, como en los establecimientos El Molino, El Pando y La Yelda.

El programa también incluye una curiosa carrera de burros (18.00 horas), el baile de la rosca y el chocolate (19.30 horas), y la fiesta en Tejerina (23.30 horas). Prioro es una de los pueblos de la provincia leonesa donde está más arraigada la trashumancia, una costumbre que se realiza de forma ininterrumpida, al menos, desde 1273, fecha en la que Alfonso X creó el Honrado Concejo de la Mesta.

Los pequeños ganaderos de las sierras de León, Soria, Segovia y Cuenca defendían así sus intereses gremiales, que estaban vinculados con el desarrollo y la expansión de la propia cabaña ganadera. Los pastos de altura del norte y las dehesas del sur dieron alimento al ganado durante todo el año y la fina lana merina pudo dominar el mercado internacional durante cinco siglos.

Esta situación propició elevados ingresos económicos para el país y un cierto auge para los pueblos de la montaña leonesa, que disponían de recursos pastorales para arrendar y para acoger la cabaña ganadera foránea. Prioro, cabecera de la Cañada Leonesa Oriental de 700 kilómetros, recuperó la Fiesta de la trashumancia en el año 1994 con el fin de poner en valor este oficio.

De nuevo, sus habitantes verán entrar en el pueblo al rebaño conducido por pastores locales en medio de un gran ambiente festivo. Los visitantes que acudan mañana a Prioro podrán adquirir numerosos productos elaborados por artesanos, algunos de ellos realmente curiosos. Existen varios artesanos de la madera que reproducen hórreos, carros, madreñas o porrachas (Luis Díez, Pedro María Díez, Librado Díez y Miguel Martínez), otros que combinan la madera con la piedra (Fructuoso Casquero y Vicente Herrero) o artesanos del cuero (Julián Díez) que realizan auténticos souvenirs que se identifican con la zona.

La lucha leonesa, junto con los bolos, son los dos deportes que han calado hondo en la historia de la provincia. Los bolos remontan su origen a ejercicios para adiestramiento bélico del pulso, fortalecimiento de músculos y cumplimiento de normas de convivencia. Es uno de los mas antiguos testimonios de las distracciones que tenían los habitantes de la montaña y que, aún hoy, Prioro se niega a olvidar.

La Fiesta de la Trashumancia está declarada de Interés Turístico Provincial. Durante todo el día se exhibirán esculturas realizadas con motosierra en un pueblo situado a 1.300 metros de altitud. Como complemento, se puede visitar el Museo Etnográfico y de la Trashumancia, situado detrás del edificio consistorial, que alberga cientos de piezas donadas por los vecinos y clasificadas según su utilidad.

NOTICIA: El Bien es de la lucha leonesa

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León completó ayer el proceso, aprobando el reconocimiento del deporte de los aluches como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial

Un reconocimiento ‘para facilitar la salvaguardia efectiva del bien’
que es la lucha. A.B. -

A. BARREÑADA | LEÓN
«En la mañana de este día de fiesta luchábamos en el corro del Amilivia, y por la noche en Puente Castro; si ganabas, de uno te llevabas hasta mil pesetas (¡de las de los sesenta!) y del otro un mazapán, que repartías con todos». Recordaba así el de sus años de lucha Avelino García, cuando en el de ayer, había motivo especial para no olvidar el día de san Pedro: el gobierno de la Comunidad autónoma completaba el proceso y reconocía definitivamente la Lucha Leonesa como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial.

Largo proceso, como ya es conocido, que tiene como momento germinal (al menos en las instancias oficiales de la propia Comunidad) la Proposición no de Ley que el procurador leonés Miguel Ángel Fernández Cardo presentara en nombre del Grupo Socialista en Cortes y la Comisión de Cultura y Turismo respaldara por unanimidad el 18 de octubre de 2011, acordando instar al gobierno territorial a reconocer como BIC, potenciar y difundir los aluches. Tras pasos como los que se detallan al margen, en agosto del pasado año la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura y Turismo incoaba el procedimiento y hace ahora un mes la consejera, Josefa García Cirac, anunciaba en el Ayuntamiento de León la inminente conclusión del proceso, junto con el inicio de trámites para el mismo fin con respecto a los Pendones Concejiles del Reino de León.

La Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (París, 2003) estableció el marco de referencia para lo que posteriormente han venido desarrollando gobiernos de los estados y comunidades en sus correspondientes ámbitos. El Patrimonio cultural inmaterial (PCI) se considera constituido por ‘los usos representativos, expresiones, conocimientos y técnicas –junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherente- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural’.

En España el marco se ajustó a su vez a lo recogido en la Ley 10/2015, de 26 de mayo, para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, en cuyo preámbulo se señala: «El concepto de patrimonio cultural ha seguido un ininterrumpido proceso de ampliación a lo largo del último siglo. De lo artístico e histórico y de lo monumental como valores y tipología centrales ha pasado a incorporar también otros elementos que integran una nueva noción ampliada de la cultura». Esa nueva noción, con los “inmateriales, dio el paso de los ‘bienes cosa’ a los ‘bienes actividad’.

Concepto fundamental, el que figura en el título de la tesis doctoral de Sara González Cambeiro (Universidad Complutense de Madrid, 2016), “La salvaguardia del Patrimonio inmaterial de España”. En ella se plantea algo que en este momento nos hacemos sobre el reconocimiento alcanzado por nuestra Lucha: “¿Para qué le sirve a una manifestación cultural inmaterial ser declarada BIC? La respuesta inmediata debería ser ’para facilitar la salvaguardia efectiva del bien, entendiendo salvaguardia en el mismo sentido que lo hace la Convención de 2003’.

Protección, difusión, promoción… son preceptivos en aplicación de la salvaguardia del bien. Pero, la cuestión sigue: ¿y eso, en qué beneficia a la Lucha?. Como algo básico, recogido en el articulo 7 de la citada Ley 10/2015, consta: «Las administraciones educativas y las universidades procurarán la inclusión del conocimiento y el respeto del patrimonio cultural inmaterial entre los contenidos de sus enseñanzas respectivas y en los programas de formación permanente del profesorado de educación básica»

El reconocimiento completado es un gran paso, pero no el final del camino emprendido: es etapa imprescindible para mayor proyección en ámbito transnacional, el de la propia UNESCO, el de otras luchas, deportes y juegos tradicionales que comparten objetivos y acciones (alguna en marcha amparada por fondos europeos que sí que son «beneficio» tangible). En el Convenio Internacional de Corinaldo (2006), el Consejo Federal Europeo de los Juegos Tradicionales señalaba algo que es de plena aplicación en nuestro caso: «Debemos regresar a creer en los valores... con el entusiasmo de un niño y con el pensamiento de un hombre». El reconocimiento debe ser útil, si sabemos conjugar esas dos capacidades.

miércoles, 21 de junio de 2017

NOTICIA: La música tradicional toma san marcelo

dl -
21/06/2017
Con motivo de la clausura del curso del Área de Formación Tradicional de la Escuela Municipal de Música, el centro de la ciudad se convertirá hoy en un altar para los sones, danzas y trajes de León. A partir de las 20.00, y tras un pasacalles que partirá de la plaza de la Catedral, San Marcelo acogerá actuaciones musicales, bailes y una exhibición de vestidos elaborados por las alumnas del aula de indumentaria. | dl

sábado, 17 de junio de 2017

NOTICIA: CON LA VENIA IRREVERENTE

con la venia irreverente -

San Sebastián volverá a caminar con paso lento pero enérgico entre un público que aplaude sus giros, taconazos y venias irreverentes hasta su conversión al Cristianismo. Diez santos, apóstoles y Jesús desfilan en la procesión del Corpus Christi en Laguna de Negrillos, declarada de Interés Turístico Provincial y Regional. La procesión sale el domingo a las 12.00 de la Iglesia de San Juan Bautista, el colofón a unas fiestas que comienzan hoy viernes a las 08.00 horas con un pasacalles a cargo de la Danza de la Villa, repique de campanas y verbena a las 23.00 horas.. El sábado la fiesta comienza a las 12.00 horas con tiro al plato, procesión de San Isidro y la Virgen del Rosario, misa, actuación de la Danza de la Villa, exhibición ecuestre, fuegos artificiales y verbena. Además de la procesión, el domingo también hay organizado un partido de pelota a amno, corcobaya y verbena amenizada por la orquesta Bristol.

La procesión del Corpus en Laguna de Negrillos es una atracción que cada año congrega a multitud de turistas alrededor de la figura de San Sebastián.

miércoles, 14 de junio de 2017

NOTICIA: Vivos vestidos de muerto

La procesión de los amortajados o de las mortajas de Quintana Fuseros es un ancestral y único rito que hoy protagoniza ‘La pieza del mes’ en el museo Etnográfico de Mansilla

Las amortajadas se visten en el interior de la iglesia con sus mortajas
antes de dar comienzo la procesión por las calles de Quintana Fuseros.
 | MAURICIO PEÑA

Fulgencio Fernández | 11/06/2017
lanuevacronica.com
Pocos viejos ritos, que aún se celebran, llamarán tanto la atención como la Procesión de los amortajados o de las mortajas que cada 3 de mayo (fiesta de la Cruz) se celebra en Quintana Fuseros, en el municipio de Igüeña.

Pocas veces, y en pocos lugares, se podrá ver a unos vivos vestidos de muertos, con su propia mortaja, como protagonistas de una procesión. Que eso es lo que ocurre en la citada procesión de la localidad berciana y que aún se sigue celebrando. Este singular rito protagoniza esta tarde (a las 18.30 horas) la actividad del Museo Etnográfico Provincial de Mansilla de las Mulas ‘La pieza del mes’, en la que la recepción de dos mortajas (de hombre y mujer) cedidas por la Junta Vecinal de Quintana Fuseros irá acompañada de una conferencia del investigador de las Tradiciones y del Patrimonio Cultural de la provincia de León David Gustavo López. 

La ermita es pequeña y repiten: "Los amortajados tienen preferencia"
En una de sus últimas ediciones, un día espléndido, media hora antes del comienzo de la procesión iba llegando a la iglesia de Quintana de Fuseros gente con sus mortajas bajo el brazo, entraron al templo y se fueron vistiendo mientras Mauricio Peña hacía fotografías sin que aquella gente se inmutara por nada, lo que le extrañó por poco habitual en este tipo de ritos. Pocos minutos después salían a la calle «ya amortajados», con sus vestidos blancos o de colores, mientras otro vecino nos explicaba: «Ahí va gente que ha librado de un cáncer, que ha tenido un accidente y sobrevivió, algunos que se salvaron de enfermedades malas, madres que se han ofrecido por sus hijos... qué se yo, aquí le tenemos mucha fe al Cristo de la Cabaña».

Ése es el misterio de la procesión, la fe en el Cristo de la Cabaña, hasta cuya ermita va el recorrido procesional atravesando el pueblo (y en la Virgen del Rosario) y la singular ofrenda que quien ha visto la muerte de cerca les hace: Ante una enfermedad muy grave, un accidente... compran o se hacen su propia mortaja y se ofrecen al Cristo. Si no superan el trance la familia utilizará la mortaja y si lo superan acudirán a la procesión del 3 de mayo vestidos con ella.

- Los hay que van el año de la enfermedad , otros se ofrecen para varios años, cinco o diez, según sea el mal, y los hay que para «mientras vivan»; añade el vecino. 
- ¿Usted nunca ha salido?
- Sí, una vez.
- ¿Y de qué se libró?
- Eso son cosas de cada uno... y del Cristo de la Cabaña, no nos gusta decirlo aunque los del pueblo nos conocemos y sabemos qué le ha ocurrido a cada uno, somos pocos y no hay muchos secretos.
- ¿Cuántos habitantes son?
- Pocos, muy pocos, unos 200... con los que fuimos.

Buena prueba de ese declive poblacional de esta localidad fue el hecho de que este pueblo fue uno de los primeros de España en protagonizar una de aquellas‘Caravanas de mujeres’ que se pusieron de moda después de la famosa que llegó a Plan.

- ¿Tanta escasez de mujeres había?
- La había, pero también fue una cosa de los mozos del pueblo, hace treinta años, era una moda. 
- ¿También irían muchos más amortajados en la procesión?
- Claro, muchos más, pero no porque haya bajado la tradición de ofrecerse, lo que ocurre es que somos menos y también que hay menos enfermedades mortales, ya sabes que antes se moría de cualquier cosa. También son pocos los que ahora van descalzos mientras que antes era casi lo más normal.

En la ermita del Cristo se celebra la misa. No entran todos los vecinos que acuden pues no hay espacio suficiente y ocurre lo que parece más lógico: «Los amortajados tienen preferencia».

Para los que quedan en el exterior se coloca un altavoz.

Aquellos que sufren una grave enfermedad o accidente compran su mortaja y se ofrecen al Cristo, si se salvan acuden a la procesión del 3 de mayo vestidos con su propia mortaja
Al final de la misa sale la verdadera procesión de los amortajados, con la imagen de la Virgen y también la del Cristo. Una orquesta acompaña al cortejo, aunque «durante muchos años la música era la de Genaro ‘El Tamborilero’, que era del pueblo. Murió en Ponferrada ya hará más de 30 años, había estado en la División Azul y él solo se manejaba con la flauta y el tambor, era un personaje. ¡Cuántas bodas y fiestas tocó por aquí!». Cuando se van acercando a la iglesia el repique de las campanas se suma al rito. Depositan la imagen del Cristo en la iglesia, donde permanece hasta el día de San Isidro, cuando regresa en otra procesión en la que se aprovecha para bendecir los campos manteniendo la otra tradición de la comarca: la agraria.

La comitiva llega hasta la iglesia y en el interior se produce otro rito tradicional, algunas personas le recitan al Cristo de la Cabaña algunas poesías, propias en el mayor de los casos o una de un vecino del lugar ya fallecido, profesor en la Universidad de Salamanca: José Luis Rodríguez Molinero. Suyo es el poema: «Por Tu desnudez, ¡oh Cristo!, / quita de mí lo que es pravo, / que libre quiero yo estar / de la veste del pecado».

Ahí acaba el singular rito que precede a la fiesta. Los músicos cambian las partituras de la procesión por las del baile vermú pues como dice uno de los integrantes de la Orquesta Flor: «Los músicos sabemos que la burra se amarra donde manda el amo».
Un rito único aunque hay algunos otros ‘parecidos’, muy pocos, en otros puntos de la provincia. Mejor dicho, hubo, pues la mayoría han desaparecido. Hubo una procesión similar, pero con el añadido de ser niños los amortajados, en La Cuesta, en La Cabrera, donde aún se conservan las mortajas, en muy buen estado. También en Nuestra Señora de la Garandilla y Val de San Lorenzo (por la Virgen de la Carballeda). Y aún se conservan algunas, aunque diferentes, fuera de la provincia, siendo la más conocidas la pontevedresa de Santa Marta de Ribarteme donde los ofrecidos en vez de mortajas van en sus propios ataúdes. Mortajas llevan también en la procesión de Viernes Santo de la localidad zamorana de Bercianos de Aliste. 

Y en León... Quintana Fuseros.

NOTICIA: Norberto Magín: "Aquí toda la vida se tocó la alcurdión"

MÚSICA TRADICIONAL. La 3ª Xuntanza de Alcordeonistas ya está preparada. El padre de la idea, el acordeonista Norberto Magín, tiene todo a punto para el próximo fin de semana en un marco inigualable, el palacio de Riolago de Babia.

La Orquesta Los Brugos, de la comarca de Gordón, unos de los «históricos».

Fulgencio Fernández | 10/06/2017

Norberto Magín, acordeonista y nieto de acordeonista (Magín Prieto); músico y estudioso de la música, sobre todo de la de su tierra ‘patsueza’, parió hace tres años una singular e impagable idea, el Encuentro de Acordeonistas (Xuntanza de Alcordeonistas) en la que pretendía reunir a veteranos músicos con jóvenes que siguen tocando este instrumento de gran presencia en muchas comarcas leonesas. Señala Magín «el acordeón, junto al pandero cuadrado, son los instrumentos fetiche de las denominadas comarcas patsuezas (Babia, Luna, Omaña, Laciana y Alto Sil). Mientras en otras comarcas leonesas la interpretación de la gaita, la chifla o la dulzaina ha sido más generalizada, en estas comarcas del noroeste de León el acordeón ha reinado casi desde su introducción en la provincia a finales del siglo XIX». 

Y como prueba de esta vigencia recurre a un ejemplo que se repite con todos los investigadores de las tradiciones musicales. Señala que cualquier etnógrafo que haya realizado trabajo de campo en estas comarcas se ha percatado de la importancia de este instrumento, sobre todo en el baile de más identidad, el baile del país.

- Aquí eso se toca con el acordeón; escuchaban una y otra vez.

- ¿Y antes?

- Antes no sé, aquí toda la vida se tocó con la alcurdión.

Esta realidad es la que llevó a Norberto Magín a poner en marcha esta Xuntanza que el próximo fin de semana (los días 16 y 17) tiene una nueva cita en Riolago. «Las dos ediciones anteriores ha contado con un notable éxito de público, además de la gran cantidad de acordeonistas asistentes al evento, alrededor de la veintena la primera edición y la treintena en la segunda, venidos de afuera. En esta edición hay una intención de ir creciendo, repite gente como Borja Rodríguez Tablado y Mari del Mar Tablado, además de yo mismo (Norberto Magín) que tocaremos con nuestras agrupaciones. Además, este año va a contar con la visita de los compañeros de Bembibre, alrededor de 20, que junto a su profesora Maiver van a pasar un buen día. Total, alrededor de los 60 acordeonistas nos vamos a reunir». 

Norberto Magín, gran estudioso de este instrumento popular, nos ofrece una visión histórica de la evolución de este instrumento. «Al igual que pasa en España existen dos etapas en la relación social con los acordeonistas, del ámbito local al comarcal y provincial, lo cual, también tiene que ver con la evolución del acordeón, desde el juguete que era el acordeón de botones hasta la profesionalización del acordeón de piano, más complejo y con mayor recursos musicales».

Ha realizado Magín una concienzuda investigación buscando en las páginas de los periódicos de principios de siglo referencias a los acordeonistas. «Lo primero que encontré en las páginas del Diario de León fueron dos negocios asociados a dos nombres,Faustino Ovejero y Pedro C. de Aparicio. El primero se anuncia a lo largo de 1907 y a parte de los acordeones, vendía bicicletas, ‘aparatos de luz eléctrica’, hules de mesa u otros instrumentos como guitarras o bandurrias . El segundo aparece en agosto de 1908 y se anunciaba como reparador de elementos tan diversos como máquinas de escribir, bicicletas, aparatos ortopédicos, armonios y por supuesto acordeones. En cuanto a los acordeonistas, el etnógrafo Javier Emperador me aludió a qué ha encontrado fotos de acordeonistas de botones por toda la provincia , no obstante, de momento no he encontrado ninguna referencia a estos acordeonistas fuera de las comarcas del noroeste de León». 



La siguiente etapa de su estudio llevó a Magín hasta las décadas de los años 20 y 30. «Entre 1917 y 1930 aparece Nepthalí Domínguez —que había sido ex afinador de la Real Casa y organero del Real Palacio de San Idefonso— arreglaba acordeones, pianos, órganos y harmonios y varias veces ponía en duda la profesionalidad de su competencia. Esto debía ser verdad porque todavía aparece en 1930 . Del mismo modo, aunque no con tanta insistencia encontré Eduardo I. Ortega que en 1924 se anunció como ‘afinador de toda clase de pianos, acordeones y demás instrumentos’. En cuanto a los acordeonistas, existe del mismo modo una profesionalización y a partir de los años treinta se empiezan a formar las denominadas orquestas u orquestinas. Éstas se formaban por uno o varios acordeonistas y batería, para más tarde añadirse trompetas y saxofones y en la década de los sesenta guitarras y bajos eléctricos. A partir de los setenta, con la llegada del teclado electrónico, la interpretación del acordeón baja».

Ha encontrado Magín referencias a orquestas por toda la provincia, y se refiere a algunas de las más repetidas, como la orquesta Los Brugos de la comarca de Pola de Gordón (¿Cabornera?, La Orquesta Trovadores de Cerezales del Condado o La Orquesta Los Ramos de Murias de Ponjos.

Estas dos etapas en la evolución del acordeón también la encontramos en la comarca de Babia. La primera va desde la llegada de los primeros instrumentos hasta la aparición del acordeón de teclado. «La introducción de este instrumento en esta comarca hoy en día no se sabe con exactitud, lo que sí sabe es que había dos manera de adquirirlos. Unas veces se pagaba con el capital familiar, como el caso de la familia Álvarez Redondo, de Truébano de Babia . Otras y parece ser la más utilizaba, se producía una forma de derecho consuetudinario, ya que eran los mozos de los pueblos los que juntaban el dinero para comprarlo y luego se lo intercambiaban por turnos. Esta forma de adquisición está constatada en el pueblo de Riolago de Babia , en Vega de Viejos o en el pueblo de Cubillas de Arbas, cercano a Babia».




El acordeón de sistema piano aparece en Babia a finales de la primera década del siglo XX. Al contrario que la anterior etapa, existe una profesionalización de los intérpretes, con el desarrollo económico de la minería y la mejora de las comunicaciones, los acordeonistas dejan de tener una proyección local y empiezan a trasladarse a otras localidades para amenizar algún evento. «Los primeros acordeonistas se desplazaban en bicicleta por los pueblos y solían ir a contratarlo a casa o de ‘fiesta en fiesta’. Esta situación era muy precaria, sobre todo el invierno con las nevadas. Mi abuela me contaba cuando era pequeño que mi abuelo viniendo de una fiesta tuvo que meterse dentro de una mina porque le perseguían los lobos y de la misma manera y del mismo modo, el hijo de Perjentino de Truébano me contó que su padre cogió el acordeón y se puso a tocar en el camino volviendo para casa para asustarles».

Tiene Magín documentados numerosos acordeonistas en Babia: Lisardo de Villasecino, Perjentino de Truébano, Firmo de Quintanilla, Secundino de Huergas (había estado en Argentina y había traído un bandoneón), Nemesio de Torrestío, Magín y Albino de Lago de Babia, Otimio el de Peñalba o Plácido de Piedrafita de Babia. No obstante, estos también se trasladaban a tocar a otras comarcas vecinas.