martes, 6 de noviembre de 2012

NOTICIA: José Luis Puerto analiza hoy el patrimonio de las riberas del Esla y el Cea

 
e. g. | león 06/11/2012 
 
Es una muy extensa zona de la provincia pero, paradójicamente, está aún «poco estudiada» y puede deparar «algunas sorpresas al investigador». José Luis Puerto, etnógrafo, poeta y profesor de Literatura, pronuncia hoy la conferencia Patrimonio en el oriente leonés (Riberas del Esla y Cea), dentro del ciclo Tradición y futuro en las comarcas leonesas que organiza la Fundación Hullera Vasco-Leonesa en colaboración con la Diputación y que este año está dedicado a la tierra llana leonesa.
 
Puerto estructurará su conferencia en torno a tres ejes principales: «El Camino de Santiago y toda la cultura a él aparejada, no olvidemos que la primera referencia a lo juglares se encuentra en un documento de Sahagún»; «el semitismo: estamos ante valles repoblados especialmente por mozárabes, testigos de su paso son San Miguel de Escalada, el pueblo de Villamañán y el estilo mudéjar o morisco de muchas iglesias»; todo el patrimonio artístico, con sus iglesias, santuarios, ermitas, arte sacro...; y la cultura tradicional, en torno a la cual Puerto ofrecerá algunas pinceladas sobre «el antiguo comunitarismo agrario que aún pervive en pueblos como Castilfalé o Valdemora», sobre el cereal como generador de tradiciones como los cantos de siega o los pagos en especie, y sobre ferias, fiestas y los ríos «como ejes económicos e identitarios».
 
Lugar: Sala Región (Santa Nonia, 3).
Hora: 20.00

domingo, 4 de noviembre de 2012

NOTICIA: Medalla de Oro para un estudio sobre la transformación del paisaje paramés

Un grupo de investigación de la Universidad de Valladolid gana el prestigioso premio.
Herrero con la Medalla de Oro y una
 reproducción del póster ganador. R. M.
R. Meléndez / León

La transformación del paisaje del Páramo leonés ha centrado un trabajo premiado con la Medalla de Oro en el 23 Festival Internacional de Geografía, celebrado en Francia hace unos días, con el patrocinio de la Unión Geográfica Internacional. El estudio, que analiza el profundo cambio experimentado en los últimos años, es obra de los geógrafos de la Universidad de Valladolid (UVA), Daniel Herrero y Eugenio Baraja.

Daniel Herrero, natural de Valderas, explica orgulloso la emoción de haber sido galardonado con el prestigioso premio gracias a un análisis de un paisaje leonés. “La trasformación que ha tenido lugar en el Páramo es un caso único en España” subraya. El análisis del Páramo, el espacio de regadío de mayor entidad y personalidad del Duero, corresponde a uno de los estudios que engloba el proyecto en el que está trabajando el Grupo de Investigación de Excelencia ‘Mundo Rural’ de la UVA al que pertenece Herrero y que estudia los paisajes agrarios de España.

“Aún tenemos que hacer más análisis de paisajes dentro del estudio sobre los regadíos del Duero, donde el Páramo es el caso más singular. Ha sido el primer sector de Castilla y León sobre el que hemos profundizado y el reconocimiento demuestra lo significativa que es la transformación que ha sufrido el Páramo”, comenta el investigador mientras muestra un esquema del trabajo ilustrado con imágenes que repasan durante todo el siglo XX la repercusión de la aplicación de las políticas de modernización y mejora de los regadíos.
El objetivo de la investigación es demostrar el impacto que ha provocado en el paisaje dicha modernización. El estudio realizado aboga por armonizar criterios de sostenibilidad y eficiencia en el manejo del agua con la gestión de los paisajes, “ausente en todo planteamiento de modernización de los regadíos”.

“No se trata de criticar ni alabar la modernización”, puntualiza Herrero. “Se trata de poner en valor diferentes elementos que se están perdiendo y que podrían ofrecer una gran riqueza patrimonial, histórica e, incluso turística, a la zona” explica. Es el caso de diferentes infraestructuras colectivas de riego como cauces, presas y puertos presentes desde la Edad Media como la Presa Cerrajera o el característico canal del príncipe Alfonso (del Esla) entre otros elementos de menos escala como las cuantiosas norias y pozos que se extienden por el Páramo y que poseen un elevado valor ilustrativo sobre la cultura del agua, que exigiría el diseño de un proyecto armonizador.

En el Festival Internacional de Geografía concurrieron más de 70 aportaciones en forma de póster científico relacionado con el tema ‘Las facetas del paisajes: Naturaleza, cultura y economía’. El galardón, además del premio económico y el reconocimiento que aporta, ofrece la posibilidad de realizar un artículo para una importante publicación científica de nivel internacional. El Departamento de Geografía de la UVA ha mantenido intensos vínculos con el centro francés de investigación Cerpa, no obstante Herrero bromea, “traerme la Medalla de Oro a casa desde Francia... para mí es lo que más ilusión me ha hecho”. Mientras asegura que el galardón ha sido toda una sorpresa comenta que “el Páramo es un paisaje sorprendente que esconde un gran patrimonio el cual debería de ponerse en valor, para que sirviera como memoria histórica de nuestro pasado y de nuestra cultura”.

sábado, 3 de noviembre de 2012

NOTICIA: Castañas y productos artesanos se dan la mano hoy en Páramo.

 
dl | ponferrada 03/11/2012
Foto: MEPL
Páramo del Sil abre hoy al mediodía los actos de la sexta edición de su Magosto y Mercado Tradicional al compás de las palabras del discurso del senador popular Juan Morano Masa, que será el encargado de leer el pregón inaugural de un fin de semana de folclore que anualmente reúne en la cabecera de este municipio del Alto Sil a una buena representación de artesanos y artistas de oficios ya olvidados. Herreros, alfareros, madreñeiros, hilanderas, cunqueiros y un largo etcétera de profesionales que dedican su vida a conservar trabajos casi extintos se darán de la mano con los vecinos de Páramo que cada año montan un puesto en el mercado para ofrecer al visitante los productos de su huerta.
 
El programa de actividades de este año incluye además la apertura al público de un molino restaurado que estará moliendo durante todo el día de hoy y también mañana, así como de la mina montada en el 2010 por los prejubilados mineros del municipio. Y desde luego, lo que no faltarán son las castañas, pues en ellas está el origen de esta iniciativa ya consolidada en Páramo del Sil. A las 16.30 horas dará comienzo el magosto popular totalmente gratuito pero precedido, eso sí, de una buena degustación de productos típicos a partir de las 14.00 horas.

domingo, 28 de octubre de 2012

NOTICIA: Doña Concha de la Cabrera y León

Concha Casado recibió la Medalla de Oro de la Provincia que le concede la Diputación por unanimidad

lacronicadeleon.es
F. Fernández / León
Concha Casado  acompañada de Jesús Celis, Isabel Carrasco
 y Marcos Martínez. MAURICIO PEÑA
Apareció doña Concha como siempre: del brazo de alguien —Jesús Celis en este caso—; saludando a todo el mundo con un consejo para cada uno; con una cacha que le ha regalado algún artesano amigo; con un vestido de fiesta de los de toda la vida como los que estudió para sus libros; con su pelo blanco... Camina por los pasillos de la Diputación, donde conoce todos los despachos pues en todos ha estado alguna vez para pedir algo para un artesano en apuros, para un palomar que se cae, para un convento de clausura con goteras, para el batán museo, para su Cabrera... “No podemos dejar que se pierdan estas cosas, es lo nuestro”.

Pero no iba a pedir. Iba a recibir, 92 años después de nacer, la Medalla de oro de la provincia que le habían concedido por unanimidad en la Diputación, por su tesón, por su amor a esta tierra, por tantos estudios sobre ella, por más desvelos de los reconocidos, “por su extraordinaria valía, su grandísima talla personal y humana. La de una afable y entrañable leonesa que ha dedicado toda su vida a descubrir lo que hemos sido, somos y seremos como pueblo”, en palabras de Isabel Carrasco en su discurso. También por su generosidad al ceder al Museo de León su valiosísimo legado de libros y piezas de etnografía, que irán a formar parte de la Biblioteca Etnográfica Concha Casado del citado museo.

Y doña Concha, como siempre, humilde y agradecida

sábado, 27 de octubre de 2012

NOTICIA: «Soy feliz así, sin cobrar un duro»

Una investigadora de oro. la humildad de una sabia.
La anticipada edición de ‘La Cabrera, tal como era’ sorprendió a la investigadora.

diariodeleon.es

La etnógrafa, luciendo con orgullo
 su Medalla de Oro. ramiro
 
e. gancedo | león 27/10/2012
Siempre anda doña Concha con algún reto nuevo bulléndole en la cabeza, y sus 92 años no son por el momento obstáculo suficiente que le impida encarar nuevas obras, artículos y conferencias. En los últimos meses había echado horas —junto a Rodrigo Castaño y Begoña Osorno— en la preparación del libro que recogería una selección de las fotografías —135 de entre casi 2.000— que tomó en su comarca predilecta en las décadas de los ochenta y noventa y estaba inquieta por su fecha de aparición. Ayer, desde la Diputación se quiso sorprender a Concha Casado con la entrega del libro La Cabrera, tal como era, ya editado, y ésta no ocultó su emoción: «¡Ay, qué alegría!», «es precioso, me encanta», dijo. Tanta era, que se lanzó a explicar detalles de la imagen de portada («es la maravillosa chimenea de Villar del Monte») y a considerar que el título había sido «muy bien elegido».
 
Antes, Casado había expresado «el gran honor» que para ella suponía el premio («os lo agradezco sinceramente»), y afirmó que su máxima vital había sido la de estudiar, divulgar y procurar la continuación de los «múltiples aspectos de la sabiduría popular», algo «muy importante» que «estamos perdiendo». La etnógrafa, que a lo largo de su carrera ha obtenido destacados reconocimientos como el Premio Nacional de Folclore Agapito Marazuela en el 2001 o el Premio del Patrimonio Histórico de la Junta de Castilla y León en el 2010, puso ‘deberes’ a la Diputación y pidió a sus responsables y a toda la sociedad que continúen estimando y dignificando «el trabajo de los artesanos», así como que sensibilicen a los más jóvenes en la escuela sobre la importancia de la cultura tradicional y todos los valores que lleva aparejados. Y como suele decir, sin cobrar un duro. «Yo soy feliz así, sin cobrar. Concha Casado cobra con cultura», recordó.
 
Miembro de la Comisión de Etnografía y de la Comisión de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, patrono de la Fundación Hullera Vasco-Leonesa —con la que dirige cada año un ciclo de conferencias que luego quedan fijadas en forma de libros— y de la Fundación Joaquín Díaz, Concha Casado fue también presidenta del Consejo Asesor del Instituto Leonés de Cultura de la Diputación.
 
Biblioteca Concha Casado
«Le devolvemos con este homenaje, con la entrega de esta merecida Medalla de Oro y la publicación de este libro —comentó la presidenta de la Diputación con respecto a La Cabrera, tal como era— un poco de lo mucho que ha dado Doña Concha a León. Su obra es cuantitativa y cualitativamente amplia, dilatada, prolija, relevante y diferente. Una obra que refleja su empeño e impronta personal, caracterizada por el rigor, estudio y conocimiento sobre temas de cultura tradicional, arquitectura, museos, artesanías, etnografía, así como sobre religiosidad oficial y popular». Además, anunció que próximamente será inaugurada la biblioteca que llevará su nombre en el Museo Etnográfico con sede en Mansilla, gracias a la donación de más de 3.300 libros, artículos, documentos, diapositivas, fichas, imágenes y otros materiales.
 
«Lo más auténtico de la provincia de León, aquello que surge de nuestras raíces, salpica una de las historiografías más prolífica científica y socialmente de un autor leonés —concluyó la presidenta—. La de doña Concha Casado».

NOTICIA: Carrasco: «Concha Casado es la etnógrafa más importante que ha dado la provincia»

La presidenta de la Diputación le hizo entrega de la Medalla de Oro «por su capacidad para generar saber».

La presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, entregando a Concha Casado
 la Medalla de Oro de la Provincia ante el vicepresidente Jaime González. ramiro
 
diariodeleon.es
e. gancedo | león 27/10/2012

Amigos, familiares, compañeros de fatigas y desvelos, los diputados al completo... en el salón de plenos del Palacio de los Guzmanes no cabía nadie más. Y en el ambiente se respiraba, ante todo, cariño, respeto y gratitud. Los que la protagonista del homenaje celebrado ayer, Concepción Casado Lobato, doña Concha, ha venido despertando a lo largo de su extensa trayectoria vital y profesional, ambas indisolublemente unidas. Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León, le hacía entrega de la Medalla de Oro —la más alta distinción de la institución, concedida por unanimidad el pasado mes de julio—, a una veterana investigadora a la que no dudó en calificar de «la etnógrafa más importante que ha dado la provincia de León».
Carrasco trazó un pormenorizado recorrido por la labor investigadora, activista y divulgadora de Concha Casado después de exponer que, «en nombre de todos los municipios de León, aquí representados», le entregaba la medalla «por su contribución al estudio y divulgación del patrimonio, de la cultura tradicional y la etnografía de León, así como por su condición de pionera en el estudio de la comarca de la Cabrera». Pero tampoco olvidó la presidenta las numerosas acciones que la etnógrafa ha llevado a cabo en colaboración con la Diputación —la última, la donación de toda su biblioteca al Museo Etnográfico de León con sede en Mansilla de las Mulas—: «Es la expresión de nuestra más sincera gratitud por su gran generosidad con la Diputación al cedernos su rico legado bibliográfico, documental y fotográfico». «Pero ante todo, querida Concha —continuó Isabel Carrasco— reconocemos su extraordinaria valía, su grandísima talla personal y humana. La de una afable y entrañable leonesa que ha dedicado toda su vida a descubrir lo que hemos sido, somos y seremos como pueblo».
 
Mencionó la presidenta de la Diputación algunos de los hitos más señeros de la intensa carrera profesional de la homenajeada, entre ellos el haberse formado junto a Rafael Lapesa, Diego Angulo y Dámaso Alonso; la publicación de su ya célebre tesis sobre el cabreirés, variante del leonés; su elección como directora del Instituto de Filología Hispánica Miguel de Cervantes o el hecho de que fuera responsable de media docena de departamentos de investigación vinculados al CSIC. El ‘cénit’ de su labor en la capital de España fue la creación del prestigioso programa de investigación Fuentes de la Etnografía Española.
 
Los museos que fundó o revitalizó en la provincia, los enclaves de arquitectura tradicional y monásticos que indujo a rehabilitar o reactivar, los libros que escribió, las innumerables charlas y actividades culturales que ha promovido... «Toda una carrera que hoy ponemos en valor, no sólo por su tesón y pasión por la salvaguarda y difusión de la cultura tradicional leonesa, sino por su capacidad para generar saber, su deseo de compartir, difundir, defender y hacer vivir las señas de la identidad leonesa».

miércoles, 24 de octubre de 2012

NOTICIA:«No soy muy optimista ante el futuro... ¡pero no dejará de salir otra como yo!»

La etnógrafa Concha Casado Lobato recoge este viernes con 92 años la Medalla de Oro de la Provincia. Brilla la mirada de esta incombustible investigadora al oír cualquier referencia mínimamente relacionada con León y con la cultura tradicional. Y aunque Doña Concha reciba el viernes la Medalla de Oro de la Provincia, con 92 años le da la importancia justa a distinciones y premios. Ella sigue yendo a lo suyo. «Y los artesanos, ¡no nos olvidemos de los artesanos!», clama.
 
 
e. gancedo | león 24/10/2012
Concha Casado (León, 1920) cuenta con numerosos premios como
 el de Castilla y León de Conservación del Patrimonio. ramiro
Hay una palabra recurrente en toda conversación con Concha Casado, una palabra que tiñe con un fulgor especial cada reflexión que hace relacionada con los temas que le apasionan. Esa palabra es ilusión. Habla de los museos que fundó: «Lo hice con muchísima ilusión». Le pregunta uno por su labor actual: «¡Todavía tengo ilusión!». En fin, puro entusiasmo en una mujer que a sus 92 años aún se sobresalta en la silla, alza la voz y le destella la mirada cuando el tema va de artesanías, arquitectura tradicional, indumentaria o música de las comarcas leonesas. Este viernes recibe en la Diputación la Medalla de Oro de la Provincia pero ella no para: por ejemplo, en estos momentos los trabajadores del Museo Etnográfico de León con sede en Mansilla de las Mulas se llevan de su casa los últimos materiales con destino a la biblioteca que llevará su nombre.
«Cuando éramos pequeños, mi padre iba a pescar truchas al Torío y nos llevaba a toda la familia a pasar el día a aquellos pueblos. Me entusiasmaba contemplar los árboles, los pájaros, los campos y las gentes», dice doña Concha cuando se le pregunta por sus motivaciones primeras a la hora de dedicar su vida a la cultura tradicional.
El padre, Jacinto, procedía de la localidad paramesa de Pobladura de Pelayo García y había instalado tienda de sastrería y confecciones (bautizada como El Globo) en la hoy calle Varillas, 6, donde también tenían vivienda y donde nació Concha, quinta de seis hermanos y a quien se bautizó con el mismo nombre que la madre. Ésta era oriunda de un pueblo del Norte de Zamora, Faramontanos de Tábara, familia también de espíritu comercial que acabó estableciendo negocio en Truchas, en la Cabrera, y más tarde en la Plaza Mayor de León. «Digo yo que como mi madre estaba emparentada con los Lobato de aquí, pues en León se conocerían», piensa Casado.
También recuerda que la singular pasión que nunca ha dejado de sentir por la comarca cabreiresa bien pudo haber nacido cuando, siendo una chavalina, acudía algunas temporadas a aquella tienda de su abuelo materno en Truchas («¡que todavía existe!», informa con alborozo) y jugaba con las mozas y hasta se vestía con ellas de fiesta al uso popular, como puede verse en una de las fotografías que ilustran este reportaje. Estudió Concha Casado en las Carmelitas y en el Instituto de Segunda Enseñanza, hoy Padre Isla, pero antes de ir a Madrid a cursar Filosofía y Letras en Madrid (entre 1939 y 1940), ayudó como enfermera en el Seminario Mayor —otra foto inédita que adjuntamos— en los años de una guerra en la que participaron dos de sus hermanos, época «muy triste» de la que no quiere hablar.
En Madrid recibió clases de profesores insignes como Rafael Lapesa, Diego Angulo y sobre todo del que sería su mentor, Dámaso Alonso, superviviente de la magna Generación del 27. A partir del segundo curso, además, viviría en la Residencia de Estudiantes de la calle Fortuny.
 
«Palabras y cosas»
 
El nombre que por entonces revolucionaba la etnografía y la lingüística de la época —y que fue capaz de «hermanar» ambas disciplinas, a decir de Casado— era el del alemán Fritz Krüger, que acababa de escribir un tratado sobre la cultura popular de Sanabria y sus rasgos dialectales bajo el método de Palabras y cosas. Fue el mismo que usó doña Concha para elaborar en 1947 su tesis doctoral, El habla de la Cabrera Alta: contribución al estudio del dialecto leonés, que obtuvo Premio Extraordinario. Para ello se trasladó, durante seis meses, a la tienda que había sido de su abuelo materno en Truchas y en la que, aunque contaba con otros propietarios, fue acogida como uno más.
En un primer momento admite la hoy veterana investigadora que echó mano de cuestionarios y formularios, pero que pronto se dio cuenta de que eso no era suficiente. «Había que incorporarse a la vida de aquellas gentes», asegura, y así, ‘la nieta del ti Angelín’, como la llamaban, amasó pan, golpeó el centeno con el manal, se alumbró con el candil y viajó en burro junto a Laura y el niño Nicanor por todos los pueblos de la Cabrera.
En 1945 Concha obtiene una plaza como becaria en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, iniciando una carrera cuyos hitos han sido muchos y fecundos. «Un grupo de personas, sobre todo Dámaso Alonso y Menéndez Pidal, quisieron que me formara bien», asevera. Y así, amplió estudios, entre otras, en las universidades de Coimbra, Bonn, Hamburgo y Milán. No se suele extender mucho doña Concha sobre los años que median entre su etapa de formación y una jubilación que abre un período de intensa, asombrosa vitalidad que casi llega hasta nuestros días, pero hay que recordar que ocupó puestos de relevancia, casi siempre en el ámbito del Centro Superior de Investigaciones Científicas. Por ejemplo fue colaboradora e investigadora de dicho centro, estuvo al frente del Laboratorio de Fonética Experimental, y trabajó en el Departamento de Etnografía dirigido por Julio Caro Baroja y en el de Dámaso Alonso, en el que dirigió la Revista de Filología Española y la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares. Fue jefe del Departamento de Fonética y también del Instituto de Filología Hispánica Miguel de Cervantes. Puso en marcha numerosos programas de investigación, en los que destaca, por su magnitud y por las firmas célebres que bajo su paraguas firmaron diferentes trabajos, el llamado Fuentes de la Etnografía Española.
 
Al pie del cañón
 
Concha Casado en el
 Museo Etnográfico Provincial.
En cambio, en el relato de su vida Concha Casado se empeña en pasar directamente al año 1988, cuando se jubila y se traslada directamente a su querido León. Entonces retorna la energía: «En ese momento decidí recorrer todos los pueblos, todas las comarcas leonesas, para fotografiar los últimos exponentes de la arquitectura tradicional, las faenas agrícolas, las labores artesanas, los músicos populares. «Y todo ese material lo he donado al Museo de Mansilla», recalca con orgullo al recordar un material que se acerca a los 3.300 elementos entre libros, imágenes, fichas y grabaciones.
La casa de doña Concha parece vivir estos días los últimos episodios de una intensa mudanza: trabajadores del Museo se llevan cajas de libros, artículos y diapositivas que todavía quedaban en este verdadero ‘nido de águilas’ —desde su terraza se divisa toda la ciudad— pero a la que Casado acude, como mucho, dos veces al mes, y siempre acompañada. Tras el infarto que sufrió hace año y medio, vive en la Hospedería Monástica de las Carbajalas, junto a la recoleta Plaza del Grano.
Entre los hitos de su vida que más orgullo le producen está sin duda el haber sido distinguida en 1989 como Leonés (leonesa, en este caso) del Año, la primera vez que se concedía a una mujer, así como de determinados libros, en especial el monumental La indumentaria tradicional en las comarcas leonesas, fruto de una inmensa labor de rastreo, y del que reclama hacer otra edición con carácter de urgencia. «Es una joya», dice de esa obra. Es otra palabra que le gusta mucho a esta infatigable investigadora y casi ‘activista’ de la cultura. De joya califica la arquitectura popular, y a los mismos artesanos les llama siempre «tesoros vivos».
 
Los museos que dio a luz
 
Concha Casado es autora de centenares de libros, artículos, recopilaciones y prólogos, un volumen de obra escrita inmensa a la que es difícil seguir la pista. Hay, no obstante, otras obras que están ‘vivas’», hijos suyos que puso en marcha en su día y que continúan su propia trayectoria, el Alfar Museo, el Batán Museo, el Museo de la Cabrera y el Museo de la Arriería Maragata.
¿Y cómo llegó doña Concha a crear ese puñado de museo rurales llenos de encanto en los que se enseña los secretos de las artesanías y labores tradicionales, sobre todo a los más jóvenes —otra de sus obsesiones, la del trasvase generacional de esta valoración—? «Pues haciéndolo. Reuniéndome con la gente, proponiéndolo, haciendo ver que es algo bueno, que el progreso no está reñido con la tradición, más bien al contrario». Y... «sin cobrar nada, yo ni pongo ni recibo dinero. ‘Doña Concha cobra con cultura’, me dicen en la Diputación», cuenta.
¿Alguna decepción? Tampoco en este caso da Concha Casado mayores detalles: «No he hecho yo caso de decepciones. Yo entiendo muy bien el valor de esto y no me importa que otros no lo hagan. Yo sigo, y punto».
Artesanos (y ferias de artesanía), alumnos (incidiendo en la necesidad de sensibilizar al niño en la misma escuela), conferencias (se honra de haber conseguido otras cuatro charlas anuales con la Fundación Hullera) y respeto por las tipologías arquitectónicas (conjugando tradición y comodidad) son sus caballos de batalla. ¿El futuro? «No soy muy optimista, pero alguien aparecerá por ahí como yo, ¿no?» dice una profesional que aún no ha encontrado a nadie que le siga el ritmo y que ante todo estima, del premio de pasado mañana, que «hayan valorado lo que yo valoro».